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A B C. M A R T E S 19 D E J U L I O D E 19 32. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 25. dentro de las oficinas, y que. presenciaba Id que me ocurría, le decía al que trataba d taparme la boca: N o hagas daño a la señora; que se siente. y que se calle Luego me empujaron hacia un rincón, a donde iban llevando también a otros de los que estaban L o s asaltantes se llevan treinta mil d u r o s Relato detallado de l o en el salón del público. o c u r r i d o L a G u a r d i a civil detiene a tres de los pistoleros, que son unHablamos con D Ramón Gornilla. Estees fabricante de conservas, de Aviles. Dice c o n d u c i d o s a A v i l e s L o s detenidos ante el juez. T i r o t e o c o n la que él entraba en el Banco cuando ya estaban en plena operación los pistoleros. Pasó G u a r d i a c i v i l de los cuatro pistoleros, l i n o resulta herido de gravedad. la mampara, y, al entrar, vio que le encañonaban de repente y le decían: A callarse y a aquel rincón Pero al mismo tiempo, me Los ladrones utilizaron un automóvil para echaban mano y me sacaban la cartera, en L o s asaltantes se llevan treinta rail escapar. la que guardaba 175 pesetas. duros Salieron en su persecución fuerzas de E l apoderado del Banco, D Florentino, Oviedo 18, 3 tarde. H o y a las once, dos Asalto, que encontraron el automóvil abannos dice que sobre su mesa había cuatroindividuos se presentaron en Aviles y alquidonado, y que continuaron la búsqueda de cientas pesetas, de un recibo que estaba halaron un taxis al chofer Rodrigo. González, los pistoleros. ciendo en aquel momento. L o s pistoleros no dándole la dirección de la playa de Saliadvirtieron este dinero, por cuanto, que allí nas. U n a vez que llegaron a este lugar, los Relato detallado de lo o c u r r i d o quedó. L o mismo ocurrió con otras quiniendos ocupantes del vehículo descendieron unos setenta que se momentos, internándose entre los pinares. A l L a G u a r d i a civil detiene a tres de tas las mesas, pesetas, tampoco hallaban en otra de y que fueron recogidos Í. poco tiempo regresaron diciendo que no estaban allí los que buscaban, pero poco deslos pistoleros, que son c o n d u c i- los billetes por los pistoleros, aunque estaban bien a la vista. L o que sí hicieron, nada más pués, dándole la dirección de Arnao, en la dos a A v i l e s entrar, fué romper el teléfono, p j r a que éste carretera entraban tres individuos más en no pudiera funcionar. Oviedo 18, 12 noche. L a Banca M a r i el coche. U n a vez los cinco sujetos dentro bona está situada en la calle de Pedregal, L o s empleados de la Banca, al verse en del vehículo, mandaron al chofer que se d i esquina a la. de Alfonso V I L Tiene una encañonados con las pistolas, retrocedieron has. rigiese a Aviles nuevamente, pero que lo trada con varias ventanas y dentro el local ta las dependencias de contabilidad. L o s pishiciese por la carretera de los Pinares, que es bastante obscuro. toleros operaban con tranquilidad, suficiente, es la que ya desde las minas de cinc, de A r Llegamos a dicha casa en las primeras pero con alguna inquietud, puesto que no renao, hasta Aviles. Cuando estaban en lo más horas de la tarde y nos entrevistamos con el intrincado de los pinares, mandaron detener gistraron la caja, que estaba abierta. U n o de dueño y gerente, D Francisco Maribona, el coche y cogiendo. al chofer lo amordazaellos se apoderó de un cestito, en el que hael cual nos relata el suceso del siguiente bía unas cuantas monedas de oro extranjeras ron y ataron bien por las piernas, dejándole modo: entre los pinos. U n o de los individuos se y españolas, y lo volcó en la bolsa que ser- -Serían las ori. ee de la mañana. Y o me puso al volante, y así llegaron hasta Aviles, vía para recoger el dinero. hallaba en mi mesa de despacho, que, como dirigiéndose a l a Banca de Maribona y ComL a misma María Suáfez. nos dice que oyó ven ustedes, se halla a la entrada de las pañía. decir a los pistoleros, al retirarse: N o es oficinas y un poco a la derecha de la puerta. mucho; pero ¡qué vamos a hacer! E n l a calle había mucho público, pero M e acompañaba mi amigo D Francisco M e A l gerente de l a casa le preguntamos a como ellos llegaron con una gran serenidad néndez. Sentí ruido hacia la puerta y miré cuánto ascendía lo robado, y nos dijo que nadie se dio cuenta ele que los que llegaban para ver quién entraba. De repente v i que no podía precisarlo hasta que no se haga el en aquel automóvil pudieran ser sospechosos. nos encañonaban con unas pistolas, al misarqueo general; pero calcula lo robado en- A s í penetraron en l a Banca, en un momenmo tiempo que me decían: S i se mueve le 150.000 pesetas, que es la cantidad que esto en que no había público, e inmediatamenmato Claro está que yo no hice movimientaba depositada en los cajones del servicio te, sacando las pistolas, amenazaron al per- to alguno. público. sonal qué había en el establecimiento, ordeInmediatamente sa dirigieron, a mis denándole que se retirasen a otra habitación. L o s montones de plata que había en l a pendientes, a los que obligaron a abandonar A s í lo hicieron todos los empleados, y mien- las operaciones, levantar los brazos y marcaja, seguramente porque pesaban, no se los tras uno de los pistoleros quedaba a la llevaron. char a la estancia más. alejada de las oficipuerta de l a habitación, en donde habían nas, que es la dedicada a archivo y a la conE n el establecimiento había doce depenencerrado al personal, los otros se dedicaron tabilidad. U n a vez que estuvieron dentro de dientes en el momento del robo, y entre el a buscar dinero, que había por las mesas y la habitación uno de los pistoleros se situó público se calcula que había unos siete; pero los cajones del mostrador, ya que se trata a la puerta, mientras los otros se dirigían que luego penetraron otras dos personas de un Banco montado a la antigua, y se a los mostradores y recogían todo el dinero más, que fueron arrinconadas por los pistollevaron más de 150.000 pesetas. que había en los cajones del servicio del leros. público. Pero fuera, en el salón del público, U n a vez recogido este dinero volvieron E n cuanto los pistoleros abandonaron l a habían quedado también otros pistoleros, al automóvil y marcharon por la carretera Banca, el gerente abrió una de las ventanas, porque yo oí perfectamente que una mujer de Grado. Inmediatamente que los empleay a un amigo que pasaba por las inmedialloraba y que ellos le mandaban retirarse a dos del Banco se dieron cuenta de que los ciones le avisó para que llamase a la P o un rincón de la sala. pistoleros habían abandonado el establecilicía. E l público que estaba en las inmediaDespués interrogamos a D. Francisco M e miento, salieron y dieron aviso a l a Guardia ciones de la Banca, dice que vio salir a los néndez, que estaba allí en el momento de civil, que inmediatamente telegrafió a los ladrones, meterse en un automóvil y partir, llegar nosotros. Tiene- setenta y siete años. puestos más inmediatos y a la Comandana gran velocidad, con dirección a l a carreDice que él se hallaba de espaldas a la puercia de la provincia. tera de Grado. Inmediatamente se avisó a la Guardia civil del puesto de Castriílón, que, Nos dicen que en estos momentos el auto- ta, cuando vio que D. Francisco Maribona levantaba los brazos. Entonces, al volver la combinada con la de Grado y Aviles, salieron móvil empleado por los atracadores ha sido cara, se encontró con que también a. él le en persecución de los pistoleros, entablánencontrado en las inmediaciones del pueblo apuntaban con una pistola. Se quedó en su dose una carrera fantástica por la carretera de Grado. sitio, sin movers- s. del camino de Grullos (Candamo) L a Guardia civil practica pesquisas polInterrogamos a la joven María Suárez, de los alrededores de San Esteban de Pravia, E l automóvil de la Guardia civil del puesveintitrés años, mujer de acento americano, Cornellana y carretera de Belmonte, que- es to de Castriílón. iba ya dándole alcance al bastante hermosa, que nos dice: un paso obligado por los puertos a Portuauto. étí el que huían los pistoleros, que lle- -Y o estaba en la ventanilla, porque iba a gal, y por el que se puede llegar con basva la matrícula de Oviedo 5.036, cuando un realizar una operación, cuando v i entrar a tante facilidad, atravesando Galicia, a la carro con una pareja de vacas se atravesó unos jóvenes que se dirigían a la mesa cen- en la carretera, obligando a los pistoleros frontera portuguesa. tral, leían unas revistas y miraban a todas Hasta ahora no se sabe que haya sido a efectuar una falsa maniobra que los llevó partes. N o me llamó la atención, pero- al detenido ninguno de los atracadores. a chocar contra un guardacantón, primero, poco tiempo, vi que tres se. dirigían hacia la y después, contra un árbol. Los pistoleros no D i c e el ministro de la G o b e r- puerta de entrada a las oficinas, mientras se arredraron por eso; abandonaron el que otros, volviéndose hacia el público, los vehículo y se lanzaron por el camino de la nación apuntaban con pistolas y nos mandaban camontaña próxima. L a Guardia civil abanllar. Y o sin embargo, empecé a gritar y peE l ministro de la Gobernación manifestó donó también el automóvil, por el lado condir auxilio. Entonces uno se abalanzó sobre hoy que siete pistoleros habían asaltado la trario, llegando en aquel momento otro automí, y me taponó la boca con una boina. Oí Banca Maribona, de Aviles, apoderándose móvil con fuerzas de la Benemérita, del que otro de los pistoleros, que se hallaba- ya de 100,000 pesetas. puesto de Grado. Todas estas fuerzas se A S A L T O A U N A CASA D E BANCA, EN AVILES
 // Cambio Nodo4-Sevilla