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LA BATALLA DEL TRIGO Impresiones agrícolas ita ianas Durante el período de tiempo comprendido entre los a ñ o s 1913 a 192 S, l a producción inedia de trigo en E s p a ñ a no h a variado sensiblemente de nueve quintales. Sin embargo, en I t a l i a durante ese mismo tiempo, l a producción ha aumentado de 10, h a 12,3 quintales por h e c t á r e a de tierra. Antes de entrar a tratar de la organización de los trabajos hasta ahora efectuados por el Comité Permanente del Grano, y para hacer resaltar aún más las- dificultades con que indudablemente han debido luchar los directores de l a obra que nos ocupa, diré que, en general, las condiciones del suelo de este país no son precisamente las que m á s a y u d a r á n a los buenos propósitos en que está inspirada la campaña. E n Italia meridional, la lucha por mejorar las cualidades de fertilidad de la tierra, ha de tropezar con serios inconvenientes, pues en casi toda esta parte puede decirse que los terrenos adolecen de una falta grande de elementos orgánicos y esta falta llega a ser casi absoluta en zonas enteras como P u g l i a especialmente, a la que por su pobreza de constitución física la ha definido el profesor Calomico de verdaderamente hostil al desarrollo de la agricultura E n el Norte tampoco faltan tierras casi estériles, pues la cuenca del P ó por ejemplo, y especialmene toda la ribera izquierda de ese río, está constituida por terrenos de aluvión y arenosos, donde únicamente los trabajos recientes de regadío en algunas pequeñas zonas pueden permitir a éstas obtener cosechas de relativa, y siempre escasa, importancia. Pero aun a pesar de esto, es indudable que ninguna otra parte del territorio está tan castigada como la zona meridional, pues tiene además la agravante del clima, que hace todavía desmerecer m á s las propiedades de fertilidad del suelo. Esto proviene principalmente de l a falta de precipitaciones atmosféricas así como, de su mala distribución S i añadimos a esto los cambios bruscos que en estas regiones sufren las temperaturas y los vientos cálidos que azotan las mieses, justamente en las épocas de florecimiento y g r a n a z ó n será muy comprensible que todas estas circunstancias causen a los productos daños tan graves como frecuentes. Hasta aquí en cuanto a lo que pudiéramos llamar condiciones naturales para lo obtención de grano ¡p e r o hay m á s hay la condición de conocimientos técnicos del labrador E n este aspecto es indudable- -al menos todos los informes me lo demuestran- -que el campesino meridional italiano carecía y a ú n carece, de muchos de los que son principios elementales de la técnico- experiencia agrícola y aunque el Comité del Grano se esfuerza en acometer su enseñanza, la realidad es que aún quedan muchos puntos esenciales por aclarar y. por lo tanto, por e n s e ñ a r Ejemplos: Existen una porción de dudas e incertidumbres respecto de los abonos químicos especialmente en lo que se refiere a los abonos azoados L o mismo ocurre respecto de las labores en general, se aconseja que sean éstas muy profundas pero tampoco está demostrado que en las regiones de clima cálido den aquéllas mejores resultados que las superficiales frecuentemente repetidas. Tampoco se ha establecido aún, a qué límite puede llegar a reducirse- -o incluso suprimirse- -la rastrojera E n cuanto a lo de las Razas seleccio ¡oadas de semillas -que tanto éxito haa obtenido en el Norte por sus extraordinarios rendimientos- no se han acreditado aún lo necesario en el Sur, porque- -por lo visto- -no existen todavía el número bastante de campos ele experiencias y porque tampoco se han hecho ni los suficientes trabajos de ensayos comparativos ni han sido éstos de la precisa duración para poder ya dar las normas en lo que a simientes se refiera. E n este sentido se está trabajando, y. mucho; yo no podría pasar adelante sin mencionar- -para ensalzaría- -la magnífica l a bor que el senador Strampelli realiza con sus trabajos de hibridaciones de semillas en los laboratorios del Instituto Nationale di Genética per la Cerealicultura, de Roma, donde no sólo se preparan las semillas que han de clasificarse después en los campos experimentales sino que se elaboran además en sus molinos industriales y experimentales las harinas que proceden de cosechas cuya simiente fué proporcionada por las llamadas Cátedras, ambulantes surtiéndose éstas a su vez de las clasificadas por los ya mencionados campos es decir- -y aquí está lo interesante- que la semilla, después de haber recorrido un ciclo completísimo de lugares forzosamente apropiados -para su desarrollo primero, para su clasificación, después, y, por último, para su adaptación al terreno- vuelve- -digámoslo así- -a manos de su creador, quien la somete a nuevas pruebas- -en forma ya de levadura como son las de cohesión, densidad, peso, resistencia elástica, etcétera, etc. a las cuales tendrá que satisfacer ampliamente para cumplir así en lo sucesivo con los requisitos exigidos a cada uno de los cuatro tipos que el Gobierno establece como ú n i c o s para la panificación y que son: el oo, r e p o s t e r í a el i pan de l u j o el 2, pastas y el 3, para pan corriente Entre paréntesis, y como dato significativo, indicaré que en el a ñ o 192 S el G o bierno exigía a los harineros que el 95 por 100 de sus compras de trigo fuese del país, y en el año actual ha reducido la cifra a un 65 por 100. Parece ser que ya no es necesario forzar a aquel punto a los industriales, convencidos como está ya de la superior calidad del trigo nacional; pero... -dejando aparte la cuestión calidad y sabido como es de todos el buen año agrícola que fué. aquél, en casi toda Europa, ¿no puede tener esto otra interpretación en cuanto a cantidad se refiere? T a m b i é n es digna de ensalzarse la organización de esos campos experimentales Citaré dos de los que hasta ahora he tenido ocasión de visitar, que están d i r i g i dos también por, -Strampelli: uno que se denomina Estatione Fitotecnica Romana en Iviolatella, donde se hacen reproducir 280 variedades distintas de semillas de trigo para terreno accidentado, y además otras 360 para terreno llano; ambas sobre una clase de sue- I n s p e c t o r e s y A u x i l i a r e s 438 p l a z a s a o p o s i c i ó n c o n 12, 10, 7 y 4.000 ptas. N o se e x i ge t í t u l o a l g u n o Se a d m i t e n s e ñ o r i t a s P r e p a r a c i ó n con profesorado del Cuerpo y Contestaciones en el I N S T I T U T O K E E S Preciados, 23, y Puerta del Sol, 13, Madrid. DELEGADOS DE. T R A B A J O lo arcilloso- calizo y, por tanto, poco apropiado; pero al que se mejora con labores de 90 centímetros de profundidad y abonos sobre la base de superfosfatos y calciocianamida Estas semillas están destinadas a cultivarse m á s tarde, una vez clasificadas, en las regiones Norte y central de Italia. E l otro, que mide 200 hectáreas, pertenece a- la provincia en la cual escribo; casi toda ella una extensión uniforme y llana, con muy poca altura sobre el nivel del mar, y que por estar bastante al Sur y en la costa del Adriático, se ve muy i n fluenciada por vientos meridionales como el que aquí denominan fabonino -algo muy semejante a nuestro Levante de A n dalucía- y que hace que el clima sea extraordinariamente seco y caliente. Las experiencias aquí son principalmente de clasificación de semillas, y todos los trabajos se encaminan a ver cuál de las clases- aziziak damiano tenero o mustico obtiene las preferencias para ser adoptada, y aunque hasta. el pXresente la segunda de las enumeradas parece ser que ha superado todas las producciones con una sin precedentes de casi 40 quintales por hectárea, no por esto le resta devotos a la primera, que es la que de día en día adquiere mayor fama dentro de las de su clase de grano duro y para terreno ondulado. E s muy i m portante la cuestión de las distintas clases de terreno en ese país, y, por ello, los técnicos trabajan afanosamente para aminorar los efectos que sobre la producción total ejercen las parciales obenidas en sitios como éstos, poco apropiados; algunas cifras nos dan una idea. Descontando a los 28 millones de hectáreas que Italia considera como la extensión de su superficie agrícola y forestal, los 10 millones que suponen- -hasta ahora- -la superficie de terreno no utilizable, y sabiendo que son poco m á s de cinco millones l a extensión forestal, resulta, que quedan para la agrícola unos 13 millones, de los cuales un 16 por 100, o sean casi cinco, son los millones de hectáreas que aquí se dedican al cultivo del trigo; pues bien, de éstos, los terrenos de sembradura propiamente l l a nos no ocupan más del 22 por loo, lo cual influye en el aminoramiento de la recoleción total grandemente, porque se sabe que l a producción unitaria en terrenos montañosos ha sido hasta ahora de ocho a ocho y medio quintales por hectárea, pero ha habido frecuentes mínimas- de cinco y cuatro quintales. Y claro que se p r e g u n t a r á por q u é empeñarse en cultivar este cereal en sitios de tan pocos rendimientos? Pues sencillamente, porque ocurre lo que en E s p a ñ a l a enorme difusión de los cultivos en pequeña escala, en los que el terreno está labrado por propietarios o colonos que tienen como única remuneración de sus trabajos toda o parte de la cosecha obtenida, y que cuando ocurre Jo que m á s corrientemente sucede, que es que los intereses de aquella lleguen escasamente a pagar los trabajos, entonces podrían considerarse como beneficios líquidos todos los que resultan de restar a los globales el valor de la simiente, con lo cual aparece que el trigo no solamente ha pagado sino que también ha empleado muchos jornales durante el transcurso del año. E r i lo que a Italia meridional se refiere, pue clo resumir mi impresión diciendo que todos los datos hacen suponer que tanto los estudios teóricos y las experiencias de los ingenieros como las observaciones de los labradores que las llevan prácticamente a cabo, coinciden y están de perfecto acuerdo para afirmar que la técnica del cereal en estas regiones es susceptible aún de perfeccionamientos tan notables que hagan mejorar en el porvenir los rendimientos que de las tierras se han obtenido hasta el preserrtc. EL. MARQUES DE C I R I A M -P A Z VÁRELA Jerez- Coñac- Manzanillas FABRICANTE PE COMPUESTOS SOLICITA A G E N T A S D- D I R Í J A N S E A. J E AGUARDIENTES- X I Í I C O K E S E PRIMER ORDEN R E Z (CAJDI 2)
 // Cambio Nodo4-Sevilla