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A B C. S Á B A D O 3 D E DICIEMBRE DE 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 2 í POL 1 TIA L a Federación de izquierdas E l Sr. G larza entregó ayer tarde a los periodistas ía siguiente nota: L a s representaciones de la minoría radical- socialista, Esquerra catalana, Acción Republicana y partido republicano gallego han examinado la decla ración que, a l ser aprobada por las minoría; se hará: pública, quedando constituida la Federación de Izquierda Republicana Parlamentaria Española (F I: R. P E) la declaración ha sido aprobada y cada representante dará cuenta de ella a sus respectivas minorías. Hacemos resaltar l a unanimidad con que han sido aceptados los conceptos de l a declaración, lo que demuestra la identificación de los reunidos al examinar el programa de la futura Federación de Izquierda. Republicana Parlamentaria Española. E l martes y miércoles próximo se dará cuenta a las minorías, y el miércoles, a las siete de l a tarde, se reunirá nuevamente la comisión para, isi se ha aprobado la declaración por las minorías, reunir a todas ellas conjuntamente. y nombrar el Comité directivo. en su número de mañana, entre otros notables originales: C O R O N A S crónica, por Concha Espina. E L M U N D O D E L A S C O M E D I A S D I V U L G A D E S E T I P O por Fernández Flórez. L A I N M A C U L A D A C O N C E P C I Ó N D O G M A D E E S P A Ñ A por Polo Benito. E L M A L L A D R Ó N cuento, por Francisco Camba. C O N C E P C I O N E S E S P A Ñ O L A S por Manuel A b r i l M A N O S A R R I B A cuento, por J L u c a s Acevedo. ¿E U R O P A I N S O L V E N T E? por Andrés Révész. i t i (i i ll il EIIIlll ailii: 1 E l i a -T e n g o una vaga referencia de ella y sólo he de decirles que. la solución de este asunto será satisfactoria para España, como no oodía menos de suceder. También hablaron los periodistas con don Miguel Maura. Se mostró muy esperanzado de que el asunto de la Tekfónica, en vías de solución, tenga un final satisfactorio. ¿C r e e usted que se tratará de. este problema en el Salón d e Sesiones? -N o creo que se hable de ello ni hoy n i el martes. E n cambio supongo que se tratará ampliamente de cuanto suceda en el Consejo extraordinario de mañana sábado. ner, un apócope... que no digo, para que ustedes, a su vez, no lo digan. ¿Algo sobre reciprocidad? -U s t e d se quema- -terminó el jefe de los radicales. Conversamos con los señores López G o i coechea y Gomariz, acerca de las informaciones publicadas con los extremos del manifiesto de la Federación. -Puede usted desmentirlas de un modo terminante- -nos. dijeron- Cuanto se ha dicho por los periódicos no responde a l a verdad. Sobre todo, sería absurdo que estuvieran fijados ya unos conceptos que todavía no han sido conocidos n o r i a s minorías representadas en la Federación. E l Sr. López Goicoechea añadió textual- mente: -E s posible que se reforme de raíz cuanto Se ha hecho en el día de hoy, y hasta se pudiera llegar a que no hubiera Federación de izquierdas. Dificultades zanjadas L a creencia dominante en personalidades bien enteradas, fué la dé que el problema suscitado por el asunto de la Telefónica está solucionado en su fase aguda. Contestada, la- nota del Gobierno de los Estados Unidos, queda ahora la negociación, que no será tan breve como se supone. Amistosa y dignamente, como no podía menos de suceder, los dos Gobiernos lograrán ponerse de acuerdo en los detalles, como ya lo están en lo principal. Con esta impresión halagüeña cerró l a jornada política de ayer. L o s señores A z a ñ a y dicen nada G i r a l no Manifestaciones de los señores; M a u r a y L e r r o u x L o s señores A z a ñ a y G i r a l se excusan de h a cer declaraciones. S o b r e las notas cruzadas entré España y los E s tados U n i d o s C u r i o s i d a d Había en el Congreso desde primera hora de la tarde de ayer verdadera curiosidad por conocer, ele un modo fidedigno, lo tratado y resuelto en el Consejo que los ministros tuvieron por l a mañana. Suponían los comentaristas que, aunque la nota oficies? nada dijera, era lógico que se hubiera tratado de la cuestión internacional y, principalmente, de la negociación que mantienen los Gobiernos de España y los Estados Unidos sobre el problema de la Telefónica. A l llegar el Sr. L e r r o u x fué rodeado por los. periodistas, que deseaban obtener noticias del asunto del día. E l jefe radical, que había comido en el estudio del escultor Sr. Benlliure, con éste y los señores Marañón y Villañuéva, no haciéndolo don Marcelino Domingo, que estaba invitado, pero que se excusó por tener que asistir al Consejo de ministros, dijo que había suspendido su viaje a Barcelona. E l Sr. L e r r o u x preguntó qué noticias había, y como los informadores le respondieran que carecían de ellas y que se hallaban absolutamente desorientados, les aconsejó que se enteraran de lo tratado en el Consejó de ministros. Añadió que lo interesante es saber si hay una nota entregada por el Gobierno al embajador de los Estados Unidos. ¿L a conoce usted? E l jefe del Gobierno llegó tarde a la Cámara. A las preguntas de los informadores, contestó de este modo: -N o hay noticias de ninguna especie. Tampoco fueron afortunados los periodistas al hablar con el ministro de Marina. Aseguró que no había motivo para la expectación que notaba. ¿P e r o en el Consejo de hoy no se han tratado más asuntos que los que figuran en la nota oficiosa? -N o quiero que me tachen de indiscreto. -E s que alguna personalidad política ha dicho que hay una nota de respuesta al Gobierno norteamericano. -Pues busquen ustedes la ampliación donde tuvieron la referencia- -terminó el m i nistro. S o b r e el incidente G u e r r a del Río- P r i e t o A l comenzar la sesión de ayer tarde, él Sr. Guerra del Río se acercó al banco azul y conferenció con el Sr. Prieto durante diez minutos. A l terminar, los periodistas de l a tribuna oyeron decir al Sr. P r i e t o N a d a no se preocupe suponiéndose que habían tratado del incident; de que ayer dimete cuenta y que se refería a lo dicho por el señor Guerra al Sr. Maura, de que el señor Prieto le había comunicado que se encontraba dimisionario, aserto que, rotundamente, negó a. los periodistas el ministro. Fué preguntado después por los informadores el Sr. Guerra del Río, quien dijo. que no rectificaba nada a Ja Prensa; que había zanjado el a sunto con. el. S, r. Prieto, y que, por lo tanto, ya no era Guerra- Prieto, sino Maura- Guerra. Acertó a pasar en aquel momento el Sr. Maura, el que se apresuró a decir que él no había entrado ni salido en la cuestión, sino que se había limitado a escuchar del Sr. Guerra del Río que el señor Prieto era ministro dimisionario, palabras que habían escuchado cuatro periodistas. E l Sr. Guerra del Río reconoció plenamente cuanto decía el Sr. Maura. U n a frase del señor L e r r o u x Después de una conferencia muy larga que sostuvieron, en el pasillo circular los señores M a u r a y Lerroux, los periodistas volvieron a acercarse al jefe radical y le preguntaron insistentemente por el motivo del aplazamiento de su viaje a Barcelona. E l Sr. L e r r o u x respondió: -P o r q u e estoy dominado por la misma expectación que ustedes. Poco después circuló la noticia de que el Sr. Botella Asensi se proponía hablar en el Salón de Sesiones del asunto de la Telefónica, y que la ocasicirií sería, aprovechada por el jefe del Gobierno para hacer unas declaraciones desde lá icabecera del banco azul. E l Sr. Lerroux, que ya abandonaba la Cámara, volvió de su acuerdo y esperó hasta que el Sr. Botella no había conseguido del presidente de la Cámara la oportuna autorización para interví iHr. -E n ess caso- -dijo el Sr. L e r r o u x- -m e marcho. Y o esperaba D r i i e i e n c i a al jefe del Gobierno, y conste que aquí podría po- M a n i f e s t a c i o n e s del señor íeiro Bes- H a b r á que usar d e resortes r e g l a m e n t a rios p a r a a c e l e r a r la discusión d e los presupuestos Los dos presidentes, el del Gobierno y el de la Cámara, conferenciaron ayer muy detenidamente. E Í S r Azaña. después de esta entrevista sostuvo otra con. el. ministro de Estado y marchó al palacio de. Buenavista, donde, según dijo, tenía bastante que hacer.