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A B C. M I E K C Q L E S íj D E JULIO D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 23. DESPUÉS D E L DISCURS O D E L SR. L E R R O U X EN ZARAGOZA Disgusto en T o l e d o p o r la p r o mesa de restablecer en Zaragoza la A c a d e m i a M i l i t a r General Toledo 12, 11 noche. E n Toledo ha causado general disgusto la promesa hecha por el Sr. L e r r o u x en su discurso de Zaragoza sobre el restablecimiento de la Academia General Militar en aquella ciudad. Prescindiendo de los indiscutibles derechos histérico- tradicionales de Toledo para albergar la Academia, experimentaría grave quebranto económico, pues hoy apenas cuenta con otra riqueza que la Academia y la Fábrica Nacional, por la limitación del Turismo, que aun en los tiempos de mayor apogeo sólo beneficia a contadísimos intereses, nunca a toda la ciudad. Aduce el Sr. L e r r o u x los gastos- de alojamiento que hizo Zaragoza, olvidándose de que Toledo invirtió el resto de su cuantioso patrimonio comunal, constituido por más de setenta dehesas, en la adaptación del Alcázar, la construcción de sus anejos, la cesión de los alijares para campamento y campo de maniobras. Basándose en esto, tanto como en sus derechos de tradición, ya que en Toledo, hasta que fué disuelta, existió la primera A c a demia General, se le ha devuelto en la moderna organización la Academia de Infantería, Caballería e Intendencia. L a Prensa zaragozana y los discursos del señor L e r r o u x medida precautoria como colofón de la carta catalana, declarando Lerroux que se adicionará un artículo al Estatuto, legislando que el Poder Central puede suprimir el Estatuto en momentos de peligro para la economía o unidad nacionales. E l comentario ha sido muy bien recibido por la opinión aragonesa. Otro diario local, El Noticiero, dice: L a repulsa unánime de los miles de almas denota un estado de opinión frente al Estatuto, que el Gobierno acual y el señor Lerroux, si llega a gobernar, no deben perder de visa, si quieren coordinar su política con el sentir del país, y habrá servido para convencerle de que la protesta que en todas partes surge contra el Estatuto, no es obra de los enemigos de la República, sino que obedece a un sentimiento nacional que el Gobierno y la Cámara no son capaces de percibir, porque están completamente divorciados con el pueblo. Aquella unánime actitud del auditorio frente al Estattuo, causó enorme impresión en el orador, hasta el punto de llegar a desconcertarse, teniendo que apelar a invocar una caballerosidad. Sea por efecto de las i n terrupciones en que se aludió a esta materia, sea porque el Sr. L e r r o u x pudo convencerse de que el auditorio no era propicio a creer en sus diatribas contra el Gobierno, en el cual colaboró y al que ayuda con sus d i putados, la cosa es que el discurso del señor Lerroux fué perdiendo altura y desde sus concepciones doctrinales, que abarcan los problemas nacionales, aunque de manera i m precisa, descendió a promesas sobre asuntos locales, que si bien podrían halagarnos para un futuro, no responde al momento histórico de España. A 1- -i f t UN FUNCIONARIO COLONIAL E n veinte líneas, no cumplidas, se anuncia en el Diario Oficial la provisión del cargo de subgobernador de la Guinea continental española. Sorprende tan extremada concesión tratándose de un puesto o destino de. tanta importancia y tanta responsabilidad, y habiendo de proveerse la plaza en concurso al que pueden acudir cuantos ciudadanos españoles se crean con títulos para ello. E l breve texto, sin, embargo, se presta a varias observaciones y consideraciones. A n te todo, bueno será señalar que algo quedó olvidado en su redacción, algo que es fundamental para los aspirantes a subgobernadores y que no es costumbre ocultar en los anuncios de provisión de destinos: el sueldo y el sobresueldo con que está dotado ese cargo colonial. Claro es que nosotros y los posibles aspirantes podríamos saberlo consultando el presupuesto colonial, pero acaso se haya pensado en que fuera posible una modificación después de otorgar l a plaza. Tras este olvido, se incurre en una contradicción. E l cargo- -dice el texto oficial- -es de libre elección del señor presidente del Consejo de ministros y nueve líneas después se condiciona esta libertad, exigiendo a los solicitantes estar en posesión de una categoría administrativa que no sea inferior a la de jefe de Administración o similar Cargo político, más que administrativo, es este de subgobernador de una colonia que, económica y geográficamente, tiene vida propia, y, en realidad, debiera equipararse, en cuanto a su provisión, a la de los Gobiernos civiles o a l a de las Embajadas, con lo que la responsabilidad ministerial se sentiría más definida y obligada. E n el breve aviso se coarta aún más l a libertad de elección atribuida al presidente del Consejo. L o s solicitantes habrán de acreditar los títulos y méritos que les abonen, fundados en los conocimientos especiales que requiere la administración colonial. Imaginamos la perplejidad en que quedarán leyendo estas líneas los muchos españoles, jefes de Administración y similares- -marinos, diplomáticos, militares, ingenieros y adscritos a Cuerpos del Estado no administrativos- que se sientan tentados del deseo de ser subgobernadores de la Guinea continental. N o hay en España Instituto Colonial, n i en las Universidades n i en las Escuelas de Comercio se dan cursos de estudios coloniales. E n la: Escuela Central de Idiomas no se enseña el habla de los bubis, n i de los bengas, n i de los krumanes, ni de los duafes, cuyas gramáticas y vocabularios desconoceríamos totalmente si no los hubieran recogido e impreso los misioneros del Corazón de Jesús. E n nuestras escuelas de primera enseñanza, finalmente, no se da a los niños, como en las escuelas de Francia o Inglaterra, nociones de. Geografía colonial hispana. N o hay, pues, ningún título español que pueda determinar la especialización colonista del funcionario español. Como méritos se pueden aceptar un poco arbitrariamente los que se quieran: Haber residido en Fernando Póo y Guinea, haber comerciado en okume, en cacao o en bananas; haber perseguido la mosca tse- tse, haber publicado libros o redactado artículos sobre temas guiñéanos. Valdría l a pena, sin embargo, haber i n i ciado con la provisión de esta vacante l a política colonial que imponen los arduos problemas planteados en nuestra colonia ecuatorial. Está reciente una exposición de agravios hecha p. or l a Cámara Agrícola y forestal oficial, residente en Bata, que no puede ser diferida n i olvidada. Las acusaciones que. reiteradamente se formulan contra el ritmo lento y rutinario de nuestra colonización, tanto más justificado si se le compara con 1 Zaragoza 12, 5 tarde. Heraldo de AraDEL INCIDENTE. OCUgón publica un editorial comentando el disRRIDO A L D I P U T A D O curso que pronunció D -Alejandro Lerroux en la plaza de toros el domingo pasado, y SEÑOR GÁSSOL dice que la actual preocupación nacional que relega a los demás problemas, es el Estatuto catalán, y que por primera vez en España se El señor Ventura Gassol en el ha producido un estado de opinión no artifiCongreso cioso, que no es tampoco producto de campañas, al contestar el público, como lo hizo Madrid 12, 7 tarde. Esta tarde ha asisa las manifestaciones hechas por el Sr. L e- tido a la sesión en la Cámara el diputado de rroux de que era partidario de un mínimo la Ezquerra catalana D Ver. i hra Gassol por de Estatuto para Cataluña, haciendo resalprimera vez, después del incidente conocido. tar también los aplausos que, con anterioridad al discurso del Sr. Lerroux, premiaron E l señor Blanes, en Portugal las. palabras del diputado radical Sr. M a Lisboa 12, 4 tarde. H a llegado a Estoril rracó, cuando puso de relieve los peligros D José Blanés, autor del atentado capilar del Estatuto para e l orden económico nacontra D Ventura Gassol. H a confirmado cional. la conversación que tuvo con González- RuaDice que al llegar el Sr. Lerroux a tratar no, de A B C, y nos declaró que estuvo en de la- cuestión del Estatuto, la impaciencia M a d r i d hasta el día 7, de donde salió para anhelante del público se desbordó súbitaBadajoz con un traje de chofer. Cuando almente. Dice que estos momentos son una morzaba en el Casino de Badajoz supo que patente lección para los más informados pola Policía le buscaba, saliendo en auto hasta líticos, ciegos y sordos para las auténticas una finca distante unos kilómetros. Atraverealidades, como ésta de protestar contra el só a nado el Guadiana, hasta Portugal, sienEstatuto. do, recogido por los guardias fiscales de Heraldo de Aragón añade que el señor Elvas. Lerroux, con su experiencia de manejar muAlgunos amigos, que le aguardaban en dichedumbres, por primera vez quizá en su cha ciudad portuguesa, resolvieron su situavida, no pudo dominar la serena demostración y él siguió hasta Lisboa, donde llegó ción con un público respetuoso que se antianoche. cipó a sus declaraciones, sobre el Estatuto, Concedió esta tarde una extensa interviú intentando Lerroux- reducirlo por tres veces para el A B C describiendo, la escena del sin conseguirlo. corte de pelo y declarando que lo hizo porRespecto al otro discurso pronunciado que el Sr. Ventura Gassol había llamado en ayer en el Centro Mercantil, Heraldo de Nosáltres Sois cerdos a los españoles no caAragón dice que fué no sólo expresión del talanes que residen, en Cataluña. pensamiento de Lerroux, sino su compromiEntendía que esta injuria tendría que ser so para el porvnir. S u futura actitud frente contestada de manera adecuada; D i j o que haal problema de los particularismos regionabía salido de España porque mien- ír? no se les, no solamente quedó concretada en su procesa a un señor que injuria a los espafrase no pasará que equivale a decir, que ñoles y que dispara dos tiros sin ser en leel Estatuto no pasará, sino considerablemengítima defensa, se quiere deportar a Fernante recortadas sus aristas, para no herir a do Póo a una persona que se limitó a cortar nadie, afirmando además que se impone una el pelo a dicho señor. -Córrela,