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¿TIENE USTED F E E N L A LOTERÍA? ¿SI L E C A YERA E L G O R D O EN QUE LO I N V E R T I R Í A USTED? E n la Lotería si tengo fe; en que pueda tocarme a mí un buen premio, ninguna. S i me tocara el gordo, entre ladrones, estafadores y chantajistas; todos ellos protegidos por personas muy distinguidas, y para los que soy como pieza de concurso: ya se encargarían de liquidarlo. JACINTO B EN A V E N T E Todos los años, decidido a pescar la suerte de lleno, y no por. el pelilo de una participación: juego un billete entero de la de Navidad, y para interesar en mi favor a la Providencia prometo dedicar a obras de caridad la mitad de lo que me toque. Pero r. i por esas; y en vista de ello, y por si esto de la Lotería es asunto que la Providencia ha dejado en manos del mismísimo demo- podría hacer pero puestos a soñar diré sinceramente que ese montón de millones lo dividiría en dos partes, una para los míos y para mi, y la otra para hacer el bien que pudiera. Es tan triste no tener medios de v i d a Y nada m á s mi contestación a la pregunta es simple, pero sincera. Lo RETO PRADO S i me cayera el gordo- -que lo dudo mucho- -me ocuparía, en primer término, de asegurar mi vida, por medio de cualquier negocio (una frutería, por ejemplo) pues al retirarme del teatro no podría estar inactiva, v el resto lo aplicaría a remediar muchas necesidades, ¡hay tantas! e injusticias que se cometan por falta de dinero. MILAGROS LEAL Nada espero, ni he esperado nunca de la Lotería, y si nada espero de ella, no me he preocupado de cómo emplearía su d i nero. LEOCADIA ALBA N o tengo ninguna fe en la Lotería. E l l o no excluye que juegue alguna que otra vez. Si me tocara el gordo invertiría la mayor parte del fabuloso premio en hacer un teatro. LOLA MEMBRIVES N o tengo ninguna fe, no, señor, en ese inesperado m a n á pero si me cayera lo emplearía tn aumentar la subvención al Teatro Lírico Nacional. VALERIANO LEÓN N o tengo fe en la Lotería, como no la tengo en nada que signifique un favor gratuito de la fortuna. Pero no renuncio, en las Navidades, a la posibilidad de una combinación casual que me valga unas pesetas. Juego poco; no puedo pensar en que me toque el gordo y no sé hablar de lo que no he pensado. S i me cupieran en suerte los contados miles de pesetas a que me permite aspirar mi opción modesta, creo que, durante algunos años, leería un poco más y estrenaría un poco menos. O, tal vez, ni eso. L a verdad es que para nada de lo que realmente deseo hacer necesito el dinero. E. MARQUINA F í o en el azar, como todo hombre fatalista. Y si está escrito en alguna parte que me cayera la Lotería, buena parte del voluminoso premio mayor la aplicaría a instituir, como en Italia lo hicieron V e r d i y Eleonora Duse, una fundación dedicada a los artistas pobres y retirados de la escena. ENRIQUE BORRAS Nati Morales, notabilísima bailarina, que tomó parte en el concierto del trío Iberia, celebrado en el Español. Caricatura, de Sirio. nio, este año he hecho la promesa siguiente: de los quince millones, un millón para cada uno de. mis chicos, y los pocos millones que sobren para subvencionar al Teatro Lírico Nacional. P. M U Ñ O Z S E C A E n que nos toque la Lotería a nosotros tenemos poca fe; pero si, a pesar de ello, nos tocara, destinaríamos el dinero a la edificación de un teatro semejante al E s pañol, L a r a o la Comedia, con localidades cómodas para toda clase de público, saloncillos de autores y de actores, amplios vestíbulos, cuartos también amplios, cómodos e higiénicos para los artistas y para los tramoyistas y carpinteros, claras y bien acondicionadas dependencias, y un gran escenario, con todos los adelantos conocidos... E n fin, un teatro completamente distinto de la mayoría de los que ahora se hacen. ¡O j a l á nos toque! S. Y J A L V A R E Z Q U I N T E R O S i no tuviera fe en la Lotería, escritor y en los tiempos que corremos, me hubiera ya pegado un tiro en mitad de la calabaza que sustenta mi sombrero. Cuando me toque, h a r é bailar desnudos sobre una mesa- -por dinero baila el perro- -a todos mis enemigos, al son q. ue yo toque en fiestas íntimas que d a r é en m i palacio. ¡T e n d r é un gran cuerpo de baile! c j N o tengo ninguna fe emla Lotería. ¿S i me tocara el gordo? Juego siempre tan poco dinero que, aunque tuviera esa suerte, poco FELIPE SASSONE ¿Y o fe en l a L o t e r í a? Ninguna. Pero si. el gordo viniera a mí, ¡q u é remedio! me conformaría, y lo destinaría todo al teatro. MARGARITA XIRGU N o tengo fe en la Lotería, y la tengo en el teatro; pero, como Felipe Sassone juega, si me tocase la Lotería, pues... ¡m e retiraría del teatro! MARÍA PALOU Tengo mucha fe en la L o t e r í a juego casi siempre. Si tuviera la gracia de ser agraciado con el premio bomba me arrendaría a mí mismo el Coliseum, y liaría zarzuelas y saínetes como en el Ideal. JACINTO GUERRERO L a Lotería no me caerá nunca; estoy s e g u r o j u e g o cuando juego, por compromiso, sin íe ni entusiasmo. S i me tocara, ¿qué haría con tanto dinero? Cobrarlo, y luego, probablemente, el r i dículo; ¡e s demasiado dinero para m í! Pero es tan inverosímil que me pueda caer, que me consuelo recordando aquella célebre aleluya de cuando yo era chico: Trabajo y economía es la mejor lotería. ¿T i e n e usted fe en la L o t e r í a? -m e preguntan. Nunca he jugado, y, además, no me explico que en unos tiempos que se dictan leyes de limitación del capital y la propiedad, se sostenga la Lotería, que hace millonario a uno a costa del bolsillo de los demás. Como no sea por ei- placer de arrebatárselo luego. Como es- imposible que me toque el gordo, no he pensado jamás en su empleo; pero, desde luego, trabajar cómodamente en el teatro. JOSÉ ISBERT ENRIQUE C H I C O T E i Cómo no voy a tener fe en la Lotería si soy dos veces español! Porque ser aviúAv. z es ser español dos veces. Otro día explicaré esto. El maestro Ángel Barrios, que dio la otra tarde, en el clásico coliseo, una interesante audición del trio Iberia, que él dirige. Caricatura, de Sirio.