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A B C. V I E R N E S g D E DICIEMBRE D E 1932. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G s LA POLÍTICA Y LAS: C U E S T I O N E S SO CÍA L E S E N LA G E N E R A L I D A D 0 E CATALIÍ ÑA A B G en Barcelona C o n t r a r i a n d o sentimientos arraigados L a autonomía es cosa cara Barcelona 8, 12 noche. (Crónica telefónica de nuestro redactor. El martes, los Centros oficíales, las oficinas públicas, Bancos y Sociedades ostentaban en sus balcones banderas y colgaduras, pero, sin que podamos suponer que el sentimiento catalanista se ha esfumado, una gran parte de la ciudad permanecía silenciosa y expectante. Hoy, día de la Purísima, no- había colgaduras ni banderas en aquellas oficinas, en aquellos Círculos o establecimientos, que, por vivir de muchos, han de optar siempre por complacer a los que mandan. Pero ¡qué profusión de colgaduras en los balcones de las casas particulares, y qué espontáneo movimiento el que, conviriiendo en festivo el día, oficialmente laborable, hizo que, cerrara el comercio y se suspendiera el trabajo y ss llenaran los espectáculos de público endomingado! Los que repitan, para contentar maní- festación tan significativa, qué votos con triunfos deberían seguramente después de hacer una suma razoimble de los votos, ver si puede ser conveniente para nadie, pero menos todavía para ellos, obstinarse en gobernar contrariando lo que son sentimientos de tan considerable masa nacional, sentimientos y creencias, cuya firme raigambre, puede medirse pensando que quienes los alientan han de hacerlo ahora, adoptando, muy a pesar suyo, un aire casi heroico. Aunque el Sr. Alacia en su discurso inaugural del Parlamento de Cataluña imaginara futuras e incontables bienandanzas, dimanando del hecho que él Parlamento de Cataluña, formado por catalanes de pensamiento catalán, dicte leyes también catalanas y pensando: en. vosotros que sois catalanes los primeros síntomas son de que. esta Corporación resulta, por lo que a su vida interna concierne un reflejo del Parlamento español. Incluso en comenzar por fijar para los diputados unas dietas e inclu. -c en la cuantía: mil pesetas mensuales lo que seguramente elevará a unos dos millones de pesetas con los demás gastos, el presupuesto del primer Parlamento de Cataluña autónoma. No era este detalle, sin embargo, el qu e. atraía nuestra atención, porque ya hace muchos años habíamos oído al Sr. Cambó que. la autonomía era cosa cara. Pero es que si las cosas signen, tal como suponemos, por el mismo camino, resultará una sorpresa para muchos personas, acaso para el propio Sr. Maciá, ver lo parecido que estas leyes catalanas elaboradas por un Parlamento catalán, y en lengua catalana para los catalanes, se parecen a las que cualquier otro Parlamento laboren. Como sin un extraviado sentimiento egolátrico no hay modo de pensar efectivamente que este pueblo tiene una sensibilidad particular para los errores o los aciertos de sus gobernantes, un concepto de la justicia, de la libertad y del derecho, impenetrable para el resto de los mortales. Por fuerza habrá de octirrir lo que decimos, y mucho más en una época en que preside nuestra vida tal relación de universalidad, que los más modestos ciudadanos de cualquier parte sienten las consecuencias de un ambiente o de un fenómeno económico que se produzca en. sus antípodas. -PujoL Ante eJ Parlamento talán ca- E l Parlamento aprueba las actas de T a r r a g o n a Barcelona 8, 12 noche. Esta tarde, ha celebrado sesión el Parlamento de Cataluña. Comenzó a las cinco, bajo la presidencia del señor Companys, ocupando el banco rojo los consejeros Sres. Gassols, Comas, X i r a u L l u h i y íerradellas. Asistieron unos treinta diputados de la Esquerra y quince de l a Lliga. Después de aprobada el acta se: entró en el orden del día, poniéndose a discusión el dictamen, de l a comisión de Actas relativo a Gerona. Este dictamen, atendiendo a que los diputados electos por dicha circunscripción no suscitan ninguna duda, propone se consideren capacitados para ejercer el cargo a todos los electos. Se da lectura a un voto particular de la L l i g a impugnando la lección de dos diputados que desempeñaban los cargos de comisario del Gobierno civil y comisario adjunto de la Generalidad, interinos en el momento de la elección. E l señor A r i a s defiende tel voto particular y dice que al presentarlo la m i noría regionalista no quiere sino exponer su opinión sobre las cuestiones de incapacidad e incompatibilidad. Como se trata tan sólo de exponer un punto de vista retira el voto articular. Intervieae el señor Casanellas, presidente de la comisión de Actas, para decir que la mayoría vela por la pureza del sufragio, y el señor Companys opina también que es preciso que la mayoría exponga su manera de ver el apunto. Seguidamente se aprueba. el dictamen relativo a las actas por la provincia de T a r r a gona, y al ponerse a discusión el que se refiere a l a de Lérida el presidente ordena se. dé lectura al artículo catorce, en el que se hace constar la forma de discutir los votos particulares, haciendo referencia a las sanciones que pueden imponerse a los diputados electos. Recomienda a los diputados la mayor puntualidad en asistir a l a sesión y suspende ésta a las cinco y veinticinco. A l dictamen de l a Comisión, que propone declarar graves las actas de los señores R o mán, Sol, R o v i r a y Sacanell y declarar además que D Juan R o v i r a carece de capacidad legal para ejercer el cargo de diputado pop haber ejercido simultáneamente el de abogado del Estado en el Tribunal Económico Administrativo de Lérida, la minoría regionalista ha formulado un voto particular; que se discutirá mañana. Las dietas de l o s diputados Barcelona 8, 3 tarde. Dice un diario que, según los informes que ha podido recoger en algunas de las reuniones celebradas ipor la mayoría del Parlamento, se ha abordado l a cuestión de las dietas, sin llegarse a un acuerdo. E l S r Maciá era partidario de que los diputados tuviesen como dieta mil, pesetas mensuales, al igual que tienen en el Parlamento nacional; el Sr. D u ran las fijaba en quinientas, y el Sr. P i y Suñer se mostró partidario de que se estableciese en doscientas cincuenta. U n cuarto c r i terio se significó en- el sentido de que los d i putados percibieran una- dicta por cada ana de Jas sesiones a que asistieran, dieta que sería de cuarenta y cuatro pesetas por s
 // Cambio Nodo4-Sevilla