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A B C. J U E V E S 23 D E J U N I O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA P A G ¿s 1 AS GRANDES CONFERENCIAS M o o v e r propone reducir en una tercera parte los armamentos de t o d o s Jos países. L a reducción de las cargas aplastantes. F r a n c i a preconiza la internacionalización de la Aviación c i v i l Herbert Hoover ha adoptado el método que hace algo más de dos lustros había empleado Mr. Hughes en la Conferencia de Washington, convocada para reducir los armamentos navales y que tan buen resultado ha dado con respecto a los acorazados. Dijimos varias veces que la solución de los grandes problemas dependía, en primer término, de los Estados Unidos, pues había interdependencia entre las reparaciones y las deudas interaliadas y porque sin la adhesiónde Norteamérica las potencias europeas 110 podían fijar el tipo de los armamentos navales. Finalmente, mientras los Estados Unidos- -que no forman parte de la Sociedad de Naciones- -ito declaran que renuncian a mantener relaciones comerciales con la potencia, contra la cual el Consejo de la Liga decretaría medidas coercitivas por ser la agresora. El artículo 16 del Estatuto de la Liga quedará letra muerta y lo mismo puede decir con respecto al protocolo y hasta a un eventual ejército internacional. Los Estados Unidos vacilan constante mente entre sus intereses económicos, que los ligan a Europa, y el espíritu de Washington, que había aconsejado a sus compatriotas un apartamiento completo del viejo mundo. Parece que ahora la mala situación económica empuja a los Estados Unidos a buscar un acuerdo con Europa; además, Hoover espera qué un triunfo en la política internacio ml aumente sus probabilidades de reelección. A continuación se leerá los detalles de la proposición de Hoover, que en grandes rasgos preconiza la reducción, en una tercera parte, de los armamentos de todos los países. Las observaciones de Simón, Boncour, Matsudaira y Madariaga indican que la propuesta de Hoover no contenta por completo a, toáoslos países (la adhesión de Italia, por boca de Grandi, es incondicional) sin em- bargo, habrá que tomarla muy en serio, no sólo porque ya es hora que la Conferencia de Ginebra llegue a un resultado. sino también porque las recientes declaraciones de políticos norteamericanos indican claramente que Europa no puede contar con una reducción de los créditos yanquis sin que ella reduzca los gastos militares. sible que ahora se encuentre esta solución. Alemania no puede pagar, dice von Papen (como todos los alemanes) pero está dispuesta a dar satisfacción parcial a Francia en el terreno de la seguridad. Si los Estados Unidos abandonan su splendid isolatión y acatan las decisiones del Consejo de la Liga, habrá desaparecido un obstáculo muy importante que se oponía constantemente a la solución del problema de la. seguridad. Y si hay seguridad, puede haber limitación radical de los armamentos, hasta para Francia y para los defensores de la tesis francesa. Y si hay limitación de los armamentos, los presupuestos se encontrarán considerablemente aligerados y ya no se insistirá con tanto empeño en el cobro de las deudas políticas, cuyo cobro ha sido perjudicial hasta para los acreedores; Norteamérica empieza a darse cuenta de esta verdad elemental. Tratados, reducción en una cuarta parte del número y tonelaje (previsto en los Tratados para los buques portaaviones, cruceros y destructores. E n lo que se refiere a los submarinos, el Sr. Hoover pide, que ninguna nación pueda sobrepasar cierto número de toneladas. E n su declaración, el Sr. Hoover declaró: Primero. E l pacto Kellog, que todos hemos firmado, sólo prueba que todas las naciones del mundo se. han puesto de acuerdo y que solamente emplearán las armas para los casos de defensa. Segundo. Que la. reducción debe aplicarse no solamente por una ampliación general en las armas, sino por el aumento de poder de defensa, en proporción con la disminución del poder del ataqué. Tercera. Los armamentos aumentarán en relación general mientras esta proporción de relatividad debería ser conservada ai acentuar la reducción. Cuarta. Reducciones reales y positivas, para aliviar las cargas económicas que pesan sobre los trabajadores del mundo. H a y tres problemas que resolver, o sean los de las fuerzas terrestres, marítimas y aéreas; todas tienen relación entre sí. L a reducción de las cargas aplastantes. Después de una pausa muy significativa, el Sr. Hoover dice: Fundándome en estos principios, propongo que los armamentos del mundo sean reducidos hasta llegar a adaptar un método amplio y claro para la reducción de las cargas aplastantes que, como antes digo, pesan sobre los trabajadores del mundo entero, agobiándoles con su peso. Esta sería la medida mundial más importante a tomar, si queremos, la reconstrucción económica del mundo. Debemos desechar el temor y las sospechas mutuas y acabar con los males que se derivan de esta carrera de los armamentos, que mata la confianza humana en todo el mundo. Debemos ser prácticos y limitarnos a la adecuada defensa. Nos proponemos aumentar la seguridad en la paz y ahorrar al mundo, en un período dé diez años, l a suma total de 15.000 millones de dólares, que serían malgastados durante este tiempo, reduciendo las armas ofen. sivas. Estas reducciones que p r o p o n g o- -d i c e no impediría el establecimiento de las fortificaciones fijadas para la defensa de las fronteras y costas marítimas, y esto daría a las defensas una fuerza aumentada en comparación con las fuerzas de ataque. H oover p r o p o n e reducir en una tercera parte los armamentos de t o d o s los países Washington 22, 7 tarde. E l presidente Hoover habrá de presentar hoy en la Conferencia del Besarme, reunida en Ginebra, una proposición encaminada a reducir, en una tercera parte, la totalidad de los armamentos de todas las naciones del. mundo. E l plan será presentado esta misma tarde a l a citada Conferencia. E n ella se pide la abolición de los tanques de asalto, guerra química, cañones móviles de gran calibre, y la reducción, en una tercera parte, de todos los efectivos de los ejércitos terrestres. E n el aire y p o r mar L a proposición del Sr. Hoover pide, también l a abolición de toda la x viación de bombardeo, cuya prohibición será total y rigurosa. Por lo que se refiere a los armamentos navales el presidente Hoover pide la reducción en tina tercera parte de número y tonelaje de los buques acorazados previstoe en los Ayer mismo dijimos que el punto de vista norteamericano sigue siendo el mismo desde hace varios años: si Europa encuentra bastante dinero para mantener inútilmente Ejércitos poderosos, también debe encontrar las sumas necesarias para cumplir con sus obligaciones financieras. Por otra parteólos Estados Unidos saben que Alemania no reanudará (durante muchos años, cuando menos) el pago de las reparaciones, de modo que los deudores de Norteamérica tendrán dificultades en pagar, a su ves; más vale, por consiguiente, hacer un gesto generoso, restablecer la confianza y procurar sacar ventajas económicas de la nueva situación. El prohombre demócrata Alf Smitch, preconiza una moratoria de veinte años para las demdas interaliadas; si Hoover consigue algo práctico con su propuesta, habrá vencido a su rival. El Giornale D Italia publica una caricatura: un niño ya- crecido aprende a andar. El plan viejo de diez años de sus primeros pa- SOÍ reza al pie dc la caricatura. Desde 1922, j Aáussolini preconiza una solución definitiva 1 para el problema de las reparaciones. Es po- Je El Coracurso l a s 1000 pesetas G i b s o n presenta las proposiciones Ginebra 22, 9 noche. E n la sesión de l a comisión General de la Conferencia del Desarme, el S r Gibsofi, después de dar a conocer las proposiciones del Sr. Hoover, hizo resaltar el alcance de las mismas y la i m portancia del sacrificio de los Estados U n i dos, quienes desean que esto dé lugar a una solución igualmente generosa. INTERESA A TODOS CONOCER LAS BASES D E E S T E CONCURSO A L C O N C U R S O D E L A S 1.000 PESETAS P U E D E N ACUDIR T O D O S SIN G A S T O NI ESFUERZO Véase Observaciones de Simón, B o n cour, M a t s u d a i r a G r a n d i y M a dariaga S i r John Simón, reconoce el gran valor de la proposición norteamericana. Sin embargo, presenta algunas, reservas como, por ejemplo, en el terreno naval, donde acaso la proposición no sea, adecuada. E l Sr. Boncour declara a continuación que, de conformidad con ei espíritu del pacto de la Sociedad de. Naciones, Francia estima que las reducciones de armamentos deben B l a n c o Y Híetjro T o d a la correspondencia destinada a este concurso deberá dirigirse poniendo en el sobre P a r a el concurso de B l a n c o y N e g r o
 // Cambio Nodo4-Sevilla