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EL PELIGROSO AUTO M OV 1 L Tienen razón los que dicen- -al comentar el atraco sufrido por los ocupantes de un automóvil en la carretera de Francia- -que sucesos análogos ocurren en cualquier país iel mundo. Esta concienzuda reflexión debe bastar para que se. resignen las víctimas y enmudezcan ¡os murmuradores. E n todas partes ocurre algo parecido. Y hasta mucho peor. P o r aquellos días, un numeroso grupo de hombres s e d e d i c ó a tirotear todos los automóviles que pasaron por cierto lugar de una carretera de Granada. E n cierta manera, l a culpa es de ios automóviles. Hemos llegado, a este descubrimiento casi sin proponérnoslo y por n camino bastante curioso. A l intentar la comprobación de que ios automóviles son atracados en las diversas naciones que dividen el mundo. se detuvo nuestra atención en un fenómeno extraordinario. Nos encontramos con jue allí donde i, as selvas son. verdaderamente vírgenes e intrincadas- -determinadas zonas del África centra! y del Matto Grosso brasileño- -las estadísticas no acusan n i un solo caso de atraco a los- automóviles. ¿E s que los árboles abundantes influyen en l a moral de los hombres? N o Porque en gran cantidad de kilómetros cuadrados del Sahara y de los desiertos asiáticos tampoco hubo que lamentar nunca m a agresión semejante. Pero tampoco puerlé relacionarse esta omisión con Ia s condiciones especiales del carácter de los hombres de las tierras bajas y llanas, porque en las cumbres del H i m a l á y a el asalto a los aníeraórlles no se ha practicado jarn; s. Estudiando estas e x t r a ñ a s coincidencias- -Q e, a primera vista, ningún nexo podía unir- -Hemos llegado a una conclusión que, que disponían, l a entrada ele los coches exa nuestro juicio, basta para explicar satistranjeros. Tarifas casi prohibitivas, impuesfactoriamente el fenómeno. N i en esas zotos de lujo, gravámenes sobre la gasolina... nas de las selvas, de los desiertos y de las- En fin, si alguien continúa hoy rodando denmontañas hubo en ninguna ocasión un autotro de un coche por las carreteras es pormóvil. que no se puede evitar, por mucho celo que se desplegue, que hay- a locos obstinados en Y ya nos es muy fácil decidir: si tampoarruinarse. co hubiese automóviles en las carreteras de Granada ni en ¡a de Francia, los atracos Pero nunca se podrá culpar a n i n g ú n serían imposibles. gobernante español de que exista un solo E s de justicia reconocer que, sin ningún automóvil atracado o tiroteado, ya que si estudio tan detallado como el nuestro, tan ese automóvil está en E s p a ñ a y va de un sólo guiados por la intuición genial que calado a otro es- -evidentemente- -contra l a racteriza a los guiadores de pueblos, nuesreiterada voluntad de nuestros regidores, tros gobernantes han tenido el asombroso que ni aun quisieron dotar a la Guardia clon de adivinar dónde estaba, el peligro y civil ni a ninguna Policía de carreteras de han puesto los medios necesarios para eviun auto o de una simple motocicleta. tarlo. Y no son los Gobiernos de hoy, ni los Otro rasgo hay que admirar en esos homde ayer, sino los de siempre. E s en lo únibres. Conocedores del riesgo que supone un co en que la Administración, española ha automóvil, no sólo han hecho lo posible seguida; una- línea recta, eso- que se llama para apartarnos de él, sino que lo han re una política de continuidad como la que querido para sí, afrontándolo con un valor enorgullece tanto a los franceses. España que merece los m á s conmovidos encomios. puede no saber, en muchos aspectos, a dónde. N o hay un humilde director general de cualva, pero eú lo que al automóvil se refiere, quier cosa que no haya reclamado con coraje ejemplar desde el día de su igno no vaciló nunca. rada toma de posesión: Fué... un instinto nacional. Nuestros i n dustriales y hombres de negocios se mos- ¡A ver: venga un coche para m í! ¡E l traron tenazmente refractarios a todo lo que mejor de los que se fabriquen! P o r servir fuese fabricar y difundir en nuestro terria mi patria, nada me importa que haya atratorio automóviles qué nos evitasen, ser t r i cadores. butarios de la industria extranjera. E n cuanY hasta envían a sus dulces mujeres y to pasaron de moda las calesas, todo lo que a sus tiernos hijos a pasear por las temien E s p a ñ a se fabrica para ayudar a un bles carreteras, con un gesto igual al de hombre a- trasladarse de un lugar a otro son (inzuían el Bueno. bastones. P o r su parte, los políticos se lanJ. os enemigos de estos ejemplares burózaron a obstruir, por todos los medios (le cratas veían pasar esos coches con amas de cría y mascullaban: E h? Oxigenándose a nuestra- cuenta. ¡I m b é c i l e s! Ño sabían que se trataba de un heroico viaje de exploración, de u: ta descubierta abnegada. W. F E R N A N D E Z FLOREZ TONO DELICADO ¿Maquillado? Sí; pero con productos absolutamente Inofensivos: con Jugo de Rosas y Humo de Sándalo. 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 // Cambio Nodo4-Sevilla