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A B C. V I E R N E S 8 DE J U L I O D E 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 16. tidarios de la transigencia están en mayoría dentro del grupo de l a Esquerra. (Se- suponía que la minoría catalana nada diría de su actitud hasta evacuar la oportuna, consulta con el Sr. Maciá y los consejeros de la Generalidad que se encuentran en Barcelona, y desde luego hasta que el Gobierna conozca de un modo oficial la contestación. F u é un Consejo absolutamente político, e; i el que hubo de examinarse con la mayor atención el curso de los debates parlamentarios. E n la misma referencia que el señor Prieto ofreció a los representantes de la Prensa, se dice que los ministros cambiaron impresiones acerca de los temas sometidos a la. deliberación del Parlamento. ¿Q u e ocurrió en el Consejo de Palacio? Todos sabemos que la mayor reserva rodea siempre las deliberaciones. sostenidas ante el presidente de la República; pero en el ferréi s de l a hipótesis, y en vista de los antecedentes que antes señalábamos, es posible suponer que los ministros advirtieran la necesidad de concluir con una situación delicada, y que pudiera ser peligrosa, de persistir dentro de l a C á m a r a oposiciones tan antagónicas e irreductibles como las que se- señalan alrededor del problema del Estatuto, catalán. E s creíble también que los ministros expusieran sus opiniones, y aunque el señor A z a ñ a recabara, como es natural, la alta d i rección política del. ministerio, tenemos encendido que se. adoptaron acuerdos encaminados a dar cauce a los debates parlamentarios, para llegar pronto a soluciones de concordia. E s de suponer que el mayor empeño del Gobierno consistiría en lograr la ayuda de los grupos republicanos que no figuran en la mayoría, ya que resuelto este importante aspecto, del. problema, se conseguiría la mayor suma de votos para la fórmula definitiv informador, que en el escrito el Sr. A z a ñ a hacía constar que, si la minoría catalana, se consideraba en el caso de no aceptar la propuesta, el Gobierno tenía votos suficientes, aún sin contar, deplorándolo, con los catalanes, para sacar adelante un Estatuto y otorgarlo a Cataluña. Este Estatuto sería el obtenido por la plena soberanía de las Cortes. Se reúne la minoría catalana E l Sr. Compam- s convocó inmediatamente s. la minoría catalana y ésta se reunió en pleno en la Sección cuarta de la Cámara. H a y que advertir que a ella asistieron incluso los diputados que no figuran dentro de la Esquerra, pero que son catalanes, como, por ejemplo, el Sr. Simó Bbfarrull, radical. L a reunión duró cerca de dos horas y nos parece inútil subrayar la expectación que produjo. Diputados de todos los matices preguntaban frecuentemente si la minoría había terminado su deliberación. Los señores Maura, Ortega y Ga- ssct y Sánchez Román, a quienes rodeaban numerosos diptuados de otras minorías, comentaban en el salón de conferencias el rumbo que tomaban los acontecimientos por la decisión del Gobierno ele salir cuanto antes de una situación- caótica y delicadísima. E l Sr. Maura, al retirarse, y sin- saber aún el resultado de la reunión catalana, expuso ante los periodistas su impresión de que el Gobierno buscaba a todo trance el contacto con los grupos republicanos de oposición, para llegar a soluciones rápidas en el problema del Estatuto. E l acuerdo del Gobierno de acei lerar los debates parlamentario afecta también al proyecto de Reforma Agraria T a l vez a esto se debe la reunión que ef grupo. de Acción Republicana sostuvo en uno de los escritorios de l a Cámara. Los dipu- tades amigos del Sr. A z a ñ a trataron exclusivamente de la reforma agraria, de las en- miendas presentadas, de aquéllas que pueden, fusionarse o retirarse, etc. L o cierto es que, después de este cambio de impresiones, se destacaron de- la reunión los Sres. Sánchez Albornoz, Alberca, Montoya, Ruiz Funes y Martínez Risco, para conferenciar con el presidente del Consejo, como lo hicieron en el despacho de ministros. Tenemos entendido que los diputados de Acción Republicana se pondrán en contacto con los jefes de las distintas m i n o r í a s para buscar con ellos una fórmula que aligere el debate de la reforma agraria y pueda iniciar soluciones de armonía en breve plazo. Los señores Azaña y Besteiro conferencian E l Sr. Azaña, al dirigió al despacho quien sostuvo una nida. De esta entrevista informadores. llegar a l a Cámara, se del Sr. Besteiro, con conferencia muy, detenada pudieron saber los Los catalanes se muestran reservadísimos y su referencia nada aclara Después de las nueve de la noche terminaron su reunión los diputados catalanes. Rodearon los periodistas al Sr. Companys y éste se limitó a decir que l a minoría se había ocupado con 3 a mayor intensidad de todos los problemas que plantea el E s tatuto, pero se consideraba obligada a reservar los acuerdos. A l g o más explícito se mostró el señor Sbert, secretario de la minoría. D i j o que la reunión había tenido por principal objeto fijar una norma de criterio y orientación del grupo para entregarla a sus representantes en la comisión de Estatutos. Añadió que se habían logrado acuerdos en principio, pero que debían ser articulados por escrito para presentarlos hoy mismo a la minoría. -Comprenderán ustedes- -agregó- -quedos puntos fundamentales de la discusión- que hemos sostenido requieren la colaboración de elementos técnicos. Por ejemplo, nos hemos fijado de un modo especial en los temas de- la Justicia y la Enseñanza. Los abogados y los catedráticos de la minoría han sido encargados de formular las conclusiones, y la minoría las votará en el día de mañana. Casi puedo asegurar que la votación ha de ser u n á n i m e pero no me atrevo a decirlo categóricamente hasta que se produzca. Durante la sesión nocturna siguieron Jas noticias contradictorias Siguieron durante la sesión de la noche en los pasillos los cabildeos y conferencias entré los diputados de l a minoría catalana. E n uno de los salones estuvieron reunidos los diputados señores- Companys, Xirau y, otros, y después de este cambio de impresiones, el Sr. Companys mantuvo una larga conversación con el presidente de la comisión de Estatutos, Sr. Bello. A estas reuniones había precedido una del jere de la minoría catalana, Sr. Companys, con el Sr. Azaña. Se aseguraba que en esta conferencia el Sr. Companys había expuesto al jefe del Gobierno, el resultado de la extensísima reunión que los diputados catalanes tuvieron a última hora de- la tarde, así como las discrepancias surgidas dentro de la minería entre los diputados de la L l i g a y los de la Esquerra. Los periodistas trataron de conocer- por los diputados catalanes si en la reunión se había accedido a algunas sugerencias hechas por parte del Gobierno, pero dichos diputados insistieron en que únicamente se habían ocupado de estudiar enmiendas a los artículos del Estatuto, que van a discutirse. Asimismo manifestaron que 1. a reunión había tenido gran trascendencia y que seguramente hoy tendrían noticia s concretas y de alto interés político, desde luego. Los componentes de la minoría se encontraban optimistas y satisfechos respecto a las derivaciones que pueda tener la discusión del E s tatuto. Algunos diputados catalanes mostraban su disgusto por la actitud del Sr. Royo en sus constantes intervenciones, que entendían no cuentear con base sólida de argumentación. Los- periodistas trataron de conocer sobre qué había versado la conferencia entre los señores Companys y Azaña, y al efecto preguntaron a uno y otro sobre el motivo de la r e u n i ó n E l jefe del Gobierno, que denotaba cñ su rostro preocupación y disgusto, manifestó que no había tratado de nada noticiable. Pero como uno de los informadores, -le ííiciesfi no- E l Gobierno hace una propuesta a la minoría catalana N o escapó a la perspicacia de los periodistas políticos, la impresión de que algo excepcional ocurría. Sorprendieron frecuentes conferencias entre personalidades destacadas de la Cámara y. entre el Sr. A z a ñ a y varios diputados del grupo político que le sipue. También escucharon de labios del señor Bello una frase que les llamó l a atención; porque el presidente de la comisión de E s tatutos, interrogado acerca de si había novedades dignas de ser recogidas, contestó que sólo los catalanes. si querían, podrían ofrecerlas a la Prensa. Paco a poco se conoció el curso de los. acontecimientos políticos. Persona, al parecer bien enterada, nos dijo que el Gobierno, como consecuencia de la deliberación de la mañana, había acordado hacer una propuesta a la minoría catalana. Entendían el S r A z a ñ a y los ministros, que las circunstancias obligaban a poner término a una situación parlamentaria demasiado confusa; y era preciso, por tanto, señalar hasta qué punto se podía acceder a las pretensiones de la minoría catalana, mediante fórmulas aceptables para los grupos republicanos de oposición. Nos dijo también la personalidad aludida que el Sr. A z a ñ a acababa de dirigir al jefe de la minoría catalana, por medio de un diputado amigo, una proposición escrita, con el límite de las concesiones a que el Gobierno podía llegar, especialmente en los problemas de la Justicia y la Enseñanza. E n cuanto al titulo cuarto del Estatiito, o sea el referido a la Hacienda catalana, se desglosaría del cuerpo legal, para ser llevado a un proyecto de ley especial, que se presentaría a las Cortes en breve plazo. C r e í a nuestro Impresiones Las referencias de los Sres. Companys y Sbert no aclararon el fondo político de la cuestión. F u é imposible, por tanto, saber si la minoría catalana acepta la propuesta del Gobierno o l a rechaza. Casi todos los comentaristas se, pronunciaban por la afirmativa, entendiendo que los diputados catalanes par. DEL E L E F A N T E BLANCO A MONARQUÍA CONSTITUCIONAL. -Estudio dé l a revolución en Síam, por Andrés Révész. -Véase el próximo número de B L A N C O Y N E G R O
 // Cambio Nodo4-Sevilla