Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Una visita al Sanatorio de la Fuenfría BELLA PERSPECTIVA DEL SANATORIO DE LA ÍUENFRIA, CUYO MAGNIFICO EDIFICIO QUEDA ENVUELTO EN HERMOSO BOSQUE DE PINAR QtjE EMBALSAMA EL AMBIENTE El momento actual, en que las autoridades todas parece que se preocupan de combatir la tuberculosis, enfermedad que azota al mundo entero, nos ha llevado a visitar este Sanatorio de la Fuenfría, emplazado en el valle que le da nombre y en pleno corazón de nuestra hermosa sierra. A l llegar a él fuimos recibidos por el jadministrador, Sr. Albéniz, y los médicos residentes, los que al saber nuestro propósito de información, con una amabilidad destilé- dida, se nos ofrecieron de cicerones. El Sanatorio es algo extraordinario, i Qué. confort t i Qué instalaciones 1 iQué lujql ¡Cómo están atendidos todos sus servicios! 1 Con qué cuidado, con qué esplendidez y con qué asepsia. No parece una casa dé salud; su aspecto es el de un gran hotel. Y dígalo la opinión de muchos doctores extranrjeros que lo han visitado, y entre ellos el doctor Staub, del Sanatorio Schweizerhof, que ha opinado que el Sanatorio de la Fuenfría es el mejor de Europa. De su emplazamiento e instalación dan, aunque pequeña, una idea las fotografías qué ilustran estas lineas. El servicio médico corresponde a la importancia y superioridad de este Sanatorio. Lo dirige el doctor D. Manuel Tapia, director del Hospital Nacional (antes del Rey) ilustre tisiólogo, aunque joven, dé fama mundial ya. Como médico consultor acude frecuentemente al Sanatorio, y el día de nuestra visita realizaba en un enfermo mía sección de adherencias pleurales el doctor D. Luis Sayé, de Barcelona. jjtíg DURANTE NUESTRA VISITA AL SANATORIO LA FUENFRÍA, EL FGÍOC- RAFO IMPRESIONA EN UNA PLACA ESTE RINCÓN UEL PARQUE
 // Cambio Nodo4-Sevilla