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ATLETISMO EPORTES ATLETICOS 1 lina serie constante de dificultades i i a b í a solicitado e l presidente de la Fedetural este de la enseñanza de la gimnasia a ración Castellana de Atletismo la cesión del los guardias de Asalto? tiozo de terreno que en l a Casa de Campo ¿E s que la educación física de la mujer, estaba destinado a dos deportes de polo y del niño y del joven no indica fin cultural? tiro de pichón, en la actualidad desapareciSe perderán esos terrenos que tanto tiemdos por diversas causas. po y dinero costaron crear; labor útil, pro: L a- continuidad de emplazamiento permi- vechosa, social, humana, no se h a r á n juvetía intentar una labor francamente deportiniles almas, contentas y rientes, satisfechas va, saturada de espíritu cultural. U n a zona de los momentos en que la vida se les presenpara campo de atletismo, que, por vergüenta sin inquietudes ni sobresaltos, sin m á s ideal que el culto a las fuerzas de l a natura za, rio existe en la capital de- E s p a ñ a otra leza, madre de la vida y de l a salud, vivero dedicada a campo para juegos infantiles, de los hombres fuertes del mañana, de que que habían de disfrutar los niños de las escuelas municipales, tan necesitados de sanos tan necesitados vamos estando; antes de poco los veremos convertidos, por incomprensión recreos, y tan abandonados de toda generosa de los llamados a encauzar l a vida ciudadaayuda; Y otra, l a destinada al tiro, para aconna en campos de soledad mustio collado! dicionarla a educación física y deportes feque recordará que aquello fué un tiempo... meninos, ya que la mujer, más necesitada, Itálica famosa. -Rubryk. si cabe, que el hombre de la cultura física, no dispone de lugar adecuado para poder realizar- esa su perentoria educación. Entrenamiento para e 3 cross Los técnicos informaron en sentido negativo, por la razón tan clarividente de que country aquellos terrenos, dedicados a prácticas, de E l recordman nacional de los treinta k i poco, debían servir reservándose para tal deporte; Y aunque el presidente, que por ra- lómetros, R a m ó n González Lozano, nos mazón efe su profesión sabe perfectamente que nifiesta su opinión sobre tan interesante cuestión: hoy el polo no se puede practicar manifes Partiendo del supuesto de que todo crosstó lo irrealizable de tales deseos técnicos, la man comienza su. entrenamiento a fines del comisión se aviüo a lo informado, y como me io de salir riel paso concedió una- par- mes de octubre, dispone de cuatro meses cela en la rn cona ía de l a citada Casa de para hallarse en la debida forma y l a preparación, del cross es evidente ñor su faci Caüíoo- por su entrada por la Puerta del lidad. Ángel. Cuatro mese; de trabajo inteligente y raE s de advertir al lector que tal ganga le zonado son m á s que suficientes para el en. suponía a la Federación el emprender unas trenamiento m á s laborioso. Quizá sobren obras que se calcularon en cerca de setenta algunas semanas y por esto yo no me cany cinco mii pesetas, cantidad que para el atlesaré de. recomendar a los corredores que tismo castellano (y para cualquiera otro es- no incurran en el error tan común de apre pañol) llega a lo fabuloso. surar sin razón una preparación sólida. Quiso la Federación ir a Roma por todo, Se precisa, pues, en estos cuatro meses y pechó con la oferta. M a s no contaba con dividir prudencialmente el trabajo y, sobre la huéspeda, que no era otra que l a incons- todo, no precipitarlo. Durante dos meses tancia de los hombres. A h o r a se le niega lo por lo menos no se deben hacer recorridos que antes se le concedía. Y a lo saben los de respetable distancia, pero es preciso reamodestos muchachos que forman las huestes lizar el entrenamiento en grupos. E l mejor atléticas. L a comisión deniega él terreno. método para conseguir esto es el siguiente: Pero si a estos muchachos, amantes de un Todo. capitán de un equipo de crossman buen deporte, que buscan en él, con las sadebe sacrificar el mes de octubre, es decir, nas alegrías del espriíu, esa tan deseada y cuatro o cinco domingos al paseo del equipo necesaria fortaleza de cuerpo, cada vez más por los bosques y llanuras que más tarde han precisa para caminar por la vida, se les niede ser recorridos. ga el pan y el agua, hay afortunados que P o r paseo debe entenderse la marcha a sólo facilidades encuentran por tocias partes. una velocidad media de seis kilómetros por Aquel terreno de campo de polo que se hora. Como es natural, el vestido de carrenegó a teda la juventud deportiva madrilera no se impone todavía, y los corredores ña, se ha concedido, en cambio... a los deben adoptar el de turismo. guardias de Asalto. Allí h a r á n sus práctiL a primera salida será de unos ocho kilócas gimnásticas; mejor dicho, allí las están metros p r ó x i m a m e n t e después se aumentahaciendo. rá progresivamente la distancia, hasta llegar al doble, dos horas y media de marcha. E n No. nos parece equitativo, la determinación. este momento los corredores estarán acosAl- candidato a guardia se le debe exigir tumbrados a los terrenos variados, habrán prácticas de gimnasia de aplicación, y si detrepado por pendientes grandes y conocida muestra cumplidamente que está bien imampliamente su terreno favorito a correr. puesto en ellas, admitirlo; una vez dentro De este modo se llega al mes de noviemdel Cuerpo ¿a qué la Academia? br y ahora en los entrenamientos el equipo Además ¿n o era suficiente el recinto que de carreras se impone aconsejando para estenían en Caramanchel para estas ligeras enseñanzas? ¿S e dijo bien a las claras que una de las condiciones que el Estado impoLEA USTED nía al traspasar al Ayuntamiento la Casa de Campo, se constreñía a que sólo pudiera ser dedicada a fines culturales. E s un fin cul: tas pruebas el maülot con mangas largas, por l a cuestión de los recorridos. L a primera salida debe ser de unos cinco kilómetros, y todo el equipo deberá ir junto, y para evitar los despegues no se les trazará de antemano, el recorrido, que, por supuesto, debe conocer perfectamente el que; haya sido nombrado capitán. Este llevará el tren de manera suave, v i gilará el paso del grupo e impedirá, sobre todo, las desbandadas, y m á s cuando se encuentren cerca del lugar de donde partieron. E n verdad no hay siempre ducha en los campos deportivos, pero si existiera ésta no deben dejar de dársela los corredores a su llegada, y tampoco hay que olvidar que tan indispensable es tomar una bebida fría como cambiarse por completo de ropas. Es preciso huir como de la peste de la hume- dad de los vestuarios. Tres o cuatro salidas en grupo informarán perfectamente al capitán del valor de sus corredores. S i son, por ejemplo, veinte los corredores que se entrenan, el capitán debe escoger dos o tres de los m á s serios para que le ayuden en. su tarea y se quedará con los mejores, dando a uno de sus ayudantes los de aptitudes medias y al otro los m á s inferiores para esta clase de pruebas. Sobre el recorrido mencionado de unos ocho kilómetros aproximadamente, se d a r á la salida, primero al grupo de corredores i n feriores unos cuatro minutos después partirán los medianos, y con un intervalo de. unos dos minutos comenzarán los mejores al mando del capitán. N o hay que olvidar que cada uno de estos grupos deberá obedecer las órdenes del jefe de patrulla, que pudiéramos llamar, porque ahora, m á s que nunca, son indispensables los datos sobre el valor de cada crosinan. S i los cálculos del capitán del equipo son exactos, los tres grupos t e r m i n a r á n el entrenamiento de la prueba con muy pocos segundos de diferencia. N o es esencial que llegue primero el grupo que salió el último; a ú n no es llegado el momento de acelerarlo. Basta con que lie. gue pisando los talones ál primer grupo. También puede ocurrir que un hombre indispuesto de momento, o que hubiese hecho un esfuerzo demasiado grande a la sa- lida, se retrase de su grupo; el que va a l mando de éste debe dejarle esperar al otro, pero siempre sin pararse, sino a un tren lento, y luego tratar de poder seguir con éste, pero nunca esforzándose. E s lógico que en todo el mes de noviembre el capitán haga en los grupos los cambios, que estime necesarios, así como que los recorridos nunca pasen de unos ocho kilómetros. E n diciembre, los entrenamientos se h a r á n un poco m á s fuerte, pues es laépoca del trabajo a fondo, y tres veces por. semana, y a ser posible los martes y viernes, con distancias de cuatro a seis kilómetros, evitando en lo posible que los corredore hagan entrenamientos sin su dirección. Desde luego, no se h a r á n entrenamientos duros; pero los que hayan dado pruebas de ser los mejores corredores podrán hacer éstos de unos nueve a diez kilómetros, para más adelante, en enero, hacer algunos de once a dooe kilómetros que es la distancia corriente en los campeonato nacionales. E l capitán Usará de toda su influencia para que los corredores sean entonces sobrios al extremo, y sólo así podrá asegurarles que bien pronto l a victoria recompensará el trabajo de tantos esfuerzos. E l mejor equipo de cross couníry es siempre el. que m á s y mejor trabajó en. su preparación, aun cuajado no fco np reríááj individualida deS 1 mllantesV v
 // Cambio Nodo4-Sevilla