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Á B C. J U E V E S i D E D I C I E M B R E D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 41. de anticolaboracionismo. Todos los temas á debatir fueron discoidísimos; en algunos- momentos con viveza. Apenas si faltó a unas sesiones el presidente de la Cámara Constituyente. E n algunos momentos intervino y arrancó cálidos aplausos. Se señalaron diferencias con respecto de la maneneda y otros. Nada lograron. Besteiro salvó ra de sentir del partido, pero, sin embarsu voto. Bruno Alonso defendió ahincago, fué respetada la pauta marcada. Era damente la teoría del abandono. Predominó cuanto a la Guardia civil, se acordó pedir Prieto y su enmienda fué aprobada. l i modificación de su Reglamento y que no Otro punto primordial quedaba por exaintervenga en los conflictos sociales; reducminar pacifismo. G r a n debate, discusión ción del servicio militar y otras aspiracioamplia. Los oradores abogaron por la desnes muy conocidas del organismo. aparición del presupuesto de Guerra. E l A l finalizar la labor se había de elegir ministro de Trabajo lo juzgó un disparate. Ejecutiva. Laboriosa votación; no menos l a ¿Qué sería de los obreros de las fábricas borioso escrutinio. Resultado: Son proclamilitares? P o r otro lado, el país ha de estar mados, por lo tanto, presidente, Julián Besa salvo de, cualquier contingencia bélica, y teiro; vicepresidente, Saborit; secretario, en todo caso el presupuesto actual debe resL a r g o Caballero; secretario adjunto, Trifón petarse. A regañadientes se, acordó. respetar Gómez; tesorero, Henche, y vocales: L u c i o el presupuesto del Sr. Azaña. De no haber Martínez, 438.648; Anastasio de Gracia, sido así la crisis estaba clara. 332.125; Antonio Muñoz, 247.524; Antonio Y así fué ¡elegida la Ejecutiva, de matiz Septiem, 206.973; Celestino García, 198.436, marcadamente partidista. Fueron designay Pascual Tomás, 162.592. dos: Presidente, D Francisco Largo CaProdujo gran revuelo. E l triunfo de la m i ballero, por 15.817 votos contra 14.500 que noría anticolaboracionista provocó comenobtuvo Besteiro; vicepresidente, Remigio tarios diversos. E l ministro de Trabajo, Cabello, por 15.078 votos; secretario, E n elegido secretario, envió una carta, dimirique de Francisco, por 13.960; vicesecretiendo el cargo. L a votación y la carta fuetario, Juan Simeón Vidarte, por 8.332; seron notificadas al mismo tiempo. E r a difícretario de actas, Pascual Tomás, por 9.867; cil, después de lo ocurrido, la convivencia vocal primero, D. Fernando de los Ríos, en una Ejecutiva de Besteiro y Largo C a con 26.000 votos; vocal segundo, D. Indaballero; los amigos de éste y los de aquél. lecio Prieto, con 25.000; vocal tercero, M a L o s del ministro dé Trabajo secundaron su nuel Cordero, con 23.000; vocal cuarto, actitud. Esto no arredró a Besteiro, que Anastasio de Gracia, con 21.000; vocal anunció en un discurso su propósito de traquinto, Wenceslao Carrillo, con 13.000, y bajar con fe y entusiasmo, y confiado en vocal sexto, Fabra Ribas, con 10,000 votos. que, a pesar de todo, no se produciría la menor perturbación ni a la República n i a la Besteiro, presidente de la Unión vida de la U G. T y partido socialista. Largo Caballero, en unas declaraciones a General de Trabajadores. S u an- la Prensa, ataca a la nueva Ejecutiya de la tagonismo con L a r g o Caballero, U G. T. en la que- -dice- -hay quienes puesque dimite Sa secretaría. E l parti- en la hora de peligro abandonaron los si las tos de responsabilidad y añade que d o socialista y la I I G T d i- organizaciones obreras tuvieran que intervenir de nuevo para defender la República, vorciados con la nueva Ejecutiva no hay garantía de Casi a renglón seguido inauguró sus taque 110 se repitieran las vacilaciones y trereas el Congreso de la U G. T Desde los guas de 1930. primeros instantes, se advirtió la prepondeEstas manifestaciones fueron calificadas rancia de Besteiro, y, por ende, el principio por Besteiro de lamentables. Colaboración ministerial. L a d i solución de la G u a r d i a c i v i l E l presupuesto de G u e r r a N u e v a Ejecutiva E l día 6 del pasado mes comenzó sus, tareas el Congreso socialista en medio de granj expectación. Punto principal a debatir era la participación ministerial. -Se tenía en cuenta el. criterio sustentado de antemano por las distintas agrupaciones- de España. L a de Madrid, en primer término, se anticipó en el acuerdo de que no debían seguir los ministros socialistas en el Gobierno. A l paso de esta resolución salió don Indalecio Prieto con unas declaraciones, calificando de desatinado el acuerdo. Estás manifestaciones, comentadísimas, sirvieron de pauta a las. agrupaciones restantes, que casi en su mayoría decidieron traer el mandato de la continuación de los ministros del partido en las carteras. E l Congreso comenzó por examinar la- actuación de las Ejecutivas. Debates movidos, discusiones. vivísimas, antagonismos manifiestos. L a hostilidad entre Besteiro y los ministros se hizo patente al surgir l i s primeras discusiones. Reproches y mutuas censuras y vivo acaloramiento por ambas partes. E l ministro de Obras públicas hubo, de apelar a su oratoria vehemente y patética. N o concebía que los colaboradores de la República fueran acusados de un delito. Calificó duramente el hecho de que el 15 de diciembre fuera Madrid la única provincia que no se incorporó al movimiento revolucionario. Abogó por la unión perfecta de los socialistas, propicios a ocupar el Poder íntegramente y en plazo no muy lejano. Parecían zanjadas las diferencias, pero no fué así. E n días sucesivos volvieron las invectivas entre Largo Caballero y Saborit. Se reprochó a éste figurar en un Ayuntamiento formado por el Gobierno Berenguer. A L a r g o Caballero le recordaron su cargo de consejero de Estado durante la, Dictadura. Escándalos, escarceos y agresividades. E n este ambiente las cosas, la sesión i n mediata acordó- -ausentes los ministros socialistas por hallarse en Consejo- -la disolución de l a Guardia civil. Votaron 26.000 afiliados contra poco más de dos mil. P o r la nbdlite debatióse la participación ministerial. E l ministro de Obras públicas presentó una enmienda hábilmente redactada y encaminada a l a continuación en el P o der. L a defendió con bríos y fogosidad. Sus argumentos eran éstos: la Monarquía no volverá, pero las derechas acechan, y entregar en sus manos, la República sería funesto; en los cuadros republicanos no existe una persona capacitada para sentir esto y dispuesta a impedirlo; los socialistas son los únicos; el acto más revolucionario nuestro- -decía- -está en el estrambote que figura al final de la Reforma agraria: expropiación sin indemnización de los bienes de la nobleza el fervor revolucionario de ahora es mayor que el 14 de abril. N o podía terminar el discurso sin aludir al acuerdo adoptado por la mañana. ¿Disolución de la Guardia civil? Eso no podía considerarse como un motivo de salida de los ministros. E n la realidad el acuerdo es impracticable y, por tanto, no puede pasar de ser una aspiración del partido. Así se convino: que quedara convertido el acuerdo ea aspiración. E l Sr. Prieto tuvo fuertes impugnadores de sus argumentos: Jiménez Asúa, Lamo- Alemania, su política interior, sus relaciones con Francia y su actitud en el asunto de la limitación de los armamentos, ha sido el país que más ha llamado la atención en estos cuatro últimos meses. E l Gobierno presidencialista, presidido por Franz von P a pen, ha celebrado dos elecciones generales: la primera, el 30 de j u l i o la segunda, el- 6 de noviembre, con el fin de hacer surgir un Reichstag con el cual pudiera colaborar, pero sus tentativas lían resultado vanas. P o r otra parte tampoco ha sido posible formar mayoría gubernamental que apoyara a un Gobierno parlamentario; de modo que hay que volver- -después del fracaso de Adolfo Hitler y del leader católico, monseñor K a a s- -a un Gobierno independiente de la voluntad de los partidos. A la hora en que redactamos este comentario ignoramos aún si lo presidirá von Papen u otro personaje que gozara de la confianza del mariscal H i n denburg, pero el hecho tendrá escasa importancia. L o principal es que la democracia parlamentaria ha fracasado en el Reich y que habrá que proceder seguramente a la reforma de la Constitución de Weimar. Exponente de una política netamente nacional, el Gobierno alemán ha insistido en la igualdad de derechos del Reich en el terreno de los armamentos, por lo menos ea l a igualdad cualitativa y por no h áber reconocido Francia este derecho (reconocido por Inglaterra e Italia) Alemania se ha abstenido de la Conferencia del Desarme. Francia, por su parte, ha presentado su tercer plan de organización jurídica de la paz, plan que se parece mucho al Protocolo de hace ocho años y que no podrá prosperar, por ahora por las mismas razones que determinaron el fracaso del Protocolo en 1924. L a aceptación del plan francés eternizaría el staiu qito, del cual varios países están descontentos, y por otra parte limitaría considerablemente la soberanía de los Estádos. D e la Conferencia del Desarme se espera algo más práctico y más inmediato. Otro problema de suma importancia es el pago de las deudas de guerra, después de la Conferencia de Lausana, que ha anulado v i r tualmente las reparaciones alemanas. Los Estados Unidos, que se han negado siempre a admitir la interdependencia entre reparaciones y deudas de guerra, no quieren oír hablar de la prolongación de la moratoria de Hoover. E l Gobierno de Washington, apoyado esta vez por ¡os demócratas, que. han triunfado en las elecciones presidenciales y legislativas, insisten en el cobro, el día 15 de diciembre, de lo que les deben sus deudores europeos (que, a su vez, son acreeáo-