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-AB C. V I E R N E S 30 D E D I C I E M B R E D E 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A 1 P A G 16. i preferencia a los m á s antiguos, en cada categoría y clase, siempre que tengan aptitud para el cargo, a juicio de l a Dirección Genera) En Estado S i g u e enfermo el s e ñ o r Z u l u e t a Madrid 29. Tampoco asistió hoy a su despacho, per continuar enfermo, el ministro de Estado, Sr. Zulueta. Esta mañana conferenció con el subsecretario, Sr. Ocerín, el embajador español en Roma, Sr. Alomar. En Agricultura L a C o n f e r e n c i a Industrial S e d e r a Madrid 29. E l ministro, Sr. Domingo, hizo a los periodistas las siguientes manifestaciones -Se ha celebrado estos días en el ministerio l a Conferencia Industrial Sedera, a l a que han asistido representaciones del Fomento de Trabajo Nacional, del Comité Industrial Algodonero, de los Colegios del Arte Mayor de la Seda, de Valencia y de Barcelona; de la C á m a r a Nacional de Industrias Químicas, de los tintares de seda, de la A s o ciación Industrial A u x i l i a r de la Textil, de la Agrupación de Torcedores de Seda Natural y Seda Artificial, de los fabricantes de cintas, etc. E l objeto de l a Conferencia ha sido estudiar las medidas de Gobierno y de organización de l a industria, que se consideren adecuadas para dar a esta riqueza su debida valoración en la economía nacional, y salvarla de la situación crítica que atraviesa actualmente. M e han sido entregadas las conclusiones, que han sido tomadas por unanimidad. Las estudiaré, aceptando de ellas cuanto considere de conveniencia para dicho Centro, interés conjunto de la economía nacional. H o y salgo nuevamente para Alicante. E l sábado asistiré a la clausura de la Semana Pedagógica de Castellón. Los mestros han tenido la gentileza de invitarse y quiero corresponder a ella. E l domingo p r o n u n c i a r é un discurso en Alicante, y el mismo domingo r e g r e s a r é a Madrid. A usted le constan mis convicciones republicanas tan antiguas como mi vida, así como que n i soy ingeniero, n i he pertenecido jamás a la casa Echevarrieta; pero aun llegando a comprender que en aquel momento no lo recordare, rio puedo concebir es su olvido de la carta que usted me dirigió y de l a qué cdpio el siguiente párrafo: Recuerdo perfectamente que minutos después de temar yo. posesión del cargo de ministro de Obras Públicas, verbaknénte me presentó usted la dimisión de presidente del Citlcuito de F i r mes Especiales, dimisión que roa reiteró usted en carta de fecha posterior. P o r entonces no tenía yo. nada decidido con respecto a l a organización que pudiera darse al Circuito de Firmes Especiales y per eso nada le expuse. Con sus. propias palabras queda desvirtuada s u afirmación en. el Congreso, y 1 único motivo al que puedo atribuir su actitud es que me sigue uniendo al S r Eichevarrieta una vieja, leal y absolutamente desinteresada amistad... De usted affmo. s. s. q. e. s. ra. José María Gomales. tución y que. ya en l a Prensa se ha- natnaat del Sr. Moles a este objeto. -De mi dimisión- -insistió- -no hay nada. A la ipregunta que se le hizo de cuándo pensaba regresar a Marruecos, respondió! que no lo sabía exactamente, pero que su- ponía que sería dentro de l a próxima semana. Un ruego de don Basilio Alvarez sóbrela enseñanza en los cuarteles Madrid 29. E l diputado a Cortes D B a silio Alvarez ha dirigido a los ministros de la Guerra y de Instrucción Pública el siguíente ruego: E s sabido de todos que l a instrucción pública en E s p a ñ a fué siempre l a cenicienta del Estado, hasta tal punto, que fué el analfabetismo l a mayor lacra social de nuestra patria. E n cada región, aun ñú cada pueblo, faltaban numerosas escuelas con arreglo a la población, y aun en las grandes capitales, incluso Madrid, el n ú m e r o de establecimientos de instrucción primaria era infinitamen- te inferior a las necesidades sentidas y fuertemente acusadas. Gomo las estadísticas son deficientes, loa efectos de esta situación de analfabetismo nacional casi rio se advertían, sino cuando por consecuencia de esa incultura ambiente, las pasiones restallaban con fuerza bruta, sin. este dique que les pone la cultura, y la. educación. E l mejor punto de contraste era el reclutamiento de mozos para el servicio del E j é r cito. M u y cerca del 50 por 100 de los que ingresaban en filas- -téngase en cuenta que la redención a metálico y posteriormente el servicio de cuota agudizaban el horror vergonzoso de las cifras- -eran analfabetos. Cuando salían de los cuarteles, cumplida su misión de servir a l a Patria, muchos de éstos sabían leer y escribir, y algunos que tenían capacidad y talento para los estudios, se enfrentaban con la vida para seguir en adelante vencedores de su pobreza y adversidad de origen. ¿Quiénes- eran los maestros de estos soldados? Sencillamente los capellanes de los regimiento Pero éstos se han suprimido, porque el laicismo del Estado desalojó de toda actividad oficial a los sacerdotes. Y yo me pregunto, y pregunto al- señor ministro de la Guerra, en primer término, y llamo Ja atención sobre ello al señor ministro de Instrucción P ú b l i c a ¿Quiénes ejercen ahora esa función? ¿Cómo se ejerce? H e aquí un problema intenso, urgentísimo, que nadie se preocupó de presentar, ni ofreció soluciones para su resolución inmediata. Los cuarteles llevaban en sí una función docente, de alto interés social, que no puede desdeñarse, que no. debe, en modo a l guno, dejarse en el olvido. ¿N o ha pensado en ésto el señor ministro de l a Guerra? ¿C ó m o al señor ministro de Instrucción Pública no se le ha ocurrido pensar en que el analfabetismo debe seguir siendo combatido a sangre y fuego, allí donde se manifieste, y en que es el E j é r c i t o donde más se exterioriza y donde mejor remedio puede dársele, como antes se le daba? Por otra parte, y pese a la plausible actitud del Gobierno de la República, que tan enérgicamente ha atacado el mal oon la creación de miles de escuelas, son muchos los maestros, particularmente los llamados del segundo escalafón, que siguen luchando con la escasez de sus emolumentos, con las dificultades de la vida. Y yo me permito, ofrecer a los señores ministros de l a Guerra y de Instrucción Pública esta iniciativa, que, además de dar un tono de uniformidad a la Pedagogía nacional, llevaría a los cuarteles un aliento de civilidad- Para sustituir en aquella sagrada misión pedagógica que los capellanes castrenses dfis Ministros de viaje. Hasta el martes no habrá Consejo M a d r i d 29, 6 tarde. A y e r salió para A l i cante, donde piensa descansar unos días, el ministro de Instrucción Pública. Los ministros de Obras Públicas y A g r i cultura también marchan a l a misma capital, donde pasarán sábado, domingo y lunes. Les Consejos de ministros que se celebren en esta próxima etapa serán por las tai- des. Así los ministros podrán dedicar íntegramente las mañanas al despacho en sus departamentos. una dimisión Madrid 29, 6 tarde. H a presentado la dimisión de su cargo, ccsi carácter irrevocable- -según dice anoche un periódico ministerial- el subsecretario de Agricultura, señor Valiente. Acerca de un incidente en la se sión de anteayer en las Cortes M a d r i d 29. Recibimos la siguiente carta: M a d r i d 29 diciembre 1932. Señor director de A B C. M u y señor m í o Mucho le agradeceré dé Cabida en el periódico de su digna dirección a la carta que con esta fecha dirijo al m i nistro de Obras Públicas rectificando una afirmación hacha por él ayer en el Congreso y que ha sido recogida fielmente en el número correspondiente al día hoy de A B C Enviándole mis, más expresivas gracias anticipadas quedó de usted- atento seguro servidor q. e. s. ra. José M. González. Excmo, Sr. D Indalecio Prieto, ministro de Obras Públicas. M u y señor m í o E n el Extracto Oficial de i á sesión celebrada por las Cortes en el día de ayer he leído una interrupción de usted a las falsas. afirmaciones de D Eduardo Oitega y Gasset de que era ingeniero en la casa Echevarrieta y de que fui gran amigo del general Primo de Rivera, con quien jamás he cruzado la palabra, interrupción que me interesa quede públicamente rectificada (a cuyo efecto envío copia de esta carta a los periódicos) ya que no tan sólo confirma aquellas afirmaciones, sino que añade otra igualmente inexacta, cual es la de que usted me destituyó del cargo de presidente del Circuito de Firmes Especiales, con el que me honró él primer Gobierno de la República, a La aplicación de la tasa del tres por ciento en las tarifas ferroviarias Madrid 30 E l ministro de Obras Públicas ha dispuesto que, a- partir del primero de enero, y para, incrementar el fondo destinado a suplemental los haberes del personal ferroviario, la tasa del tres por ciento que se imponía a viajeros y mercancías, en las percepciones superiores a 1,50 pesetas, grave los billetes de viajeros desde una peseta y las- facturaciones de mercancías, desde 50 céntimos. El comisario superior de España en Marruecos, en Madrid. Su conferencia con el jefe del Gobierno Madrid 29, 6 tarde. E l comisario superior en Marruecos, Sr. López Ferrer, que se encuentra en Madrid desde anteanoche, celebró ayer una entrevista con el jefe del Gobierno. D i j o a los periodistas, después de la confererria, que habló con el presidente de todos les asuntos de Marruecos y especialmente del incidente ocurrido en Bab- Tazzá, que, a juicio del Sr. López Ferrer, ha carecido, de importancia. L o atribuye a maniobras de carácter comunista. U n periodista preguntó al Sr. López F e rrer acerca de ios rumores que han circulado estos días de que venía a presentar su dimisión, a lo que el interpelado contestó desmintiéndolo rotundamente. N o obstante, manifestó que se había pensado en su susti-
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