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C O N Q U I S T A S DEL CINEMATÓGRAFO La p e I í c u l a educativa. sanchando los límites de la mentalidad. Alemania ha sido el país qué con más interés y constancia ha atendido la producción de la película educativa, que, hábilmente desarrollada, penetrando hasta lo inconcebible y divulgando detalles qué hasta ahora eran un arcano para los no especializados en las respectivas materias, instruyen al niño, amplían en el adulto sus conocimientos y completan los estudios del profesional Este ejemplo ha sido ya imitado por el Japón, Checoslovaquia, Austria, Noruega y Hungría. Otros países, entre ellos algunas Repúblicas sudamericanas, que no tienen elementos para producir este género dé películas, han optado por comprarlas, y atienden con preferente cuidado a la formación de cinematecas, dotándolas de un servicio de exhibición ambulante, con el cual recorren las escuelas más modestas y apartadas de cada demarcación. En España aún no se ha decidido nada en este sentido. Vamos casi siempre -doloroso es confesarlo- -unos cuantos años retrasados con relación a los demás países civilizados. Si alguna labor se ha llevado ya a la práctica en este sentido ha sido debida a la iniciativa particular, pero oficialmente aún no se ha adoptado, con la necesaria amplitud, ninguna medida con respecto a un asunto de tan gran importancia en el terreno de la Pedagogía. No creemos que sea preciso un desembolso fabuloso. Si la adquisición en firme de un lote de películas educativas- -ya que producirlas no podemos- -alcánzase una cifra elevada, quizá fuese posible encontrar una fórmula más económica, devolviendo a su procedencia los positivos después de realizar su exhibición en circuito. E l asunto tiene un gran interés, y creemos que debería intentarse llevarlo a la práctica; todo menos despreciar un medio tan eficaz de cooperación para la formación intelectual de la generación futura. ALFREDO M I R A L L E S UNA MALA HIERBA ÚTIL. L A INDUSTRIA D E L ESPARTO E N TÚNEZ ASTA hace algún tiempo las películas llamadas culturales o documentales contaban en España con un sector de público bastante limitado. Su exhibición sólo era posible en privado, en sesiones matinales que unas cuantas entidades artísticas o científicas- -muy pocas- -celebraban con intervalos de una o dos semanas. E l contingente de espectadores estaba constituido en su mayor parte por los afiliados a la Asociación organizadora, por unos cuántos aficionados a las materias sobre las cuales versaran los temas que figuraban en el programa y, por último, por esa minoría de curiosos que sin quehacer de más importancia, acuden siempre a lo nuevo para ver qué es Entre estos últimos me encontraba yo cuando asistí por primera vez. Me agradó el espectáculo y continué ESPECIES D E L REINO ANIMAL frecuentándolo siempre que se me E L ORANGUTÁN presentaba la ocasión. A l cabo de cierto tiempo pude observar que, como, el púlslico que acude a los conciertos o visita Exposiciones de arte, me encontraba siempre con unos cuantos concurrentes habituales: el artista, el profesor, él estudiante- -en su mayoría perteneciente al sexo femenino- -y el curioso a que antes aludía, y que, paulatinamente, había ido convirtiéndose en aficionado a éste nueva modalidad del cinematógrafo, que enriquecía sus conocimientos deleitándole, sin obligarle a realizar el menor esfuerzo mental. Posteriormente comenzó a acudir a estas sesiones un nuevo elemento los niños. Algunos maestros, conscientes de su deber para con la Humanidad, destacaban comisiones de sus escuelas, que, graciosamente invitadas por las entidades organizadoras, recibían én esta forma un complemento eficaz dé su educación. Y o coincidí dos días seguidos junto a un mismo grupo de colegiales y pude comprobar durante el descanso las excelencias del sistema. Recordaban los muchachos las películas que habían visto en la sesión anterior, y, con esa vehemencia propia de la edad, explicaban a sus fcompañeros neófitos los más pequeños detalles de la vida de las abejas, las cristalizaciones, los ritos en países del Extremo Oriente, completando sus disertaciones con pintorescos comentarios y con deducciones divertidas. De todo ello saqué una consecuencia: aquellos niños aprendían allí, en dos horas, más que durante una semana én la escuela, naufragando en el dédalo de los libros de texto, escritos, por regia general, en lenguaje poco apto para sus inteligencias- y obligados muchas veces a retener en la memoria, para salir del paso, párrafos cuyo fondo no. se logra descubrir en muchas ocasiones hasta varios años después, cuando, en virtud de un proceso natural, se van en- H (Fotos ufa. PAISAJES D E GROENLANDIA t E L DESIERTO D E H I E L O I
 // Cambio Nodo4-Sevilla