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A B C. J U E V E S 30 D E J U N I O D E 1032. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G i f L a enmienda sobre Ja irlamoviíi dad de los funcionarios de Cataluña E l diputado radical S r Salazar Alonso nos mostró ayer tarde varias cartas y telegramas que le han dirigido funcionarios catalanes de Ayuntamientos de Cataluña, aplaudiéndole por su proposición sobre l a inamovilidad de los funcionarios que prestan sus servicios en Cataluña. -P o r cierto- -dijo- -que La Publicitat, a l reproducir l a enmienda, l a titula con esta frase que es todo un poema: Catalunya t é r r a de promissio deis castellans Pero, añadió el Sr. Salazar Alonso, lo interesante es observar l a reacción que se produce en Cataluña entre buenos catalanes, como esos funcionarios de Barcelona que aspiran a que el E s tatuto sea un nuevo Código de l a fraternal e inquebrantable unidad entre Cataluña y las demás regiones españolas, y que prueba q u é en Cataluña existe hoy un- temor, que y a no se oculta, de que el Estatuto que se proyecta no sea fórmula autonomista, sino de un centralismo en manos de M a c i á y su Esquerra. A propósito de esto el propio S r Salazar Alonso nos habló con motivo del editorial que ayer publicó A B C de l a labor del Instituto Económico que él preside y de su propósito de explicarla en un acto público, bien en M a d r i d o en Santander, con el tema: Afirmación, -de Castilla. EL PROYECTO TATUTO TE EL -D E ES- CATALÁN- ANPARLAMENTO Los debates en Ja Cámara Ausencia d e oradores catalanes Toda la sesión de l a tarde se invirtió ayer en el examen de votos particulares y enmiendas al artículo cuarto del Estatuto, con las consiguientes votaciones nominales pedidas por l a minoría agraria y ayudadas por otros diputados de distintas fracciones republicanas, no gubernamentales. Se entró en l a totalidad del título segundo y habló, en nombre de l a minoría radical, con un turno en contra, el S r Armasa, a quien felicitaron todos sus correligionarios; pero a l tiempo de conceder l a palabra el. señor Besteiro al orador catalán que había de consumir el primer turno en pro, se encont r ó con que no estaba en l a C á m a r a y que los otros oradores catalanes que tenían solicitado los otros turnos favorables, también estaban ausentes, uno por enfermedad repentina (D Humberto Torres) y el otro por ocupaciones perentorias; de modo que, por si se trataba de algunas diversión estratégica para que los turnos en contra se desarrollasen sin solución de conitnuidad, el presidente levantó la sesión. Lo ocurrido se prestó en los pasillos a muchos comentarios, y el S r Companys se mostraba francamente disgustado por l a ausencia de los oradores catalanes. E l Sr. Maura exclamó en tono irónico, ante algunos diputados y periodistas: ¡P o r lo visto ya no hay ni quien defienda el Estatuto! como aquél le hablara de. la conveniencia para todos de una aproximación con el fin de llegar a soluciones de concordia en los puntos de mayor discrepancia dentro del Estatuto, el prohombre radical hubo de contestarle que la minoría tenía como norma esencial de su actuación el discurso que pronunció D Alejandro Lerroux. A él se ajustaría estrictamente. Pero además la minoría tenía presentadas numerosas enmiendas a muchos de los capítulos y a títulos del E s tatuto, y l a disposición de transigencia del Gobierno se podía apreciar en el hecho de que l a Comisión las aceptara en todo o en parte. Sólo así podría llegarse a l a colaboración que el Gobierno desea. Nosotros preguntamos a d o n Miguel Maura si d Gobierno le había hecho a l guna indicación en el sentido de sostener todas las minorías republicanas- un cambio de impresiones para orillar todas ¡las dificultades del Estatuto. Nos contestó negativamente. -N o creo- -añadió- -que se- llegue a eso y mis impresiones me permiten asegurar que las aguas no discurren por ese cauce. 1 L a Comisión estudia las enmiendas al título segundo Se reunió ayer tarde, a las tres, la comisión de Estatutos, bajo l a presidencia del señor Bello. A l terminar l a reunión el Sr. L l u h i dijo a los periodistas que l a Comisión había seguido estudiando las enmiendas numerosas presentadas al título segundo, y que se hab í a h d e s i g h á d o l o s d i p u t a d o s que ch nombre de l a Comisión han de contestar a los que defiendan aquellas enmiendas, que son hasta ahora los señores Iranzo, Lluhi y L a r a Las cartas leídas ayer p o r el señor R o y o Villanova A y e r al defender su voto particular a l artículo cuarto del Estatuto, leyó el Sr. Royo Villanova estas dos cartas, interesantísimas y sintomáticas, que recibió de Barcelona: Barcelona, 27 de j u n i o de 1932. Sr. D Antonio Royo Villanova. M a d r i d M u y señor m í o L a campaña de usted contra el Estatuto ha merecido las simpatías de todos los amantes de l a integridad de la Patria. P o r esto, y considerando que los hechos anecdóticos pueden interesarle, voy a referir a usted lo que me ocurrió en el día de ayer, sin otros comentarios que los que lógicamente se deducen de los hechos. H a b í a recibido u n aviso de pago del arbitrio de inquilinato, y para pagar el recibo llamé por teléfono a l a correspondiente oficina. A l preguntar en castellano dónde estaba el recibo para pagarlo, se me contestó en catalán, y como yo, castellana de nacimiento, no entiendo este dialecto o lengua, solicité aclaración en el idioma oficial, a lo cual, de la manera m á s grosera, se me contestó que viviendo en Cataluña tenia obligación de hablar y conocer el idioma de su región, y al replicar que l a obligación era de aquellos, puesto que el castellano debía serles conocido, me dijeron que ellos no podían hablar un idioma que no era de ellos. M e i n digné, dije que catalanes como ellos deshonraban a Cataluña, y entonces, colgaron el aparato y aquí terminó el diálogo. Esto, antes de aprobar el Estatuto. ¿Q u é ocurrirá después? P o r si tal episodio puede serle de utilidad, se lo participo, garantizándole, desde luego, l a veracidad del hecho. Suya afectísima s. s. q. e. s. m. Rafaela Fresno. Calle Cortes, 733, 1- 2, A Barcelona. M a d r i d 24 de junio de 1932. Sr. D Antonio Royo Villanova. Presente. M u y señor, m í o Dos palabras solamente para exponerle el caso que indefectiblemente se dará, si se aprueba el bilingüismo. Soy funcionario del Estado (Cuerpo P e ricial de Aduanas) y, como usted sabe, servimos indistintamente en todas las Adrianas Impresiones optimistas, desvanecen Lluvia de enmiendas al artículo que se sexto y al capítulo cuarto. R e unión de minorías Se reunió ayer l a minoría radical para dedicarse especialmente al estudio de l a parte referente a l a Hacienda del Estatuto de C a taluña, a la que presentarán varias erimien- das, entre ellas una del Sr. M a r r a c ó que ha sido aceptada por l a minoría. Se reunió ayer m a ñ a n a l a minoría a g r á- ría y. acordó presentar al artículo quinto del, Estatuto, y que ahora es el sexta, y fué noveno en el antiguo dictamen, 29 enmiendas para que- se- restrinjan o anulen las facultades que en dicho, artículo se conceden a Cataluña para l a ejecución de las leyes sociales dictadas por el Poder central. También acordó l a minoría presentar 14 enmiendas al proyecto de reforma agraria. E l S r Madariaga ha presentado una proposición en la que se pide que l a elevación de tarifas ferroviarias no afecte para nada a los precios de los artículos de primera necesidad. Recogíamos aj er el rumor, extendidísimo en l a Cámara, de un propósito en el Gobierno, favorable a fórmulas de transigencias entre todas las minorías sobre los problemas fundamentales del Estatuto. Los diputados, en recuerdo. de otras memorables reuniones durante la tramitación del proyecto. de Administración Local, de D A n tonio Maura, habían bautizado las que pudieran celebrarse a iniciativa de este Gobierno ara hallar fórmulas de concordia, con el nombre de Cine del Estatuto Nos parece, sin embargo, que estas reuniones, si estuvieron en las intenciones del Gobiero, no podrán celebrarse. A y e r se reunió l a minoría radical, y a juzgar por las impresiones que recogimos, se planteó la posibilidad de que l a comisión de Estatutos hiciera gestiones para conseguir de los grupos parlamentarios determinadas facilidades y fórmulas de avenencia, que hicieran posible l a aprobación de los puntos esenciales del Estatuto en el salón de sesiones. Creemos también que en l a m i noría predominó el criterio de no prestarse a maniobras y dejar íntegra l a resolución de todas las cuestiones estatutarias al libre juego político dentro ch la Cámara. Tenemos entendido también que muchos diputados de 1 a minoría radical y de otras minorías republicanas no gubernamentales entienden que ha llegado l a hora de que el Gobierno traduzca en textos escritos las ideas fundamentales que expuso en su discurso el presidente del Consejo. Estiman que mientras el Gobierno no se decida a fijar de un modo claro lo que está dispuesto a conceder y lo que está dispuesto a negar 10 será posible que la discusión se encauce 1 de un sféodo razonable. I rechC. meni! en la tarde de ayer un miembro fiel Gobierno habló con una destacada personalidad de la minoría radica! y 1 1 AS mondo Se falta dinero E s t a notable crónica, de Andrés Révész, se publica el domingo próximo en. HUMIII Veraneo cóinoílo, tranquilo- y económica BAI. NKA 1.iiO jmr, R O S A I U O Teléfono 39 Ti 1 P