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A B C. M A R T E S 14 D E J U N I O D E 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 24. Los facultativos le apreciaron uria herida producida por arma de fuego, con orificio de entrada por el pecho y de salida, por l a espalda, a l a altura del segundo espacio intercostal, pronóstico muy grave. Después de serle efectuada l a primera cura requirió l a presencia de un sacerdote, con quien se confesó. Como su estado inspiraba serios temores, no se le quiso trasladar en los primeros momentos al Hospital; pero, m á s tarde, aprovechando un momento propicio, se efectuó su traslado, ingresando a su vez en una sala de cirugía. E l comunista herido se llama Daniel O r ú s Gracia. Presentaba una herida por. arma de fuego en el triángulo de escarpa del muslo derecho, de pronóstico grave. Se le prestó asistencia en l a casa de socorro del distrito del Centro y luego pasó al H o s pital, donde quedó en calidad dé detenido y convenientemente vigilado por sus antecedentes de peligroso comunista de acción. Y el cuarto herido, J o s é L u i s López, es, como decimos, un paisano, que acertó a pasar por el lugar de los sucesos en el momento en que éstos se iniciaban. F u é asistido en la casa de socorro del Centro, donde se le curó una herida contusa en l a región, ilíaca, de pronóstico leve, salvo complicaciones. Después de curado pasó a su domicilio. L a presencia de nuevas fuerzas de Seguridad y l a llegada de los de Asalto puso t é r m i n o al tiroteo y en fuga a los revoltosos. Entonces los agentes de vigilancia procedieron a l a detención de algunos individuos que fueron encontrados en las inmediaciones del lugar del suceso, agazapados tras un muro del puente, y que son Ignacio N a l da Zabalo, Manuel Á g u i r r e Zurbano, V í c tor Zallas Latorre, Jesús Mediavilla Bilbao y Toribio González A r c e U n guardia municipal detuvo como supuesto autor de disparos hechos contra los guardias de Asalto a Alfredo A y a r z a M a r tínez, que también fué puesto a disposición del gobernador y por éste a l a del juez de guardia. Y por funcionarios de Policía afectos á l a Brigada Social fueron detenidos los comunistas Pablo González Gómez, Antonio. González Martínez, Antonio P é r e z M a d r i gal y Francisco Barros Guevara, todos ellos con antecedentes comunistas en l a C o m i saría. L o s guardias de Asalto desde la Ribera regresaron al Arenal, montando en el mismo un servicio de vigilancia e invitando a circular a las gentes que, presas de una manifiesta curiosidad morbosa, se agolpaban allí, inquiriendo noticias de los sucesos. T a m b i é n acudió l a Caballería de Seguridad y el comandante de las fuerzas en B i l bao Sr. D e L u i s que- dio las órdenes convenientes para distribuir el servicio de v i gilancia en forma que no pudieran reproducirse los sucesos. Para la una de la tarde la normalidad era otra vez absoluta, y ya no volvió a perturbarse el orden lo m á s mínimo. rados, con inscripciones subversivas, con ata- tención de los que opusieran l a menor reques al Gobierno, al imperialismo y a l a sistencia o despertasen sospechas. Las fuerzas se desplazaron sin pérdida de burguesía, y vivas a l a Rusia soviética, al comunismo y a l a República obrera y c a m- j tiempo, pero para entonces los manifestantes pesina y enarbolando una banderita roja, e n habían descendido por San Francisco al Puente de Hierro, para desembocar en l a l a que también se leía alguna inscripción, esRibera. crita en tipo negro, avanzaron; dando gritos A l llegar aquí se encontraron con una pay mueras por l a calle de l a estación arriba, trulla de Seguridad formada por un cabo y camino de la Gran V í a E l comisario dio cuatro números que ejercía vigilancia en orden de salir a las fuerzas de Asalto, que aquellas inmediaciones, y sin esperar a nada acudieron en dos camiones, disolviendo l a los. manifestantes hicieron uso de sus pistolas, manifestación. Y a para entonces los mismos disparando a quemarropa y guarecidos detrás agentes de servicio en el Arenal, con algunos de los muros del puente, contra los guardias. guardias, les habían salido al paso, y los Hicieron m á s de setenta disparos. agentes les arrancaron uno de los carteles E n auxilio de los guardias acudieron los xí. e que eran portadores. Unos cuantos de agentes de Vigilancia señores Ortega, A l o n los que formaban l a manifestación que se so Blázquez, í b a r o n d o y García Hijas, que inició en el Arenal, lograron reunirse en las repelieron la agresión, utilizando a su vez rampas de Uribitarte, y en n ú m e r o de unos sus pistolas, entablándose un vivo tiroteo que veinticinco avanzaron por l a Alameda de tuvo un buen rato de duración. Manzarredo, para dirigirse, sin duda, al G o Se nos asegura que también disparaban bierno c i v i L Pero al llegar al Consulado contra los guardias y agentes desde l a calle francés se detuvieron en actitud hostil, dande Barrencalle individuos parapetados en los do vivas al Soviet y mueras al imperialismo portales de la misma. francés, mientras unos cuantos se pertrechaDurante el tiroteo cayeron heridos dos ban de piedras e iniciaban una fuerte peguardias de Seguridad, ambos graves, un codrea contra el edificio, del que rompieron munista, al que se vio actuar en. primer téralgunos cristales. E n el mismo momento acumino y como dirigente de grupo, y un paidieron para dispersar el grupo, el inspector sano. de Vigilancia S r Ferrero y el agente señor Los guardias heridos fueron César Torres Bartual, a quienes hicieron frente los revolPérez y Antonio López Alcaide. tosos. Cuando el S r Bartual procedía a la E l primero fué asistido en l a casa de sodetención de uno de los que m á s se sigcorro del Centro, donde se le apreció una henificaban en la pedrea, se vio encañonado rida, por arma de fuego, en l a cara interna por otros del grupo, que le obligaron a soltar al detenido; pero inmediatamente se rehizo del muslo derecho, tercio inferior, sin orificio de salida, y contusiones en el hombro izquiery empuñando su pistola y secundado por el do. U n a vez curado de primera intención paSr. Ferrero, que a su vez hizo uso de l a só, en estado oúe se calificó de grave, al H o s suya, disparó, vaciando el cargador, aunque pital civil de Basurto, donde ingresó en una sin hacer un solo blanco. sala de cirugía. E l otro, López Alcaide, fué trasladado a l a Entretanto llegó la noticia de lo que ocucasa de socorro del distrito del Ensanche. r r í a al Gobierno civil, de donde se dispuso que acudiesen a l a Alameda de Mazarredo, en una camioneta, los guardias de Asalto, que acababan de regresar del Arenal, al Clínica del doctor Morón. Sevilla. Operamando del capitán S r Roca. ción de cataratas, estrabismo, glaucoma, etc. Los guardias se echaren rápidamente a tierra, siendo recibidos a tiros, también por fortuna sin consecuencias, y entonces actuaron con energía, poniendo en fuga a los a l borotadores. Uno de ellos, el que portaba l a bandera roja, sé arrodilló ante los guardias en demanda de perdón. Aquí se procedió a l a detención de los individuos Antonio Julián. Munguía, Juan García Rodríguez y Bonifacio Orive Izar de la Fuente, fichados en l a Comisaría, y el otro, aúneme sin ficha hasta ayer, conocido actuante, al que se ocupó documentación del partido comunista. Los tres fueron conducidos a l a Comisaría. En otro choque con los manifestantes caen heridos dos guardias, un comunista y un paisano Serían aproximadamente las doce de la mañana, cuando los agentes de servicio en el puente de Cántalo jas notaron una extraña efervescencia, que les hizo sospechar que algo se tramaba; en vista de lo cual acudió uno de ellos al teléfono próximo para dar cuenta de. sus temores al comisario jefe. Momentos después volvía a llamar para confirmarlos, comunicando, que en aquel momento arrancaba de San Francisco, camino de l a Ribera, una manifestación, formada por unos trescientos extremistas, portando carteles y banderas. E l comisario se puso inmediatamente al habla con el cuartel de los guardias de Asalto, disponiendo la salida de los mismos para el lugar de referencia y avisando asimismo al teniente de Caballería para míe acudiese a su vez, con fuerzas suficientes, j ar, a despejar l a calle y proceder, a la de- te cf C A S A SIN B A L C O N E S Si quiere tener una buena i n s t a l a c i ó n de cuartos de b a ñ o cocinas y t e r m o s i f ó n encargúela a INDUSTRIAS G U I L L E N Resolana, 29. Sevilla. Empresa Automovilista Internacional Un guardia municipal herido E n los primeros momentos escapó a la i n formación de los sucesos, que durante los registrados en la Ribera había resultado también herido un guardia municipal, pero posteriormente se pasó noticia de este percance al gobernador, Sr. Calviño. Se trata del guardia J e s ú s Alonso, que actuó al lado de l a de Seguridad durante l a refriega, y que una vez terminada ésta y llegada l a hora del relevo, se retiró a su casa sin sentirse herido. Y a en ella sintió un escozor que le hizo sospechar pudiera estar herido, y, efectivamente, se encontró con un balazo que le había alcanzado en el muslo derecho. Inmediatamente se trasladó a la casa dp s corr éf isi- ILi $l bcig 8 VENTA O E ¡BILLETES A d m i n i s t r a c i ó n C Barcelona, 1. T e l é fono 22272 y en las principales Agencias da Turismo. SEOO- -X DULCE Antonio Padilla- -RUTE-