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el campo de experimentación necesario para ese intensp entrenamiento que haoe la clase extrasupeíior. ¿Por qué en las regiones no se organizan mensualmente concursos regimentales? Ellos La Sociedad Hípica Española puso de su. darían la perfecta selección para el gran concurso de Madrid, depurador a su vez de parte todo cuanto pudo para asegurar el éxito de esta gran manifestación del depor- la más perfecta clase. te hípico: organización perfecta de las prueNosotros ampliaríamos la participación. bas, una lista, no sólo cuidadísima como en Con los jefes y oficiales admitiríamos a las parte alguna lo estará, sino hasta con. deta- clases y a los soldados en pruebas separadas. lles de refinado gusto, como el adorno con Ampliado así y asegurada la participación vistosas flores de todos los pasos de tierra del mayor número posible de equipos exque en ella había. La Sociedad dio también tranjeros, el concurso hípico de Madrid, cuanto pudo en lo tocante a cuestión de preadquiriría en el mundo entero indiscutible mios y de haber estado apoyada económica- reputación. Lo que beneficiaría al. deporte, mente por determinados organismos oficia- a los deportistas y a la capital de España. les, el actual concurso de Madrid hubiese reUn deporte como el hípico, en el que vestido caracteres de gran solemnidad. Con hemos logrado alcanzar fama en el mundo todo, deportivamente considerada la cues- entero, no merece que se le trate con el tión, el éxito no ha podido ser más lisondesvío y la despreocupación en que en la acjero. tualidad se le tiene. Hoy supone un sacrifiComo nota halagüeña cabe consignar la cio para la mayoría de los oficiales el concreciente masa de público que acudía a pre- currir al concurso de Madrid, y mucho más senciar las pruebas y el interés demostrado a uno de los pocos que van quedando por en sus desarrollos e incidencias. Conviene provincias. Si se quiere que el deporte subtener esto muy presente. sista han de darse mayores facilidades para sus prácticas; de otra manera acabará por De jinetes poco hay que decir sobre lo ya decaer y morir, con lo cual nuevansente se tan repetidamente consignado. Cantidad con- demostrará que en cuanto tenemos algo siderable y dentro, de ella una calidad media bueno, nosotros mismos nos apresuramos a de superior valor. quitarlo de en medio. j Y esto. ya nos satisface en los momentos actuales, pues creemos firmemente en la suSiguen sonando los que deben sonar peración de ese término medio si se prestaCavanillá s, García Fernández, López de Leran las debidas facilidades para que esos valores adquieran el merecido realce, lo que tona, Martínez- Hombre, Somalo, Macorra- se conseguiría fácilmente si, a semejanza de valores bien contrastados han sido en pruelo que se hace fuera de España, el número bas internacionales- Artalejo, López Tude concursos hípicos aumentara en la cuan- rrión, Borrou, Crespi de Valldaura, Torres, tía debida. Reducidísimos hoy a su más mí- han conseguido conquistar preeminentes lunima expresión el aficionado no cuenta con. gares. Y junto a ellos una pléyade de nota- HIPISMO Del concurso celebrado en Madrid bles jinetes, que haría prolija su enumera- ción. i Pero el jinete internacional necesita cur- tirse. en los campos internacionales, dominar, no sólo la monta, que en ésta sobra maestría, sino el temperamento individua! el! nervio qué permita abstraerse del mundo exterior para concentrar atención y energías en lo que se está realizando. Y esto no se consigue más que con el frecuente roce con las grandes masas de públicos. Dé ahí la conveniencia de participar en el mayor, número posible de concursos extranjeros. Cabeza y corazón hacen falta: para el recorrido, la primera; para el obstáculo, la segunda. E l sacar un caballo de paso por el ansia de ganar un segundo, cuándo no hay necesidad de ello, cuesta, la mayoría de las veces, el perder un primer lugar en la clasificación. Esto lo hemos comprobado bastantes veces, E l gran escollo lo tenemos en la cuestión caballos. Fuera de los que también suenan hay. unos pocos por hacer con fundadas esperanzas sobre su porvenir, mas sin las precisas condiciones que deben acompañar al gran caballo de concurso. Revistada sigue siendo la yegua de superior clase; quizá se halle en los críticos momentos, de iniciarse sti descenso; pero todavía hay. yegua en Arlesienne, que sigue en su. gran forma. Royal no ha decaído. ¿Qué hay luego? Cpmo grandes esperanzas, muy fundadas, Caída y Lombardo, dos caballos que han sabido poner de mano maestra el capitán Martínez- Hombre y el comandante Barrón; Abridera es una incógnita; se la ve tan pronto realizar un soberbio recorrido, como acobardarse ante un obstáculo, Egalitée está por poner; necesita de. mayor tiempo y trabajo, besaliño va rhuy bien con su jinete, pero no Se t 0 nd t fte fo. H Mp 4 y, P A 4 4 pevn teda,
 // Cambio Nodo4-Sevilla