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A B C. VIERNES io DE JUNIO DE 19 32. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 20. E l Sr. M E N E N D E Z Y o me guardo para cuando quiero, poeta del Rey. (Formidable e indescriptible escándalo. E l Sr. B E S T E I R O ¿Quiere dar su señoría facilidad para que siga este debate? Pues escuche en silencio. U n a V O Z Que siga t i monaguillo. E l Sr. B A L B O N T I N habla de que el Gobierno ha nombrado al capitán Doval para resolver el problema campesino en Sevilla. V O C E S Eso es falso. E l capitán Doval está en E c i j a Como entre los que dicen esto figura el Sr. Gordón, el Sr. B A L B O N T I N d i c e Ilustre ganadero, E c i j a da la casualidad que está en Sevilla. E l Sr. G O R D O N Y o no soy ganadero, sino veterinario. Su señoría es el puntero consorte. E l P R E S I D E N T E requiere a los diputados para que guarden silencio. L a s interrupciones menudean, y al fin sigue, su discurso el Sr. Balbontín. Dice que el capitán Doval intervino en el descubrimiento de las bombas de Vallecas que iban a servir para un atentado contra P r i m o de Rivera, y ahora hay indicios para pensar que las bombas descubiertas en Sevilla lo fueron por él mismo. Cuenta lo ocurrido con, los obreros que fueron detenidos en el sitio del hallazgo y el Sr. Madrigal le dice: E s e es el crimen de Cuenca. E l Sr. B A L B O N T I N S u señoría a co. ser, a la casa Singer, de donde salió de mala manera. E l Sr. M A D R I G A L Y o pido al presidente que se me dé una explicación, porque el verdadero y único defraudador de España es el Sr. Balbontín. E l Sr. B A L B O N T I N Exacto. E l único defraudador soy yo, pero no me han echado de la casa Singer, n i me he puesto de rodillas delante de Urquijo. Insiste en que dichos obreros fueron apaleados por la Guardia civil y p o r los guardias de Asalto, esa magnifica institución humanitaria del Sr. Galarza. A una interrupción del Sr. Menéndez (don Teodomiro) el orador le dice: Y o no pongo a disposición de l a Mesa las cartas de obreros que poseo, porque a una República plutócrata no le interesa aludir a los obreros que deben una Casa del Pueblo al Sr. M a r c h E l Sr. M E N E N D E Z Y o no le debo nada. Eso su señoría, que es de l a misma cuerda. E l Sr. B A L B O N T I N A devolver ese d i nero, que todos sois iguales, aves de rapiña, y menos enchufismo. (E l escándalo es i m ponente. Algunos diputados quieren avanzar contra Balbontín, y el Sr. Menéndez pronuncia insultos verdaderamente graves para el Sr. Balbontín. Algunos diputados le contienen, y el presidente requiere orden a grandes voces. E l Sr. B A L B O N T I N asegura que es cierto cuanto ha dicho sobre los malos tratos, y que se somete a la sanción que se le imponga, si no se confirma. Califica de bestias a quienes tales tratos dan a los obreros, y se lamenta de que el Gobierno deje imponer estos hechos. Pide que se exijan responsabilidades de manera clara. Sobre todo precisa reprimir todos los desórdenes y desmanes de l a autoridad subalterna. H a y que castigar a todos los grandes negociantes de la Monarquía y a quien fué consejero de Estado. Anuncia que, en uso de su perfecto derecho, acusará al ministro del Trabajo, como gran responsable de la Dictadura. Dice que hace l a justicia de reconocer que el Sr. Sol se portó caballerosamente con él, y dice que doña Victoria Kent es una de las E l Sr. Balbontín- -añade- -no ha hecho más que derivar su discurso a ofenderme en lo más íntimo, pues todo lo que ha dicho es una leyenda que él sabrá positivamente que no es cierta. (E l Sr. Balbontín: L o es. ¿E s que no sabe que la Confederación lia sido dominada por un grupo extraño? Y o no pocas personas con delicadeza, con las que soy hombre de derechas, pero no comprendo h a tratado. cómo se puede tolerar este grupo contratado Cree que todos los negociantes de l a D i c del pistolerismo, que asesina en las calles. tadura deben ser castigados; fio sólo éstos, Recuerda que un grupo penetró en la casa del sino los que negociaron con ¡a Dictadura, y hermano del Sr. Balbontín e intentó asesia los generales monárquicos que siguen consnarlo, y todos los días l a Confederación, pirando. que admite en su seno a la Federación A n a r quista Ibérica y a los grupos de acción, se Pide la destitución del capitán Sr. Doval, desentiende después de esta responsabilidad, con lo cual- -dice- -aunque no es partidario y esto no es admisible. de la actuación personal, sino de masas, se evitará que sea asesinado. Dice que las derechas se aliaban con el E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L pide l a reccomunismo en ocasiones para provocar destificación de la afirmación calumniosa que le órdenes, -y dice que ha sido combatido por ha dirigido el Sr. Balbontín, sobre que fué los dos extremismos. expulsado por defraudador de la casa Singer. E l Sr. D O M Í N G U E Z B A R B E R O H a y mucho de camelo en eso de l a Sevilla de E l Sr. F E R N A N D E Z C A S T I L L E J O derechas y de l a Sevilla de izquierdas; de la protesta de que no se le conceda la palabra, Sevilla negra y de l a Sevilla roja y de la creyendo que tiene derecho a ella en este Sevilla escocesa. momento. E l Sr. S O L habla del movimiento de maE l S r S O L dice que no va a hacer disyo en Sevilla, en el cual se dispararon más curso, sino a consignar hechos. de dos m i l tiros contra l a fuerza pública, a Manifiesta que los males que sufre Sevipesar de lo cual las precauciones evitaron lla y toda Andalucía, provienen de tiempos que hubiera víctimas. anteriores a la República, y se derivan en Habla de la celebración del Congreso C o gran parte del fracaso de la Exposición. munista en Sevilla los días 17 y 22 de marzo, Dice que al encargarse del Gobierno civil y cita el acuerdo adoptado de calificar de había 1.200 guardias civiles en servicio pertraidores a los Sres. Balbontín, Jiménez y manente en la capital, y no se trabajaba en Sediles, que no se pusieron al frente de las casi ningún pueblo. masas para impedir la deportación a Bata, Habla del Sindicato de parados, que se aun enterados de que se iba a realizar. proponía asaltar Bancos y tiendas, y cuyo Añade que hubo discrepancia al terminar Re glamento estaba aprobado por el Gobierel Congreso sobre lo que había de hacerse, no civil. Tenía, como misión principal, una pues los comunistas querían apoderarse de de carácter revolucionario, y no de reivinlas cosechas y los sindicalistas no querían dicaciones dé trabajo. aceptar otra solución, sino l a destrucción de Se. refiere a la huelga que se presentó en las cosechas. el momento crítico de la recolección de la Y o niego- -dice- -que se haya apaleado a aceituna, en que los obreros. pidieron la jorningún detenido y con mayor responsabilinada de cuatro horas y el jornal mínimo de dad que el Sr. Balbontín, que dice que tal doce pesetas. Tras de esta huelga, sostenida afirmación es inexacta. por te C. N del T. surge la de toneleros, y E l Sr. B A L B O N T I N Y o digo que si el después la de transportes, todas ellas para Sr. Sol niega que fueron apaleados los herconseguir la desvalorización de la economía manos a que aludí, miente; miente descaranacional. damerrte, y acepto toda l a responsabilidad E n la huelga de obreros de la remolacha se de lo que digo. llegó a pedir el jornal con un mes de antiE l Sr. S O L Y o lo afirmo, y no tengo por cipación. qué recoger la injuria del Sr. Balbontín. Habla de la industria de la edificación, que (Una voz, dirigiéndose al Sr. Balbontín: tiene en Sevilla l a particularidad de la ex ¡Cobarde! tracción de arena, muy indicada para l a El Sr. B A L B O N T I N N o hay nadie en construcción, y el metro cúbico, que costala Cámara que pueda ofenderme. ba tres pesetas, hoy, debido a estas presioE l Sr. S O L habla de una ocasión en que nes de los Sindicatos, se vende a doce pesetas. se preparaba cierto movimiento y cuyo día el Sr. Balbontín llegó a Sevilla, para ausenRespecto. de la virtualidad de trabajo tietarse inmediatamente después, como ha hene que decir que los jornales empleados en cho siempre. (Escándalo y vocerío. Entre el Hospital valen más que la totalidad de la los interruptores se distingue el Sr. Alvarez obra ejecutada. Cita el caso de la obra del relleno del an- Ángulo. E l Sr. B A L B O N T I N A explotar el catiguo cauce del Guadaira, que se calculaba, baret. por exceso, a dos pesetas cincuenta céntimos E l Sr. A L V A R E Z Á N G U L O Su seel metro cúbico, que ha costado al Ayuntañoría es un canalla. miento a r i o pesetas. (Rumores. Afirma que la Unión de Sindicatos no quiE l Sr. S O L sigue hablando de l a situación so tampoco encargarse de las obras directade Sevilla, y de l servicio de descubrimiento mente porque, según dijo, esto era tanto code los explosivos, que al principio nadie samo convertirse en patrono, y e s o- -d i j e r o n bía donde se guardaban; pero se supo l a jamas. salida del automóvil con doce bombas y el propósito de sus ocupantes, que se hizo E l pescado se vende al 220 por 100 más público en aquel momento. Y poco después caro que en el mercado al por mayor, porque estallaban casualmente las bombas en M o n la Unión Local de. Sindicatos Comunistas tietellano, en casa del presidente de un Sindine tal influencia en el mercado de frutas, pacato. L a fuerza pública recorría desde tiemra obligar a la- cotización a todos los frutepo anterior toda la provincia, noticiosa de ros y verduleros, que logran imponer los preque algo se preparaba. H a b l a de las enormes cios que quieren, y, frecuentemente, se arrocantidades de explosivos recogidas, que esj a el producto al río para lograr su encarecitaban preparados para el día 29, a fin de miento, a fin de que la ganancia sea mayor. incendiar los campos y destruir los monuAñade que el puerto de Sevilla ha sufrimentos públicos, entre ellos l a Catedral de do un déficit de más de un millón de pesetas, Sevilla. debido al aumento de jornales, lo cual es un argumento contra los que acusan a l a ReE n tales ni rrcjitos, y con los citados pro pública de no defender a los trabajadores. pósitos, laóie puede disculpar el- p eder ALEMANIA, A LA DERECHA: FRANCIA, A L A IZQUIERDA. -Crónica de política extranjera, por Andrés Révész. V É A S E E L B L A N C O Y N E G R O del domingo próximo. r
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