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tor. Ante Tumultes puede ahora decirse que hasta la presente no hubo en la cinematografía francesa sino buenas intenciones artificiosamente sustentadas por un optimismo ejemplar, C h a ñ e s D u ü i n fracasó en empeño tan grave como aquel famoso j u gador de ajedrez al que fuá inútil querer inventar, patrióticamente, un gran prestigio. Por fortuna para el porvenir de la cinematografía francesa, Duílin comprendió a tiempo que le era m á s útil al teatro nacional eii el escenario de L Atelicr que en los estudios de Joinvillc. Como es un hombre equilibrado con todo rigor, se atuvo definitivamente a seguir cumpliendo su deber en Montmartre. E n cuanto a los demás actores franceses, que no han llevado a las películas ni siquiera una autoridad lograda en el teatro, no hay que hablar de ellos. L a falta de intérpretes, m á s que la falta de directores ni de elementos por materiales posibles de lograr, es lo que fué hasta hace muy poco tiempo el obstáculo que se oponía a que el film francés fuese realmente digno de sus orígenes y de su nacionalidad. Por eso tiene tanta importancia esta i n terpretación que Charles Boyer hace del torturado protagonista de Tumultes. Y por eso es más de lamentar que los críticos franceses no hayan sido en tal sazón m á s pródigos de elogios de lo que fueron. E n la última escena de la película- -repitámoslo- -se suceden sin interrupción los aciertos definitivos de Charles Boyer. Aquellos instantes de angustia, aquellas l á g r i mas que se mezclan en su rostro- -impasible de tan torturado- -a un lúgubre sudor que se adivina frío, producen el efecto angustioso de la presencia de un hombre a cuyo corazón no le son suficientes los ojos para llorar y vierte lágrimas por la frente y por las mejillas, y por la sien, y por los labios. E n este terrible llanto alucinante se advierte ei trance agónico del hombre, que cuando echa a andar ante su tenaz enemigo el policía, parece que consume los últimos pasos de su existencia y que camina por su pie, no hacia un calabozo de la cárcel, sino hacia la fosa común. P a r a d ó j i c a mente, este momento sin palabras, es el más literario de todo el film. Pero como puede verse, el populismo no modifica ni los conceptos ni su interpretación. A l fin y al cabo en éste, como en todos los dramas de la literatura y de l a vida, las más altas emociones se han conseguido al estrujar entre los dedos de una mujer sin corazón el de un hombre enamorado. Y es que ahora, como siempre, todos los cauces conducen a este gran mar sin calma del deseo y de la sed inextinguible, no de amar, sino de ser amado. C E E E R I N O R. A V E C I L L A mente dos entre las últimamente llegadas a nosotros: Jcan de la Lwie y Marías, que, sin dejar de ser teatro -buen teatro, -desde luego- puedan colocarse al lado de las mejores obras del cinema. Y jumo a estas bandas francesas, la última producción de John M Stahl Porque, como en aquéllas, Ja excelencia del reparto suple la falta de calidades cinematográficas que, naturalmente, J i a n de faltar en una obra pensada y realizada para la escena. De Sidney F o x la revelación del año -con Sylvia Sidney- puede decirse que- es a los talkics lo que Janet Gaynor era ai cine mudo: -figura semejante, la misma facilidad para hallar el ademán inédito, idéntica ternura. Lewis Stouc, el veterano actor- -acaso el mejor cómico yanqui- modelo de sobriedad y ponderación. Y el h ú n garo Paul Lukas, con papeles hechos a su medida para justificar el acento, colocado hoy entre los más cotizados galanes del cinema yanqui. Con un reparto así y con una realización tan hábil como la de John M Stahl para aprovechar todas las intervenciones posibles de la cámara, acabaremos por reconciliarnos con el teatro e n l a pantalla. Con el buen teatro. Preferible siempre al mal cine que la pantalla nos ha servido en estos últimos tiempos. -Antonio Barbero. C I N E G R A M- A S Norteamérica L a Metro ha terminado ei último film de Greta Garbo. Se titula Como tú me deseas, y el argumento, original de Pirar. delio, ha sido llevado a la pantalla per Geoi ge Fiízmauricc. E l reparto completo de la cinta es el siguiente: Zara, Greta Garbo; Bruno, Melvyn Douglas; Salicr, E r i c von Stroh c i m Tony. Owcn M o c r c Madame Man tair, Hoclda H o p p c r Lena, Rafaela Ottiano; Barón, W a r b u r í o n Gamble; Capitán, Aíbert C o m í Pietro, W i l l i a m R i c c i a r d i Albert, Roland Varno. Richard Talmadge, el popular Ricardito de! cinc mudo, debuta en el sonoro como productor independiente. Su primera cinta, terminada ya, es Aquella muchacha, argumento de Charles R. Condón, realizado por George Crone. Junto al actor acróbata figuran en el reparto Shirlcy Grey. Cari Stockdale, F r c d M a l a t c s í a y L l o y d Ingram, Alemania Geza von Bolvary, especialista en operetas cinematográficas, ha. terminado la realización de No quiero saber quién eres, con Liane I í a i d v Gustav Froelich. Se dice que la actriz h ú n g a r a V i l ma Banky, norteamericana por- sü matrimonio con R o d L a Rocque, ha. sido contratada por Richard Oswald para interpretar el p r i íner papel femenino del film alemán L a condesa Maritáa. Palacio de la M ú s i c a verde Tapete Campo abonado para los temas dramáticos éste en que pululan, tahúres y gentes de vida equívoca, situadas al margen de la ley, poco o ningún esfuerzo le hubiera sido necesario realizar al director Russell M a c k para dar ambiente a su: obra. S i n pretensiones de gran producción, hubiera podido mejorar la. calidad áú film, de haber cuidado m á s l a justificación de algunos pasajes, tan incoherentes, que muchas veces inducen a sospechar mutilaciones de la censura, allí donde no puede haberlas por la índole nada escabrosa de los acontecimientos. Es lástima que las excelentes condiciones de Margarita Livingston hayan sido desaprovechadas en esta película, donde seguramente habría encontrado oportunidades para realizar creaciones tan notables como las que alcanzó en Amanecer y La rueda del destino. Su papel pasa aquí casi inadvertido. Sobre el terceto de protagonistas que con ella completan Robert Armstrong y Eddie Quillan, es éste el único que tiene margen un poco. más amplio para su labor. L a presentación, muy cuidada, sin embargo, y la fotografía, exeelente. í- -A. M. I ngiaterra L a primera película que r o d a r á n los estudios Gaumont- British será Rome- Express, con Esther Ralston y Conrad Veidt, en l a pareja protagonista, bajo la dirección de Waltcr Fordc. A m y Johnson, primera mujer que cubrió en vuelo la distancia Londres- Australia, ha sido contratada por l a British Internationai para desempeñar la protagonista de Dual Control. Su compañero en el film es Jack Moilison, otro as de la aviación i n glesa. Películas de Ja semana rable) Basada en l a obra teatral ele Preston Sturges. Adaptada por Gladys- Lehman. D i rector, John M Stahl. Reparto: Gus, Paul L u k a s ¡sabelle, Sidney Fox Juez Dempsey, Lewis Stone; Hcnry, George Meeker; Tomasso, W i l l i a m R i c c i a r d i Mulligan, S i d ney T o l c r Cook, Aldo Franchetti; Camareros: Cario Schipa y Samuel Boncllo. E d i tada por Universal. por Waltcr De León y Mack de l a novela del primero. Dirigida por Russell Mack. Reparto: Eddie, Eddie Q u i l l a n Acé, Robert A r m s t r o n g Toní, James Gleason; Joan McCall, M i r i a m Secgar; Mae, Margaret Livingston; Mr. McCali, Robert F. deson; Lcila, Dorothy Smilcy, G Pat Collins; Durkin, Morgan- Wallace; Flora, M y r t i s Crinley; Monk, Robert Grec- kewler; Bradley, Charles Scllon; Lefíy, K i t Guard; Wcejee, Johmiy M o r r i s Camareros: FYank Sabini y H a r r y Seueles; Detective, E d Deering; Él chico, del ascensor, Spec O D o m i e l l La doncella, Mona R i c o issy, M u r r a y S m i t h Wendell, H a r r y T v l e r Butlar, Jack MacDonal. Editada por Pathe. novela de F r a n c é s H y l a n d Dirigida por A l l Rogell. Reparto: Reppo, Joe E B r o w n Nancy, Helen Foster; Biiddy Barton, Hartón Hepburn; Babe Barnes, Dorothy Gulliver; Roderick. Lester Colé; Propietario del restaurante. Soejin; Empresario. Jack R i chardson; Hombres del Jurado; J c r r y Drew v Purnell Pratt; Mujeres del Jurado: A l m a Bennett y Mabel Julienne Scott: Editada por Tiffany. C A R A S PINTADAS (Painted. faces) De la E L T A P E T E V E R D E (Big Money) Adaptada E L INSTINTO DEL A M O R (Sirictly dishono- F í g a r o Caras pintadas A l final de esta película hay un rótulo que dice algo parecido a esto: E n aquella víspera de Navidad, el dolor del payaso era como una lágrima en. la nieve N a d a más. P o r esta muestra pueden ustedes juzgar el tono de la literatura volcada en los epígrafes. Y adivinar el asunto, de tanta novedad como l a historia de un. tozudo de la hilaridad, condenado- -en el libro, el teatro y el cinema- -a retorcerse de dolor mientras su cara, enharinada, p r o v o c a d regocijo de los espectadores. H a y una novedad en Caras pintadas: nos presenta la sala de una Audiencia durante la vista de una causa por asesinato. E l payaso se declara autor del crimen, y todos los jurados, conmovidos, por sus bondades, se hacen los locos y le ponen en libertad. Esta vez- -la sala es un valle- de- lágrimas- -ha triunfado con su cara al natural, sin afeites. ¡Y hay que ver la cara de Toe E Brown, encargado del protagonista! No es mal actor, sin embargo, y defiende discretamente su papel. A su lado, Helen Foster y Lestcr Colé sobresalen un poco de sus compañeros del reparto. Discretos también. -A. B. París, 1932. ESTRENOS E N MADRID Callao: El instinto del amor E n el turno establecido por los cinemas madrileños que siguen estrenando- -liquidación de saldos- -en la temporada de verano, le ha correspondido al Callao una buena película esta semana. Pura casualidad. P o r que El instinto del amor, la obra teatral de Preston Stürges, ha sido llevada al cinema por John M Stahl con un respeto que, en otras circunstancias- -con otros intérpretes, por ejemplo- hubiera sido fatal para la comedia tantas veces, centenaria en las carteleras norteamericanas. Nada tan peligroso, en efecto, como trasladar a la pantalla un argumento teatral poniendo la cámara al exclusivo servicio del micrófono, sin prescindir de ninguna palabra del diálogo y encerrando l a acción en el estrecho marco de limitados escenarios. Pocas comedias cinegrafiadas han podido triunfar de esta prueba. Recordemos sola-
 // Cambio Nodo4-Sevilla