Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
tas de ia Corte sostienen a una infinidad de intereses comerciales, que privados de ese impulso formidable irían irremisiblemente a ia ruina. ¿D ó n d e estarían las grandes modistas de Bond Street y de liannover Square sin las carreras de Ascot y las recepciones en el paiacio de Buckingham: Dónde estarían los sastres de Ccmcluit Street y de Savilc R o w sin los acontecimientos oficiales, lidad política y social. Viene a dar a la vida de la ciudad lo quedos árboles y las flores le dan al. aspecto de l a urbe. Los i n gleses tuvieron el talento y el buen gusto de construir su capital con jardines, a la vez que con piedras y ladrillos. E n ia isla de Manhattan, fuera aparte de Central Park, Riverside Drive y P a r k Avenue, no abunda el esplendor de la vegetación; los principales efectos se deben a los albañiles, no a la Naturaleza. Londres es t. na corte enclavada en el campo, y tal vez por eso L o n dres es una ciudad encantadora. L u i s ANTONIO B O L Í N Vista de los jardines de Kensington, llenos de flores en los días del mes de junio. que exigen el traje de etiqueta y el uniforme de gala? ¿C u á l seria la suerte de un sinnúmero de establecimientos, cuya presr peridad comercial está exclusivamente asegurada por la celebración de esa serie de actos que, en conjunto, constituyen la temporada oficial, y que a la Corte deben todo su brillo y stt esplendor? Y dependiendo de las modistas, y de los sastres, y de las grandes tiendas de la capital y corte de Inglaterra hay legiones de obreros y de empleados, una masa enorme de gente de humilde posición, que debe su bienestar y sus medios de vida al trabajo. que les proporciona la existencia de la Corte, centro y corazón de un sistema económico completo, y verdadera fuente de riqueza hasta en una ciudad como Londres, que en otras esferas dispone de le energía suficiente para producirla a raudales. E s una de las diferencias que existe entre, por ejemplo, L o n dres y Nueva York, y es además un poderoso factor de estabi- Una escena apacible en el Temple, el barrio de los Abogados. (Fotos Central Press.