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El Legado de Su Santidad, cardenal Laurt, acompañado por el presidente del Estado Libre de Irlanda, Sr. De Valera, pasa revista a la guardia de honor a su llegada a Kingstown. base d e una República federal democrática, tendremos que recurrir a medidas m á s radicales para que lqs políticos de Madrid se den cuenta de que Cataluña, que se ha mostrado lo suficientemente fuerte para sacudir el yugo de los Borbones, no está de manera alguna dispuesta a someterse al yugo de Castilla, aunque vaya pintado con los colores republicanos. Y a ú n decía m á s decía: E l pueblo catalán (en el cual incluyo no solamente a aquellos que viven en la región oficialmente llamada Cataluña, sino también los que hablan la lengua catalana dentro de las fronteras etnográficas que se extienden desde los Pirineos a Valencia, y comprenden hasta los habitantes de las islas Baleares, catalanas en espíritu, los cuales forman con nosotros u n conjunto etnográfico y geográfico) se propone contribuir en cuerpo y alma al progreso y felicidad de la República catalaiíaa. Esto decía el S r Maciá antes de la disEscoltado por un escuadrón de Caballería, el cardenal Lauri desfila ati automóvil cusión del Estatuto. Pero llega la discusión, Por las calles de la ciudad engalanada. A uno y otro lado suenan los aplausos se aprueba el artículo primero, se cercenan del público y se oyen vivas entusiastas. (Fotos Ortis- Keystone. en él las dos aspiraciones esenciales de los catalanistas: Estado autónomo y expansión de fronteras etnográficas, y los periódicos de Barcelona se dan por satisfechos, los mente por las Cortes, tal y como lo ha re TÁCTICA diputados de la Esquerra se muestran comfrendado el plebiscito popular. N o tolerareplacidos y el Sr. Maciá lo considera una mos que en él se suprima una coma, ni una C Á T A L A N 1 S T A tilde, ni un punto. E l Estatuto es l a voluntad victoria. Únicamente el S r Carrasco F o r miguera tiene la candidez, l a lealtad y la soberana del pueblo catalán, y si no se le Lo á que no conocen a fondo las caractegallardía de protestar, y se le expulsa de la otorga de buen grado, lo implantará por la rísticas del temperamento catalán se han fuerza. Y no eran los periódicos, no eran los minoría por indisciplinado. quedado estos días un poco maravillados al diputados; era el propio S r Maciá, caudillo ver la parsimonia y la mesura con que los Y todo esto, ¿por qué? -se pregunta i n y portavoz de las aspiraciones separatistas, diputados de la Esquerra, en sus declaraciotrigada la gente, que no conoce a fondo el el que lo proclamaba en aquel famoso artícunes, y ¡os periódicos de Barcelona, en sus carácter de los catalanes- ¿E s que los calo que envió a la London General Press: comentarios, han acogido el primer tropiezo talanes han vuelto al buen sentido? ¿Es que N o sé qué actitud adoptarán los republicaserio que ha encontrado en las Cortes la se han dado cuenta, al apreciar el estado genos centralistas, pero en cualquier caso esdiscusión del Estatuto, en el problema trasneral del ambiente, del peligro de sus Inpero que los resultados evidentes de las eleccendental del bilingüismo. ¡Q u é diferencia transigencias y reconocen, al fin, que lo pruciones convencerá a los m á s fanáticos parentre bsta actitud, lamentosa y humilde, y dente, lo patriótico y lo justo es allanarse a tidarios del Gobierno centralista y conseguiaquellos desplantes, aquellas alharacas, aquela opinión unánime de España y llegar a un remos l a autonomía que Cataluña merece acuerdo de a r m o n í a y de cordialidad? N o llas amenazas fulminantes y conminatorias indudablemente. S i n embargo, si la voluntad de los primeros momentos precursores de la los catalanes piensan hoy como han pensado discusión! E l- Estatuto es intangible. N o es- del pueblo, expresada en las elecciones, no siempre, y como pensarán toda la vida. L o es suficiente para convencer al Gobierno y a tamos dispuestos a consentir que se nos desque parece im cambio de actitud no es m á s sus partidarios de que el porvenir de Espavirtúe. N i por un momento aceptamos l a que un cambio de t á c t i c a mejor dichu, un ña solamente puede ser logrado sobre l a hipótesis de que no sea aprobado íntegramatiz de su táctica. L o s catalanes han pe;
 // Cambio Nodo4-Sevilla