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A E C, V I E R N E S í DÉ J U L I O D E Í 932 V EDICIÓN D E ANDALUCÍA; PA G. la Historia de España y de la raza, de esa- raza de cuyas huellas y perduración gloriosa hemos sido testigos presenciales allí en los rincones más apartados, donde la raza llegó, y no precisamente en bajeles catalanes, sino en carabelas y- naos, cuyas velas hincharon el espíritu y l a fe de una Isabel de Castilla. Navegar por ej inare nostrum, es una cosa: pero es otra, muy otra, hacer nuestro, rompiéndolo con el tajamar de aquellas carabelas, un mar tenebroso, u n Océano lleno de misterio y de leyendas fabulosas. L a- H i s t o r i a no abona hechos diferenciales. L a H i s t o r i a es Historia de España, de A s turias y León, de Aragón y de Castilla, de andaluces y extremeños, de cántabros y vascones, de isleños, catalanes y valencianos; de todos los españoles. L a historia es nuestra, y nosotros, que no nos avergonzamos, sino por el contrario, que nos sentimos orgullosos de cultivar u n patriotismo emocionado, que se acrecentó con la distancia, no nos dejamos arrancar esa historia así. como quiera. ¿Qué iba a ser de nosotros entonces en el huevo mundo, donde si un español no es extranjero, es precisamente porque en el fondo insobornable de l a conciencia todos sabemos que l a Historia es l a madre común de los unos y los otros? N o creemos tampoco en el hecho diferencial en l a vida diaria, porque, como ya hemos dicho en anteriores escritos, allá en l a le- janía donde trabajamos todos somos iguales, de idéntica categoría y densidad y todos triunfamos o fracasamos, sin distinción de procedencia. Para nosotros el hecho, diferencial, si se quiere emplear en este sentido, es una ofensa al resto de los que procedemos de otras regiones españolas. Tampoco creemos 1 1 la diferente capacidad productora y administrativa, porque, allí, que todos laboramos bajo el imperio y el nivel igualitario de unas mismas leyes y a l a sombra dé unos mismos aranceles, esta afirmación gratuita no resistiría n i a las más débil obje- ción. A s í y tomado al azar, en Méjico, por ejemplo, donde aproximadamente el sesenta por ciento de las manufacturas de h i lados y. te tjbs están regidas por españoles, sólo una entre todas es catalana, y. para eso implantada desde hace pocos años. Con todos los respetos y sinceros acatamientos, nosotros queríamos ser ahora más españoles que nunca, que nos sintamos hermanos en, España y que marchemos, siempre unidos hacia nobles caminos y esperanzas de prosperidad. L a P a t r i a no se interpreta, se siente; no es opinión, es emoción santa e integral; no se pacta, porque nace como uno y antes que uno, porque l a Patria es madre. Españoles de Ultramar, compañeros de España, de América y Filipinas y del E x tremo Oriente: Seamos fuertes ante el dolor, españoles siempre, ciudadanos buenos y respetuoso que, como en nuestras vidas, llenas de trabajos e inquietudes, sepamos poner la esperanza y l a fe en el, porvenir sobre el desaliento del presente. Todos, para todos y todo por España, única e indivisible. Madrid, 30 de junio de 1932. -La Junta directiva y l a Comisión Pro Unidad Española. j f DE SOCIEDAD ECOS- D 1 VERSOS Crisis, crisis, crisis. Protesta de los. médicos del partido de Andújar Recibimos esta carta: S r Director de A B C. Muy señor mío: En, nombre. de treinta y tres médicos que integran partido judicial de Andújar hacemos constar nuestra protesta por Estatuto de Cataluña, en especial por el espíritu con que ha sido presentado él m i s m o- -L a Junta de distrito: Presidente, José de Ahoga; secretario, Gabriel Mar- Mnez Montoro. N o no pasen, ustedes miedo; no. -es que haya pensado aburrirles publicando aquí una parodia de tratado de economía. Con mayor o menor éxito, yo he aspirado siempre a un único fin: el de no hacer bostezar a mis lectores. E l hecho, sin embargo, es que yo hubiera debido- hace, ya tiempo arreglar mis cuentas con esa famosa crisis; porque l a palabra me obsesiona, como si fuera repetida por mí subconsciente en una pesadilla sin término. ¿Por qué no hablar de l a crisis... ¿Por no corresponder el tema a esta sección... ¡B a c h D e todos modos, ustedes no han de guardarme. gran rencor porque una vez deje de sonreír para ponerme serio. L a tentación es superior a m i voluntad de hombre frivolo. H a y que tener e n cuenta que en cien ocasiones por día uno escucha esta odiosa palabra: crisis. Salta a l a vista pada vez que se abre un periódico; uno advierte sus consecuencias en l a calle, en la. oficina, en las casas, y, finalmente, cada cual la experimenta- ¡ayj- -demasiado ruda, mente en sí mismo. Crisis, crisis... ¡Y si sólo fuera una sola clase de crisis... Pero las crisis se cuentan por docenas. L a económica, con sus resultados horribles: la falta de trabajo, el hambre... Las crisis políticas, que afectan al mundo entero. Las de orden social, ¿no se encuentran actualmente en crisis... Crisis... es el leitmoíif de este año de gracia de 1932; un leitmotif triste, que llega en l i m i tes de tragedia hasta donde no llegaron las más dramáticas que vió el genio. poderoso de Wagner. E n lo que concierne a la más molesta de todas las crisis- -la económica- todavía los sabios, en lamateriá no han sabido ponerse de acuerdo. Se escuchan cincuenta teorías diferentes. Habla uno. de superproducción, la atribuye otro a- la racionalización, un tercero echa l a culpa a las Aduanas, saca a relucir un cuarto de malas organizaciones, y aún existen un quinto y un sexto, para no cansar, que echan al vuelo las palabras, guerra y capitalismo; a última- hora es bien posible que cada uno de ellos tenga un poco de razón. ¿Dónde escuché yo, hace poco, a cierto señor extarnjero de vuelta de u ngran viaje... Hablaba de la mala situación por que atraviesa el mundo entero. Y cada una de sus frases. daba principio y terminaba con l a palabra crisis También exclamó repetidamente f i 1. 3 ÍI- ¡H é aquí las consecuencias de la maldadhumana... Pero yo debiera limitarme a hablar de. la crisis en cuanto a lo que afecta al salón o a l a llamada sociedad Pues bien; debo confesar que en este junio madrileño he advertido una pequeña disminución en las p i rámides de emparedados y, en las botellas de. whisky. Y hé advertido algo más que salta, a la vista: que la crisis, también en el salón, se ha transformado en tema favorito para las conversaciones. Se habla de crisis en las comidas, a la hora del champagne; surge la fatídica palabra, de lps platitos de almendra que rodea el cock- tail. P a r a una cierta gente ha nacido un nuevo modelo de expresión. H o y resulta esencialmente mundano el hecho de un rostro preocupado y pensativo. E n este instante hasta se podría hablar de snobismo, de pobreza y de crisis. N o se intenta hacer la crítica de nadie. Cierto que los tiempos no son buenos para ninguno, y que muchas personas tienen un indudable derecho a mostrar a sus seme: jantes l a fisonomía hasta enfurruñada. Y o por temperamento s o y optimista de todos modos. A estas depresiones, a estas rápidas caídas de hoy, sucederán las reacciones y el renacimiento de! mañana. ¿Por, qué no... L a confianza y l a buena voluntad- -cada uno con arreglo a sus tfuerzas- -son las únicas municiones que pueden: ser llevadas al combate. U n combate ¡con, el que: se emprenderá l a guerra- -o, mejor dicho, una cruzada- -en contra de la -crísis. -Gtí. de Escalante. L Madrid. Numeroso y distinguido público se congregó ayer tarde en el hotel R i t z para asistir al té que un grupo dé damas pertenecientes a los Sindicatos d e Unión Española ofrecían al ilustre ex ministro don Antonio Gpicoechea. Ofreció el homenaje l a escritora doña M a ría Valero de Mazas. E l Sr. Goicoechea fué. objeto de. una. gran ovación al levantársela hablar. Comienza d i ciendo que la ocasión no era propicia para no omitir su gratitud por el agasajo, que considera inmerecido. Dice que está convencido de que el homenaje no. es a su modesta persona, sino que es un pretexto para reafirmar l a fe, las convicciones y los sentimientos. Hace un. caluroso elogió dé l a mujer y recuerda una frase -de Mirabéau, en el período de la prerrevolución francesa: E l Rey de Francia tiene sólo a su lado un hombre, y ese hombre. es su mujer Y ahora, con tanta pusilanimidad, tanta cobardía, también se puede decir que l a mujer e más fuerte que el s hombre, y a ella, principalmente, se debe los beneméritos trabajos que se llevan a cabo. Se pregunta qué han hecho los gobernantes en España, y en u n párrafo elocuentísimo, que es frecuentemente interrumpido por aplausos, habla del significado de la corona, del pergamino, del Crucifijo y de la lengua castellana. Afirma que el remedio de todos los males que aquejan a l a Patria está en l a mujer, porque ella es- l a depositaría de aquellas ideas que fluyen del corazón y que son las que arrastran a las multitudes. Habla, por último, del programa dé- hoy, que es el de resistir, cueste lo que cueste y pase lo que pase. E l programa de mañana, en cambio, será otra cosa, y a ese programa tiene que cooperar activamente l a mujer, a la que pide que cuando España vuelva a ser España, se acuerde. de los, humildes, de los necesitados, pues hay una obra social que realizar: transformar al obrero en ciudadano, desapareciendo las luchas de clases y estableciendo las relaciones entre todas las clases con Un espíritu profundamente cristiano. D a las gracias a todos, animándoles a trabajar con verdadero fervor para dar días de gloria a España. Al terminar su elocuente discu so el Sr. Goicoechea fué objeto de una enorme ovación. A G A S A J O A L S E N O R GOICOECHEA NUEVO COLABORADOR D E A B C Desde hoy entra a formar parte del cuadro de colaboración de A B C él brillante escritor D César González Ruano, que ya había publicado algunos artículos en nuestro diario, desde que obtuvo, en buena l i d el premio Mariano de Cavia, de 1931. A L dar la bienvenida a l ágil, y amer riodista, significamos nuestra grati nuestro querido colega Informaciones, los palabras cordiales para nosotros con que. su noble compañerismo acoge esta noticia, al despedir al que hasta ahora ha sido su colaborador.
 // Cambio Nodo4-Sevilla