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A B C. M I É R C O L E S 27 D E J U L I O D E í g 2 E D I C I Ó N 3 D E A N D A L U C Í A P A G 26. ¿V ducta del Sr. M a r r a c ó ha sido extraparlament aria y que, por lo tanto, no hay por qué traerla al Parlamento, añadiendo que ya es suficiente sanción la. de la dimisión que el señor M a r r a c ó ha hecho de su cargo de la segunda vicepr esid. encia de la Cámara. E l Sr. Pérez Madrigal defiende la proposición y dice que el Sr. M a r r a c ó ha infeLa renuncia del señor Marracó rido agravios al Parlamento por supuestas complicado, puesto fué leída y aceptada en la Cámara causas en las que él está dietas y sueldos ha que en el bajo orden de antes de que se levantara la se- s i d o d e los más afortunados desde el adve- Así ha sión. Los firmantes de la propo- nimiento de l a República. Sr. Pérez cobrado el Sr. Marracó- -dice el Madrisición piden que se discuta en la gal- -12.000 pesetas como diputado, 30.000 como director del Banco de Crédito Local sesión de la noche y gratificaciones que han llegado a. 12.000 Como corrieran rumores de que l a propoduros. P o r su significación política y social, sición incidental no sería leída hasta hoy, las imputaciones del Sr. M a r r a c ó son intovarios firmantes de ella pidieron al S r Beslerables. P o d r á n combatir a las Cortes homteiro que diera cuenta del documento eri l a bres del viejo régimen monárquico, pero no sesión nocturna. un republicano como su señoría, que debe E l presidente lo acordó así También deexplicar y demostrar la razón de sus injucidió que el incidente se tramitara en sesión rias o en caso contrario retirarlas noblesecreta, lo que mereció del Sr. L é r r o u x el mente. siguiente comentario- E l Sr. Gordón Ordax dice que l a conduc- -I E n sesión secreta? ¿P o r qué? Este ta del Sr. Marracó debe examinarse deteasunto debe liquidarse públicamente, puesto nidamente para obtener de tal examen un que públicamente se ha desarrollado. resultado ejemplar. N o se puede imputar ala mayoría ministerial ninguna indecencia La carta de renuncia del señor desde el campo radical, donde hay hombres que conservan, aun votando en contra del Marracó Gobierno, cargos de los mejores retriE l Sr. M a r r a c ó envió anoche a primera buidos. hora al presidente de la C á m a r a la carta de E l Sr. M a r r a c ó interviene para decir que renuncia, que dice a s í ya ha dimitido la vicepresidencia de la- C á E x c m o Sr. D Julián Besteiro, presimara, por considerar su cargo incompatidente de las Cortes constituyentes. M i resble con el juicio que tiene de aquélla. Que petado presidente: Es notorio que en el curél ha dicho en El Sol lo que ha dicho polso de una discusión sostenida en un perióla tardanza en traerse a la Cámara el asundico he expuesto el juicio que me merece l a to de las incompatibilidades, y añade que m a y o r í a ministerial, por su conducta en cuando éstas se discutan, él dirá- lo que cocuestión de las incompatibilidades. Creo que bran por distintos conceptos algunos dipuese juicio me priva lógicamente de la contados. Manifiesta que lo que ha dicho resfianza que merecí de esa nlisma maj oría para ejercer el cargo de segundo vicepre- ponde a un convencimiento que sobre todo ha sido engendrado en el trato que se da a sidente, y como sin ella careceré de autorilos radicales en Zaragoza. dad para hallarme en su frente, por la preE l Sr. Saborit recuerda al Sr. M a r r a c ó sente hago dimisión de esa jerarquía, reiterando a V E la consideración de su atensus tiempos de oposición en el régimen moto s. s. Manuel Marracó. nárquico, y añade que su conducta de ahora es poco franca. Y o no votaré, en- vista de La reunión de la minoría Socialis- ello, la expulsión de isu señoría. tampoco. E l Sr. Marracó N yo me iría ta de ayer tarde E l Sr. Saborit: Es posible que le acompañáramos hasta la. puerta. L a minoría socialista acordó sumarse a Continúa el Sr. Saborit diciendo que las cualquier proposición que se presentase en manifestaciones del Sr. Marraco. no pueden la C á m a r a de censura para l a actitud del obedecer a un convencimiento, ni haber ido Sr. Marracó. hechas conscientemente. L e invita a que reE n esta reunión de la minoría socialista, tire sus palabras, y si no las retira, dice, según manifestaciones del Sr. Carrillo, se puede seguir sentado en su escaño formancontinuó estudiando el proyecto de reforma do parte de las comisiones, pero tenga la agraria, acordando mantener el apartado evidencia su señoría de que yo, ni- mis com- séptimo de l a base sexta del dictamen, que pañeros, no le oiremos sin repulsión, ni crufué retirado por la Comisión en la sesión del zaremos j a m á s con su señoría una. palabra. viernes, con objeto de examinar si podrían introducirse algunas modificaciones en vista E l Sr. M a r r a c ó- d i c e que en vista de lo de las observaciones hechas por la oposidicho p o r e l- S r Saborit está dispuesto a- boción. rrar algunas de sus palabras, pero como no lo- hace er- Sr. Gordón Ó r d a x hace suyas las palabras del Sr. Saborit, y dice que la minoría radical- socialista le considera como diputado inexjsier. íe, y no aceptará jamás con él el diálogo. saba dirigir en el acto una car ta al Sr. Besteiro, con la irrevocable renuncia de su cargo de vicepresidente, por considerarse i n compatible con la mayoría que lo eligió y para tener l a necesaria libertad de defensa, si era atacado. L a minoría se dio por enterada. Continuamente se sucedían incidentes, qué el presidente de la C á m a r a cortaba con ener- gí a y a fuerza de campanillazos. E l Sr. Saborit volvió a usar de la- palabra: para pedir que el Sr. M a r r a c ó retiraratedas sus palabras injuriosas, por dignidad de la Cámara, y por la de cada uno de los diputados que la componían. E l Sr. Guerra del Río mantuvo sus puntos de vista. Intervino el Sr. Cordero. D i j o que él s é consideraba agraviado como individuo de lajj mayoría, y se formuló la pregunta dé cómoij podría uu diputado querellarse contra otro. A! í esta pregunta se contestó él mismo, que no había otro camino, sino el de querellarse! ante los Tribunales de Justicia y traer a l a Cámara el suplicatorio. E l Sr. Companys, con palabras conciliar doras, invitó al Sr. M a r r a c ó a que r e t i r a r á sus palabras, de un- modo categórico y el señ o r A l b a hizo constar que, a su juicio, debía ser el presidente de l a Cámara, con í á representación total de l a mayoría, el que resolviera el incidente, sin dar lugar al. espectáculo que se presenciaba El señor Marracó retira sus palabras, y Ja proposición incidental es retirada también A l final, el Sr. Marracó, que en toda la. sesión ha dado muestras de una serenidad imperturbable, se levantó. y dijo que quéríai contestar a los requerimientos del señor, Companys. Manifestó que retiraba todas susi palabras que puedan parecer injuriosas, pero que no podía hacer lo mismo con los conceptos, porque responden a un convención en to que explicará en momento oportuno. E l Sr. Pérez Madrigal entonces retiró lá proposición incidental, y la sesión secreta se levantó para reanudarse en pública en medio- de muchos comentarios encontrados de los diputados que se hallaban en el salón. La sesión pública U n a vez reanudada el presidente da cuenta de haberse terminado el incidente que motivó esta deliberación. E l Sr. M a r r a c ó- -dijo- -ha retirado las palabras injuriosas que había en su escrito, y, por tanto, el señor, P é r e z Madrigal ha retirado la proposición! incidental, que firmaba con otros, pidiéndole explicaciones por su conducta. E n vista de ello ha quedado zanjado el incidente. Seguidamente se levanta l a sesión, a las dos menos diez de la madrugada. ES Estatuto ante la Cámara Las escaramuzas antes del debate a fondo Se reanudó, en la sesión nocturna, l a discusión del Estatuto de C a t a l u ñ a pero sóíoi se pudo examinar el voto particular del señor Royo Villanova al artículo; de la enseñanza. E n realidad, la Comisión dictamihadorá fué al debate en l a misma actitud indecisa de estos días pasadas, con el antiguo dictamen, pero con la intención de incorporarle la enmienda del Sr. Barnés, apadrinada por ¡el Gobierno, cosa que a muchos diputados pareció poco seria, y, desde luego, muy dada a la confusión y al desbarajuste. Se discutió el voto particular del señor Royo Villanova, y se llegó a su votación, ea la que hubo aspectos interesantes. Los radicales declararon que si la C o m i sión, de verdad, mantenía el dictamen antiguo, ellos rechazarían el voto del señor! Royo Villanova. Pero como el S r Bello a l contestarles dijera que podría ser modificado en el curso de la discusión- -era un secre 1 La Cámara se constituye en sesión secreta para juzgar el caso del Sr. Marracó A las doce ele la noche el Sr. Besteiro declara constituida la C á m a r a en sesión secreta, e inmediatamente un secretario da lectura a la proposición incidental sobre la conducta del Sr. Marracó, que firma en primer lu. gar el Sr. Pérez Madrigal. D o n Honorato de Castro pide la palabra en primer lugar para decir que en la cuestión personal planteada entre él y el señor M a r r a c ó no es su propósito adoptar términos de violencia, sino aquellos que marquen los cauces legales y solicita que por la índole del asunto la sesión sea pública. E l Sr. Guerra del R í o dice que l a con- Varios diputados sostienen sus puntos de vista; Incidentes y campanil lazos L a sesión, en este punto alcanzó su máxima intensidad. Los diputados se manifestaban, en su mayoría, indignados, porque el Sr. M a r r a c ó no diera, -de un modo explícito, las. explicaciones que se le pedían. LEA USTED BLANCO Y NEGRO
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