Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
PARÍS- CINEMA Él hombre del sombrero de paja P a r í s tiene, como tuvo Madrid, un hombre con un intangible sombrero de paja. E l de Madrid se llama Riego, y parece ser que es quien trajo l a República, según testimonio del mismo ciudadano. E n realidad, bien se advierte. E l de P a r í s se llama Maurice Chevalier. Pero éste pasea su sombrero de paja por todo el mundo. E n definitiva, es lo único que le es posible pasear. Maurice Chevalier no es mas que eso: un sombrero de paja. N o obstante, -las señoritas que ha seducido en las localidades de los cinematógrafos, o las que hubieron de enamorarse de R o dolfo Valentino, ven en Maurice Chevalier lo que podría llamarse un hombre fatal Es decir, l a expresión masculina de Greta Garbo. Pues Maurice Chevalier acaba de llegar a P a r í s Y quizá poco satisfecho de su acogida, no quiera resignarse a que los parisienses no se ocupen de él. Y resolvió presentar ante los Tribunales una demanda de divorcio. E n realidad, el momento está mal escogido, A los espectadores del Palacio de Justicia no puede satisfacerles la promesa de Chevalier cuando aguardan lo de Gorguloff. A pesar de todo, y a lo menos durante un dia, no se ha hablado en P a r í s de otra cosa. ¿N o sabe usted? Maurice ha venido de Hollywood para divorciarse. Esta es. pues, su última película. E n realidad, a Maurice no le debe la cinematografía francesa ni una hoja de laurel. Pero. por el momento constituye una actualidad cinematográfica y origina una expectación que a ú n no ha podido lograr Charles Boyer con todo su talento. La p o b r e Ivonne V a l l é e Cuando Maurice abandonó, primero l a amorosa tutela de Mistieguctt, y después el Casino de P a r í s para incorporarse a la c i nematografía americana, se casó con Ivonne Vallée. Fueron juntos en aquel su primer viaje a Hollywood. Pero. Ivonne Vallée nointervino en película alguna. Después- de aquel viaje no hizo ninguno m á s con su marido. Y cada, vez que, entre dos películas regresaba Maurice a P a r í s ocupábase, m á s que de su compañera, de trabajar un- poco en el taller de carpintería que tiene- én supalacio. Porque bueno es que se sép a, y quede aquí dicho como aportación a l a historia universal, que la carpintería es la verdadera vocación de Maurice. Quizá por eso haya adoptado el sombrero de paja, q u é es m a t e r i a l- m á s próximo a la madera que el fieltro. 1 Y también conviene que se sepa, porque importa a las mismas espiritualidades de París, que desde que fué conocida la determinación de Mauricio los parisienses, a t r i huyeron el papel principal de esta nerviosa. película, no ai hombre fatal, sino a Ivonne. Vallée. Esta, a semejanza de los grandes artistas, ha pagado con su propia felicidad el amor de París. N o obstante, debe sentir- se satisfecha. De seguro que ahora no ha de faltarla contrato si es que ella se resuel. ve a afrontar las películas. Después de l o que acaba de hacerla su marido h a r á muy mal en no continuar la ruta que la ofrece P a r í s fácil a la emoción, como cumple a su vejez. P o r de pronto, un cine anuncia hoy LA MODA EN EL CJXE mismo la proyección próxima de la única película en qué tiene intervención. Y en torno a l a noticia del divorcio revolotean únise llevan los pijamas de tarde. He aquí un modelo que presenta- Ruth camente estas palabras: estrella de la M. G. M. Los pantalones de satín se combinan con Un n mangas, muy escotado, en forma de bolero, que se ajusta al talle por- ¡L a pobre Ivonne Vallée... I r T medio de una faja de tisú con un cinturón. (Foto Vidal.
 // Cambio Nodo4-Sevilla