Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A E C. S Á B A D O 31. D E D I C I E M B R E D E 1932. E D I C I Ó N DÉ ANDALUCÍA. P A G 2 LA. A S O C I A C I Ó N S E V I LLANA DE CARIDAD U n escrito sobre su crítica situación financiera Los señores Revilla y Gamero Martín, v i cepresidente y secretario, respectivamente, de la Asociación Sevillana de Caridad, han visitado al señor alcalde, con el que han celebrado un cambio de impresiones respecto de la situación de aquella entidad benéfica y haciéndole entrega del escrito que a continuación reproducimos. E l Sr. Bandera ofreció a dichos señores cooperar con todo entusiasmo al remedio de l a crisis por que la Asociación Sevillana de Caridad atraviesa, anticipándoles que espera poder liquidar los atrasos del corriente año antes de cerrar el ejercicio correspondiente. H e aquí el escrito entregado: Cerró esta benemérita y cada vez más necesaria institución el ejercicio de 1931 con u n déficit, diferencia entre sus ingresos y gastos, de unas 52.000 pesetas, parte del cual aplicable a la falta de pago de las subvenciones municipales correspondientes a los meses de octubre, noviembre y diciembre, importantes, en junto, unas 37.000 pesetas. P a r a que esta circunstancia no surtiese sus naturales efectos en la función benéfica ríe la institución de caridad, agobiada por una demanda creciente por días de socorros, como consecuencia de la angustiosa crisis económica por que la ciudad atraviesa- -fenómeno que, naturalmente, había de repercutir de manera harto sensible en la Asociación Sevillana de Caridad- ésta se vio obligada a pignorar en esta Sucursal del Banco de España parte importante de las donaciones que mantenía en reserva para atender su déficit normal, relativamente pequeño, obteniendo así de dicho establecimiento un crédito de 75.000 pesetas. Confiábamos en que las reiteradas, solemnes, y, sin l a menor duda, bien intencionadas promesas del Sr. Alcalde, presidente efectivo de la benemérita Institución, de liquidar sus descubiertos y, además, normalizar sus pagos mensuales, permitirían a ía A s o ciación ir recuperando aquellos valores pignorados. M a s no sólo no. ha ocurrido así, sino que, por el contrario, la falta de pago puntual de las subvenciones municipales durante el transcurso del año actual de 1932, ha obligado a lá Asociación a nuevas y sucesivas operaciones de crédito con la garantía de otros valores en reserva, operaciones que alcanzaron en este año la cifra efectiva de 99.000 pesetas. Por. lo que, en total aquélla ha visto mermadas sus reservas en 174.000 pesetas efectivas, de las cuales corresponden al Excmo. Ayuntamiento 113.000, cifra a que se eleva en la actualidad su descubierto para con esta Asociación de Caridad. L a angustiosa situación que tal estado de cosas crea a la benéfica institución se ve agravada a! máximo extremo con la rebaj a acordada por la Excma. Corporación M u nicipal, al aprobar sus presupuestos para el año 1933 de un cincuenta por ciento de la subvención que para aquélla figuraba en los del año 32; que si bien está sin liquidar desde la correspondiente al mes de mayo hasta el de diciembre, inclusive, no dudamos que, al fin, habrán de ser hechas efectivas arbitrando los medios que sean precisos, incluso atendiendo su índole, declarándola obligación preferente a liquidar en el año 1933. Con esto y con el pago puntual de las nuevas subvenciones tenemos que contar, indefectiblemente, si se han de atender los socorros, siquiera sea trabajosamente, sin descuidar un momento, de otra parte, el fomento de las suscripciones particulares; y será oportuno recordar enseguida, que para que esto último sea de algún positivo resultado, se hace indispensable que, dentro de lo que las circunstancias permitan, se procure por las autoridades el posible cumplimiento de lo que las Ordenanzas disponen acerca de la mendicidad callejera, que con su extraordinaria extención actual y por razones que no precisa citar aquí, retraen no pocas aportaciones a la entidad, cuya misión es atender con la mayor extensión posible, la indigencia. S i las condiciones qué van reseñadas. no se realizan a todo trance, las ya bien escasas reservas de que podríamos disponer tendrían que seguir el mismo camino que siguió l a mayor parte de las que la Asociación pudo lograr merced a la munificencia de benemé ritos donantes, especie- -valga la expresión- -ya agotada, por desgracia o, por lo menos, rarísima en las actuales circunstancias. Y fatalmente, la vida de la Asociación Sevillana de Caridad, al cabo de treinta y dos años de existencia y de labor humanitaria tendría que cerrar sus ventanillas, dejando sin amparo a los tres m i l individuos que actualmente socorre... E n una palabra; sin las condiciones que líneas arriba quedan expuestas, la Asociación de Caridad no podría terminar, n i con mucho, el año que empieza. T a l es la realidad, la verdad desnuda que venimos obligados a mostrar al excelentísimo Ayuntamiento y a Sevilla entera, como un grito de angustia por y en nombre de tanto desgraciado como en la benéfica institución encuentra cierto amparo. ¿N o contribuirá el Excmo. Ayuntamiento a que estos tristes augurios se desvanezcan? C o n sincera lealtad declaramos que persiste nuestra esperanza; que confiamos en que, con la posible rapidez sean liquidadas las 113.000 pesetas quería Corporación adeuda a la A s o ciación, asi. como que. además y a- partir delnies de enero, ni uno sólo dejará de ser satisfecha la mermada subvención total que figura en los nuevos presupuestos. Anticipadamente consignamos nuestra gratitud por el esfuerzo que sabemos supondrá. Sevilla diciembre de 1932. -El vicepresidente primero, Jitán Revilla García. -El secretario, Antonio Gamero Martín. TRASLADO D E L CUERPO D E L APÓSTOL S A N TIAGO E l acto de la ofrenda Santiago de Compostela 30, 2 tarde. E n la Catedral se ha celebrado con inusitado esplendor y solemnidad el acto del traslado del cuerpo del Apóstol. Hubo una procesión m i trada por el interior del templo con el canto de Chirimías, funcionó el botafumeiro y la concurrencia de fieles fué extraordinaria. Como desde que. el Estado suprimió la consignación para la ofrenda tradicional, ésta se ha hecho mediante suscripción popular la cifra lograda fué extraordinaria. L a hizo el médico D Anselmo Padín, vicepresidente de la Archicofradía del Apóstol, a quien acompañaban comisiones de distintos Centros y entidades. E n el Ofertorio de la misa, un delegado se acercó al altar, pronunciando una sentida invocación. D i j o que en nombre de los católicos de Galicia; y España entera ofrendaba, al Apóstol Santiago el óbolo que testimonia la fe predicada por él y que perdura en el corazón del pueblo, a pesar de todas las acechanzas de los enemigos de la Iglesia. Discurso del arzobispo E l arzobispo, D r Zacarías Martínez, que recibió la ofrenda, le contestó que la mejor que podía hacerse era imitar sus virtudes, dando hasta la vida, si era preciso, pues por nuestro Redentor todo se debía dar. Más que nunca hoy- -añadió- -debemos amarle, pueá avivado el odio contra él en estos momentos en que vamos a celebrar el X I X Centenario de la redención del mundo, es obligado que todos nos sumemos a este sublime acontecimiento, ante el cual nada son los otros que encierra la Humanidad. N o se concibe, tanto odio a Cristo, que cruzó! a Tierra haciendo el bien, y que desde la cruz oró por sus mismos verdugos. Como católicos creemos en la existencia de Satanás y sus huestes formidables, hoy desplegadas por el mundo entero. Más aún: en algunas naciones se sienten los efectos de esa fuerza satánica innegable. Y si como dicen los teólogos, cada ángel constituye por sí una especie, los ángeles rebeldes que hoy luchan contra Cristo a las órdenes de Lucifer, parecen formar una casta especial, un género de aquéllos de que nos habla el Salvador en el capítulo X y i l del Evangelio de San. Mateo, duros, crueles, tozudos, contumaces, tan unidos al posesor como la lapa a la roca marina, y que sólo pueden ser expulsados con la oración y el ayuno, es decir, con la oración y l a penitencia. Y a sabéis, pues, lo que hay que hacer para que el Señor, justamente irritado por las ofensas horribles que recibe, contenga los rayos de su i r a y se apiade de nosotros, enviándonos al Arcángel San Miguel y al Apóstol Santiago para vencer a esos enemigos. Y a que de los hombres poco podemos esperar, hace falta la oración y la penitencia. Oración y penitencia nos ha pedido Nuestra Santa Madre la Iglesia Católica, durante el Adviento, como el Bautista a los judíos, para que preparásemos los caminos del Señor. Por acción y penitencia os pedimos tamjjién en nuestra última exhortación pastoral, y a la vez que recéis el Santo R o sario en sus Misterios Dolorosos y el de las Santas Llagas y la visita al Sacramento del altar, donde está la fuente del consuelo y de la vida. Sabemos que muchas almas católicas han seguido nuestros consejos; pero sabemos también que otras muchas que llevan ese nombre glorioso no nos han oído y viven privada y públicamente la vida de antej, sin mortificarse en nada, sin privarse de nada de lo que exige el placer de la carne y de los ojos, y como si la amenaza divina no fueíe también contra eilos como contra los tibias, los indiferentes y los cobardes, capaces de sacrificar al justo por no disgustar al César tiránico la iniquidad triunfante. V i v e n como si el Justo, el Redentor de los hombres no hubiese venido al mundo. N o hablemos de los nuevos apóstatas que hace dos años se llamaban hipócritamente católicos y hoy persiguen a la Iglesia de Cristo y las enseñanzas de su Evangelio; ni de los padres dé familia que descuidan la. educación de sus h i jos y no ponen todo su empeño en grabar en el corazón y en el alma de esas flores del jardín de jesús el nombre de Cristo y el amor a Cristo. Antes de que el enemigo común, ese demonio que sólo puede ser expulsado por la oración y la penitencia, fije su morada allí y desate la tempestad de las pasiones y los vientos del odio fratricida y haga de ellos no seres racionales y humanos, sin habitantes de la selva, compañeros de los jabalíes, de los tigres y los osos que se van acercando a los poblados, oración y peni- tencia, vida cristiana, sólidamente cristiana, actos de reparación y amor a Nuestro Señor Jesucristo, implorando su perdón y su m i sericordia para que, con la ayuda y protección del Apóstol que nos trajo la fe, nos la conserve en esta tierra bendita de España que la llevó triunfante, como ninguna otra nación del globo, a veintidós Estados, quetodavía la llaman su madre. Luego prosiguió la miss, qus interpretó una gran orquesta, y al final del Santo Sacrificio, las comisiones y delegados fueran despedidos por el Cabildo
 // Cambio Nodo4-Sevilla