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ABC. JUEVES 23 DE JUNIO DE 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 19. Entiende que debe hacerse un tratamiento adecuado para los males de Andalucía. Con un poco de afecto y con procedimientos humanos y de comprensión, se podrá hacer de ellos lo que se quiera. E l Sr. C A S A S presidente de la Diputación de Sevilla, interviene. Cree que es tardía la interpelación, pero estima que de ella deben salir soluciones para Sevilla. Manifiesta que los patronos y burgueses andaluces se resistieron desde primera hora a cumplir las leyes del Gobierno y esto produjo los primeros desasosiegos de los obreros. H a y allí un problema de fondo, que no está atacado. Ha. ce falta que el Gobierno evite la existencia en Sevilla de masas de obreros con hambre y llenos de necesidad. E n Sevilla no hay organizaciones revolucionarias preponderantes; son débiles. Allí no hay más que pequeños grupos de exaltados y audaces, fáciles de combatir. Hace una defensa calurosa de los obreros abandonados por los patronos y autoridades y que precisamente aguardan la llegada de- remedios. Cita varios casos concretos para demostrar su afirmación. Dice que la función de seriedad es imprescindible en Sevilla. N o se puede dar el caso de celebrar unas negociaciones y adoptar, unas bases, y a la hora de cumplirlas, hallarse con la negativa absoluta de los patronos. Se. ocupa de la utilización de máquinas y dice que con ello todas las faenas estarán terminadas en agosto, con lo cual se producirá un paro forzoso, que podría retraerse de no ser así. E l Sr. M A D R I G A L le interrumpe. E l Sr. C A S A S S u señoría al Instituto, a seguir el bachillerato. E l Sr. M A D R I G A L Y a van cuatro que dicen lo mismo. ¡Qué poco ingenio hay en esta Cámara! E l Sr. C A S A S Como que lo tiene acaparado su señoría. Y sigo hablando, con permiso del Sr. Pérez Madrigal. (Risas. Se ocupa de las barriadas de Sevilla, donde se concentran no solamente la clase obrera honrada, sino los vagabundos. Tienen v i viendas que son una verdadera vergüenza. Casas de hojalata y maderas viejas. A l g o lamentabilísimo. Aquí tengo una fotografía que produce peña, y que pongo a disposición de la Cámara. E l Sr. S O L rectifica: Dice que produce pena oír afirmaciones que ponen en duda la buena fe de los gobernadores de Sevilla. Se lamenta de lo combatido que él ha sido por las derechas y por las izquierdas. Vuelve a exponer cuál era la situación de Sevilla en el mes de agosto del último año. E s injusto- -dice- culpar a los gobernadores y si Gobierno de los males que aquejan a Sevilla. E n Sevilla había un paro de 70.000 obreros- cuando yo me encargué de aquel Gobierno. Ante una cosa así hay que meditar qué soluciones pueden oponerse. Repite sus declaraciones sobre el número y calidad de huelgas con que se encontró, y afirma que en. todo momento cumplió con su deber para ir conjurando los conflictos. E l Gobierno, además, atendió en cuanto estuvo de su parte a remediar la situación. Cita los créditos acordados para, estas atenciones y las disposiciones dictadas para lograr que se aliviara lasituación del paro. E L o r a d o r habla de la- barriada de casas baratas de Sevilla llamada del lío padre y dice que tenía que enfrentarse con W quilinos porque no pagaban el, alquiler. E l Sr. M A R T Í N E Z B A R R I O S Su señoría, no; el ministro del Trabajo, que fué quien facilitó la solución con sus disposiciones y a él apelo. V a r i o s diputados radicales interrumpen al PROSIGUIÓ A Y E R E N L A CÁMARA L A IN- T E R P E L A C I Ó N R E F E R E N T E A L A POLI T I C A SOCIAL D E S A R R O L L A D A E N LOS PASADOS SUCESOS D E SEVILLA Petición de suplicatorio. Interpelación sobre la política y situación social de S e v i l l a Intervención de varios diputados, entre eílos los señores S o l y Casas. O r d e n del día. D i c t a m e n de reforma agraria. F u e r a de sesión. Incidente lamentable. La sesión de ayer tarde E l Sr. J 3 esteiro- abre la sesión a las cuatro de la tarde. H a y poca concurrencia en escaños y tribunas. E n el banco azul los ministros de Justicia, Trabajo y Obras Públicas. U n a petición de suplicatorio E l P R E S I D E N T E manifiesta que se ha pedido el oportuno suplicatorio para procesar al diputado Sr. Rojo. Propone. que sea la misma Comisión la que entienda en este asunto, y así se acuerda. Aprovecha la ocasión para requerir a las minorías que no lo han hecho, para que designen su representante en la- comisión de Suplicatorios. L a interpelación sobre la política de S e v i l l a Prosigue esta interpelación. E l P R E S I D E N T E hace constar que no puede concurrir a la Cámara el ministro de la Gobernación por tener que guardar cama por prescripción facultativa. Como el señor Casares- -añade- -ha de contestar a todos los oradores que intervengan en este asunto, su ausencia no es obstáculo para que continúe desarrollándose la interpelación. E l Sr. O R T E G A Y G A S S E T (D. Eduardo) se lamenta, en primer término, de las intermitencias que sufre esta- interpelación. Condena los procedimientos de violencia empleados por el Gobierno y censura con dureza la historia de las bombas, pistoleros y demás leyendas. Dice que los obreros están obligados a defender sus justas aspiraciones por cauces legales. A h o r a bien; si se empeñan en utili- zar la violencia, darán lugar a que la República derive hacia la- derecha, y en ella prospere el señorito andaluz tan odioso y nefasto, y único culpable del problema campesino. E l problema andaluz requiere el empleo de modernos procedimientos, a base de comprensión y ductilidad. L a reforma agraria- -según el o r a d o r no ha satisfecho al obrero andaluz, pues más bien parece una colonización interior y sólo resuelve en apariencias el problema de la tierra. Se ocupa del pistolerismo de Barcelona, y dice que esto es muy distinto de la modalidad que ofrece en Sevilla. Tan distintq s, que en la capital andaluza resulta más fácil su solución. S i no se ha logrado ya la responsabilidad, incumbe por entero a las autoridades. Señala que los campesinos andaluces confiaron mucho en la reforma agraria, y ah ra han visto que. no merece, la pena, porque nada resuelve. L a solución del problema en Andalucía es fácil, ya que las fortunas que existen, en su mayoría, tienen un origen, oscuro, lo cual permitiría una restitución de bienes al entregar las tierras a los campesinos andaluces. Compara la situación de España en estos momentos con lo que era el año 17, en el que se inició el movimiento agrario en E s paña. Censura la actuación del ex gobernador Sr. Bastos. Afirma que existen en Sevilla subditos extranjeros, con el sólo fin de perturbar el orden, los cuales gozan de libertad. E n cambio se detiene al Sr. Vallina, hombre de ideas, incapaz de comprometer a los obreros en movimientos estériles. E n cuanto al Sr. Sol afirma que de su discurso a la realidad, hay una gran distancia. Califica de exagerada, la solución de más de mil huelgas como se adjudicó. E r a n simples bochinches que se transformaban en terribles huelgas y esto es una vanidad. E l Sr. S O L Hubo huelgas, cómo la de empleados municipales, que duró tres meses. Creo que eso no es un bochinche. E l Sr. O R T E G A mantiene sus- afirmaciones. E l Sr. A L T A B A S L o s informes que tenemos aquí coinciden con su señoría. E l Sr. S O L Y a hablaré yo luego. E l Sr. O R T E G A manifiesta que el s? ñor Sol se entregó en manos de los patronos y burló los intereses obreros. L a culpa de las organizaciones patronales se debe exclusivamente al Sr. Sol. Acusa a los comerciantes y patronos de haber fabricado las bombas, ya célebres, y de haberlas enterrado donde fueron encontradas. Lee una relación de individuos duramente castigados por la fuerza a altas horas de la madrugada. Pide que se hagan las investigaciones precisas para castigar a quiénes tal proceder tienen para los obreros. aginas e color em eme y íiegr POÉTICA INTERPRETAC I Ó N D E S A N J U A N I T O cuadros de Murillo. D O L O R O S A talla policromada, de Asorey. B A Ñ O S D E S O L fotografía artística. DOS MUCHACHAS D E SELVA NEGRA LA L A S MAÑANAS E N E L BOSQUE D E BOLONIA Véase el próximo número de anco y negro