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K B C. M A R T E S 9 D E A G O S T O D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 31; faena inteligente y dominadora, lo despachó de una estocada en lo alto. (Ovación grande y oreja. G i l Tovar estuvo bien con el capote y muleta y banderilleó superiormente sus dos toros. A l tercero lo despachó de un pinchar zo y una estocada. (Ovación. Y. al último, también de una entera. E l ganado mostró malas condiciones. E l quinto fué el toro de Marcial. Pérté necia a l a ganadería de Antonio Pérez y era negro y grandote. E n la primera vara se cargó sobre los ¡lomos caballo y picador. L a pelea la hizo bravamente y con temperamento. Lalanda, de rodillas, dio cuatro lancea suaves, lentos y artísticos. Luego, tras de un farol con el capote a la espalda, jugueteó con él enemigo en medio del clamoreo de la gente. Después cogió las banderillas, colocando un par al cuarteo, dos al sesgo, superiorísimos, llegando fácilmente, levantando los brazos, juntando los arponcillos en las agujas de la res. Con la muleta hizo lo- que quiso hasta hipnotizar a la res, ante cuya cabeza se arrodilló, acariciándole los pitones y haciendo que la plaza desbordase de entusiasmo y la música tocara alegre. L u e go- un pinchazo- otro superior, que le. valió una ovación, y otra estocada superiorísima con otra ovación y petición de oreja. Manolo Bienvenida se adornó en. el p r i mero con el capote, toreando por navarras y verónicas con su peculiar gracia, sevillana, colocando tres pares de banderillas. Comenzó la faena de muleta sentado en el estribo, como en los tiempos clásicos; de pie se pasó al toro por. delante con estatuarios pases por alt y de pecho, poniendo a la faena la pimentilla de la casa; dio molinetes soberbios, girando lento ante los cuernos, mientras el público gritaba enloquecido y la música, que esta tarde no ha parado de tocar, ponía al trasteo de Manola la alegría de sus. no as vibrantes. Bienvenida siguió sacando repertorio de muletazos, se pasó el trapo por la espalda, e hizo faroles y firmas, y toda clase de adornos, cogiendo los pitones del de Antonio Pérez, que se dejó torear, sin la menor i n tención. V i n o luego media estocada, entrando bien, y un descabello a pulso, que le valió la oreja, el rabo y el delirio. A l otro, que era de Angoso, le pareó colosalmente, y le mató de media superiorísima, después de una faena vistosa y eficaz. Solórzano hizo un quite en el tercero, de un inenarrable valor, por el estilo y por el arte. Fueron tres lances emocionantes, que remato de rodillas entre los atronadores aplausos de la gente. Por desgracia el toro cuarto, al rematar en los tableros siguiendo a un peón, se lesionó las manos, y el público se empeñó que fuera devuelto al corral. Como el presidente no accediera, se armó un escándalo terrible, y el mejicano, debajo de una lluvia de a l mohadillas, mató al bicho de una estocada. E n su otro toro aguantó valiente las tarascadas del animal, y lo entregó a las mulillas, de media estocada, de la que rodó el toro sin puntilla. -Cuevas. Quinto. B a r r e r a lo recibe con dos, verónicas y hace dos buenos quites a picadores que cayeron al descubierto. E l toro toma cuatro varas por dos caídas. Barrera encuentra al toro gazapeando, y hace una- faena inteligente y Valiente, adornándose y- tocando los pitones. Despena de una estocada delanterilla y descabella a la primera. (Ovación, oreja y vuelta al ruedo, y para el toro algunos pitos en el arrastre. Barrera se retira a la enfermería, resentido de la cogida anterior y no vuelve al ruedo. Sexto. Pepe Bienvenida da varias verónicas, y E l Etudiante veroniquea con suavidad y remata con un recorte. E l toro toma cuatro puyas por dos tumbos, y Bienvenida clava un gran par de frente. Otro también de frente y un tercero igual. Hace una faena valiente, en la que sobrefeale un magnífico pase de pecho y despacha de media buena. Séptimo. Bienvenida, substituyendo a L a Serna, da algunas verónicas buenas, y E l Estudiante otras tres, que termina de rodillas, con un recorte. E l toro toma cuatro varas por tres tumbos. Bienvenida clava un par de frente; otro igual, superior, y otro, de poder a poder, escuchando palmas. Comienza la faena con algunos naturales y uno bueno de pecljo, y despacha de un pinchazo y media estocada atravesadilla. Octavo. E l Estudiante da seis verónicas ceñidas y con temple, y en quites. tres gaoneras y un recorte, y Bienvenida dos chicuelinas y un recorte. E l toro recibe tres puyazos por una caída y un caballo en la arena. E l Estudiante brinda desde el centro de la plaza y hace una colosal faena, amenizada por l a música, comenzando por un pase en redondo, dos naturales, ligados con uno de pecho (ovación) tres naturales soberbios con a izquierda, como casi toda la faena; otros dos naturales, un molinete, dos naturales más; tres de rodillas, por alto, y entrando superiormente agarra una estocada buena y descabella a la primera. (Ovación, oreja y vuelta al ruedo. L o s toros de Coquilla, con l a sola excepción del quinto, -resultaron bravos y nobles y de poder. Casi todos fueron aplaudidos en el arrastre. E n la enfermería facilitaron el siguiente parte facultativo: Durante la lidia del segundo toro ha i n gresado en la enfermería de esta plaza él diestro Victoriano de l a Serna, con un puntazo en el escroto (lado izquierdo) y con cornada de 36 centímetros de extensión en el tercio medio superior del muslo, que le i n teresa la pieí y el tejido muscular. Pronóstico reservado. 1 1 EN SANTANDER U n a buena corrida Santander 8, 6 tarde. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal. Cuando tocó la música para que las cuadrillas hicieran el paseíllo, Maravilla, que había de tomar la alternativa en la. solemnidad, iba como de estreno. Todo nuevo y reluciente. Terno salmón plata, medias rosa fuerte, corbata encarnada. Entre los maestros, que marchaban lentos y graves al compás de la charanga, el mozo se contoneaba alegre y pinturero, como si gozará de l a plena felicidad. Pocos son los toreros que en día de su alternativa quedan superiormente. E l nerviosismo del momento, al alternar con figuras de mayor relieve, la lucha con animales de edad les descomponen y las amilanan, colocándolos en un discreto segundo plano del que luego van saliendo al imponerse su personalidad. P o r eso es más destacable la alternativa de este muchacho, que ha tenido una tarde triunfal, toreando prodigiosamente, derro. chando valor y voluntad y colocándose siempre en el lugar dé los mejores. E n cuanto salió su toro, el primero de Antonio Pérez, gordo y bien puesto de cuernas, le dio tres lances con los pies juntos en la arena, y jugando los brazos como un consumado profesor. Remató esto con media verónica ceñidísima, que le valió l a primera ovación de la tarde. Tarde magnífica para los toreros, que mantuvieron la plaza llena de entusiasmo durante las dos h oras justas que duró l a lidia de los ocho toros de Angoso y de Antonio Pérez. E l animal que rompió plaza tomó tres varas con valentía, dejando que Maravilla y Marcial hicieran los quites en su terreno, como han de ser los quites para que tengan sabor. Lalanda dio los trastos a Maravilla con el ceremonial de costumbre y el neófito se fué al centro de la plaza y brindó al público la muerte de su primer toro, que estaba para pocas bromas, con la cabeza descompuesta y un poder enorme. Pero el mozo, lejos de encogerse, se fué a él y le trasteó firme con la derecha en su propio terreno, convenciéndole de que allí había un hombre capaz de todo antes de quedar mal. Y a los E N P A L M A D E M A L L O R C A seis pases el animal se entregó plenamente, acudiendo claro a la muleta, dejando coloO c h o toros de C r u z del Castillo. carse al matador, que en medio del alboroto Simao D a V e i g a C h i c u e l o V i- del gentío seguía toreando cerca y ceñido, de pie y de rodillas, siendo- enganchado y JJalra y G i l T o v a r derribado al rematar un pase de la firma. Palma de Mallorca 8, 11 mañana. Se ceSe levantó el torero, tocó l a música, conlebró la corrida de la Prensa, presidiendo tinuaron los muletazos, más valientes y manlas señoritas Josefina Manrique de Lara, dones cada vez. Terminó todo con una estoCarmen Caubet, Conchita Tejada, Leocadia cada hasta- la mano y un descabello a puiso, Oliver, Carmen Oroquell y Carmen Ballesque l e valieron al madrileño la oreja y el ter. E l lleno fué completo. rabo y el delirio de palmas. Simao da V e i g a rejoneó estupendamente E n el que cerró plaza toreó de capa de sus dos toros, luciendo cuatro jacas, resaluna manera escalofriante, metiéndose matetando la célebre jaca torera, con la que clarialmente en el toro. Con la muleta estuvo vó cuatro pares de banderillas. Se le despibreve y eficaz, para- dos medios estocadas. dió con una gran ovación. Marcial Lalanda no debe hablar todavía Chicuelo fué aplaudido toreando de capa. de su retirada. Tiene veintinueve años y Despachó a su primero de un pinchazo y tiene afición. una estocada. (Ovación y petición de oreja. -A l segundo toro de Angoso, cárdeno, bien A su segundo lo mató de una entera. (Ovaarmado, que se arrancó a los picadores con ción y salida a los medios. soberbio estilo, le lanceó maravillosamente, Villalta estuvo muy valiente con el capohaciendo dos quites finísimos. E n la muerte te. E n su primero hizo una faena cerquísise agotó el de Angoso. L a faena fué intelima, en la que sufrió un achuchón serio, y gente y dominadora, preparatoria de media mató de una gran estocada. (Ovación y oreestocada lagartijera, de la que rodó el anija. Brindó el segundo al público y tras una mal sin puntilla. E N VITORIA Seis toros de T e r r o n e s para D o mingo O r t e g a V i t o r i a 8, 10 mañana. Se celebró la tercera y última corrida de Feria. P a r a presen, ciarla había gran expectación, dado que Ortega se encerraba por vez primera en una plaza del Norte con seis toros, y a pesar de la magnífica corrida anunciada en San Sebastián la entrada registrada en el coso vitoriano fué mejor que- la del. día anterior. E l sol aprieta enormemente. Se lidian seis bichos de D Juan Terrones, de Salamanca, para el diestro Domingo Ortega, figurando como sobresaliente el novillero Cecilio Bárral. Primero. Ortega instrumenta siete verónicas superiores, sobre todo tres por el lado izquierdo, apretándose de firme, terminando con media, y escuchando la primera ovación de ¡a tarde. E n el primer quite alegra aún más la fiesta, en unos lances de su estilo y una, revolera, aplaudiéndosele mucho. E l
 // Cambio Nodo4-Sevilla