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LA VOZ D E LA G A L L E Todos los demócratas lian alardeado siempre ce llevar l a voz de l a calle. L a voz de la calle era la expresión perfecta de la opinión, esencia de los sistemas de Gobierno, que tienen por. base la soberanía popular. E l periodista, en su editorial; el tribuno, en su arenga; el diputado, en su escaño, apelaban constantemente a ese tópico, de efecto seguro para. impresionar a Gobiernos predispuestos ál sobresalto y al susto, y para granjearse popularidad, eíi masas fáciles a la fascinación: Es la voz de l a calle lo que yo traigo a q u í ¡L a s veces que h a b r á n registrado ésta frase los taquígrafos y que la- h a b r á n oídoUosí macerósí! Mas ahoi a, son ésos mismos demócratas los. que repudian i a voz de l a calle y- se alzan airados contra ella; queriendo sofocarla. Oponer. a la. opinión de las Cortes la voz de la calle- -Ka dicho un revolucionario dé ayer, íioy gobernante- -no es democracia; es demagogia; Bastaría el caso, si no hubiera otros muchos para revelar l a flagrante y tragicómica contradicción en que se mueven esos pobres improvisados, que, por haber recorrido demasiado de prisa el camino que v a desde la revolución hasta el Poder no han dado tiempo a que se olviden sus palabras y su conducta de rebeldes ni Kan. podido diluir en una suave y discreta gradación de matices su paso de un lado, aVotro de la barricada. L a verdad es. que era antes, y no ahora, cuando tenían razón. L a voz de la calle puede ser desatendida sm. niengua de los principios doctrinales ni agravio de la lógica por los Gobiernos que no creen en l a opinión ni en l a soberanía nacional. Cuando Mussolini dice no necesito fiscales ni censores, porque me basta l a fe en mi j u i cio y la rectitud de m i conciencia podrá Lo hacer sería diso T 3o s vemos favorecidos diariamen- primero que debieran de la calle. P o r tinguir las diferentes voces que te con innumerables carias, en que hay muchas. Generalmente, cuando s habla de la voz de la calle se entiende por tal ¡os lectores de A B C exponen ini- la voz de la calle de Alcalá. Es una de las manifestaciones- -quizá la principal y más ciativas y observaciones, muchas funesta- -de ese innato e incontrastable centralismo por el. que, así en política de ellas oportunas y plausibles. como en literatura, en arte como en costumbres, la opinión y el gusto de la capital JVo siéndonos posible materialmenmarcan siempre eí tono del país. Creo que fué Balzac quien d i j o Cuando P a r í s hace te contestar a tan copiosa corresuna tontería, las provincias se sienten humipondencia, rogamos a nuestros lladas apara salir de esa humillación se aprecosuran hacer otra tontería igual; cuando ia ha: hecho, respiran satisfechos. L o s municantes que reciban con estas gobernantes de hoy, que rechazan la voz de la debieran que el simulíneas nuestra disculpa y no inter- calle, revolución, no olvidar imprevisión y lacro de que por la preten a descortesía ¡a falta de l debilidad de los que mandaban bastó para instaurar la segunda República española, respuesta particular fué una de esas voces de la calle. V o z de incurrir en equivocación y cometer pecado de. soberbia, pero no se contradice. A los demócratas no les es lícito proceder así. Desdeñar la opinión. en un régimen democrático equivale a quitar al régimen su piedra de ángulo y extirparle su principio; vital. S i fueran, en realidad, hombres de G o bierno, y, mejor que de gobierno, ¡de. -Estado, es decir, espíritus selectos, educados én el estudio y en la observación para guías y rectores de pueblos, y llamados- a misión tan ardua por sus excepcionales; cualidades, en lugar de. ser, como son, homb ré s de partido y de secta, de inteligencia intoxicada por el prejuicio y voluntad encadenada por los intereses de pandilla, bando y gremio, los que tachan de demagógica, l a voz de la calle cuando es adversa a sus designios, proc u r a r í a n v i v i r atentos a su clamor para recoger lo que en él hubiera: de justo y razonado. calle m a d r i l e ñ a política de terrazas con veladores y con sillas, difundida desde el espacio que media entre la Puerta del Sol y la Cibeles, a todas las tertulias de provincia y aldea; opinión de señoritos, que en la hora culminante del mediodía afirman su democracia, teniendo delante, con el vermut y los mariscos, un hombre de rodillas, lustrándoles el calzado. L a opinión de estos ciudadanos de aperitivo y limpiabotas (paradójicamente creadora de una República de trabajadores es muy respetable, pero hay otra de mejor calidad. V L a voz dé la calle para m í no es tanto la de las calles con asfalto, -letreros i i i nosos; rascacielos y ruido de automóviles y t r a n v í a s ni. siquiera la de las calles provincianas- -yedra entre las piedras no pisadas, silencio roto por b r o n c e d e c a m p a r í a s y lamento de largos pregones perezosos. Es la voz de los pueblos y los campos; la de los núcleos humildes y fecundos, que, en llanos y montañas, sobre la corteza ibérica, man- -q u i e r e- disfrutar de audiciones perfectas... Elijo voz todo y Vd. un receptor este modelo RE- 24 0 no debe de faltar en su casa programo de radio, busque a con el selector del su g u s t o e l v o l u m e n de, durante la sobremesa o la v o l a d a la e s t a c i ó n d e s e a d a g r a d ú e saboree ampliamente un m u n d o de cosas que en e l h o g a r lo m ú s i c a los c o n f e r e n c i a s las la noticia de prensa, selectividad V perfección deJ i RE- 240 p o n e a su a l c a n c e Cuándo grama n ó le s a t i s f a g a n Jos programas que le los o f r e c e n las e m i s o r a s c o n f e c c i o n e V d m i s m o u n p r o musical d e su g u s t o- s e l e c c i o n a d o e n t r e d i s c o s d e su c o l e c c i ó n- y o i g o l o r e p r o d u c i d o m a r a v i l l o samente p o r m e d i o del altavoz de esta Radio- Eíectróla. Véala én cesa de un Agente, Distribuidor de l a V o z d e su A m o y solicite u n a a u d i c i ó n q u e le c o n c e d e r á m u y g u s t o s o sin c o m p r o m i s o a l g u n o p a r a V d O i g a t a m b i é n el m o d e l o R- 150 q u e r e p r e s e n t o lo m á s n u e v o q u e se f a b r i c a e n r e c e p t o r e s d e r a d i o- f r e c u e n c i a s i n t o n i z a d a y cuya c l a r i d a d d o r e p r o d u c c i ó n no h a s i d o i g u a l a d a por a p a r a t o s s i m i l a r e s í Modelo R- 150 de 4 válvulas, R a d i o- E l e c t r o l a R E- 2 4 0 de 4 válvulas coa Zt tino Pentodo. N u e v o p r e c i o t o d o Precio (c. a) LA VOZ DE SU AMO. Pesetas 7. Ó 50.