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Informaciones r reportaje! El conde de Romanones, a g r i t u II o r Una interesantes i m p r e s i o n e s t u y a s s o b r e l a cuestión a g r a r i a bien: Toledo v Guadála jara. L a s comarcas toledanas son. tan d i Buena vista y su anejo huertano de Quita fuerte y vitalidad admirable los de esté esversas entre sí, que en cada: una de ellas pañol representativo de las virtudes y de pesares. el estridor de una turbina acalla el problema es distinto. E n l a Mancha tolos defectos de la raza. ledana, por ejemplo, l a cosecha de cereales el murmurio romántico de las aguas, henes muy buena. E n l a Sagra, en cambio, es U n a de estas tardes de principio de estío, chido de historias de Galiana y de la Cava menos que mediana. A l g o análogo podria bajo un sol ardiente y pegajoso, le hemos v de leyendas de la casa del Diamantista. decir de mi provincia. Y sin embargo, créeacompañado en su visita inspeccionádora L o s oredios inaptos para el cultivo son passe que este año es el de la abundancia. S e r á por los trigales y las eras de Büenavista, tizales poblados de ganadería. E l conde de el a ñ o de Ja abundancia para unos, pero es E l conde, ágil y animoso, lleva las riendas Romanones ha sometido, en fin, a máximo también e l a ñ o de las necesidades para del caballo que arrastra el pequeño carrirendimiento útil aquella antigua posesión, otros. coche por senderos bordeados de olivos y espléndida de comodidades y esparcimiende viñas. Isabel y Casilda Figueroa, dos Anhelo que l a Reforma agraria acabe de tos, que el arzobispo Sandoval compartía encantadoras hijas del conde de Velayqs, aprobarse, porque mientras no llegue este generosamente con escritores toledanos que que ilusionan la ancianidad de su insigne momento todo serán incertidumbres. Sólo e l eran y son glorias de nuestras letras. abuelo, frenan la intrepidez con que las hecho de haberse planteado la cuestión ante N o es el conde un absentista que desde conduce por peligrosos altibajos. Antoñito las Cortes ha ocasionado y a m u y graves su cass de Madrid atienda sus negocios Figueroa, hijo menor del marqués de V i l l a daños por l a inquietud a que ha dado lugar. agrícolas por medio de administradores. E s brágima. trepa por los altozanos cabalganNadie sabe lo que tiene n i lo que va a tener. un labrador auténtico, que muy de cerca, do gentilmente su jaca. Romanones obserDesde m i punto de vista de propietario entre los mismos mayorales y gañanes, orva ei brote precoz de la aceituna, llega hasagrícola- -modesto, en comparación con tanganiza, dirige y vigila las- faenas. Desde ta las majadas, se detiene en l a siega, pretos otros- digo que hay. que resignarse a hora temprana, con su traje de dril caqui sencia la descarga de la mies, examina las tener menos; pero afirmo también que lo que y su sombrero haldudo de paja basta, como parvas, y dondequiera departe afablemente le quede a uno no debe estar sometido a el ae los segadores, recorre la dehesa a ca- con los campesinos, haciéndoles preguntas condiciones que coarten su libertad. ballo o en charette, y todo lo inspecciona y relacionadas con la labor y los ganados. Á l No hablemos de la jornada campesina de orienta con atinadas indicaciones. Mientras mismo tiempo comunica instrucciones a l ocho lloras. E n Ta temporada de la recolecen el Parlamento se teoriza sobre los proadministrador de Büenavista para el mejor ción supone Un daño considerable. T a n granblemas del campo, él, hombre siempre p r á c- ordenamiento de la recolección. de, por lo menos, como él que generalmente tico, vive la vida agraria, toca sus conflicAprovechando un descanso en l a era, al determina el decreto sobre términos munitos y se aplica a fomentar l a riqueza agrípie de un humilladero desde el que se do- cipales. Porque en esto de los términos mucola que otros perturban con sus utopías y nicipales se da el caso verdaderamente pamina uno de los m á s amplios y sugestivos arbitrismos. Cuando todo, en orden a las radójico de que, mientras la Internacional panoramas de la ciudad de Toledo, le pecuestiones de la tierra, es incertidumbre y proclama como principio básico l a supresión dimos al conde sus impresiones de agridesánimo, él prescinde de colonias, y culde fronteras, los defensores de la Internacultor tivando directamente sus fincas con emcional en E s p a ñ a han creado tantas barre- -Hasta estos últimos años- -nos dice- -prendedor entusiasmo, ofrece un destacado ras como Municipios, con un daño para tono me he dedicado con interés al campo. ejemplo de laboriosidad y de brío, d op- Ahora de lleno busco en él actividades que e dos incalculable. timismo y de fe. Como un agricultor juveno empleo en otros órdenes, y comprendo- ¿E n c u e n t r a usted dificultades para el nil que, bisoño en las luchas del agro y que ofrece atractivos sólo al alcance de los empleo de maquinaria? -inquirimos. virgen de desengaños, columbrase un porque le consagran su existencia. Para el l a- -Y a me ve usted aquí- -nos dice- R e venir pletórico de bienandanzas. E l que ha brador el mayor incentivo es l a lucha. L a ducido a trillar con muías, disponiendo da vivido tanto, que se acerca a las postrimelucha en el agro comienza el primer día una máquina trilladora de las de mayor car í a s de sus años, v que ha sufrido trances de l a sembra y termina el último. de l a re- pacidad y perfección. M i s m á q u i n a s segado tan amargos y desalentadores. Espirita K B enavista, l a posesión toledana del conde de Romanones, no es sólo una finca de recreo. H a y en ella ciertamente una resalada mansión embellecida de flores y de evocaciones históricas y literarias. Navarro L e desma l a dedicó una página magnífica e n su mejor libro. Pero alrededor del antiguo palacio cigarralero del cardenal Sandoval y Rojas, que a orillas del Tajo levanta su sobria traza castellana sobre un paisaje de égloga, e x t i e n d e n se amplias tierras de l a bor aplicadas a diversidad de cultivos. N o hay para la ociosidad, o, m á s bien, para el reposo de una v i d a ilustre plena a ú n de actividades, sino los lindos jardines donde en otro tiempo el ú l timo protector de Cervantes reunía en amigable y docta tertulia a ingenios como T i r so v Lope, Garcilaso v Medinilla. L a caza ¡Qué ha sido desplazada por el labrantío. E n el mismo bucólico p a r a j e que se interpone entre colección. Lucha con los elementos y con los hombres. Y en los tiempos que vivimos, i con qué clase de hombres... Únicamente siguiendo de cerca las labores agrícolas, es posible discernir la pesadumbre que representa l a constante intervención del Poder p ú blico respecto de ellas. Y a decía Jovellanos que la primera necesidad, en relación con el campo, era reducir a l minimo posible la i n tromisión g u b e r n a tiva. L a dificultad de resolver con una ley el problema agrario estriba evidentemente en que no hay un solo problema, sino múltiples problemas agrarios. N o hay dos regiones pariguales, y, aun dentro de una misma región, cabe decir que hay tantos problemas como términos municipales. bello el atardecer en el cristiano humilladero que desde la alta cumbre N o he de referirme m á s que a dos procontempla el maravilloso panorama de Toledo! vincias que conozco
 // Cambio Nodo4-Sevilla