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CRITICA Y NOTICIAS D E LIBROS Viajes románticos de Antón del Sanee de D. Nicolás María López; Resonancias de Francisco Váldés, y Tres sombras de Sara Martí; por J. López Prudencio. Francisco de Zurbarán. Su época, su vida y sus obras de José Cáscales Muñoz. Otros libros. E 7 ilustre- escritor D. Nicolás Marta López lia ufado a la estampa, bajo el título de Viajes. románticos de Antón del Sanee, algunas cuartillas, de las que el amigo de Ganivet, cabeza- -según el autor de Pío Cid- -de impresionismo granadino, fué escribiendo, lenta y silenciosamente, una vez disuelta la famosa Cofradía del Avellano, basta llenar colmadamente su gaveta de inéditos v hermosos trabajos; si éstos se publican aigun día conoceremos lúe i n a n i- n te al ani guo cofrade, amigo de Ganivet asegura D. Nico ás Maiía Lóp v y nos advierte el lím te y esfera a qnc se contrae su selección, Los viajes románticos son notas conci sus, intensamente vivas, de episodios, de panoramas, de paisajes, contemplados y v i vidos en el peregrinaje de una vida. Sin me asome jániás ia tentativa ambiciosa de descubrirnos, en breves líneas, un país, una ciudad o Hit abúrente social o cultural. se logra siempre dejar en el espíritu una huella honda e imborrable de la impresión que, en el alma del observador, prek- ujo su espectáculo. E l trazo descriptivo, adelgazado, afilado por! a sutileza fina de un suave humorismo, logra el mi- agro de ahondar la huella dé la impresión, -sin prolig datles copiosas fie color ni de retórica. Cada cuadro, en su e quemátioa brevedad. es un medallón de bulto y contornos indelebles. A l terminar el libro. D. Nicolás María López pone corno contera estas inolvidables palabras de Ganivet: H q v está todo trastornado por el error de perspectiva, que, aplicando a diestro y siniestro las ideas que rigen en política y administración, se empeña en ver en los escritores locales algo así como concejales de la literatura, en oposición a los diputados a Cortes, que son, artistas cortesanos, según la c o m p a r a c i ó n p e r o conforme pase el tiempo las cosas irán quedando a la a tura que deben quedar, y de seguro lo que hoy los críticos miran por encima del nombro subsistirá, mientras qu? muchos engendros artificiales de la literatura hoy en candeléro, no dejarán ni rastro Esta profunda observación, que tan JUST tamente cuadra al autor de los Viajes románticos, nos trae a la memoria, entre otras muchas, la figura de un escritor provinciano, tan admirable como escasamente conocido, que acaba de publicar en un elegante volumen una valiosa colección de trabajos suyos bajo e! título de Resonancias. Francisco Valdés, el autor de este l i bro, es un espíritu solitario, profundamente observador, vastamente cultivado y de una sensibilidad cuya acendrada e x q u i s i t e z no traspasa, pero c a s i toca en los l í m i t e s de lo enfermo; Letv tamente va desgranando en las cuartii llas, que unas veces aparecen en periódicos y revistas provincianas, otras en publicaciones de Madrid, las emociones quie lecturas, acontefRAN- CTSCO VAI- DES cimientos, pa no r á r 1 1 mas de la vidá circundante van dejando en su espíritu. F. ti una prosa llena de melodía, concisa y rica de léxico y de alcance sugerente, Váldésplasma con rigurosa exactitud los contornos de sus emociones y de los estímulos que las sugieren. E n las páginas del libro que motiva estas líneas se contienen las emociones de numerosas lecturas. Por ellas vemos que Valdés es un espíritu de blanda sensibilidad, e- n ta que la lluvia de las ideas ajenan dejan siempre una huella honda, pero propia y personal, que no siempre coincide con l a figura, del molde que la causa. A l contrario, a veces es una reacción opuesta y enérgica. Pero siempre es profunda la impresión. -La característica, el rasgo dominante de esta sensibilidad es que nada resbala por ella sin dejar huella profunda, a veces dominadora, a veces al contrario, de rebelde insumisión. Y esta Manda sensibilidad produce en este espíritu solitario, independiente y meditadqr, un oleaje de vacilante ondulación, en el andar del pensamiento, que revela un cierto d esconsue o ante- ér frustrado logro del anhelado punto de reposo en un hallazgo de fe segura y firme desde donde otear, con serena quietud, los horizontes de la verdad y de la vida. No es aventurado asegurar que este escritor provinciano, casi ignorado del gran público, que celebra tanto valor aparente, puede figurar sin desdoro entre las primeras figuras de su generación. Tres sombras se titula la hovelita que acaba de publicar Sara Marti. Es un bello poema cuyo comento requiere más espacio del que podemos consagrarle, en- estas breves notas. Hemos dicho poema y no no arrepentimos. Es una acción novelesca situada sobre los horizontes de la vida tangible y en esferas de un paisaje de ensueño subconsciente, aunque no irreal, en que las almas caminan un poco desprendidas- de las La obra pictórica de Zuibaí in snln. nm liamarras materiales que las encadenan. Ha necesitado la escritora para esto serviré de te seleccionada poi t i s c d c s Muño en 11 una prosa de inefable eficacia sugerente, en ochenta hermosas ilustra iones y qm reque la audacia insospechada de las imágehalla dispersa en Guad ilupi en Sculla n i nes abre ventanales para penetrar- en: los el. Museo del Prado v en el extranjero: nos inéditos e inexplorados horizontes espiri- -muestra, ademas del fervor reti. g; o- o- del tua es que se propone descubrir a, la. vista pintor de monics sus i tepc ion des 011 del lector. Uno a uno quisiéramos comentar diciones de retratista, vigorosamente- acu- estos horizontes, tan diversos y atrayentcs en las figuras creadas, sobre todo en dos- sadas con el brazo firme, que da ex p. re. sruu de ellas. Pero a 1 no ser esto posible nos y vkla al semblante, determinando de- esfe limitamos a felicitar a 1 a inspirada autora modo una conceocton de la pintura. m r i r cadamente realist i por su bello e indiscutible acierto. -J. López Prudencio. Unos curiosos aptnducs m lo qui coleccionan documentos sumamente raros v de gran interés histórico algunos d e ellos. FRANCISCO HE ZURBAK N S r rj oc su completan la obra de Cáscales Muñoz, en vi HA Y sus oiíKAS, -El infatigable investigador José Cáscales Muñoz, que en la- m á s va- la que sus envidiables dotes de escritor v rias materias, y siempre con acierto, ha pro- su fervor de extremeño enamorado de su bado su inteligente pluma, nos ofrece, en aras tierra natal se funden de modo maravilloso de su acendrado extremeñismo. una esplén- na ra la exaltación de la- gran figura gloria dida edición de. esta obra, en la- que. ade- de! arte español. -A R i... más de notables aditamentos en el- estudio acerca del eximio autor de- ha apoteosis de Santo Tomás de ha reunido ochenMATRIMONIO Y DIVORCIO: -Con esta obfa. ta hermosos fotograbados de los. mejores el doctor Quiñón de Ra- -afirmar su persocuadros del artista. nalidad en el. campo de la literatura al en Dolido Cáscales Muñoz de jue Zurlsíráiv juiciar el interesante problema de niatnno. haya merecido de la crítica sino, hasta ntonio y divorcio, con argumentos llenos de hace poco, toda la atención y todo el. esfuer- -sentido humano v de un criterio personalisizo estudioso de que era merecedor, ha cónsiderado como labor principal de su libro; mo e iínparcial. En este aspecto, la obra que nos ocupa, inspirada en un. fuerte espíritu la de reunir y clasificar cuantos datos, ande catolicismo, es un naso en firme que metecedentes sueltos, noticias. documentos y rece plácemes de la opinión. cs twlioá aislados han llegado a su alcance, 1 para reconstituir de este modo- la sólida personalidad del artista; para ei que son todos sus fervores; y todas sus- i d ni i- raciones. Deduce de su minucioso estudio ue n o filé Zurbarán a Sevilla de niño, sirio muy mozo ya: que TÍO e s t u d i ó bajo la dirección de Rodas, como muchos han sostenido, v que no pudo i n spi rarse en las obras de (ara; vaggio, con las que n o guardan las suyas ninguna relación, aportando el curioso, JÓSE OVSCAÍ. ES dato descubierto por M UÑOfc Rodríguez Marín en el Archivo de Protocolos de Sevilla de jtie el primer maestro de. Zurbarán fué el. pintor de imaginería Pedro Díaz- de Villainieva. Estudia las leyendas absurdas y disparatadas, forjadas por la imaginación popular, acerca del pintor, y después de analizar la. época en que vivió el artista, examina la vida de éste, a la luz de los datos que se han podido conservar, dedicando luego un capítulo al destino y paradero de los cuadros de. Zurbarán y otro al modo cómo esos cuadros han sido considerados por ta crítica, para llegar al juicio culminante d e l pintor a través de sus obras, que smi aten- tamente examin idas poi Caniles Muño para deducir de U n molo d i t o couuifo consideraciones enseñan i s qu ihrnian la personalidad del artista. Su deducción, en virtud de todos los elementos aportados: es rotunda y la exoresa asr el amor: -E l que estudie seriamente los cuadrosd e Zurbarán y haya leído los nucios de. la niavo- ría. de los críticos, sacara el convencimiento de que éstos no le li in llegado a conour de que el día en qut se k cono n por lomas inteligentes su a lonsidtt ido cj e trenieño como uno di los aitistis ñ u s t, i gantes de dentto v di Inu i di nuisttn patria. 1 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla