Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
N U M E R O EXTRAORD I N A R I O 20 C E N T S AÑO TAVO. VIGESIMQCÜ M jg NUMEROEXTRAOR. D I N A R I O 20 C E N T S AÑO V 1 G E S 1 M O C TAVO. S 5 ABC EN NUEVA YORK El gitano español Vicente Escu dero, al triunfar en los Estados Unidos, donde se le considera como el más grande bailarín del mundo constituye un exponente de arte nacional, digno dé todo elogio. pueblo de la provincia de G r a n a da. E l a u t o m ó vil, que me conducía p j r a nacer u n reportaje, se detiene en la plaza del pueblo, oara tomar gasolina. B r i l l a el sol de Andalucía, con caricias ardientes. E n el ceníro de la plaza, un público abigarrado se arremolina en derredor de unosgitanos p i n t o r e s c o s Mientras las g i t a n a s recorren los g r u p o s diciendo; la buena ventura u n g i t a n o viejo hace saltar a un mono, y un gitanillo alegre hace bailar a u n oso. Mientras el chófer aprovisiona el automóvil para continuar la m a r c h a y o me acercó al grupo de curiosos, acompañado del fotógrafo A l f o n so, y observo a los g i tanos. E l gitanillo del oso, alegre, sonriente, vivaracho, dinámico y andrajoso, después de terminado su númer o mientras con una mano sostiene la c a dena del oso, pesadote. que le sigue, alarga el p a n d e r o ante nosotros en demanda de- unas monedas. Y sonriendo, al acercarse al público, emite unos ruidos guturales, extraños, grotescos, pero graciosos, que nos h a cen reír. A l llegar a mí me m i r a con sus ojos obscuros, sinceros, llenos de bondad. Y yo le pregunto: ¿C ó m o te llamas? E l gitanillo me responde: -V i c e n t e para servir a D i o s y a usted. Contemplé a l gitanillo mientras recogía entre el público las monedas, qué lé iban cayendo en el pandero, y al acercarse otra vez a mí le d i j e ¿D e dónde eres? E SPAÑA, K) i2. Ln 4 AdC Suiza. Ginebra, igiS. L a guerra m u n dial. U n cabaret. La mús ca ataca un pasodoble m u y español. Sale a la. pista de b a i le una pareja de d a n zarines. E l és u n g i tano. B a i l a con a g i l i dad extíaordinaria, con arte, con personalidad. L e observo. Recuerdo sus facciones. N o es aquel b a i larín el gitanillo que unos años antes encontré en un pueblo de Granada? Ruego a l gerente d e l cabaret que cuando termine el baile pida, al gitano que venga a saludarme- a mi m e s a Apenas llega, vestido c o n su pantalón negro entallado y su chaquetilla corta de terciopelo roj O, m e r e c o noce. -Nací en Valládolid- -me respondió- M i s padres, que recorían los pueblos de E s paña, al llegar a Valládolid tuvieron la idea de traerme a mí al mundo. P e r o en seguida fuimos a G r a n a d a y me he criado en el A l baicin. ¿Son esos gitanos tus padres? -le v o l ví a preguntar. Y Vicente me respondió: -N o señor... Y o ahora ando por el m u n do p o r mi cruenta... E l gitano viejo rezongó algo en su lengua típ ca, y Vicente, separándose de mí y siempre sonriendo, exclamó: -A d i ó s señor... H a s t a que D i o s quiera. Volvió Vicente a golpear el pandero, y el oso, pesadote, siguió el ritmo de las v i braciones roncas que el gitanillo producía. M e alejé de aquel pueblo para seguir mi destino. AHá se quedó Vicente ante su osó obscuro, trabajando por su cuenta ¿Dónde le he visto y o a u s t e d? -m e pregunta. ¿Tú, tú fe l l a mas Vicente? -digo yo. -S í s e ñ o r para para servir a D i o s y a usted- -me responde. Y entonces le re- cuerdo nuestro primer encuentro en el pueblec to de Granada. Y él me relata: -Pues, poco tiempo después que le vi a usted, escondido en u n vagón, me fui a Lisboa. Allí estuve trabajando, aprendí el portugués 3 reuní algunas pesetillas, con las que marché a París. Después de pagar mi billete entré en París con dos francos. F u i al café de los españoles. D i j e que quería bailar y n a die me h i z o caso. Entonces yo me marché a u n cabaret, y por señas, porque no entendía el francés, dije que quería bailar M e probaron, y aquella misma noche me pagaron doce francos. Desde entonces no he dejado de trabajar. Y a chtunuyo el francés. H e trabajado y a c o n mi Número de baile español en F r a n c i a en Italia y en A l e m a nia. Estaba bailando en M u n i c h cuando estalló la guerra, y entonces me, vine para acá, a S u i z a y aquí estoy trabajando; pero estoy deseando de que acabe esto de la gue-
 // Cambio Nodo4-Sevilla