Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E SI M O C T A V O 10 C T S N U M E R O FUNDADO E L i D E JUNIO D E 1905 P O R D T O R C U A T O LUGA DIARIO I L U S T R A DO. A Ñ O VI G E S 1 MOGTAVO 10 C T S DE TENA NEGOCIOS En muchas fábricas azucareras su ha apreciado un exceso de producción de remolacha. LA H e aquí un mal muy español; un mal, aunque se diga lo que abunda no. d a ñ a ¿N o ha de dañar, señor? U n a pequeña dosis de estricnina puede curar una dolencia. l) n a cantidad grande de este mismo alcaloide puede matar a un oso. E l español equilibrado y con plena noción de la medida es un raro ejemplar. E l que abunda es el otro, y, como abunda, daña. Quizá por esa falta de equilibrio carecemos del don de iniciativa. E l español que tiene ahorrados mil duritos y pretende que engorden no sue- le aventurarlos en un negocio nuevo. Los negocios no le interesan hasta- que están bien manoseados. E s el p á j a r o en mano lo que busca. P o r esajio es e x t r a ñ o cuanto ocurre con el cultivoÉ txageradp de la beta vulgaris. S i en los d í a s inmediatamente anteriores al comienzo de l a industria de a z ú- car se le hubiera propuesto al capital español la construcción de la primera fábrica para explotar esta raíz, el 9 9 por 100 habrían rechazado la oferta. Y no- digamos el cultivador que por aquel entonces seguía la rutina de hortalizas y cereales; por nada de est ¿mundo hubiera consentido en destruir un patatar para emprender la plantación de remolacha. Pero surgió el primer valiente; vieron los pusilánimes que el negocio dejaba, por lo menos, el 200 por 100 libre, y allí. fué la- locura. L a s fábr- i cas rob taban lo mismo que: ios hongos, y los agricultores despreciaron entonces la patata y el trigo para sembrar remolacha hasta en la cocina. Lógico resultado: el atasco de la fabricación azucarera. Consecuencia inmediata: que a c a b a r á el cultivador por co- merse el exceso de fruto. ¡Españolísimo! Aquí, en nuestro país, cuando vemos que. un ciudadano obtiene rendimientos echando piedras en un río, ya estamos todos apedreando las aguas hasta alzar una cordillera, con lo cual, lo que constituía algún negocio para uno o tal vez para cinco, viene a acabar en ruina para todos. E s el cerezo al que se sube un chico para darse un h a r t a z g o -S ú bense m u c h o s d e t r á s de él, se quiebra el- ár- bol con el peso... y ya no vuelve a dar cerezas. A h o r a puede repetirse el fenómeno con la fabricación de la película española. E n ese aspecto de la. industria moderna no habíamos pasado de pinitos más o menos modestos. Unas cuantas pesetas, unos cuantos metros de celuloide... y a otra cosa. Para acometer el negocio con un ritmo internacional lio había arrestos en el capital español. Ahora ha surgido la C. E A que. según parece, está ensanchando sus pulmones para lanzar ta do de pecho. S i esta simpática entidad, a la que yo deseo las mayores venturas, consigue en el mercado hombrearse con Alemania, Francia. Hollywood... y resulta u n negocio deslumbrante, preparémonos á encontrar en cada esquina un nuevo es t u d i o- í i m hasta que se destrocen todos. Y mientras tanto, no estaría de más l a producción de una película bajo este título simbólico: ¡Cuidado con la remolacha! RAMÓN LOPEZ- MONTENEGRQ M i s Acotaciones del sábado han merecido el honor de ser comentadas en varios L a labor de las Cortes marcha periódicos. L o agradezco. Pero uno de ellos a su fin. me encasilla entre los adversarios de A z a ña. Y quiero reventarle la barriguiía a esta E l Estatuto catalán ha sido para la Re- pequeñita habilidad pinchándola con la punpública una ayuda de valor imponderable. ta de la pluma. E l único que puede encaH a despertado la emoción que iba extinsillarme a mí soy yo mismo y es pueril guiéndose ha puesto a la nación en pie; ha que se- intente poner mordaza a mi desintehecho, en suma, que la bicicleta de la Reresada sinceridad- con ese recurso de mala volución se lance a correr cuando ya pareley del que ahora se abusa tanto y que concía que se iba parando. Todos ustedes recorsiste en afirmar que si no se piensa; como darán la frase de Maura al sobrevenir la nuestro contradictor somos enemigos del bien Dictadura. P r i m o de Rivera- -dijo Maura- -de E s p a ñ a y de la prosperidad del régimen. es como quien monta una bicicleta; necesita T a n trivial excomunión resbala sobre mis estar pedaleando- consecutivamente; si se duras escamas de periodista avezado, conodetiene, se cae. Y Primo de Rivera se cayó, en efecto, cuando le faltaron fuerzas cedor de todos los trucos fantasmales. C ó m o o habilidad para seguir corriendo. Pero esto pienso yo lo sabe el que, nada m á s que con le ocurre a todo régimen que nace de la una mediana inteligencia, se haya tomado violencia. L o s que se burlaban de Mussola molestia de leerme, y, para mayor clalini porque cada m a ñ a n a inventaba un nueridad, he concretado mis opiniones, escuetA vo gesto teatral o un nuevo conflicto, no y diáfanamente, en un artículo publicado en querían comprender que el fascismo, creado este diario, meses antes de sobrevenir la Repor la exaltación, sólo en un estado de emo- pública, y del que no tengo nada que reccionada intensidad colectiva podía hallar la tificar. vida y la justificación de su ser. L a ReS i yo fuese adversario de un político, mis volución francesa se sostuvo mientras pudo comentarios acerca de su acción nacerían y a lanzar ejércitos entusiastas contra la confacon tacha. Esto es lo que se pretende sugebulación extranjera y guillotinar a diestro rir. Y esto es falso. ¡Adversario de A z a y- siniestro; mientras pudo mantener vibranñ a! ¿P o r qué? E n La Vanguardia, de Barte y emocionado al pueblo. Después, al celona, puede encontrar el que quiera c r ó detenerse la bicicleta, vino Napoleón y subsnicas mías elogiando su labor como ministituyó la bicicleta- con su caballo blanco. tro de ia Guerra. P a r a su reciente proyecto de reorganización- -tomado en parte del sisN o se dejen, pues, ganar por las sirenas del reposo. Una Revolución no puede re- tema francés y en parte del alemán- -no escatimo mi aplauso. L a víspera de la crisis posar. S i se detiene, está perdida. Inventen que le llevó a ía presidencia del Consejo, inuevos motivos dé- expectación, de fiebre, de- discordia, de entusiasmo. E l Estatuto pata- después de escuchar su discurso, fui yo quien vaticinó en A 13 C que el futuro i efe del lán irá como una seda; ya está pactado y Gobierno sería él. ¿E s esta la conducta de arreglado todo lo que se otorgará a Cataun sistemático enemigo? luña. ¿Y luego? ¿L a s vacaciones? ¿U n GoPero con la misma, independencia y l a bierno t r a n q u i l o? ¿U n Gobierno que se ponmisma lealtad para con mis deberes, acuso ga a gobernar en paz y en gracia de. Dios... los errores que creo ver en él. Digan lo que Pero eso sería l a catástrofe. Se caerían usC -iieran los que le adulan por coincidencia tedes con bicicleta y todo. Porque éso que cíe intereses o por coincidencia de equivocaes tan fácil de decir, el gobernar en paz y en gracia de Dios, resulta hoy, l o m á s ciones, él discurso del viernes, en el que patinó sobre la Historia. ¡oh nada de pro- arduo del mundo. Inventar leyes, provocar fundo! Y, además, se debe recordar la H i s la discordia, ir contra ésto y lo otro, poner, toria para superarla, cuando se trata de un como un ascua e l Parlamento: eso todavíaes posible. 1 0 terrible es gobernara ¡Y cuan- gobernante de este. tipo, pero no para remontarla, y el Estatuto es una obra terriblemendo! ¡E n estos instantes- dramáticos del nmn- te reaccionaria) el, discurso del viernes, do! ¡Cuando las naciones más fuertes y. experimentadas permanecen aturdidas y sin; d i g o en el que. e n t r e g ó a los catalanistas síiber qué hacer ante la avalancha de pro- más a ú n de lo que ellos creían obtener, fué mediocre y farragoso como pieza- oratoria blemas ingentes! E n cuanto se pongan us- tedes a gobernar de veras, tropezarán con y como teoría de Gobierno... ya lo dirá el esos problemas tremendos que agobian- al: tiempo. i E a s e ñ o r e s formalidad! Dejémonos demundo. ¿N o hemos oído decir al ministro histerismos. Recuerden el discurso los que dé Ta Gobernación, con un grito; de indisilo hayan oído y vuélvanlo a ojear los que mülable alegría, que en Sevilla se ha seya lo leyeron y digan si es para que de quien gado ya sin incidentes la cosecha de cebalo pronunció se afirme esto que recojo de da? S i el éxito de una operación tan vullos periódicos gar, despierta, tal. suspiro de; satisfacción, es líl señor Hurtado- -que lloró a h i l o- porque el apremio- de ios peligros económi Déjenme ustedes unos mementos, porque l a cos llama, con fuerza- a las puertas del emoción me embarga dé tal modo, que no Erario. La terrible crisis económica avanza, puedo hablar. Varios personajes: ¡Q u é en cfecto, ímpetiiosamentc. La- crisis cíe la autoridad se extiende con no menos ímpetu. gran estadista! Otro E l discurso m á s grande y de más interés que se ha hecho Y España? enriquecida con un- tesoro de las mejores y m á s nuevas leyes del mundo, -en el Parlamento. O t r o E l mejor de todos los discursos. O t r o H a demostrado da la sensación, entre tanto, de un país que ser un gran historiador. O t r o Todo lo queda desarticulado y con tedas las piezas sueltas. que quedaba de la antigua política ha desaparecido esta tarde para siempre. O t r o N o será mejor atender el consejo- de L a República ha dado un hombre, y ese Maura. H a y que montar l a bicicleta de la hombre es A z a ñ a O t r o H a consolidado Revolución y pedalear con renovado brío. la obra; revolucionaria. Otro que se. vuelca: l i e n e una concepción novísima de la oratoJOSÉ M S A L A V E R R I A ria. ¡Maravilloso momento de l a H i s t o r i a! 1 1 i a BICICLETA DE MAURA L O S JALEA D O RES