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A B C. S Á B A D O 18 D E J U N I O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 23! interés público y. l a imparcialidad qué debe regir los actos de sus gobernantes. C O N S I D E R A N D O no obstante, que el Gobierno de la denominada Dictadura civil pudo hacer uso. de la Facultad que le concedía el artículo 52 en su número tercero de la ley citada ampliamente interpretado en beneficio de los enjuiciados, que requiere como requisito la forma de concurso y Real decreto, determinándolo, sin que quepa distinguirlo en otro sentido, por no hacerlo la propia ley reguladora, y es consecuencia lógica, que si el Gobierno no hacía esa previa declaración excepcional, procedía al anuncio del concurso, habría de cometerse necesariamente a lo prescrito en el indicado artículo 47, que requiere la subasta pública como forma jurídica que más. garantiza el interés público y la imparcialidad que debe regir los actos de sus gobernantes. C O N S I D E R A N D O que no cabe tampoco la aplicación analógica del número segundo del. artículo 55 citado en el decreto, pues el mismo requiere, la imposibilidad por las causas. que expresa de poder moverse la concurrencia en l a oferta y es obvio que si aquella explotación se estaba realizando por l a Administración española (Compañía A r r e n dataria de Tabacos) que no había interesado, la. anulación de su concesión y se oponía precisamente al. Monopolio que se concedía al Sr. March, pudo ésta concurrir, a la oferta pública en la forma exigida por ía ley de subasta o concurso: U O N S I D E R A N D C q u e el delito de prevaricación lo constituye l a falta por malicia ignorancia, o negligencia inexcusable a preceptos que exigen la realización de un trámite o solemnidad taxativamente, exigido que no pueda escudarse en mero error interpretativo o de aplicación de ley, delito que se comete en el caso que se debate por hacer ¡precisamente lo contrario de lo que ella dispone: C O N S I D E R A N D O que para un mayor robustecimiento de esta afirmación engendradora de la figura de delito antes definida el propio decreto menciona en su preámbulo la. ley de Administración y Contabilidad que tanto equivalía al explícito reconocimiento de su vigencia, y por. el contrario si ésta no se observa se infringe abiertamente, y del sumario resulta que fué, el autor principal de la citada punible infracción. el entonces ministro de Hacienda, D José Calvo Sotelo: C O N S I D E R A N D O que probado de mo- dr claro que por el Sr. D Juan March y Ordinas se influyó decisivamente cerca del general Primo de Rivera, éste a su vez sobre el ministro citado y aquél también con éste para que tal disposición prevaricadora se dictara, valiéndose, al efecto de La Correspondencia Militar, periódico defensor de l a política del dictador hacia el Sr. March, como en propia confesión reconoce, estandoperfecta la conexión entre la dádiva y l a disposición, porque, de los documentos obrantes en autos se justifica que el expediente incoado para conceder al Sr. March el M o nopolio se comenzó a raíz de aquélla. C O N S I D E R A N D O que el delito de cohecho lo constituyen los que con dádivas, presentes, ofrecimientos o promesas corrompieren a, las autoridades o funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos: C O N S I D E R A N D O que los delitos se cometen por acción u omisión y de ellos son responsables en concepto de autor material el que toma parte directa en la ejecución del hecho y e l que fuerza o induce a otro a ejecutarlo o los que cooperen con la. realización de. un hecho, sin. el cual. no se hubiere cometido (artículo 13 del Código penal) C O N S I D E R A N D O que de las declaraciones prestadas por diversos testigos, cuyo tecnicismo es evidente, es prueba que aquella disposición, concediendo el Monopolio al L A COMISIÓN D E R E S P O N S A B I L I D A D E S FACILITO AYER E N E L CONGRESO E L AUTO D E PROCESAMIENTO EXTENDIDO C O N T R A E L SEÑOR M A R C H Seis millones de pesetas para responder de posibles perjuicios al T e s o r o L a defensa del señor M a r c h Declaración del comisario, señor Aparicio. Lo que se hubiera hecho con el señor C a l v o S o t e l o V a r i o s oficios. alguno de sus actos la conducta del general E l auto de procesamiento Primo de Rivera, influyó sobre el mismo de. A y e r se ha facilitado en el Congreso el cisivaiwente, como se prueba con documentos siguiente escrito, extendido por la comisión obrantes en el sumario con sus frecuentes de Responsabilidades: y reiteradas dádivas, que de modo generoso Sres. Serrano Batanero, Menéndez (don hacía a La Correspondencia Militar, perióTeodomiro) Suárez Uñarte, Rodríguez P i- dico que defendía la política seguida por el nero, P S. dictador; dádivas que alcanzaban, según E n el Palacio de las Cortes Constituyenpropia confesión, sumas que. oscilaban de tes, a 16 de junio de 1932. cien mil a, trescientas m i l pesetas, así como RESULTANDO que la subcomisión otros donativo? que por no estar conexio (cuarta de la comisión de Responsabilidades, nados con el hecho que se relata dejamos de que por acuerdo de ésta entendió en el esconsignar. tudio, enjuiciamiento y dictamen de las de R E S U L T A N D O que asimismo aparecen gestión de las Dictaduras, como consecuen- en el sumario otros hechos imputados al secia del estudio que hizo del llamado Real ñor March, que revisten los caracteres de decreto- ley de 2 de agosto de 1927, estimó grave delito, que no es este el momento de que en el mismo existían indicios racionales enjuiciar. de criminalidad contra los diputados a Cortes D Juan M a r c h y Ordinas y D José ¡Calvo Sotelo, ministro éste en aquella ocasión de Hacienda y concesionario aquél de C O N S I D E R A N D O que en 1 de agosto l a explotación de tabacos en la plazas de de 1927 se dictó, en virtud de propuesta forsoberanía española del territorio de M a mulada por el entonces ministro de H a rruecos, a cuyo efecto, para poder tramitar cienda, José Calvo Sotelo, decreto- ley el sumario correspondiente, solicitó, y posteconcediendo en su artículo primero a don riormente fué reiterado por el pleno de la Comisión, suplicatorio a las Cortes Consti- Juan M a r c h y Ordinas la explotación del tuyentes para procesar a aquéllos, como cul- Monopolio del Tabaco en laé plazas de Ceupables de un, delito de prevaricación y co- ta y Melilla, con arreglo a las prescripciones que en el citado decreto se desenvuelhecho. ven, decreto que por emanar de un GobierR E S U L T A N D O que las Cortes Constituno de. fuerza colocado al margen de la ley yentes, en su sesión de 8 de junio de los fundamental del Estado. e ilegal, por tanto, corrientes, acordaron acceder a la petición por si sólo envolvía una infracción punide suplicatorio interesada, por considerar existían los indicios racionales de crimina- ble, acentuada notoriamente por no acatar el mismo las prescripciones de leyes que lidad necesarios para ello; habían de considerarse en plena vigencia R E S U L T A N D O que el Consejo de m i nistros, a instancias del ministro de H a- por estar aquel citado decreto a un caso particular contraído: cienda, D José Calvo Sotelo, directamente C O N S I D E R A N D O que la ley: de A d m i influido por el que era su presidente en nistración y Contabilidad de 1 de julio de aquella ocasión, D Miguel Primo de Rivera, 1911 exige de inexcusable modo en su aracordó conceder la explotación del Monotículo 47 el requisito de la subasta pública polio de Tabacos en las plazas de Ceuta y en los contratos o servicios que se efectúen M e l i l l a a D Juan M a r c h y Ordinas, sin siquiera atenerse a los informes que en sen- por cuenta del Estado, y es evidente que la concesión del Monopolio, excluyente por tantido, contrario. se le emitían n i a prescripciones legales de inexcusable observancia, to de otra competencia en el suministro de que exigían como trámite previo la subasta los tabacos en las plazas de soberanía citadas, es servicio a realizar por cuenta del Estado, pública o el concurso con libertad de conafirmación corroborada en el propio texto currencia en la oferta y una mayor garantía, ¡por consiguiente a los intereses del Estado, del preámbulo expositivo y en el citado p r i mero de sus artículos, ambos del decreto sino que, por el contrario, dictó una dispomencionado: sición de carácter excluyente, beneficiosa C O N S I D E R A N D O no obstante, que el exclusivamente para el Sr. D Juan M a r c h Gobierno de la denominada Dictadura civil y Ordinas, que de este modo quedaba sin la pudo hacer, uso de la facultad que le concecompetencia que en la plazas de soberanía día; el artículo 52 en su número tercero, de le efectuaba la Compañía Arrendataria de ¡Tabacos, y por tener la concesión internacio- la ley citada, ampliamente interpretado en beneficio de los enjuiciados, que requiere nal para la venta en l a zona de nuestro. Procomo requisito la forma de concurso y R e a l tectorado y conseguir la expresada concesión, arbitrio único para la venta del tabaco, decreto determinándolo, sin que quepa disque, sin la competencia persecutoria iniciada tinguirlo en otro sentido, por n o hacerlo la por la Compañía Arrendataria de Tabacos, propia ley- reguladora, y es consecuencia lógica que si el Gobierno no hacía esa previa con beneficio de los intereses del Estado, constituía para aquél seguro y evidente ne- declaración excepcional y procedía al anuncio del concurso, habría de someterse negocio; cesariamente a lo prescrito en el indicado R E S U L T A N D O que para conseguir sus finalidades el D Juan M a r c h y Ordinas, abu- artículo 47, que requiere la subasta pública como forma jurídica, que más garantiza el sando quizás de la buena fe que guiaba en Considerandos r T 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla