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FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN E n A t o c h a el D o n o s t i a que ganó, mereció perder Decididamente, el campo de San Mames no es tan fiero... El Madrid le perdió el respeto hace- tiempo y obtuvo en él algunos de sus mejores éxitos. Ahora le ha tocado el turno al Español, que siempre había tuu- jragado en el histórico -Se sabía ya que el Español venía con ganas a este torneo de Liga; pero no se esperaba- -esto es lo cierto- -que su voracidad alcanzara lo heroico. Llegado el momento de que los leones se comieran al domador con sus abundantes medallas; el domador ha tenido mucho más apetito. El triunfo del Español sobre el Athleiic de Bilbao, en el propio cubil de los campeones de España, es la nota cumbre de la jornada última. Difícil es hacer más de lo que han hecho los catalanes, pues escalan el primer puesto y se despegan, con dos puntos de distancia de la jauría Madrid- Barcelona- Athletic de Bilbao, que ahora les perseguirá fieramente. De estos cuatro favoritos, el Athleiic de Bilbao es el que queda en situación más difícil, puesto que hasta ahora solamente ha jugado un partido en el exterior, mientras los tres restantes se han entregado por dos veces al excursionismo. En otros campos, más o menos históricos, vencieron los campeones. Ninguna otra nota de verdadero interés. Como no sea la buena actuación del Deportivo Alavés en San Sebastián, que le permite recoger algunos elogios de estilográfica. Esto quizá le consuele de los dos puntos que ha dejado en Atocha, a pesar de todo. En la segunda división, cosas veredcs El Murcia se traslada a Castellón; va, vence y se lleva a casa dos punios que le afianzan en el puesto de honor. El Osasuna, que tan magnífico triunfo había logrado en Madrid, naufraga en su propío campo ante un Unión de Irán, que acaba de elizeguizar su veteranía. Y el Athletic de Madrid, sin los caireles que se suponían ases, logra en Sevilla un empate a cero, y un punto, que puede ser el punto de partida de una rehabilitación rápida. Lo demás, sin gran importancia. Puede observarse, sin embargo, que los equipos gallegos y asHir anos luchan con un gran equilibrio, ganando, por lo menos que se puede ganar, el equipo envuelto en las delicias de su césped y de sus secuaces. Todo lo que ustedes quieran como estrépito, en la tercera división. Esta gente es revoltosa. Y ahí tiene usted -15- 1 a favor del Zaragoza, contra el Huesca, que nos permite pensarlo todo... del Huesca. Y ahí vienen ustedes a los. hercúleos abusando de sus bíceps (7 2) frente al Gipinástico. -J. M Resultados de la primera división Athletic- Español Madrid- Betis Racing- Valencia Donostia- Alavés Barcelona- Arenas 0- 2 4- 1 2- 0 3- 1 5- 2 J G. E P. P. Clasificación Español Athletic Madrid Barcelona Betis 4.4 0 4 4 4 0 0 8 6 6 6 3 I 1 1 0 3 2 o 1 1 I 1 2 0 Valencia. Donostia D Alavés Racing Arenas. 4 4 4 4 4 2 0 2 2 2 3 3 2 4 4 1 0 3 032 0 4o Madrid, 4; Betis, i T r i u n f o fácil p e r o gris de ¡os madridistas El retroceso y la explicación. -Es pronto para que el bando madridista esté saturado de- fútbol, y sin. embargó la impresión de varios de sus jugadores es la misma que la que los equipos producen en el mes de mayo, cuando la temporada toca a su fin, y muchos futbolistas parecen extenuados por cansancio físico y por desgana futbolística. L a inclusión de Olivares en el ataque dio el triunfo al Madrid, sin ningún género de dudas. Porque si este muchacho, cuya ausencia estuvo anunciada, hubiera quedado en la caseta, en la vanguardia merengue no habría quedado ningún artillero. E incluímos a Luis Regueiro entre los no disparadores, porque en los últimos encuentros la obsesión de coadyuvar al apoyo del medio derecha, pese, a su codicia y velocidad, le -impide llenar su verdadero puesto como podría hacerlo. E l resto del equipo, confiado o displicente, hizo un juego falto de ese. brío que ha sido la característica hasta hace poco tiempo. Apagados los fuegos atacantes, sin entusiasmo los medios, y fallones los defensas, la delantera hética pudo imponerse, empujada por un trío medio en el que Soladrero, sin efectismos, llenaba el campo y servía juego, si no con precisión, con energía y rapidez. Pero en la vanguardia no hay facilidad para el disparo. Se combinan bastante bien y el extremo derecha, T i m i m i velocísimo, coloca hábilmente balones que se pierden en la lentitud de los pases preparatorios, dando tiempo a la intervención contraria. L a decoración cambió en el segundo tiempo por el cansancio de los andaluces, tanto como por la mayor resolución de los madridistas. N o llegó, sin embargo, a exhibir el M a d r i d aquel juego brillante de tiempo atrás. Fueron dominadores porque los medios pudieron, contener a unos hombres cuyas; esca- patorias aisladas no ofrecían peligro, pero la homogeneidad de la vanguardia se rompía por el desacierto de H i l a r i o síntesis de la lentitud del fracaso. Y llegó el final con un triunfo justificado, porque los vencedores habían demostrado su superioridad, pero pudiendo observar todo el público que en el juego del M a d r i d se ha operadoun retroceso, un descenso, que si no es pasajero, será: peligrosísimo. La diferencia en el marcador. -í. a, codicia de los andaluces inclinó el partido a su favor al comienzo. Los medios absorbieron fácilmente a una delantera- local donde H i lario era su más leal colaborador, y en la que Soladrero sabía abrir el juego para caer sobre la meta madridista. Ante ésta, la pareja internacional también parecía desorientada... N o marcaron los verdiblancos por irresolución de los delanteros, y cuando domina. ban, una feliz escapada permitió a Luis Regueiro llevar lejos el balón, para pasarlo, cuando más acosado estaba, a Olivares. E s te dribló todavía a un defensa y, solo, ante el marco, disparó terriblemente... y la pelota salió con raro efecto, desorientando a Jesús, para colarse rozando el poste. P a r a gran parte del público fué un tanto colocadísimo, detalle que no discutiremos sin conocer la opinión del propio cosechero. Todavía continuó el esfuerzo andaluz, que en algunos momentos llevó la desorientación completa a las filas locales, cuyos medios eran continuamente desbordados. Hasta que a la media hora, T i m i m i el mejor delantero, envió un gran centro, que Capillas remató con un cabezazo excelente. Por las gradas donde se agrupan los adeptos soplaron vientos de fronda, casi de tormenta. Los defensas jugaron mejor, y, sin restablecerse el equilibrio, los héticos fueron contenidos, y en el último minuto, tal vez cuando ya había pasado, una escapa de O l a so, con centro sobre la marcha, fué rematada con certero cabezazo, lejos de toda posible intervención de Jesús. Fué un segundo goal, oportuno para devolver la tranquilidad a los madridistas, que desde que comenzó el segundo tiempo respiraron más tranquilos. N o mejoró la clase de juego, pero concluyeron los entusiasmos y las energías del Betis, cuyos delanteros, absorbidos ahora por los medios locales, apenas si pasaron del centro del campo media docena de veces; ocasiones, no obstante, en las que el peligro para Zamora fue extraordinario. Sobre todo al comienzo, cuando un gran remate se estrelló en la cruz del marco, y hubiera sido el empate... A los ocho minutos, en un castigo que Olaso envió sobre el marco andaluz, Olivares intervino con la cabeza, y Jesús- a pesar de saltar, dejó pasar e l esférico, rozando el larguero! p a. tres tantos, y. soggsimdo
 // Cambio Nodo4-Sevilla