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AJEDREZ LECCIONES DEL TORNEO DE BERNA E s preciso organizar en España un Congreso ajedrecista internacional. 5 F E l torneo de Berna continúa ab ¿sí 2 sorbiendo el interés de los aficionados del mundo entero, que rinden a la Federación Suiza, por el formidable esfuerE desplegado, un tributo de admiración. E l O cronista envía también el suyo muy sincero y efusivo, pero teñido de irreprimible melancolía, por la comparación desconsoladora que acude a l punto a la mente entre los entusiasmos sostenidos y la actividad fecunda de que dan muestras las Federaciones ajedrecistas extranjeras y el estado de letargo ien que se encuentran las nuestras, malgastando sus escasas energías en menudas discordias, cuando precisamente el intenso despertar de la afición, que va penetrando hasta en las poblaciones más pequeñas de E s paña ofrece a los espíritus organizadores un campo- lleno de promesas. L o que hace falta es que la Federación Española y las regionales sepan recoger ese entusiasmo y organizarlo. Claro que para ello hay que vencer l a resistencia que opone nuestro desmesurado individualismo, mezclado con cierta desconfianza lugareña- -hay todavía muchos lugareños en nuestras grandes ciudades que se los asimilan con trabajosa lentitud- a que bajo el flameo vistoso de los programas no haya otra realidad inie unos mezquinos propósitos caciquiles. Pero también debe reconocerse que para la gran obra de organizar de modo eficaz y tompleto la afición española, disponemos ya de Clubs entusiastas, de individualidades aptas y preparadas, de un plantel de jugadores de primera fila que son la cantera de la maestría, de una Prensa que concede creciente atención al juego ciencia y de algunos Mecenas cuyo número y generosidad aumentará seguramente cuando los aficionados ricos se persuadan de que su apoyo pecuniario, en vez de consumirse en un festej o alguna vez brillante, pero siempre de efecto fugaz, puede emplearse en sostener una obra que coadyuve en forma permanente y provechosa a la cultura del país. Cuentan, por lo tanto, los directivos- con elementos muy valiosos para realizar con éxito su misión. Necesitan, sin embargo, tener algo de l a visión lejana del estadista, que sabe atravesar la opacidad de las contingencias y tener siempre delante l a percepción del fin esencial para mantener el rumbo. Creo además en la conveniencia de que los directivos regulen su propia actuafción, señalándose diversas metas cercanas, que escalonen la inmensa ruta en etapas bien medidas y con este criterio me atrevo i proponer como objetivo próximo la celebración de un torneo nacional, y s i es posible de un Congreso ajedrecista internacional que emule o supere los últimos celebrados en calidad de maestros extranjeros, número de jugadores nacionales y eficacia de ¡soluciones aportadas por el estudio de nuestros dirigentes al progreso técnico y difusión social del ajedrez. Quizá sea esto mutilo, pero puesto a pedir... (Volviendo al torneo suizo, paso a dar los íiorrbres tíe los concurrentes, extremo que olvidé en la crónica anterior. L o s maestros extranjeros son: Alekhine, Euwe, BogoljuW Flohr, Sultán Khan y Bernstein, y los jugadores suizos Naegeli, Henneberger, Colín, Woelhny, los dos Jhones, Gygli, Rivier, Grob y Stahelin. E l 25 del pasado, el torneo internacional que venía jugándose en Gusten K u l m se trasladó al Casino de Berna, donde tuvo lugar la inauguración del X X X V I Congreso de l a Federación Suiza de Ajedrez, con l i o jugadores inscritos, número record en l a historia del ajedrez helvético. L a puntuación de los leaders después de l a 11. ronda es como sigue: Alekhine, nueve puntos, con una partida aplazada; E u w e y Flohr, ocho y medio; Sultán K h a n ocho, y Bernstein, siete. Como se ve, mis pronósticos respecto a E u w e van camino de cumplirse, pero, en compensación, han fallado mis deseos de que esta lucha- marcase! a recuperación de Bogoljubow, pues el genial ruso v a sufriendo una derrota tras otra. E l combate del campeón con E u w e resultó una lucha épica, que terminó en tablas a los. 73 movimientos, en un trabajoso final de damas y peones, en que Alekhine quedó con un peón de más. Puede consolarse recordando que en Praga le ocurrió el caso inverso jugando contra mí, pues allí tuvo el peón de menos, y, sin embargo, por las múltiples posibilidades jaqueadoras de la dama, en un final de peones que requería para el forzamiento l a cooperación del rey, logró entonces el empate. A continuación transcribo dos interesantes partidas del torneo: l a d e AlekhineF l o h r en la que el profundo checoslovaco no se muestra, a m i juicio, a l a altura de su fama, y la de Euwe- Bogoljúbow, donde el ruso juega el planteo de dama con un descuido incomprensible en un teórico que ha consagrado a esta apertura, bajo el epígrafe D 2- D 4, un luminoso tratado. Apertura de la dama sistema Colle. B l a n cas, A l e k h i n e negras. Flohr. 1. P 4 D P 4 D 2 C 3 A R, C 3 A R 3. P 3, R, P 3 R 4. A 3 D P 4 A s. P 3 A C 3 A 6 C D 2 D D 2 A 7. 0- 0, A 2 R 8. D 2 R 0- 0; 9. P 4 R P X P R 10. C X P P X P C X P C D X C 12. P X Q C X C 13. A X C. (Véase el diagrama. Negras (12 fichas) JTlohr. a I IIM W Ü J J 8 ...11 R H áil n m Blancas (12 fichas) Alekhine. Posición después de la jugada 13 de las blancas. L a liquidación efectuada es favorable al blanco, cuyas piezas tienen mejor desarrollo, siendo muy hipotética la desventaja que pueda suponer el aislamiento del P D pues este peón, en todos los caaos en que el desarrollo del bando a que pertenezca sea más adelantado que el del contrario, resultará una fuerza en vez de una debilidad, y un espejuelo que atraiga las fuerzas enemigas a un ataque generalmente infructuoso. L a presente partida es u n ejemplo edificante de este aserto. E n la posición del diagrama, mi opinión es que hubiera convenido a l negro hacer T 1 D y buscar un dispositivo defensivo- ofensivo en el flanco de rey, ha- ciendo P 3 C R, y estableciendo en fianchefa el alfil áfc rey en 2 C R L a disposición en tresbolillo y en casillas blancas en que h u biesen quedado los peones del flanco de rey habría compensado su debilidad con la acción del A R en las diagonales negras abiertas. Creo que cualquier intento de asalto podría ser victoriosamente refutado, y este alfil vendría a cooperar, más tarde, en él ataque del peón aislado blanco. E n cuanto a l A D negro, debiera haberse llevado a 3 A D y aun en el supuesto de que no se consiguiese capturar el P D blanco, habrían adquirido las negras una posición muy sólida y sin debilidad alguna respecto a l contrario. E l enjuiciamiento estratégico de la posición me parece, por lo tanto, sencillo, aunque, como es natural, habría que haber jugado con cuidado, pues en ajedrez las situaciones más sencillas son las que requieren mayor pre. cisión. Flohr prefirió, sin embargo, lanzarse inmediatamente al ataque de un peón muy fuerte, teniendo el desarrollo retrasado, y l a magistral refutación que hace el doctor A l e k h i n e de pretensión tan audaz, es suficientemente clara y convincente para que huelguen toda clase de comentarios. P 4 A? 14. A 3 A A 3 A 15, T i D T i D 16. A 3 R, P 5 A 17. T D i A! D 3 D 18. A 2 D A X P 19. A 5 T D T 2 D 20. T X A 4 D! D X T 21. D X P- f T 2 A R (si R 1 A 22. T 1 R! hubiera sido m o r t a l) 22. T X A T X T 23. D X T D T i A 24. D X P T i R 2 P 3 T R D 4 A 26. A 3 A D 2 R 27. A 5 D R 1 T 28. D X D abandonan. Gambito de l a dama rehusado. Defensa eslava. Blancas, E u w e negras, Bogoljubow. 1. P 4 D P 4 D 2. P 4 A D P 3 A D 3. C 3 A R C 3 A R 4. C 3 A P X P S -P 4 T D A 4 A 6. P 3 R P 3 R 7- A X P C D 2 D 8. 0- 0, A 3 D 9. D 2 R A 5 C R? (inútil y débil, pero la amenaza blanca era de difícil parada. Quizá lo mejor era ...9. C 5 R para evitar que el blanco tomase posesión del centro con los peones) 10. P 3 T A 4 T; 11. P 4 R P 4 R 12. P 4 CR, C X P C, (L a situación de las negras, aunque inferior, no estaba tan comprometida que exigiese el sacrificio de esta pieza, que tampoco justifica el ligero ataque que con ella se obtiene, pues al blanco le bastara jugar con cuidado para hacer prevalecer su ventaja material) 13. P X Q A X P HD 3 R, D 3 A 15. P X P A X P 16. C X A C X C 17. A 2 R! (obligando al cambio de piezas y debilitando, por lo tanto, el ataque negro) C 6 A- 18. A X Q A X C 19- D C, D x D 20. A X D P 3 A. E l trozo de partida que sigue muestra la enorme cantidad de recursos- que tiene una pieza para luchar contra dos peones y cómo se llega generalmente sin peligros a forzar una posición de esta clase. 21. A 3 R, R 2 A 22. P s T P 4 T 23. R 2 T P 5 T 24. T 4 T (Visando el P C D cuyo ataque se preparó con la jugada 22) P 3 C D 25. P X P P X P 26. T R i T D T X T 27. T X T P 4 C D 28. T 7 T- 4- (Decisivo ahora el P A D va a ser atacado por l a gola) R 3 R 29. A 5 A! P 4 A 30. P X P R X P 3 i T 7 A R R 5 C 32. T X P R 4 T 33. A 3 R, P C 34. 5 T 5 C R 3 T 35. T 3 C abandonan! s E l Comité ejecutivo de la F E D A a me remite una gacetilla, que no publico íntegra por su gran extensión, en la que expone haber estado reunido en Valencia en sesión permanente los días 23, 24, y 25 del pasado, y comunica los acuerdos tomados con relación a l proyecto de celebrar un torneo nacional para designar challenger del actual campeón. E l resumen de estos acuerdos es sacar a subasta, entre las entidades regionales, el. lugar de celebración del torneo y encomendar a l adjudicatario l a- r e glamentación del mismo, salvo l a aproba-