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A B C. D O M I N G O 18 D E D I C I E M B R E D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G i5 bía producido citó el jefe radical el refrán siguiente: Antaño me picó el grajo y aho- r a resulto hinchado. Se comentó en el grupo la postura del ministro de Obras Públicas ante el problema que los radicales plantearon en la Cámara y D. Alejandro repuso: ¿Pero qué quieren ustedes que hubieran hecho los diputados de la mayoría, venir a a Cámara a decirnos muy bien? Intervino el jefe de la minoría radical, señor Guerra del Río, diciendo: -E l coro al discurso de Prieto lo hacían los diputados de Acción Republicana y los radicales- socialistas, pero no los de su fracción. E l jefe radical le atajó: -Desengáñate. Todos cumplimos con nuestro deber. E l diputado Si Orozco argüyó que su extrañeza era por saber dónde se encontraba ahora la derecha. -E s una posición difícil- -contestó el señor L e r r o u x- -l a de un ministro socialista en el banco azul, ante un problema de esta magnitud. Puesto que son ustedes vencedores, sean generosos. Tengan en cuenta que nuestra misión es facilitar que hombres valiosos que pertenecen a un partido que tardará varios lustros en volver al Poder, estén en condiciones de preparación para ser útiles a la nación desde otros cargos y oíros Gobiernos. Como digo, ahí dentro todos cumplieron con su deber, y al salir aquí fuera todos debemos acordarnos de que cualquier día puede surgir una circunstancia que nos obligue a todos a estar juntos. E l Sr. Hidalgo, que fué el que anoche defendió en el salón de sesiones la proposición radical, se acercó en este momento al grupo, y D Alejandro le d i j o -Y a se le conoce que ha estado usted en Rusia. -E n efecto- -contestó el Sr. H i d a l g o- -t o cia la Prensa me llama demagogo. Pero yo, si hubiera esta noche que volver a defender la enmienda, lo haría con las mismas palabras y argumentos. -Sí- -repuso D Alejandro- ¿Y hasta con los mismos textos? -Desde luego. E n mi casa tengo un centenar de telegramas felicitándome, y ninguno es de elementos anarquistas. E n cambio los hay de socialistas. Don Alejandro continuó diciendo: -E l Sr. Prieto nos dijo anoche que nos habíamos suicidado. Pero si tuviera que mantenernos el- tiempo que nos queda de vida no tendría bastantes patatas. Tampoco él se suicidó anoche. L e está reservado un b r i llante papel en la política, análogo al que desarrolló en Francia Briand, y al que ahor a está abocado Paul Boncourt. Es decir, un papel de primera fila. E l Sr. L e r r o u x se dirigió luego al jefe de su minoría, Sr. Guerra del Río, y le preguntó -B u e n o ¿ustedes en el Gobierno qué hubieran hecho anoche? E l interpelado repuso que hubiese aceptado la fórmula que ofrecía la oposición. De nuevo D. Alejandro d i j o a l Sr. H i d a l g o -E s t o s señores está visto que no sienten l a magnanimidad de la grandeza. Les he d i cho ya que son triunfadores; y no comenten. E l Sr. tlidalgo repuso vivamente: -Doy fe. P o r último, D. Alejandro Lerroux, que tenía en la mano el Diario de Sesiones, de anoche, hizo entrega del ejemplar a un d i putado de su minoría, manifestándole que como era el que llevaba la estadística, h i ciese una relación de los diputados de la minoría radical que votaron la proposición. ¿E s un recuento de fuerzas? -preguntó un periodista. Y el diputado que recibía l a orden, contestó -N o es para ver si alguno de los suicitiados ha dejado ya de existir. INFORMACIONES Y NOTICIAS POLÍTICAS En Justicia L o s recursos c o n t r a los decretos de j u b i lación, desestimados M a d r i d 17. E l ministro de Justicia, a l recibir ayer mañana a los periodistas, dijo que en el Consejo del viernes fueron firmados los decretos desestimando los recursos interpuestos por los interesados contra sus jubilaciones decretadas por este ministerio: Los recursos desestimados son: D o n Diego María Créhuet, presidente de la Sala tercera del Tribunal Supremo. Don Antonio Taboada y Tundidor, fiscal excedente. Don Pío Ballesteros Álava, magistrado del Tribunal Supremo. D o n Ramón García del V a l l e y Salas, abogado del Tribuna Supremo. Don José Aívarez Rodríguez, magistrado de Audiencia. Don Rafael Muñoz Lorente, magistrado del Tribunal Supremo. D o n Mariano de Cáceres y Martín, magistrado de Audiencia. D o n Carlos de L a r a y Herrero, juez de primera instancia. Don Vicente M o r a y Arenas, magistrado de Audiencia. D o n José María Castelló Madrid, magistrado de Audiencia. D o n Vicente Recuero Clemente, magistrado de Audiencia. Don Manuel Moreno y Fernández de Rodas, magistrado del Supremo. D o n Manuel González Correa, magistrado. Don Francisco Delgado Iribarren, abogado fiscal. Don José Santaló Rodríguez, juez de Madrid. Don L u i s Amado Reygondeau, también juez. Don Fernando Garralda y Calderón fiscal. Don José Martín Devesse, abogado fiscal. Don José Márquez Caballero, magistrado, y don Enrique López Frías, magistrado de Audiencia. E l Sr. Albornoz añadió después que los motivos en que se funda l a desestimación de los expresados recursos son, respectivamente, los siguientes: Don Diego María Crehuet del A m o Fué nombrado fiscal del Tribunal Supremo durante la Dictáduna de P r i m o de Rivera, cargo que desempeñó desde el 7 de diciembre de 1925 hasta el 2 de enero de 1928, en que la misma Dictadura le agració con el nombramiento de presidente de la Sala primera de dicho Tribunal. También fué nombrado presidente de la Academia de Jurisprudencia y Legislación, en virtud de disposición dictatorial del Gobierno de Primo de Rivera y por último, perteneció a la llamada Asamblea Nacional, en l a que colaboró asiduamente en la política, del dictador. Don Antonio Taboada y Tundidor: Desempeñó lps. cargos, de subsecretario de Gracia y Justicia y el de director general de Obras Públicas durante la Dictadura ejercida por el general Berenguér, significando así su identificación con aquel régimen ilegal. D o n Pío Ballesteros Á l a v a Desempeñó el cargo de director general de los Registros durante la Dictadura de P r i m o de R i vera y perteneció a la llamada Asamblea Nacional E l Gobierno de la Dictadura U favoreció además con el nombramiento de magistrado del Tribunal Supremo, cargo que vino desempeñando hasta el momento de su jubilación. D Ramón García del Valle y Salas: Fué nombrado director general de Justicia, a las órdenes inmediatas del ministro, Sr. Ponte, durante la Dictadura de P r i m o de R i v e r a habiendo ostentado dicho cargo durante cuatro años. Perteneció a la llamada Asamblea Nacional. D José Alvarez Rodríguez: Fué designado arbitrariamente por la Dictadura de Primo de Rivera, en virtud de Real Orden de 30 de octubre de 1923, para seguir procedimientos contra algunos diputados a Cortes, haciendo de aquella designación tal uso, que motivó su condena por el delito de usurpación de funciones, de la que luego fuá amnistiado por aplicación del decreto dé 14 de abril de 193i. Posteriormente fuá nombrado por el mismo Gobierno de Primo- de Rivera gobernador de Valencia, cargo que desempeñó hasta el mes- de abril de 1927. D Rafael Muñoz Lorente- Fué gobernador civil. de la Dictadura de Primo de Rivera y desempeñó, además, el cargo de d i rector general de Administración local hasta J. 928, en que la misma Dictadura le. nombró magistrado de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo. D Manuel Moreno Fernández de Rodas: Desempeñó el cargo de fiscal del Tribunal Supremo durante la Dictadura del general Berenguér, cargo en el que permaneció hasta la proclamación de la República, i- echa eri que fué destituido. Durante el ejercicio dé su cargo dirigió ciriculares a los fiscales para que persiguieran a los elementos hostiles a l régimen dictatorial. Los Sres. Cáceres Martínez, M o r a A r e nas, Castelló y Madrid, L a r a y Guerrero y Recuero Clemente: fueron gobernadores, alguno de ellos de diferentes provincias, durante la Dictadura de P r i m o de Rivera, demostrando así su identificación con aotief régimen ilegal, al eme no sólo acataron, smo ciue prestaron colaboración voluntaria desde un puesto gubernativo. Los Sres. González Correa, Delgado I r i barren. Santaló Rodríguez, Amado, Garralda Calderón, Martínez. Deveses y. Sánchez, Márquez Caballero y López Frías, fueron gobernadores durante la Dictadura de Berenguér, hallándose, per tanto, en. el, mismo caso eme los anteriormente citados. Se ha estimado- -continuó diciendo, el séñor Albornoz- -el recurso interpuesto r- or D. Buenaventura Sánchez Cañete. Este señor fué gobernador del Gabinete Áz- nar. No ¡se puede decir que este Gabinete fuese an Gobierno constitucional, pero notoriamente tenía una significación enteramente, distinta a las dos dictaduras, y en consideración á esto se ha accedido al recurso por él interpuesto centra su jubilación. 1 F i r m a de S E el presidente d e ía República Madrid 17. Hacienda. -Varios decretos, fijando- la cifra relativa de los negocios efectuados por varias Sociedades extranjeras. Decreto nombrando interventor del Depósito franco de Barcelona a D Modesto A l varez Sanahuja. Decreto sobre regulación de determinadas rifas que se celebraban sin autorización competente, para su extinción en el plazo de diez años. Otro decreto dando por terminado el estampillado de billetes del Banco de España. Otro promulgando la lev exceptuando del recargo del treinta por ciento sobre el cañón de superficie, a que se refiere el artículo 2. de la ley de i ó de marzo de 1032, las minas, cualquiera que sea. el cañón de superficie con que contribuyan. s D o m i n g o ts, T H E P A W S A U T
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