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A B C. M A R T E S 27 D E D I C I E M B R E D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 20. personas que se hallaban dentro del edificio al iniciarse las llamas no pudieron darse cuenta del lugar de donde salían, y como el fuego adquirió tan enormes proporciones en tan pocos momenós, ios vigilantes sólo tuvieron tiempo de abandonar rápidamente el edificio paya no morir asfixiados dentro de él. Se hallaban en el interior de los almacenes los siete vigilantes que prestaban servicio y seis dependientes que estaban encargados de l a organización de. escaparates. Estas trece personas han comparecido ante el Juzgado para explicar l a forma en que se produjo el incendio. U n a de las primeras personas que se dio cuenta de éste, según se ha asegurado después, fué el doctor Sanz y Ricart, que en los momentos de empezar á salir el humo por los huecos del edificio pasaba por delante de éste. E l doctor es el médico de los propietarios de los almacenes. Inmediatamente avisó por teléfono de lo que ocurría, a los señores Conde, dueños de E l Siglo, y éstos se personaron en, el lugar del siniestro. Ramblas. Se puede decir que toda Barcelona ha desfilado por- delante de los almacenes. quiso dicho jefe emitir ninguna opinión acerca de las causas del siniestro. Solamente dijo que la rápida propagación del fuego era debida a la- configuración del local. A media noche se practicó en l a pared del edificio del Banco Hispano Colonial un agujero, y por él penetró u n bombero en los sótanos de E l Siglo, donde se halla l a caja acorazada, comprobando que ésta no había sufrido desperfecto alguno. L o que manifiestan unos vigilantes de Jos almacenes Uno de los, vigilantes que se hallaban frente al edificio, dando, muestras de gran desesperación durante él incendio, fué interrogado por los periodistas, a los que manifestó que se hallaba de guardia en el i n terior de los almacenes, de los cuales salió a las siete. y media de la mañana para hacer un encargo. A l regresar se encontró con. el incendio. Expresó gran extrañeza por l a rapidez con que adquirió aquellas proporciones y, sobre todo, por no haber logrado la extinción en los primeros momentos. Otro de los vigilantes dijo que se dio cuenta de la magnitud del siniestro al iniciarse éste, y que cuando trató de utilizar los extintores no pudo realizarlo, porque sufrió quemaduras en ambas manos y experimentó síntomas de asfixia por la gran cantidad de humo. L o s almacenes incendiados eran una institución barcelonesa Los almacenes E l Siglo habían sido fun dados en el año 1881, por l a razón social Conde, Puerto y Compañía, que más tarde se convirtió en Conde y Compañía. Actualmente estaba constituida j; on el nombre de Sociedad Anómroa Grandes Almacenes de E l Siglo. E r a una institución barcelonesa que había conseguido gran popularidad, y que actualmente ocupaba los inmuebles números 3, 5 y 7 de l a Rambla de los Estudios; el de la plaza del Buen Suceso, que anteriormente fué casa de Correos, y tres casas de l a calle de X u c l a A las ocho de l a noche se reunieron en un local del Pasaje de los Angeles la mayoría de los empleados que prestaban servicio en el mismo. U n a comisión de ellos habló con el gerente, el cual los h a citado para hoy lunes, a las diez de l a mañana, al objeto de cambiar impresiones con todo el personal. E l número de empleados pasa de un millar. L o s dueños de los almacenes presencian el incendio D o n Fernando Conde y D Leopoldo Olabarría, que acompañados de sus hijos, don Fernando y D Manuel, se presentaron en los almacenes, a l recibir el aviso, se mostraron muy apenados, según manifestaron, por l a situación que se crea a. los empleados de l a casa, e n número de más de un millar, que quédrán sin trabajo, lo que agravará la crisis obrera que se siente en Barcelona: Muchos de estos empleados llevan y a más Ide treinta años de servicio en la casa. U n a vez extinguido el incendio, los gerentes de los almacenes, en unión de ios propietarios, intentaron penetrar en los sótanos, donde se. hallaban las caj ás de caudaJes, con objeto de recoger ios valores en ellas depositados. Pero tuvieron! que desistir de su propósito, porque amenazaba nuevo derrumbamiento. L o s bomberos tampoco pudieron llegar al centro del edificio, por este mismo motivo. Reconocimiento de los peritos L o s peritos que han reconocido los edificios que han sido pasto de las llamas han informado, que es imprescindible el derribo de los muros del inmueble de la calle de Xucla, pues constituyen un peligro para el tránsito. Se asegura que también será derrumbada la. pared contigua al. local donde está establecido el Banco. Hispano Colonial. N u e v o s detalles del siniestro L a magnitud d e las pérdidas y la situación de los empleados N o se puede fijar con exactitud la magnitud de las pérdidas, pero: se cree que éstas oscilan entre 25 y 3 0 millones de pesetas, pues las existencias qué había en los almacenes se habían aumentado actualmente en una gran cantidad de juguetes con motivo de las fiestas de estos días. Se cree que el edificio estaba asegurado en 2 0 millones de pesetas. A l enterarse- de lo ocurrido acudieron al lugar del suceso muchos empleados de E l Siglo, que lloraban amargamente ante los almacenes incendiados. Algunos de ellos tuvieron que ser retirados de aquel lugar, víctimas de síncopes y desfallecimientos. L a s farmacias de los lugares próximos sirvieron. para prestar asistencia a muchas mujeres, que eran víctimas de ataques de nervios. Sólo se ha salvado el material de escritorio y dependencia de caja, que se hallaban en uno de los pisos. También han sufrido escasos daños los sótanos. Barcelona 26, 3 tarde. C o n respecto a 1 forma de producirse el incendio, uno de los Continúa los trabajos de los b o m- tres empleados de. E l Siglo, que se hallaba dentro del establecimiento, ha hecho ma. beros. N u e v o s hundimientos nifestaciones que coinciden con lo relatado respecto al escaparate y los ferrocarriles en Los bomberos, provistos de reflectores, miniatura que en él funcionaban. continuaron durante toda la noche sus traComo al romperse los cristales del escabajos para dominar los pequeños focos que parate se estableciera una gran corriente de aún subsistían. Se creía que en las primeras aire, el fuego penetró dentro del edificio, exhoras de l a noche podrían entrar los bomtendiéndose rápidamente por todo él, y cuanberos en l a parte central del edificio para do pudo advertirse ya aquél había adquirisofocar el fuego definitivamente. do una gran intensidad. A las. seis de la tarde se hundió, una pared del edificio que daba á la calle de Xucla. L o s E l o g i o s a los que contribuyeron cascotes arrastraron los balcones de una casa contigua. a Ja extinción L o único que sigue constituyendo peligro Se hacen grandes elogios del Cuerpo de a juicio del jefe de los bomberos, es el estado Bomberos, pues todos sus individuos trabajaerr que han quedado algunas paredes. N o ron denodadamente y. con riesgo de sus v i- L a noticia en Barcelona L a noticia de que los almacenes E l Siglo eran pasto de las llamas conmovió a l a ciudad. Millares de personas se trasladaron al lugar del siniestro y, vieron con emoción Ja incidencias de éste. E n todos los sitios se comentaba y producía gran consternación l a situación de las familias que dependían de los almacenes. Durante toda la tarde resultó imposible el tránsito de personas y vehículos por las das. Como el público se había estacionado en gran número frente al edificio, se destacaron de entre él espontáneamente cincuenta o sesenta personas, que ayudaron a GRAN GIMNASIO los bomberos en sus tareas con gran enerBaños de Vapor Calor Luz gía, digna de todo elogio. Masajes Duchas Solarium Mecanoterapia. También desde los primeros momentos acudieron los soldados del Cuerpo de A v i a PJ Manuel Becerra, l o ción, que se alojan en el cuartel situado en RA I0 TE APEA Teléf. 56.o23 Madrid. Profunda y superficial. lugar próximo, y entre ellos, se estableció Afecciones tumorales, más tarde u n servicio de vigilancia, porque inflamatorias y cutáneas muchos de los vecinos de la calle de X u c l a se vieron obligados a abandonar sus viviendas, GUISOS mKmJkf: sQm y en su precipitación dejaron abiertas las Fracturas Escoliosis Mal puertas y ventanas de las mismas. de Potf Tumores Blancos Os teomielifis Parálisis etc. Entre los espontáneos se hallaban los funcionarios de la Catalana del Gas, señores Fernández y Mols, quienes, con riesgo de sus vidas, penetraron en el edificio de E l Siglo. y cortaron la corriente del gas en todo el edificio de las oficinas y dependencias del mismo. E l presidente de la Generalidad les ha felicitado efusivamente. Mientras se celebraba un festival en un edificio próximo a E l Siglo, y en el que tomaban parte los Exploradores, marcharon éstos rápidamente al lugar del siniestro, colaborando muy eficazmente en l a extinción de aquél, así como en todos los trabajos que les encomendaron.
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