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DIARIO DO. SI 10 ILUSTRA TAV DIARIO DO. ILUSTRA- A Ñ OV I G E MOC O A Ñ O VIGE- S 1 MOCTAVO 10 GTS. NUMERO CTS. NUMERO F U N D A D O EL, i. D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A Ellos fueron los que hicieron venir a un leacurioso del caso es que, si prolongan su perder socialista, qúe, dió un- meeting en el lo- manencia en el país hasta veinte añbs seguidos, y en ese plazo de tiempo no cesan cal de- la escuela; -pronunciando un fogoso DE V I L L Á G A T A discurso en pro de- la independencia de V i- de inspeccionar servicios públicos- ingleses, la impresión será l a misma: l a de conocer E l sentimiento de la autonomía es uno de llagata. cosas perfectas, o cosas que se acerquen Pues estos das conspicuos lograron con. los m á s arraigados en el corazón humano. vencer al subsecretario, y éste se las arregló mucho a la perfección. E s la característica Algunos lo consideran como un instinto. que- distingue a los servicios públicos en U n catedrático de Física, amigo m í o lo para que en la Gaceta saliese un decreto Inglaterra desde el día en que fueron inscreando: el Municipio independiente de V i l l a explica por medio de la atracción y repultituidos. Porque en este- país, cuando se sión de los á t o m o s habla de electrones e gata. trata de servir al público, se persigue a la iones de electrólisis, descomposición de los A l llegar l a noticia, por telégrafo, l a ex- perfección con. tal tenacidad y constancia, plosión de entusiasmo fué imponente, un v e r- que a poco de perseguirla, se la consigue, cuerpos, etc. etc. dadero terremoto, l a erupción de un volcán. E s un punto de vista completamente may una vez. conseguida no se escapa de l a terialista, que no podemos compartir los que Los vecinos todos salieron de sus casas grimano. Perfectos los servicios de Incendios, tando como energúmenos. E l señor Pedro y creemos en el espíritu. y Jos de Transportes, estén o no estén ffluel señor Blas, abrazados en medio de l a plaTodos nacemos más o menos autonomisnicipalizados; en Londres no lo están, y son za, lloraban a lágrima viva, repitiendo sin tas. Pero los seres m á s sedientos de autoasombrosos. Perfecta la pavimentación de cesar: ¡Y a somos libres! ¡Y a somos l i nomía que he conocido, en mi vida son los las ciudades; totalmente perfecta, y desde bres l V mientras- sus vecinos les rodeaban, vecinos de Vil. agata, un pueblecillo. de Cashace mucho tiempo. Perfectos los servicios vitoreándoles. tilla, -situado en el centro, de España. E n de sanidad pública, y l a organización de l a frente de éste pueblo hay otro llamado V i T r a n s c u r r i ó un año. T a l vez por l a elecPolicía, y- los; servicios de- Correos, y la A d llarrata. N i uno ni otro pasan mucho de trólisis, corriente que descompone los ctier- ministración de la justicia. mil habitantes. Los- separa un riachuelo, sopos, de que hablaba mi amigo el catedrático Los ediles madrileños tienen, seguramende Física, o por otra razón más espiritual, bre el cual hay un puente que mide unos te, ilustración sobrada para no caer en el surgieron drsqrepancias entre los vecinos de quince o veinte metros. Pues a pesar de su error de figurarse que esa perfección que Villagata. Primero fué por el sitio en que proximidad, que llega al extremo de que a l tanto les ha complacido en Edimburgo se debía alzarse el edificio del Ayuntamiento; gunos viajeros ilusos los juzgan un solo debe a la circunstancia de actuar en el M u después, por la cuestión del macelo público, pueblo, existe entre ambos un antagonismo nicipio de l a admirable ciudad escocesa un vulgarmente matadero; m á s tarde, por l a inveterado, una rivalidad que se manifiesta hombre de dotes excepcionales. E n l a Gran exacción del impuesto sobre la leche y los todos los días y a todas horas. B r e t a ñ a se fijó, hace ya mucho tiempo, un Villagata. es muy superior a Villarrata. embutidos. E l pueblo se dividió en dos bandos. De un lado, los alpargateros, que hamV nivel muy alto de perfección para el funEsto creen sus habitantes. Los c e V i l l a r r a cionamiento de los servicios que interesan a l tan en las casas- próximas al río, y de otro, ta piensan lo contrario. público, y cuando el factor humano no a l los albarderos; que viven en el extremo Villagata es un pueblo inteligente, labocanza á rendir lo que exige ese nivel se le opuesto de la población, cerca de l a colina. rioso, abierto a l progreso y l a civilización. desecha y se le substituye. Aquí, el estado A l llegar nuevas elecciones de concejales, Cuenta con dos industrias florecientes: -una de los servicios públicos no depende de las los alpargateros obtuvieron mayoría. F u é de alpargatas y otra de albardas para las actividades o de la severidad de un presidenelegido, alcalde- el- señor- Pedro Chamorro. caballerías de carga. Villarrata es una po- Jefe de la oposición, el señor Blas Maluenga. te del Consejo, de un ministro, de un gobernador, de un alcalde o de un delegado del blación agrícola: vive humildemente de l a Otra- vez esclavos y señores en Villagata. Ayuntamiento, sino que es consecuencia d i remolacha. Porque los alpargateros dispusieron a su recta del sentido del cumplimiento del deUstedes h a b r á n podido observar que los antojo del presupuesto y los servicios muber, que distingue a la colectividad entera, pueblos industriales desprecian- a los- agri- nicipales, infligiendo vejámenes sin cuento a del respeto a la ley y la observación de Ioscultores. Villagata despreciaba profundalos vencidos albarderos. Estos lucharon y reglamentos por todos, sean o no funciomente a Villarrata. luchan a ú n ardorosamente por su indepennarios. N o es que las leyes o los reglamendencia. Menudean los choques entre unos y Sin embargo, por capricho de la suerte, tos sean mejores- en Inglaterra que en otras otros. Unos días la casa del señor Pedro es en Villarrata se encontraba la sede municipartes; es que aquí, a diferencia de lo que apedreada por los albarderos; otros, la del pal y el Ayuntamiento del cual dependía en otras partes sucede, la cuestión es cumseñor B l a s p o r los alpargateros. L a GuarVillagata. ¿Cómo soportar esta hiímilláplir el deber, cumplir lo mandado, servir dia civil se ve necesitada a intervenir. ción? Los habitantes de Villagata tascaban al público y hacer las cosas todo lo mejor el freno, si se puede emplear- este símil E l conflicto cada día se presenta más duro posible en todos los momentos. Colaborar poco respetuoso, desde tiempo inmemorial. y peligroso. E n opinión de las personas senpara el bien común, sin que el bienestar de Yacían en ominosa servidumbre. satas, sólo puede resolverse concediendo una la comunidad constituya una manzana da De vez en cuando- sacudían- sus cadenas, amplia autonomía política y administrativa- discordia. N o flaquear ante los obstáculos gritaban, -a m e n a z a b a n p e r o al cabo todo a los albarderos de Villagata. ¿cuándo h a b r á n sido mayores que los covolvía a quedar en el mismo estado. L a atroz nocidos en Londres, la ciudad mayor del ARMANDO P A L A C I O V A L D E S injusticia no s e reparaba. mundo, al comenzar a tender toda esta i n Mas l a benigna Providencia decretó que mensa red de servicios públicos? sino él subsecretario del ministerio de. la. Goberpersistir hasta vencerlos. Proseguir una política déte linada hasta desarrollarla íntenación, por tener una prima en estado agógra, cosa siempre preferible a la incesante ABC E N LONDRES nico en. Villagata, llegase un día a, l pueblo substitución de planes buenos po- otros mey. se alojará: en la casa, de, huéspedes qué jores. Y conservar en sus puestos, aunque pertenecía al- señor Pedro C h a m o r r o e l m á s Visita edificante cambien y caigan los Gobiernos, a los funrebelde y vociferante esclavo con que concionarios que sirven y rinden y se muestran L o s dcrc. E; ados d e l A y u n t a taba l a población, si se exceptúa al señor m i e n t o ¡l e g a r o n a Edimburgo y dispuestos a sacrificarse por el bien de los Blas Maluenga, dueño de una acreditada v i s i t a r o n l o s s e r v i c i o s de I n c e n demás. albardería. EL ESTATUTO Ambos sujetos pasaban las cuatro quintas partes de, sus. exisícncia- terrenal maldiciendo de Villarrata. Ellos fueron los qué, humillados por la estatua que en este pueblo erigieron a uno de los oficiales heroicos de l a guerra cíe África, hijo de Villarrata: tributaron u n grandioso homenaje, -con música, arcos ele- triunfo y cohetes de bengala, a un barítono de Villagata que había cantado con ap- lau- o en M a d r i d la Lucía de Lameniww. dios y los de T r a n s p o r t e s q u e en d i c h a c i u d a d f u n c i o n a n de un modo perfecto. (Nota del Ayuntamiento Madrid. de Luis AKTOXIO Londres) junio, 1 9 3 2 BOLÍN Mucho celebramos la visita v ía buena impresión obtenida. Igual efecto habrá causado á los ediles madrileños cuanto hayan conocido durante su estancia e n L o n dies o en- el resto de Inglaterra. Y lo m á s
 // Cambio Nodo4-Sevilla