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DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E- SIMO GTAV O 10 CTS. N U M E R O -j J JLJ iPV LJI JL JP BJ áf A m DIARIO ILUSTRA DO. AÑO VIGÉS 1 M O C T A V O 10 C T S N U M E R O F U N D A D O E L x. D E fUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A tores que los que demande el mercado consumidor. T a l es la. solución de D Fernando de los Ríos, aunque. en su orden se deje a las Facultades en libertad de discernir si debe la Universidad tomar medidas enca E n los comedores de Asistencia Social minadas a reducir el número de sus estu- -h a declarado D Fernando de los Kios -diantes o debe habilitar medios y sectores se ve a muchos médicos y abogados que de estudios para abrir sus puertas a cuanacuden allí en busca de alimentos. Comtos alumnos tengan la edad y la preparapleta o justifica así el ministro de Instrucción mínima para el ingreso. ción pública una orden circular suya aparecida en la Gaceta y dirigida a los rectoCon perdón de la modernidad del Sr. De res de las Universidades para que convolos Ríos, nos- permitiremos indicar que su quen las. Facultades, deliberen sobre un solución es un tanto vetusta, ya que asigcuestionario en que se exponen los distinna a la Universidad exclusivamente el patos aspectos del supuesto exceso de licenpel social de fábrica. de carreras o profeciados y doctores, y, finalmente, designen siones. Precisarnente la evolución- -no nueun representante que asistirán una reunión va tampoco, sino cosa ya del siglo pasamagna con la sección: universitaria del Gp. n- do- -de la Universidad en los países pedasejo de Instrucción: pública- el 20 de junio gógicamente adelantados tiende a darle próximo en la Universidad. Central. otras finalidades, misiones y funciones que la meramente práctica y utilitaria de expeP a r a los Claustros n i para nadie que sev haya ocupado alguna vez en las calidades? y dir títulos o. patentes para, curar enfermos, condiciones de nuestra vida intelectual este litigar ante l o s T r i b u n a l e s y opositar plaproblema no es nuevo. Y a en el siglo. x v i i ¡zas vacantes en los Cuerpos del Estado. L a señala algún economista como: una dé- las Universidad debe ser el hogar máximo de la cultura nacional, y su misión difundir causas de la decadencia Üe España el exesta cultura er. íre d mayor número de ciuceso de. titulados que salen de Salamanca dadanos, adaptándola- y. haciéndol útil para y Alcalá. Y en cuanto a. la universalidad el ejercicio- de todas las actividades sociadel caso recuérdese que hace, apenas una les: industria, comercio, literatura, periosemana Le Temps y otros diarios franeeses han mostrado esta misma- preocupación dismo, política; colonización, -bellas artes, etcétera. E n cambio, no se encontrará en que trae a nuestra Gaceta D Fernando de la disminución e h l a Universidad y en l i los Ríos, También en la Sorbona parisiense mitar la alta cultura a unas doqenas de y en. las demás Universidades francesas se privilegiados Ia solución al problema econóha duplicado y triplicado el número de; esmico del ejercicio de las profesiones libetudiantes a p a r t i r d e l término de la guerra. rales. Pero aquellos colegas franceses han reconocido u n hecho no advertido por el m i MÍNIMO E S P A Ñ O L nistro español: que estas avalanchas de estudiantes que han invadido las Universidades -son palabra- e del propio ministro- -responden a, un mayor afán de cultura de l a sociedad contemporánea, afán al que- no es ajena, la juventud femenina, -y que en El cadáver del hijo de L i n d b e r g h lá misma proporción acuden los niños a las escuelas primarias y los jóvenes a las escrea un problema terrible, c u y o cuelas superiores, Institutos, liceos y escuelas especializadas. Además de la existencia análisis descubre la especulación indudable ds este anhelo social de cultura más feroz que Ja H u m a n i d a d ha que se ha producido en el -mundo como una reacción de espiritualidad ante los deconocido sastres de la guerra, hay por parte de los ¡E l hijo de Lindbergh apareció muerto... Estados una mayor incitación que antaño E n la historia de los. sucesos sensacioa las juventudes para que dediquen su acnales. el secuestro del- hijo de Lindbergh: tividad y fíen su porvenir a la cultura: aufigurará como modelo extraordinario. ñjento de los presupuestos dedicados a la enseñanza, construcción de ciudades universiLos periódicos délos Estados Unidos, que tarias, expansión de sus escalafones y meya no dedicaban al asunto del hijo de L i n d joramiento del trato a sus funcionarios, etbergh más q ué algunas líneas, ahora han cétera, etc. arreciado sus campañas. Cada dos o tres días, los vendedores de los periódicos nocÁuri desconociendo estas realidades no turnos, llamados de. sensación voceaban hubiera estado fuera de ocasión que. el m i por las calles algo ininteligible, para que el nistro renovara ante las Facultades españolas el viejo tema de la selección estu- público creyese que se trataba de un exdiantil, de los exámenes y, pruebas de apti- traordiiiarió con- alguna novedad sobre reí hijo de Lindbergh; pero no era así; los v e n tud, de la limitación del titulaje, de la vodedores conseguían por ese medio vender cación y la orientación profesional, etc. si más- rápidamente l o s ejemplares de los peno lo hiciera con un prejuicio partidista riódicos nocturnos... Y nada más! De prondeclarado en el preámbulo de su orden cirto una noche fué cierto... ¡Y e l público, cular, y en posteriores manifestaciones peal principio... desconfió! riodísticas. Mientras tanto, el suceso del hijo déPara D. Fernando de los Ríos la soluLindbergh ha seguido un desarrollo que ción de vida en las profesiones libérales podría creerse fantástico si no. fuera tari estriba en que no haya superproducción trágicamente real. Y los comentarios, opiuniversitaria, corrió si se tratara del proniones, noticias, hipótesis, y sospechas, si- blema del caucho o del azúcar. Evitar por guen circulando en el ambiente, ahora con medio de rigurosos exámenes- -tantas vemás intensidad, que nunca, entre el público ces acusados de antigualla injusta y pery a través de los periódicos; en los deparniciosa- -que salgan más licenciados y doc- SOBRAN LICENCIADOS Y D O C T O R E S A B C E N N U E V A YORK tamentos de Policía y. agencias de detectives; en los Centros directivos de las grandes Empresas periodísticas, que, tienen él máximo interés en poder- dar: -noticias sensacionales de la trágica solución de la g an incógnita. Y se dice: -E l niño no pudo parecer porque 110 existió, Y se ha dado tiempo para preparar un cambiazo entregando otra criatura. -Los Secuestradores buscaron al reverendo Peacock, un pastor protestante, de conducta inmaculada, que vivía en Norfolk, y a quien pidieron que interviniera para que se realizase la entrega del niño, a cambio del rescate. E l reverendo se puso de acuerdo con el armador Curtis y un alto personaje perteneciente a la M a r i n a de guerra americana. E l prestigio de estos tres hombres garantizaba el éxito de la gestión. Entrevistas. Viajes. Vuelos, Conferencias. Interviene un maestro de cultura física, míster Condón; otro hombre impecable. Los secuestradores eligen personalidades alejadas de la política; de vida honrada, de moral reconocida. Lindbergh y su esposa, con carta blanca para proceder, aceptan la i n tervención que se les ofrece. -Míster Condón, firmándose Jafsie, se pone, en comunicación c o n los secuestradores- por medio de, anuncios. en los periódicos; se entregar el niño contra cincuenta- m i l dólares eii billetes, y... Lindbergh paga los cincuenta mil dólares, después de. comprobar que es auténtico un pedazo de camisa del niño, que los secuestradores entregan y que Lindbergh reconoce; los secuestradores aceptan la cantidad. ¡Y el niño no se entrega! Los periódicos publican los números exactos de todos los billetes, de Banco que componían el bloque. de cincuenta mil dólares entregados por Lindbergh a los secuestradores. E l pánico en el público se extiende, porque todo el que posee billetes de cinco, diez y veinte pesos vacila y exclama: ¿Será uno de estos billetes del bloque de cincuenta m i l dólares? Cuando se hacen pagos los comerciantes miran atentamente V s números de los billetes. L a vida nacional se. complica. ¡Y el. niño de Lindbergh sigue sin parecer! -S e dijo que al niño de. Lindbergh se lo han llevado a un yate y estaba en alta mar, navegando constantemente con derroteros indeterminados, en una forma que no había mañera ...dé. encontrarlo. Lindbergh efectúa varios vuelos misteriosos en aeroplano a sitios. que se le cita: pero el niño no parecía, n i los cincuenta mil dólares que entregó, tampoco. E l niño de Lindbergh fué objeto de la especulación más original, más absurda y más macabra que se ha conocido. Los primeros secuestradores que se apoderaron: del niño, de Lindbergh vendieron al hijo del aviador, nomirialmente puesto que ya. no existía, a una banda- de gangsters por una cantidad determinada, haciendo el: primer negocio con baby L i n d b e r g h y escapándose de responsabilidades. -La banda, que adquirió el niño, sin poseerlo, vendió la criatura, también prometiendo- su entrega, a un segundo gang, con un- sobreprecio, naturalmente; realizándose de este modo el segundo negocio con baby Lindbergh. O t r a banda, por cüenta suya, preparóila estafa, de los cincuenta mil. dólares a Lindbergh. Claro que los que han sacado a Lindbergh los cincuenta m i l dólares ni teñían el niño, ni sabían dónde 1