Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. M A R T E S 14 D E J U N I O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 16. m a catalán, la más alta autoridad moral da Cataluña, en un mensaje que lleva fecha 22 de marzo de, este año, dice que el Estatuto es la expresión circunstancial de la sobera nía de nuestro pueblo, que mantiene su derecho, a ampliarla. ¿Está ésto claro? Pues iodos lo ven así, menos el Gobierno y las Cortes. Dice que los radicales han defendido sieni pre a la patria española en Cataluña. Lee el título primero del Estatuto, aprobado por las Cortes, y dice que servirá a los catalanes para continuar su obra de i n solencia y lograr el descuartizamiento de l a Patria. Cuando Castelar, vencido por los. excesos de la rebeldía cantonalista fué preguntado por la constitución federal, contestó: ¡L a quemasteis en Cartagena! Asimismo se podrá decir al Gobierna cuando se le pregunte por España: L a habéis perdido en lá Generalidad de Cataluña Habla del crecimiento industrial de C a taluña, logrado meroed a l a protección del Gobierno central. Estamos ante el planteamiento de un conflicto europeo a fecha fija y vamos a meter, en él la cuña de un separatismo peligroso. Pero no temáis. A h o r a las milicias del catalanismo que se organizan por. la Generalidad son fuerzas dé chantaje. L a protesta y la lucha contra el separa. tismo ha de llevarse a la calle. E n el P a r lamento nada podría conseguirse. D e los d i putados, 180 perciben sueldo del Gobierno. E l Estatuto va a salir adelante por él voto de 40 diputados a sueldo de la Generalidad. Hemos de rescatar en l a calle el prestigio de nuestra historia. Nosotros podremos perecer, como Cadarso en Cavite, como los héroes de las Lomas de San Juan del Caney. Bajo lo que nunca podremos caer es bajo el ludibrio de Els Scgadors, sanguinario, m i serable y vengativo. (Gran ovación. Digamos como Dantón: A u d a c i a para salvar a la Francia en peligro, aunque perezca Españoles, perezcamos, si hemos de perecer pero sálvese la Patria, ¡V i v a E s paña! U n a ovación calurosísima acoge las pala- bras del Sr. Iglesias, el cual es muy felicitado. Las ovaciones cerradas se repiten al abandonar el orador el Centro Mercantil. 1 afssta a la administración de justicia, al orden público y al idioma, si no se secunda una campaña de verdadero patriotismo. P o r eso se ha invitado al Sr. Iglesias a esta conferencia, en l a que va a desarrollar tan i n teresante tema. D i j o que ya eran muchas las casas de Sevilla que habían recibido, facturas de Barcelona redactadas en catalán. Citó el caso del periódico Diario Mercantil, de Barcelona, que se recibía en el Centro. Este periódico comenzó a recibirse escrito en catalán, y entonces l a Junta directiva acordó darse de baja. N o hicieron caso, y han seguido enviando el periódico en catalán, pero el Centro ha insistido en la baja. S i esto ocurre ahora, ¿qué pasará cuando sé apruebe el Estatuto? E l Sr. p e l a Peña, al terminar su breve discurso, fué muy aplaudido. Don Emiliano Iglesias comenzó diciendo que las palabras del vicepresidente constituían el mejor guión de su discurso. Agradeció l a invitación que se le había hecho, y destacó, para enaltecerla, la conducta de las clases mercantiles de Sevilla, que, rompiendo l a cadena de circunstancias trágicas que pesan como una maldición sobre Sevilla, saben i n teresarse en los problemas generales del país y acudir en este caso en defensa de la unidad de l a Patria. L a mejor manera de defender a Sevilla y sus derechos a l a vida, es defender a la Patria, afirmando la convivencia social de todos los españoles. (Aplausos. Todas las incidencias lamentables de Sevilla, como las de España, son l a resultante de una alteración de los elementos indispensables en l a vida política de los pueblos, E l Estado o el Gobierno que claudica, aun contra su voluntad, en lo fundamental, abre las esclusas a l a rebeldía. Todo el desconcierto de ahora nace en la noche triste del 14 de abril del pasado año, cuando e l Comité re- volucionario, erigido en Gobierno; no tuvo la visión del mañana y abandonó los supremos intereses del país, puesto? en peligro por la proclamación de la República catalana. E n el nuevo régimen no debe haber distinciones entre los españoles; la República es para todos, y no para el usufructo de unos cuantos. Aquella noche, el Gobierno de España se entregó en brazos de Maciá. V a r i o s oficiales hacían presión cerca de él para que se nombrase determinado capitán general de Cataluña. L o s separatistas, que son de una condición fnoral inferior y de un valor personal subalterno, buscaban así el apoyo del Ejército. ¡Profundo error el de entregar a Maciá la representación del Ejército! E l separatismo encontró en aquellos momentos tan graves l a contención de su insolencia en los partidos nacionales que existen en Cataluña, y por m i invitación se convino entonces en la marcha sobre el Gobierno civil. Entonces nos apoderamos de él y proclamamos la República española. E l separatismo, entre tanto, por una de esas intrigas en las que es maestro, obtenía de M a d r i d el nombramiento del capitán general que les convenia, y comenzaba a formarse el mito de Maciá, que está hecho por la claudicación del Gobierno de M a d r i d ante el chantaje de los separatistas. S i éstos pudieron imponerse en Cataluña, fué porque los españoles residentes en Cataluña fuimos abandonados por el Gobierno de Madrid. Y o me hubiera atrevido a. resistirles a ellos: pero, ante la actitud del Gobierno de la República, que nos decía que con nuestra actitud frente al separatismo provocábamos un gravísimo conflicto al régimen, no pude hacerlo. Podía l u char abiertamente contra los separatistas, pero no contra el Gobierno de la República. Y entonces se dio el caso de que un piquete d soldados españoles, obligados por la disciplina, fueran por las calles fijando la proclamación de la República catalana, redactada por Maciá. Y el primer acto de esta. República fué dirigirse al extranjero, en telegramas, comunicando que, se había proclamado la República de Cataluña. Esto, señores, constituía un delito de alta traición contra la unidad sagrada de la Patria. (Gran ovación. N o no hay ejemplo de cosa igual en el mundo. Inglaterra, cuando durante la guerra europea un submarino alemán desembarca en las costas de Irlanda a. un agitador que va a levantar el sentimiento da independencia de aquel país, lo fusila. Se habla por los catalanas de comprensión y concordia. Pero esto significa para ellos únicamente barrer para adentro. Fué tan grave el momento planteado en Cataluña que pi- ecisó el viaje en aeroplano de los tres ministros catalanes, que fueron a entrevistarse con Maciá para poner el taparrabo a las vergüenzas que estaban al aire, escandalizando ¡a conciencia nacional. Y entonces se dio la famosa nota oficiosa aceptando los hechos consumados por parte del Gobierno, con tal de que Maciá abadonara l a República catalana y aceptara l a Generalidad como fórmula de arreglo. E l Parlamento no es tal si no sabe. representar la opinión de la calle. (Ovación. Que esos aplausos vuestros- -dice el orador- -no queden en aplausos, sino que se hagan músculo y afirmación cerebral. Se está viviendo de la cobardía ajena y es preciso que España pruebe que sigue teniendo el heroísmo como la más alta de sus virtudes. Lee un artículo de La Publicitat, y dice que Carrasco Formiguera manifestó que los catalanes acudieron a San Sebastián, como hubieran acudido a una invitación de M u s Eolini, si mediante ella conseguían la independencia de Cataluña. E l Gobierno de la República debía de haber hecho desaparecer toda sombra de E s tado catalán, que es el foco morboso de los trastornos actuales. Todos los partidos nacionales que existen en Cataluña, desde el radical al. socialista, advirtieron al Gobierno del peligro que se corría. E l Gobierno se llamaba en l a Gaceta de 15 de abril Gobierno de la nación español a España no ha reconocido el hecho de Cataluña. V i n a después el decreto de 9 de mayo, que se publica antes de la convocatoria de las Constituyentes, en cumplimiento del compromiso contraído el 17 de abril entre Maciá y los ministros catalanes, por el que se faculta a la Generalidad para el plebiscito, en el cual ha de darse ¿1 Estatuto en el que se señala al Estado la facultades que ha de tener. Siguiendo por íeste derrotero llega el momento en que puede decir Ventura Gassol, el ministro de Instrucción Pública de Cataluñ a Nosotros no somos españoles, no podemos ser españoles, porque no hemcs nacido en España, n i queremos ser españoles Lee a continuación párrafos de La nacionalidad catalana, de Enrique Prat de la Riba, en los que se formula esta conclusión: Cataluña, patria, nación y Estado. Dedica elogios a D Miguel Maura, por la forma resuelta en que se ha colocado frente al Estatuto. E l programa de la Esquerra es borrar el nombre sagrado de la Patria. ¿Está claro que se trata de un partido filibustero? Habla de las glorias conseguidas por Cataluña en el Bruch y en Gerona en defensa de la independencia de la Patria española y señala a un ilustre catalán: D Juan Prini; como el; representante más genuino del p a- triotismo español en el pasado siglo. N o e s el pueblo catalán el que habla de separatismo; son unos hombres que quieren darse lustre con el ruralismo de sus concepciones políticas. Señala la doblez de i a política seguida por Cataluña en todo momento y afirma que el plebiscito fué una gran farsa. Pompeyo Fabra, el restaurador del Idio- ACERCA DEL RELEVO D E L G E N E R A L VSLLE, GAS M a d r i d 14. E n contra de los rumores recogidos por algunos periódicos sobre un supuesto relevo del general Villegas, ayer volvió éste a hacerse cargo del mando de la primera división, por haber regresado da Córdoba, adonde marchó para resolver asuntos particulares. E l verdadero fundamento de estos rumores era bien distinto; se hablaba de que d i cho general abandonaba el mando dé la d i visión de M a d r i d para ser elevado a otro puesto más importante: el de inspector general del Ejército, vacante por pase a la reserva del general G i l Yuste, cosa que no ha confirmado, n i negado todavía el ministro. L a orden de la primera división orgánica del 12 de junio, publicaba jo siguiente: Presentado en esta plaza el excelentísimo señor generalde la división D Rafael V i llegas Montesinos, en el día de hoy se hace cargo del despacho de la misma, cesando el excelentísimo señor general de la primera b r i gada de Infantería, D Federico Caballero Gaí; cía, qvse accidentalmente Jo désetnpe naba. í
 // Cambio Nodo4-Sevilla