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Las extr- ao- rdina rias c u r a c i o n e s n i i e o n e g tí SE 1 a s a r eraSí m i i l a r e s d e eiBos: E l doctor D. Adolfo Guiard Rodríguez, inspector municipal de Sanidad de Tijola (Almería) nos escribe la carta cuyo texto es como sigue: D o n M i g u e l Valdés, el popular lotero de la Rambla de las Flores, 12, Barcelona, conocidísimo en todas las esferas sociales por llamarle el mago de la suerte nos honra con su autorización para hacer público su caso, que es como sigue: Don Miguel Valdés P a d r ó de sesenta años de edad, después de padecer cerca de diez años de fuertes dolores de estómago, ocasionados por una gran dilatación del mismo, y seguir una serie de tratamientos sin lograr el alivio necesario, consigue con el S E R V E T I N A L el resultado apetecido, autorizándonos a publicar su caso para la buena orientación de los enfermos. Sr. X A G u m m i- -B a r c e l o n a Muy señor m i ó y distinguido c o m p a ñ e r o Me complazco en dirigirme a usted sumamente agradecido de su preparado ERV E T I N A I i por dos motivos: primero, porque, mirado bajo el aspecto profesional, debido a él poseemos una medicación excelente para las enfermedades del aparato digestivo, cuyos resultados son indudables de mejoría franca y absoluta en dichas enfermedades, por lo que puede servirle de testimonio profesional m i modesta firma; y segundo, porque, debido a l a bondad indiscutible de su S E R V E T I N A L m i padre, que ha padecido de una dispepsia, a c o m p a ñ a d a de un estreñimiento pertinaz que le producía terribles molestias, habiendo sido tratado por los diferentes medios que la t e r a p é u t i c a pone a nuestro alcance, con nada sintió l a mejoría tan r á p i d a que con el uso de su S E R V E T I N A L pues he de decirle que tan sólo lleva tomándolo cinco días y parece otro, hasta el punto que ve el frasco y le proporciona t a l alegría, que es para reírse. P o r todo lo cual le repito m i agradecimiento y le autorizo para que haga el uso que quiera de esta carta. Se reitera de usted muy atto. afmo. s. s. q. e. s. m. F i r m a d o Doctor A D O L F O G U A R D D o n Pedro Mirazo González, C A P I T Á N D E L V A P O R E S P A Ñ O L A R A N T Z A Z U de cincuenta años, de edad, con domicilio en Erandio (V i z c a y a) calle jado, i i 3- nos remite el certificado de curación, con su correspondiente autorización para hacer público su caso: D o n Gregorio Quintana, de setenta y cinco años de edad, A consecuencia de los cinco años que dicho señor sufrió del residente en Quintanavides (B u r g o s) calle de estómago, su carácter, antes alegre, trocóse en melancólico y Pío I X núm. 37, nos escribe una atenta carta, en triste, encontrándose siempre con mal sabor de boca y con reciertos pesadez de cabeza, cuyo final figura una nota de su hijo político, D Ber- pugnancia aademás, alimentos, notándose que le ocasionaban con insomnios, formándosele gases tinardino Güernes, maestro nacional de Quintanavides, rantez, hinchazón y opresión consecutiva de las paredes del estómago, produciéndole fuertes dolores. que legaliza l a carta. Sr. D A Gummá. -Ancha, 1, Barcelona. Quintanavides, 4 abril 19 32. Muy señor mió y de m i mayor aprecio y consideración: Tomo l a pluma para manifestarle m i profundo agradecimiento por su excelente producto S E R V E T I N A L con el cual, he conseguido, con sólo diez frascos, una completa euración del padecimiento de estómago, después de cuarenta y tres años largos. E m p e c é a sufrir dolores terribles a los tseinta y dos años, siguiendo durante muchos años toda clase de tratamientos, y cada vez me encontraba peor; estuve tres años seguidos tomando solamente leche de vaca, teniendo que llevar una botellita de dicho líquido a todas partes para aplacar los dolores horribles que sufría a cada momento, que me hacían hasta tirarme y oprimirme contra el suelo. De esta manera pasé mucho tiempo, sin poder comer m á s que yemas de huevo batidas con leche, y si tomaba algún otro alimento sólido, aunque fuese pescado o carne fresca, al momento tenía vómitos y arrojaba cuanto h a b í a injerido, sólido y líquido, quedando completamente debilitada mi naturaleza, la que iba quebrándose paulatinamente, esperando yo, como toda m i familia, un pronto desenlace y el t é r m i n o de mis sufrimientos continuos y pertinaces, que me iban haciendo una vida casi insoportable y aburrida y deseando morir para no padecer. Pero cuando el a ñ o pasado, por mayo, v i los prodigios que hacía el S E R V E T I N A L G u m m á que venían anunciados en la Prensa, y como las curaciones se repetían, aconsejado por mis hijos, que me animaban lo tomase, y aunque con la fe de Santo Tomás, tal vez con menos por los muchos años que llevaba padeciendo (cuarenta y tres nada menos) me decidí a pedirlo a los hijos que tengo en Barcelona que me mandaran dos frascos, con los que nada noté; pero como mal no me hacía, seguí tomando otros dos, con los que noté a l g ú n cambio, algo de mejoría; seguí tomándolo desde mayo hasta noviembre último, y desde entonces me encuentro completamente bien, sin padecimientos de ninguna especie, sin dolores, sin vómitos, sin ninguna molestia, pudiendo comer de todo, e n c o n t r á n d o m e fuerte y ágil a mi edad de setenta y cinco años, mucho m á s que hace veinte años, así que l a vida ahora me es grata y agradable, gozando de una perfecta salud y pareciéndome los días y los me- ses muy cortos, así como antes los minutos me parecían siglos y la vida como un castigo; por tanto, le mando m i m á s profundo agradecimiento por u casi milagroso producto S E R V E T I N A L que, gracias a él, puedo disfrutar de una perfecta salud y vivir satisfecho los días que a ú n me restan. Reciba m i m á s afectuoso saludo y un fuerte abrazo de este su agradecido, que j a m á s le olvidará y le desea muchos años de vida, para bien de la Humanidad. Gregorio Quintana. NOTA: Yo, hijo político del enfermo curado y maestro nacional de este pueblo de Quintanavides, provincia de Burgos, certifico que cuanto antecede es verdad y que le autorizamos al Sr. D. A. Gummá para que haga el uso que le parezca de esta carta, dándole asimismo las más expresivas gracias por los resultados tan satisfactorios obtenidos por mi padre con su excelente producto SERVETINAL De usted afectísimo y s. s. q. e. s. m. Bemardino Güernes. Empezó a tomar el S E R V E T I N A L en 1. de febrero del corriente año, hallándose en l a actualidad completamente restablecido, siendo su satisfacción tan grande, que nos autoriza hacer público su caso, según consta en el certificado que nos remite con fecha 26 e abril de 1932. D o n Alfonso Guillen, jefe de Cartera del Banco Español de Crédito, dé la Sucursal de Quintanar de la Orden (Toledo) nos remite una atenta carta, la que nos complace copiar íntegra, a continuación: Sr. D A t; n ¡r. ú (Ancha, 1) -B A R C E L O N A Mny señor m í o Con todo el agradecimiento en su grado m á ximo que cabe en una persona que ha pasado lo que un servidor con el estómago, me dirijo a usted para hacerle saber que, debido a su producto S E R V E T I N A L he recuperado l a felicidad que, a m i entender, l a constituye la salud en toda persona que, como yo, vive de su trabajo. Extenderme a hacerlo una descripción de lo por m í pasado con el estómago sería llenar unas cuartillas, y a usted sólo le b a s t a r á saber por m i conducto que su producto ha sido e n- m i enfermedad (hiperclorhidria) cosa santa, pues, sin exagerarle, debo decirle que a régimen de leche, pescado blanco y huevos, que en otras ocasiones conseguía hacer llevadero m i dolor, llegó un día en que ya este régimen t a m b i é n fracasó, pasando los días anteriores a utilizar su producto deseando cualquier cosa (incluso l a muerte) antes que seguir viviendo de tal forma. A l a primera toma de su producto (y esto es el Evangelio) quedé tan completamente curado, que antes de acabar el bote he probado a hacer excesos de comidas fuertes e indigestas, hasta ver d ó n d e llegaba su virtud, y estoy cos. no dicen se está en la gloria, a pesar de dichos excesos. P a r a terminar le diré que m i felicidad l a debo a usted, que ha creado el producto, y a l señor inspector de las máquinas Singer de esta zona, que me lo r eco men d ó por haberle ocurrido a él lo propio que a mí. Haga el uso que quiera de la presente, y sabe puede mandar lo que guste, con l a seguridad de ser atendido si está dentro de las posibilidades de su a í m o s. s. admirador y agradecido, que aprovecha esta ocasión para ofrecerse incondicionalmente y estrecha su mano, ALFONSO GUILLEN s (EL, i
 // Cambio Nodo4-Sevilla