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A JE D REZ LA DEFENSA FRANCESA PRESTIGIO CONSERVA SU E j e m p l o s instructivos de las posibilidades de esta defensa. Entre s aperturas antiguas, la defensa francesa (i P 4 R P 3 R 2. P 4 D P 4 D etc. es de las que c o n- servan mejor su prestigio remozándose continuamente con nuevas variantes por los partidarios de sus ventajas. Estas pueden resumirse diciendo que encarrila el planteo en lineas que pueden llevarse bien aprendidas, aminorando la amplitud de iniciativa de que dispone el blanco en los comienzos del juego; que, dentro del campo restringido de acción que se reserva el bando negro, su estructura defensiva tiene, nc obstante, gran solidez y le proporciona recursos eficaces contra prematuros asaltos y, por último, que la elasticidad de acción de las fichas negras crea frecuentemente posiciones delicadas y difíciles, ricas en posibilidades de contraataque. Y recurriendo al magister dixit, puede recordarse que T a rrasch, en el período de su apogeo, en que. fué considerado como el campeón del mundo de torneos, preconizó y jugó continuamente la defensa francesa, y que Nimzowitch, el prodigioso táctico, ha sido y es todavía uno de sus más entusiastas mantenedores. H a y que hacer notar, sin embargo, que l a repulsa tan generalizada de los maestros modernos a empezar el juego con las blancas, haciendo 1. P 4 R, no obedece, ni mucho menos, al temor de que se les responda con la- francesa n i con ninguna de las defensas que se originan en jugada distinto de la simétrica f i P 4 precisamente en ésta, que, abriendo la posición desde el nacimiento de la partida, se estima por las doctrinas hoy en boga que facilitará, al negro una temprana liquidación de piezas, lo cual disminuirá progresivamente la ventaja de la salida y aumentará en consecuencia las probabilidades de que la lucha no pueda alcanzar una decisión positiva y concluya en ese desenlace, a veces meritisimo, pero siempre soso y sin gloria, que representan las tablas. S i examinamos las prácticas de los dos supermaestros que cuenta hoy el mundo del ajedrez, y dicho se está que merefiero a Alekhine y Capablanca, enumerándolos por orderi alfabético de apellidos, como se hace con los grandes actores en los carteles de espectáculos, podemos comprobar en el libro del campeón, My best games, que de 27 juegos en que, conduciendo las negras, se le ofreció ocasión, sólo en tres hizo la defensa francesa, y que en la recopilación de las cien mejores partidas de Capablanca, editada por Gelabert, consta que el genial cubano, en 19 posibilidades análogas, tan sólo la planteó en dos partidas. Los dos colosos entre sí no recuerdo l yan jugado más de dos defensas francesas con resultado positivo, y las dos planteadas por Alekhine con las negras; uno el año 14, en San Petersburgo, que perdió, y la otra en el primer encuentro del match de Buenos Aires, que perdió Capablanca por una falta fácilmente previsible, pero que, como en aquella lucha estuvo tan manifiestamente en desgracia, no echó de ver. Ejemplos bellos e instructivos de las posibilidades de esta defensa son las partidas que transcribo a continuación, ganadas por los eximios talentos que acabo de citar, contra emitientes adversarios, que además estaban considerados como especialistas de R sino este planteo, particularidad que les presta mayor realce y significación, pues permite deducir que en ajedrez, fuera de las posiciones concretas y sencillas- que pueden ser agotadas por el análisis, las grandes teorías, sobre todo de aperturas, tienen un valor muy relativo y de signo variable, cuyo crédito debe supeditarse en cada caso a los resultados del análisis directo y fecundo que haga el jugador en la partida viviente. Torneo internacional jugado en San Petersburgo en mayo de 1914: Blancas, doctor S. Tarrasch; negras, A Alekhine. 1. P 4 R, P 3 R 2. P 4 D P 4 D 3. C D 3 A C R 3 A 4. A 5 C, A 5 C (jugada que inicia la variante Mc- Cutcheon) 5. P X P (Aquí se solía jugar con el blanco 5. P 5 R entrando en la variante Tchigorine: 5. P 5 R, P 3 T R 6. P X Q P X A 7 P X P, T 1 C 8. P 4 T R, P X P Siguiendo esta variante, Alekhine jugó en Moscou el año 15 una curiosa partida, que continuó así: 9. D 4 C! A 2 R 10. P 3 C R! P 4 A D 11. P C X P P X P 12. P s T! PXC; 13. P 6 T P X P 14. ÍIC, D 4 T 15. R 2 R D X P 16. P 7 T D X T 17. P X T (pide dama) iaque, R 2 D 18. D X P A D X P 19. 3 A C A 20. D (4 C) X P R 2 A 21. D 4 A R 3 C 22. D (6 R) -3 R 4- A 4 A 23. P 8 C (pide dama) P 8 C (pide dama) Véase el diagrama número 1. 3 P 4 A C 3 A! 14. D 2 R 0- 0- 0; 15. R i A 16. R a C C 4 T! 17. A X A C X A 1 8 T D 1 D T 4 D (la entrada de las torres negras para operar sobre el flanco de dama va a decidir la partida) 19. P 4 A T 4 T D 20. C 2- C, T 1 D 21. C 3 R, D 1 A 22. P 5 A D P X P 2 3 P 5 D P 5 A! 24. C X P D 5 C 25. R 1 T D 6 A +26. C 2 C, T 3 D! (l, as últimas reservas en tran en combate) 27. D 4 A (claro que si 27. T 3 D las negras doblarían las torres con tremenda amenaza de mate) T 3 D T! 2.8. P X P P X P 29. R i C T X P 30. D X T (2 T) T X D 31. R X T t X P A 32. T D- i A D D 7 D 33. R 1 C, C D 34. T 2 A D 5 C 35- T i D C 4 C 36. T 8 D R 2 C 37. T 2 A- 2 D P 4 R 38. P X P P X P 39- R i A C v D 40. T 3 D D 8 R 41. T i D D 5 R 42 T 3 D D 8 T 43. T i D D X P 44 R i C D X P 45- T 3 D D 8 R- i- 46, R 2 T P 4 T R 47. T 8 R D 5 R 48, T 3 A D C 4 C 49- T s A D 5 C (ganando la calidad por la amenaza de mate con C 6 A y poco después la partida con la i n geniosa maniobra que sigue) 50. T 8 R X P C 6 A 51. T X C D X T 52. T X P, R 3 A 53. T 4 T R 4 C 54- T 5 T P 4 A 55. T 4 T P T 56. T 4 A R, D 7 A! 57. R 3 T D 7 C! (y ahora la torre tiene que abandonar la cuarta fila, después de lo cual el negro gana fácilmente con D 6 C seguido de P 5 T etc. RIC; 3 3 4 ííegras: JT. i Torneo internacional de San Sebastián de 1911: Defensa francesa. Blancas N i m zowitch; negras. Capablanca. I P 4 R P 3 R 2. P 3 D? P 4 D 3. C D 2 D P 4 A D 4. C R 3 A C D 3 A 5. A 2 R, A 3 D 6. 0- 0, D 2 A 7. T 1 R, C R 2 R 8. P 3 A 0- 0; 9. P 3 T D P 4 A 10. A i A A 2 D 11. P X P D P X P 12. P 4 C D T D r R 13. A 2 C, P 3 C D 14. P 4 D P 5 A D 15. C X P (Nimzowitch se lanza con este sacrificio a un fuerte ataque que Capablanca detiene con admirable precisión) P X C 16. A X P R 1 T 17; C 5 C A X P 18. R i T A 5 A! Véase el diagrama. Negras: Capablanca. W; w R if! H! Blancas: Jvjmzowitcli. Posición después de la jugada 18 de Jas negras. (Obsérvese que Nimzowitch, queriendo salir de la inferioridad de posición en que se encontraba, ha efectuado un sacrificio de dos piezas por peón y calidad, demasiado audaz, pues su alfil y torre de dama están muy fuera de juego, lo que va a permitir que Capablanca, a partir de la precisa parada que acaba de ejecutar, pase rápidamente al contraataque) 19. C 7 A T X C 20. A X T T i A R 21. A 5 T, -C 1 C R. 22. P 4 A D 1 D 23. D 3 A D 5 T 24, D 3 T, D X P 25. T 2 R, D 6 C 26. D X D A X D 27. P 5 A C D 2 R 28. A 2 A E A 4 C 29. T a A D C 3 A R 30. P 4 T A 6 D; r T R 1 A C 5 R 32. P 5 C 1 3 A! (de factura elegante y de efecto mortal, pues coloca a las blancas en sitúa 3 Blancas: Alekhine. Posición después de la jugada 23 de las negras. A l llegar a tan rarísima posición, que aparece preñada, de peligros para ambos bandos, Alekhine encontró el modo de ganar con una jugada de espera muy sutil: 24. T 6 T! que originó l a rápida terminación que sigue: ...24. D X A 2; D 4 C 4- D 4 C 26. D 8 D R 3 T ¿7. D 3 R 3 T (anunciando mate en dos jugadas) Volvamos, después de esta larga pero i n teresante digresión a la partida AlekhineTarrasch, que continuó: 5. D X P 6. A X Q A X C 7- P X A P X A 8. C. 3 A P 3 C D 9. P C A- 2 C (el análisis ha demostrado después que lo mejor aquí es ...9. C 2 D porqué él ataque en flánchelo que proyecta el blanco: resultaría completamente inocuo, como muestra la siguiente variación: 10. A 2 C A 3 T! 11. C 4 T D 4 T! amenazando D X P A- j- con mejor juego para el negro) 10. A 2 C, D 5 R- í i R 2 D, D C 12. C 4 T D 3 T- f 13. 3 3