Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DIARIO ILUSTRA- D O A Ñ O VI G E SI M O C T A V O 10 CTS. N U M E R O F U N D A D O E L i. ABC I N T E R É S Y POLÍTICA Es muy cié lamentar que el debate de tan importantísimo proyecto no haya despertado mayor atención en la Cámara. DIARIO ILUSTRA D O A Ñ O V G E S IM OCTAYO 10 GTS N U M E R O D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A EL CIELO Y LA REP UBLICA Ija cosecha de esto año es singularmente óptima. LA TRAGEDIA D E L C O M U N 1 S M O Numerosos comunistas chilen. oa son deportados. Ministros, diputados, subsecretarios, todos (El SoV, cuantos poseen relevante significación, salen Este proyecto importantísimo, cuya dissemanalmente por esos pueblos y capitales cusión de totalidad acaba de terminar en de provincia a echar sus buenos discursos, alternar con los Comités de los partidos y las Cortes entre la indiferencia de la mayoría de los diputados, que no son esta vez únicelebrar entusiastas banquetes. E s una moda camente los diputados de la mayoría, es nada inglesa contra la cual no hay ningún reparo menos que el de reforma agraria. Dudamos que oponer. Antes, los grandes políticos del mucho- -dice El Sol- -que una ley tan fundatipo de Romanones se limitaban a cazar liemental y que tan graves alcances puede tener bres en los domingos; otros se metían eu para la vida rural de España y para toda la sus casas a hacer solitarios. L a nueva coseconomía de la nación, pueda salir de semetumbre pone, cuando menos, en contacto a jante ambiente con toda la necesaria autolos gobernantes y a los gobernados, y aunque ridad. Porque El Sol tiene ya descontado, no estemos muy seguros de que ese contacto como lo tiene todo el mundo, que el proyecto produzca siempre la concordia (a veces tiesaldrá. sin grave detrimento del dictamen de nen que salir los gobernantes protegidos por l a Guardia civil) es indudable que alguna la Comisión, que es como decir del propóutilidad se desprende. Empiezan por ente- sitói gubernamental. P o d r á n surgir discrepancias en el. curso del articulado en algurarse de algunas realidades de la nación, que nos puntos, aislados y concretos; será más o en loa pasillos del Congreso no es fácil menos molesta y farragosa la discusión de aprender. Ahora, por ejemplo, se enteran las enmiendas. pero el final está ya prejuzgade hasta qué punto la gracia de los dioses se ha derramado por los campos, L a cose- do, y esto es lcr que le quita emoción al decha ubérrima se extiende ante sus ojos asom- bate. E n las C á m a r a s españolas, cuando no brados, mientras la locomotora o el automó- hay emoción no hay interés. E l interés no estriba nunca en el trascendentalismo del v i l los llevan a toda velocidad. N o están muy enterados, es cierto, de las cualidades de los proyecto en sí, en la importancia social, ética- o económica: -que la reforma pueda sur cultivos. Confunden el trigo con el centeno, la alfalfa con los garbanzos. Pero compren- poner para el desenvolvimiento de la vida den que. se encuentran delante de un verda- general de la nación, sino en las derivaciones políticas que de la discusión puedan, surgir dero esfuerzo de fecundidad. Los dioses se han portado bien con la República, como si y de las. cuales- pueda depender la estabilidad del Gobierno. Esto es lo único imporhubieran querido batir el record de la mansedumbre. Desjjués de las pedradas a los tante para las Cortes y para el público. S í santos y el incedio de los altares, los santos, también para el público. -N o achaquemos perdonándolo todo, le regalan a la República únicamente al Parlamento! lo que ha sido siempre en los manejos. de; nuestra, política, una. espléndida cosecha. característica determinante de la, idiosincraY los conspicuos políticos que se asoman sia nacional. S i a pesar de toda su enorme a la ventanilla del tren o del automóvil, en- trascendencia, la discusión, del proyecto de tusiasmados por el buen aspecto de la agriReforma agraria no ha. conseguido- -fuera, cultura, acaso piensan: ¿S i dictásemos aho- naturalmente dé aquellos á q u i e n e s afecta ra unas cuantas leyes agrarias? Pero lo de un modo personal- -interesar a nadie, ello que el campo necesitaría es que no se ocuse debe a la única y sencillísima razón de pasen de él aquellos que no alcanzan a dife- qué todos sabemos que en la. forma en que renciar las espigas de ia avena y de la ce- se desarrolla el debate no es presumible la bada. E l campo, sabe su oficio. V e d con las posibilidad de una crisis. Y si no hay crisis, Cortes abiertas y todo, a pesar de los dis- ¿dónde está la emoción ni el interés? ¿Q u é cursos y las leyes, y después de tantos es- interés ni qué emoción puede suscitar un fuerzos por desorganizar la agricultura, el debat que no ha de promover la caída del campo ha rendido esa espléndida cosecha. Gobierno? Aquel verde primor de abril, que yo canté con un poco conmovido acento en esta misma E l propio articulista de El Sol lo reconoce página, se ha convertido ya en la realidad al querer explicarse los motivos de esta lade oro que alegra las miradas. Por esta vez, mentable indiferencia de las Cortes. Ello seE s p a ñ a tiene seguro el pan. Los que abren sus almas a las ideas de perdición y de ca- debe lógicamente, dice, al hecho de haberse tástrofe, los que desearían que todo cuanto polarizado la lucha política alrededor del E s antes se lo llevase la trampa, pueden apartar tatuto de Cataluña. Sí. señor; eso es. Sólo sus ojos del campo repleto y maduro. Y o que para niayor claridad convendría expliprefiero bendecir a los dioses, alabar a la for- carlo de otro modo: S i el Estatuto de C a tuna por el bien que se digna conceder a taluña ha despertado tan enorme interés que España. Esta España sufrida, pobre nación ha relegado a la indiferencia todos los demás proyectos, -es sencillamente porque es que hace todo lo posible. por perderse, por desmoronarse, y que siempre, sin embargo, él único dé cüya discusión pueden, surgir de recibe la ayuda de algún genio b e n é v o l o q u e momento; dcriS aéioncs políticas. Que se la substrae a la ruina. N o os emociona apruebe q no. se. apruebe el Estatuto, quizá esa sagrada labor de generosa fecundidad no les importé a. la mayoría de los diputados, dedos campos? ¿P a r a qué vais a llevar al aunque le importe mucho a la nación. L o agro toda la verbosa ideología de los pasillos que les emociona es la posibilidad de que las del Congreso, oliente a colillas de cigarros? discrepancias sean de tal índole que puedan Debierais acercaros al campo de puntillas, si afectar a la estabilidad del Gobierno. Esto es que os queda en el espíritu un resto del es para, muchos lo único verdaderamente sentido de la religiosidad. trascendental. Í PEDRO M A T A Jübü M A I U A S A L A V E R R 1 A Quisiera hablar del comunismo con sere nielad y ecuanimidad, como de un sistema económico y social, con espíritu desprovisto de prejuicios, fría y razonablemente. ¿P o r qué ha fracasado en Chile el intento comunizante al cabo de unos días? ¿P o r qué no ha durado en H u n g r í a la dictadura de Béla K u n más que cuatro meses y medio? ¿Por que- se puede hablar en Rusia. del abandono del comunismo y el establecimiento de una. especie de capitalismo estatal? ¿Indican estos fracasos la imposibilidad del comunismo como método? Observaremos que el comunismo se estableció en países que sufrían una grave, crisis económica. S i por. ejemplo, eu Chile el comunismo hubiese durado dos o; tres años, no se hubiera podido decir que, por su culpa, se había destruido la economía de un país próspero. N i se puede. afuinar. Asin faltar a la verdad, que en noviembre de 1917, L e nín se encontró con una Rusia rica y bien organizada. L o que sí es innegable es que el comunismo no sólo ha dejado de mejorar la situación, sino que ha agravado la crisis e imposibilitado el saneamiento. E l comunismo no est, á llamado a- remediar una situación económica comprometida. Es hijo del hambre y la miseria; pero lo único que puede conseguir es dar satisfacción a los instintos de venganza, de. la plebe. Los pueblos- que se encuentran en. c r i s i s o r alguna razón, no pueden. esperai- del. cóhiiíhísmo ningún remedio a- sus mal. es; i ¿Q u i e r e d e c i r ésto. í j éjel ifpa iunismo es uh sistema inimaginadoB eóricainente, no. Teóricamente, el comunismo. jpodría implantarse como una superácípii del; supercapitalismo. Por ejemplo, eii lina época, próspera, de los Estados Unidosj; pero cía un, Estadas Unidos algo imaginario, én qué no sólo la industria- y el comercio, sino también la propiedad rústica estuviera concentrada en pocas manos. Con la construcción social de la Norteamérica de hoy, el comunismo implantado en algunos centros industriales resultaría forzosamente de poca duración, a consecuencia de la oposición que le presentarían los millones de. farmers individualistas, es decir la pequeña burguesía conservadora del campo. E n esto consiste la tragedia del comunismo. Es una teoría que puede presentarse bajo un aspecto seductor; pero que no puede realizarse, en rigor, más que en un país en que todo está organizado con tanta perfección que nadie piensa en cambiar el régimen imperante. Cuando todo marcha bieu, no se buscan remedios, y mucho menos remedios tan peligrosos cómo el comunismo. Únicamente países hambrientos y exasperados se vuelven hacia el comunismo, como un enfermo, desesperado después de haber acudido a varios médicos, se entrega, por fin, al curandero. E l comunismo no podra nunca demostrar, cuando predica, cu los países prósperos, porque nadie lo quiere, y en los países pobres, porque el sistema comunista no es apto a enderezar una situación económica comprometida. ABDRES REVESA