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A B C. M A R T E S 2 D E AGOSTO D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 39. 1 un descabello. I N FORMA- CÍO N ES Y N OT 1 C Í A S j 1 agujas y L a Hoz (Jardinerito) tuvo una ac Ángel J tuación de torero desentrenado en el primeTAURINAS I ro, al que dio unas verónicas incoloras, trasteando al bicho, más dominado que domi- bar al bicho de un pinchazo, media en las En Madrid: Una moruchada clásica y un clásico moruchero. En Vis- nador. Tuvo la suerte de acabar con su enemigo ta Alegre: Una novillada y un andante con moto En Tetuán: Con- de un- estóconazo. E n el segundo dio un farol en un quite, y muleteó con valentía en traste entre las filigranas del Niño de Haro y el toreo rondeño de tablas, y entrando recto colocó media estoDomínguez. Toros en Santander, Barcelona y Valencia. En otras cada en las agujas. Fernando. Domínguez saludó a su primero con unas: paradísimas verónicas, admiraplazas. Novilladas. bles de temple, adornándose después en los EN MADRID Quienes retengan la plaza de Madrid actúan con tan escasa fortuna, que, sin darse cuenta, vienen rebajando el nivel artístico del coso, en forma, en verdad, alarmante. ¡Cierto es que el capital confiado a su manera sufre con ello cuantiosas pérdidas, pudiendo, por tanto, decirse, que su dinero les cuesta; pero, no obstante, bueno sería, si fuese posible hacer un alto en la cadena de despropósitos que se está elaborando con pertinacia digna de mejor suerte. Para el domingo se anunció y perpetró una -verdadera moruchada de D. Emilio Bueno, 3 el público sólo acudió a la plaza para escasamente mediarla, a pesar de la baratura C? e los precios y de la entoldadura de nubes que cubrió toda la tarde el astro Rey. De los seis bueyes corridos se foguearon tres- -segundo, quinto y sexto- y algún otro debió sufrir igual pena. Únicamente el tercero de la fiesta pareció bravo en los primeros momentos; después se apagó en la segunda vara. De sospechar es, por tanto, que al apartarse en el cerrado la corrida de referencia haya habido algún error en los mayorales, y por ello se enviaron a Madrid reses que seguramente estaban destinadas al sacrificio en el Matadero- en Villanueva del Arzobispo, punto de donde eran oriundos los bueyes ta cuestión. Antonio Labrador (Pinturas) tuvo la fortuna de que le tocase el lote menos malo, y gomo puso valor y voluntad en su trabajo, tsonsiguió un éxito bastante decoroso. Se banderilleó los dos toros- -aunque cerrara el tercio en su segundo un peón: -y escuchó m i i chos aplausos, pues es suerte que domina a las mil maravillas. Por la muerte del bicho que rompió plaza, lograda de media estocada ligeramente desprendida; pero entrando muy bien a herir, el espada dio la vuelta al ruedo y salió a los medios; derrochó el aragonés afán de agradar, manejando la franela en su segundo, al que pasaportó de media estocada habilidosa, que también se aplaudió. Los dos toros que le tocaron a Natalio Sacristán Fuentes llevaron fuego, y harto Hizo el diestro con despacharlos, previas sendas faenas de aliño, con brevedad y dignamente. Murió su primero de dos pinchazos y media estocada, y el quinto de la tarde, de un pinchazo y una estocada en lo alto, que valió al matador merecidas palmas. Con la moruchada que reseño hacia su presentación el torero de Torrijps, Félix Almagro, quien con la capa, y singularmente con la muleta, demostró estar familiarizado con esa clase de reses. Es un muchacho valiente, enterado de cómo hay que lidiar a tal ganado, y muy placeado, sjn duda, en circos improvisados y cercados por carros. Con la espada está muy verde, y como en Madrid no hay mozos que ayuden a matar las reses, se vio obligado a hacerlo él sólito. Cinco pinchazos y un sablazo atravesado, le bastaron para rematar su primero, deshaciéndose del que cerró plaza de tres pin- Una moruchada clásica y un clásico moruchero chazos, un metisaca y diversos intentos de descabello. De todos modos, Félix Almagro está valiente y decidido. Como muruchero es una cosa seria, que explica sus éxitos en determinadas plazas y plazcas. Si se afina, si se enfrenta con reses de casta, y no le abandona la afición que parece sentir, podrá hacerse un buen torero, y en poco tiempo. Los aplausos que, escuchó el domingo, singularmente en las faenas de muleta que realizó, deben animarle a continuar luchando para lograr, a muy poca costa, salir, de la categoría de moruchero e ingresar en lá de- torero de verdad. Picó muy bien el veterano Rafael Márquez (Mazantini) al que se aplaudió con cariño. L a moruchada fué de las más breves de su categoría, y sólo duró ¡nueve cuartos de hora! -B. P. EN TETUAN quites, uno de los cuales terminó, con una dibujada revolera. Su labor de muleta, con pases de castigo, por bajo, fué eficaz- y lucida, para un pinchazo y una estocada. Su actuación en el segundo tuvo detalles de buen torero, que se le aplaudieron: con entusiasmo. A l caso del espontáneo que se arroja al ruedo para probar sus aptitudes, tan repetido en esta plaza, debe poner término la autoridad con enérgicas medidas. No es justo que parte del público le gritase al peón M a lagueñín por retirar a un espontáneo, que con su presencia en el ruedo contribuyó a estropear la lidia del sexto novillo. La injustificada protesta al peón que cumplió con su deber dio lugar a que otro espontáneo se arrojara al anillo, agridiendo a Malagueñín. E l espectáculo, por cuanto representa bajo nivel de cultura, no debe repetirse. Hay que evitar a- toda costa la presencia del, espontáneo, así como no hay intrusos en la escena teatral, en el campo de fútbol ni en el ring de boxeo. Cantona. E N VISTA A L E G R E Contraste entre Jas filigranas del Niño de Haro y el toreo rondeño de Domínguez E l cartel del domingo último, verdaderamente atrayente, tanto por la terna de novilleros como por el ganado de D. Manuel Blanco, que tanto juego ha dado en- la presente temporada, contribuyó a que el lleno fuese rebosante. L a expectación no quedó defraudada, pues los novillos, de bonita lámina y parejos de tipo, acreditaron bravura al arremeter contra los piqueros, siendo ovacionado el primer bicho en su arrastre. Fué una corrida para dar- prestigio a la divisa azul blanca ganadera. Y así como el ganado ofrecía margen para el lucimiento, los lidiadores aún no consiguieron cuajar del toro una gran faena- -cosa tan difícil de lograr en la arriesgada lid taurina- lograron comunicar a la fiesta destellos de arte y emoción en muchos momentos. Descolló en la novillada el vigoroso contraste ofrecido por la escuela. de torear alegre, pinturera y afiligranada del Niño de Haro, que va afirmando de día en día su figura de torero de cla. se, y el toreo vigoroso, dominador y lleno de temple a la manera rondeña de Fernando Domínguez, en el que concurren circunstancias de valor consciente y dominio, que le llevarán a figurar entre las primeras figuras taurinas actuales, a poco que la suerte le siga favoreciendo. A Niño de Haro le correspondieron dos novillos bravos- y codiciosos, y a los dos consiguió dominarlos con el capote, con ceñidos lances, tan ceñidos, que una de las veces cayó ante la cara de su primer bicho, l i brándole de una cornada el quite de Pastoret, y si. bien estuvo en los quites, logró superarse con la muleta en dos faenas, llenas de sabor y dominio, especialmente en la del sfijmndo enemigo, al que toreó por naturales, altos y de pecho, modelos de ajuste y filigrana. A l dar un natural fué derribado, sufriendo contusiones en la cara, retirándose a la enfermería entre aplausos, tras de tum- No hay mas que anunciar un festejo taurino con bomberos, estrellas blancas o negras o con motocicleta, como el de- ayer, en la plaza carabanchelera para que éste. se vea concurridísimo. Esto dice mucho en favor de la fiesta de los toros. E l hecho es que acudió el. domingo mucha gente a presenciar las proezas de dos turistas ingleses con patillas y mono de cuero, mister. Sagrav y niister Aresta, que, a lomos de una motocicleta, pretendieron rejonear y acabar con la vida de un infeliz becerrete salmantino, que, si hubo de asustarse de la guisa de estos ingleses, mostró más adelante que le teñían sin cuidado las explosiones del motor del vehículo, que pasó más tiempo en tierra que funcionando sobre el ruedo. La labor de estos turistas, que por las hechuras y la pronunciación más parecían de Guadalajara, se redujo a interpretar un andante con moto que no agradó al novillejo, pues en dos o tres ocasiones les mandó con la música a otra parte, en busca de otros aires, perdiendo en esta ascensión uno de los laboristas las botas. E l otro, pasó al taller de reparaciones. E l que iba a la grupa de la jaca motora echó pie a tierra, y con la flámula impregnada en gasolina, a falta de botijo, despacho de un gran pisotón en el acelerador del novillo, que, después de recorrer medio ruedo en busca de un garage, se tumbó de un pinchazo en la rueda delantera. La lidia que pudiéramos llamar normal resultó algo más anormal que la anterior carrera motorista. Los novillos fueron bravos, pero no podemos decir lo mismo de Sarmentera y Fernández, un par de buenos chicos que necesitan todavía asistir un par de años al colegio o a esa escuela taurina carabanchelera que yernos anunciada desde el tranvía. Una novillada y un andante con a moto
 // Cambio Nodo4-Sevilla