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A B C. VIERNES 3 DE JUNIO DE 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 20. L a voluntad colectiva es precisamente la. soberanía, y es l a energía profunda e histórica en que se basa todo el Estado y toda la ley. E s t a es la substancia política del enorme problema político que tenemos planteado. E x p l i c a lo que es la soberanía unitaria, la solidaridad absoluta de los españoles para la vida pública. Pueden existir diversas soberanías independientes, como múltiples raíoes, y esto es el federalismo, y este nos propone una unidad fraccionada, condicionada y, por lo tanto, siempre problemática. Eso está bien en los labios del Sr. F r a n chy; pero lo que hay que averiguar es si la mayoría del pueblo español, obstinado en mantener esa soberanía unitaria... (M u y bien. L o que hace falta saber es si. el pueblo piensa de este modo; porque yo creo que las nueve décimas partes tienen tal deseo, y esto e s l o importante, y no lo que digamos nosotros; el Sr. Sánchez Román, o yo. (M u y bien, aplausos, que parten también de algún diputado socialista, lo cual provoca rumores y comentarios. Debéis, catalanes, plantear el problema, no en términos de soberanía, sino nuevamente autónomo. E l Sr. Hurtado nos hablaba de un pacto entre la región autónoma y el Estado, y. esto me parece incomprensible. Decía que se hablaba de dos personalidades jurídicas que pueden y deben pactar. Y o no sé una palabra de Derecho, pero sé cuándo llega la hora de quedarme atónito. (Rumores. Resulta que l a región autónoma, que es también el Estado, que forma parte de él, pacta con el Estado; es decir, consigo mismo. Y o creí que para pactar hacían siempre falta dos. A l ejercicio de esa libertad que la Constitución concede a las regiones para pedir su autonomía, se la llama pacto. S i esto es acogerse a una. ley y a su norma, entonces se comprende l a pasión del Sr Hurtado; pero así como a tal proceder le llamamos pacto, lo mismo podía habérsele llamado rapsodia húngara. (Risas y rumores. Afirma que nadie con más persistencia que él ha defendido tanto tiempo desde M a drid las aspiraciones catalanas. N i a él n i a nadie se les puede presentar como enemigos de Cataluña porque discuta el Estatuto, y hace, ver que nadie ha discutido en l a Cámara el Estatuto, sino sobre el Estatuto. Se han discutido artículos del proyecto y hemos oído muchas veces a los diputados declararse autonomistas, pero poniendo reparos a tal o cual concesión. E l señor Hurtado no debió presentar las negociaciones formuladas, sino las afirmaciones expresadas. (L a Cámara está completamente llena, viéndose a muchos diputados de pie por no haber escaños vacantes. E n el banco azul se encuentra todo el Gobierno. Su interés está inspirado en el porvenir de i o s partidos de l a República. N o sólo cree necesaria una solidaridad parlamentaria, sino que estima preciso que el Parlamento averigüe cuál es el sentir del pueblo español, para saber si el sentir nacional ha llegado a su madurez en el problema de la concesión de la autonomía. Después de año y medio de vida republicana conviene que hagamos balance de la situación del país. Cree que hay una enorme masa de. españoles que votaron la República sin condiciones y por ella misma, porque creían que sólo con un cambio de régimen podría mejorar la situación. Vosotros debéis saber cuál es la cantidad y calidad de esos españoles que han votado la República condicionada. H a y que hacer una gran política republicana y me ha complacido oír al presidente del Consejo expresar su deseo de flexibilidad con respecto al problema del E s tatuto. 1 Manifiesta que. hay partes del discurso del Sr. Azaña que ha leído siete veces y que no comprende. (Risas y rumores. U n o de los párrafos parece decir: ¿N o era grande España en los siglos x v i y x v n? Pues el Estado no es nada al lado de los derechos que los antiguos reinos tenían entonces. ¿Es esto? Pues voy a leer párrafos de otro discurso del Sr. Azaña, pronunciado después de proclamada la República. E n él decía que se debían conceder las autonomías, sin perjuicio de la unidad de España. Lee otras afirmaciones que, en contra de los propósitos del orador, son acogidas con aplausos por catalanes y diputados de la mayoría. Pide calina y silencio el Sr. M a u r a y prosigue diciendo que lleva siete meses el Gobierno en el banco azul y un año la R e pública, tratando de moldear un Estado, E l pueblo pregunta: ¿A dónde nos lleva? Y o creo que es urgentísimo que el Poder público diga al país cuál es su concepto de ese Estado futuro, pues el primer aviso que tiene España de lo que va a ser ese Estado es el discurso del Sr. Azaña. E! presidente del C O N S E J O ¿Y la Constitución, Sr. M a u r a? E l Sr. M A U R A ¿Pero es que la Constitución marca lo que ha de ser el Estado? (Grandes rumores. ¡Pero si todas las leyes complementarias están por hacer! (AplauE ¡señor M a u r a rectifica sos. Y o digo al Sr. Azafía que, aparte de E l Sr. M A U R A habla del Sr. Azaña, perlos sentimientos nacidos de una. unión essona de tanto prestigio entre los partidos pañola, sostenida durante cinco siglos, alarrepublicanos, y dice que no hay nada que ma perspectiva de esos caballos al galope, pueda anteponerse a la gravedad de sus pacuya figura invocaba en los párrafos del dislabras y a la significación de los aplausos curso leído por e i orador, que son las recon que fueron acogidas. giones desatadas en una loca carrera, con Desea tratar, primeramente, de la concep- peligro de estrellarnos contra el carro. ción histórica que del estado tiene el señor Añade que el Sr. Azaña no concretó, en Azaña. Dice éste que los sentimientos regiotodo el largo principio de su discurso, y nales, que indudablemente existen, obligan a cuando llegó el momento de concretar se una pplítica que tiene que rectificar una l i limitó a encogerse de hombros. ¿Hay derenea histórica, pues la antigua Monarquía y el liberalismo histórico del siglo x i x han fra- cho a esto? ¿H a y razón para que, colocada una figura casado Hasta ahí todo va bien. Vemos dos al frente de una mayoría heterogénea, venfuerzas: una que viene de la tradición, y ga a explicarnos desde l a cabecera del banco otra que irrumpe de la realidad de nuestros azul una concepción personal de ese E s días. tado? N o es lícito levantar esa bandera desde el banco azul, que se ocupó. a título transitorio sin haber arrastrado antes, tras L A V U E L T A A I T A L I A P o r el de ella, al pueblo español. N o tiene derecho su señoría a prescindir de l a opinión púcampeonato del mundo. L o s Juegos blica. Olímpicos de L o s A n g e l e s -D e estos E l presidente del C O N S E J O Y o no he temas trata J Miquelarena en la secdicho eso. ción de deportes del próximo número Analice su señoría mi discurso, pero no de B L A N C O Y N E G R O me atribuya disparates. E l Sr. M A U R A E s a opinión puede que, como dice el Sr. Azaña, no haya leído el Estatuto, pero menos lo han leído los que Servicio regular de autobuses Bússin y votaron en Cataluña. Minerva, por la carretera nueva, entre E l Sr. U N A M U N O (con energía) Exacto. ECIJA- LA LUISIANA- SEVILLA E l Sr. M A U R A N o se puede hacer un H o r a r i o para el servicio de invierno, que recorrido histórico desde el banco azul, sin regirá desde ei 20 de octubre hasta nuevo haber pasado antes por las urnas con l a aviso: bandera desplegada de esta política. (M u y S A L I D A D E ECI. TA P A R A S E V I L L A bien, 7 mañana, 4,30 tarde. E l Sr, Azaña dio a entender que l a S A L I D A D E S E V I L L A P A R A ECIJA: Constitución le ata las manos, porque de lo 8 mañana, 6 tarde. contrarío hubiera ido más lejos, como lo OFICINAS Y PARADAS; fué en su discurso de junio. E l E s t a t u t o es Sevilla, plaza t e San Fernando número 6, federal, pues fué redactado por los catalanes, teléfono número 26125. E c i j a Tetuán núpensando en que l a Constitución iba a ha. mero 18, teléfono número 132. cer dé España una República federal. E l dictamen tiene el mismo espíritu y mantiene la partida de bautismo del Estatuto. X a calidad de federalismo no está en la extensión de las atribuciones, sino en la calidad de ÓMNIBUS iniciativa y de poder de control, que ha de tenar el Estado. Dice el Sr. Azaña que el representante del Estado en Cataluña es el presidente de la Generalidad. Pero, cabe admitir esto? ¿Ante quién es responsable el presidente de Parada e Informes: la Generalidad? ¿Quién puede pedirle cuenOFICINA RÁPIDO AIÍGEOJHAS tas de sus actos? Sólo el pueblo catalán. U n a prueba: A l día siguiente del diacm GRAN CAPITÁN, 13. -TELEFONO 22690 E s preciso llegar a un acuerdo sobre el dictamen. H a y tres puntos en los cuales el Gobierno tiene que ejercitar el máximo de esa flexibilidad que carece proclamar. S o n el bilingüismo universitario, la redacción del artículo 37, que se refiere a la modificación del Estatuto, y la cuestión de las H a ciendas. Habla de la última crisis belga, provocada por el bilingüismo, y dice que en Bélgica existen, al fin y al cabo, dos razas y dos lenguas, que representan l a totalidad del país, lo mismo que en Checoeslovaquia, en cuyo país las disgregaciones se manifiestan por niedio de procesiones, pues los tudescos veneran al protestante Juanus y los checos, que son católicos, a San Juan Nepomuceno. E n España la situación, es muy distinta. E s preciso que podamos volvernos todos al país para gritar a voz en cuello: Cataluña pide una autonomía a la que tiene perfecto derecho, porque el problema catalán es un problema español; pero tú, pueblo español, que sientes la unidad de raíz de soberanía, de convivencia entre todas las regiones, puedes estar seguro de que ésta no padecerá. ¡Que no haya equívocos n i oscuridades es a lo que todos debemos aspirar! (Grandes aplausos de todas las fracciones no pertenecientes a la mayoría.
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