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A 8 C. V I E R N E S ib D E J U N I O D E 1532. EDICIÓN D E A N D A L U C Í A P A G 19. EN L A CÁMARA S E E X P L A N O A Y E R UNA INTERPELACIÓN S O B R E LOS P A S A D O S S U CESOS D E SEVILLA Y CONTINUO E L DEBATE Del SOBRE E L E S T A T U T O s u p l i c a t o r i o c o n t r a el señor Hidalgo. DE CATALUÑA señor Interpelación s o b r e los sucesos de Sevilla. Escándalos e interrupciones a granel. E l S o l e x p o n e a l a C á m a r a la s i t u a c i ó n d e S e v i l l a d u r a n t e el t i e m p o d e su actuación g u b e r n a t i v a O r d e n del día. E s t a t u t o de Cataluña. La sesión de ayer tarde A las cuatro y cinco de la tarde, abre la sesión el Sr. Besteiro. Regular concurrencia en escaños y t r i bunas. L o s más nutridos son los radicales. E n el banco azul, los ministros de la Gobernación y Hacienda. S u p l i c a t o r i o c o n t r a el s e ñ o r H i dalgo E l P R E S I D E N T E da cuenta de haberse solicitado la concesión de un suplicatorio para procesar al Sr. Hidalgo. A su juicio, debe entender en éste la misma Comisión parlamentaria que ha entendido en los de- Los sucesos de Sevilla E l Sr. G A R C Í A B R A V O F E R R E R i n terpela al ministro de la Gobernación sobre los sucesos de Sevilla. E l P R E S I D E N T E le ruega que se ciña a lo más esencial. E l Sr. G A R C Í A B R A V O F E R R E R señala que la República fué aceptada en la capital andaluza con igual entusiasmo que en las demás poblaciones del resto de E s paña. Habla de las luchas, entabladas entre las organizaciones obreras sevillanas, y dice que esto es lamentable por muchos motivos; pero, más que nada porque perturba la vida de la ciudad. Dice que el Gobierno provisional de la República no estuvo muy acertado al principio en evitar tanto desmán como se registraba. Señala que el comunismo en Sevilla avanza de modo alarmante. Desde entonces no ha habido en Sevilla una semana de tranquilidad. Las huelgas se sucedían sin interrupciones, unas de carácter político y otras de índole social. Los obreros asaltaban pistolas en mano establecimientos y edificios. Lee una estadística muy curiosa publicada en la Prensa de Sevilla, en la que se habla de 300 huelgas parciales, atentados en gran número, explosión de bombas y número de víctimas. Se ocupa preferentemente de los últimos sucesos, y destaca la extrañeza de Sevilla al ver que el Gobierno dejó que se preparara un movimiento revolucionario y tomara medidas tan previsoras como la recogida de bombas y muchos kilos de dinamita y trilita, pero de esto no se apoderó hasta el mismo día que estalló el movimiento. Pregunta qué hubiera podido ocurrir si el movimiento se adelanta cuarenta y ocho horas. E l orador no encuentra justificada esta conducta del Gobierno. Insiste en declarar en todo momento que hay tranquilidad, que no pasa nada. Son frases éstas a las que estamos acostumbrados ya en Sevilla, y sabemos lo que pueden decir. Pero no h ay más que leer la Prensa para convencerse de lo contrario. Todos los días se puede ver el número de huelgas, atracos y asaltos que se registran. Entre las víctimas hay que señalar la del jefe del puesto de la Guardia civil de Gilena. E l Sr. E G O C H E A G A ¡Y- cinco obreros! E l Sr. G A R C Í A B R A V O FERRER: Y o hablo con arreglo a mis datos. E l que tenga más que los aportes a la interpelación. Sigue su discurso y pone de manifiesto él miedo existente en Sevilla. Pide que el Gobierno acabe con este estado de cosas, deplorable en extremo. (Entra el ministro de Agricultura. E l Sr. S O L pide la palabra. Según el Sr. Bravo, estos manejos que relata están amparados por los elementos monárquicos, interesados en ver caer la República, sin que ellos se atrevan a atacarla directamente. Denuncia que en Marchena determinado potentado andaluz protege y sustenta a la C. N T E l Sr. S O L E s o es un caso. E n Tomares ocurre lo mismo. E l Sr. C A S A S E s el Sr. Ybarra. E l Sr. Bravo declara que en las organizaciones figuran delincuentes comunes, que quieren pasar por idealistas exaltados. Sigue exponiendo la situación de Sevilla y asegura que se han dado de baja en la contribución 600 industriales. Achaca también la situación al estado de incultura. -Se ocupa de la propaganda realizada en Andalucía por medio ds los mítines y folletos. E l era un partidario de todo género de propaganda, pero no de la hecha en Sevilla, incitando al crimen, a la rebelión, al asalto y a ¡a revolución. Lee algunas proclamas redactadas en este sentido, dirigidas a los soldados y a los campesinos. E n algunas se dice: H a y que acabar con Sanjurjo y con la Guardia civil y adueñarse de todo. E l Sr. B A L B O N T I N E r a lo mismo que decía el ministro de Agricultura antes de figurar en el Gobierno. (Gran escándalo. E l Sr. B A L B O N T I N Tgual propaganda. E l Sr. C A S T I L L E J O S Con la diferencia de que antes era contra la Monarquía. LA LOCURA D E L DERBY D E EPS O N -E s t e es el tema de la crónica deportiva, de T o m Ray, en el próximo número de B L A N C O Y N E G R O VISITE LOS A L M A C E N E S artículos REBAJADOS AIi C O S T O CONOMI calle San Acásio. Sevilla junto Correo antiguo) Ssgüs el Sr. B R A V O su lectura, y entré las proclamas hay algunas que arremeten contra el hermano de Balbontínj que reside tn Sevilla y en la que se le llama canalla. E l Sr. B A L B O N T I N Ese eñor es hermano carnal mío, pero no político. E l Sr. B R A V O dirigiéndose a los extremistas, les dice: Vosotros enardecéis y excitáis a los obreros, y cuando surge el peligro, os vais tranquilamente a vuestros lechos. Eso es una cobardía. (Aplausos en toda la Cámara. E l Sr. B A L B O N T I N ¡Bravo por el socialismo marxista! (Varios diputados le i n crepan duramente, y el Sr. Besteiro pone orden a campanillazos. E l Sr. B R A V O denuncia que de 21 causas por crímenes sociales, 20 procesados fueron absueltcs. Pide que la República no tolere que no se administre justicia. Queremos que en Sevilla haya paz y respeto a la ley, que se acabe con los malvados, que desdo aspectos diversos atacan a la R e pública. N o demandamos del ministro de la Gobernación política da energía; queremos que logre la paz de Sevilla y que desaparezca el estado de anarquía en que allí se vive, si el Gobierno quiere acometer esta obra con nosotros y con toda Sevilla, para que esta provincia vuelva a ser lo que era (Grandes aplausos. Se prorroga el tiempo de la interpelación, y habla el Sr. B A L B O N T I N L o que ocurre en Sevilla está claro: Existe el desorden, pero no puede corregirse de la forma indicada por el Sr. Bravo. Existe el desorden en Sevilla como en toda Andalucía y en España entera, mientras la revolución no cumpla su misión. A mí me asombra que todos vosotros hayáis olvidado vuestra teoría de antes de alcanzar el Poder. N o es desorden la agitación de grupos de locos como aquí se l l a man a los que no se quieren uncir al pesebre. (Rumores. E l desorden, señores, es el producido ea la injusticia gobernante. E s la misma creencia que tenía P r i m o de Rivera del desorden. No, queremos la violencia. Queremos justicia. Cuando un movimiento popular responde a una necesidad, acaba por triturar a todos los ministros que le salgan al paso, por mucha fanfarronería que empleen desde el banco azul. L o demás es primorriverismo, aunque aparentara lo contrario. L a campaña prerrevolucionaria se hizo sobre la base de ofrecer a los campesinos la tierra sin preciar la forma, porque n i n guno sabía una palabra de nada. H e de reconocer que los radicales más cautos o más conservadores dentro de la República no hicieran tales promesas. Voces R A D I C A L E S Con más sentido común. E l Sr. B A L B O N T I N Pues, a pesar de esas promesas, traéis un proyecto de reforma agraria, que promete el asentamiento de 500 campesinos al año, cuando cinco m i llones se mueren de hambre. Esto es una burla. E l Gobierno republicano- socialista ha defraudado al pueblo. (Interrupciones e i n sultos. E l Sr. M A D R I G A L Defraudadores vosotros. E l Sr. B A L B O N T I N A la casa Singar a coser. (Gran escándalo y abundantes i m properios. E n cambio, sigue diciendo el Sr. B A L B O N T I N vuestra política agraria es la de crear más Guardia civil y guardias de Asalto. E l Sr. M E N E N D E Z Y los pistoleros del 23 salen ahora. E f Sr. B A L B O N T I N Calle su señoría, que luego le aludiré personalmente y tendrá necesidad de esas energías.
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