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BALANCE MADRILEÑO N REALIDADES Y... PROYECTOS ees sin c a m b i a r l o s tampoco! Puede constituir un ejemp o, en planes de menor cuantía y, por lo tanto, más hacederos que los apuntados, l o que viene ocurriendo con la nueva plaza de toros y con la disposición de vías adecuadas para el acceso de los vehículos. Muchos p l a zos, muchos anuncios y continuamos en el mismo estado. O t r o ejemplo: Hace justamente un año que en un trabajo resumen, análogo al presenté, referíame yo a los derribos que se estaban operando en la confluencia de la calle de Carretas con la de Atocha y al del antiguo ministerio de M a rina. H a n pasado doce meses, y las mismas fotografías que u t i l i cé entonces servirían también hoy, porque los derribos continúan en pie y no ciertamente para fomentar el ornato de l a urbe. Se aseguraba t. ue la p aza de Üenavente sería un hecho a los pocos, meses, y por lo que respecta al m i nisterio de M a r- c u el trozo de l a calle de Bailen aparece en estado aún más antiestético a causa del derribo frontero de C a ballerizas. De este modo, los extranjeros que entren en M a d r i d por la estación del Norte podrán atestiguar que en punto a demoliciones hemos conseguido batir un reco- rd. o ha sido, ciert a m e n t e el que acaba de transcurrir, de los más pródigos, entre los años anteriores, en punto a mejoras y beneficios para M a d r i d E l balance, nada halagüeño esta vez, acusa una enorme ventaja a favor de la iniciativa particular sobre la oficial. P a r a dar fe de vida de esta última no cabe otro recurso que el de acudir a los proyectos de todo género y para todos los gustos, que la fantasía, libre de cortapisas materiales- -p o r algo es fantasía- -ha concebido o, dicho con más exactitud, ha improvisado. T o d o proyecto en sí, cuando se trata de hechos positivos, es cosa de poca o de n i n g u n a substancia; pero aún será menor cuando a d o l e c e de irreflexión y falta de madurez. Sobre el papel o sobre el encerado cabe r e a l i z a r asombrosas creaciones: la aportación numérica se hace de boquilla sin más esfuerzo que el de salvar los factores tiempo, distancia, resistencia y trabajo con trazos de tiza o de tinta china, pomposamente aderezados con retórica optimista. E n materia de p r o y e c t o s abundan los conferenciantes y los auditorios que lo suelen tomar en serio, y nunca falta el público propicio a los profesionales que, unas veces desde tribunas autorizadas, y ahora más cómodamente por medio de la radio, abren l a espita a la procelosa imaginación y sueltan el chorro de las maravillas y de los ensueños. NUEVO B i e n escarmentados podemos estar los madrileños. Contamos con proyectos para todo y de todas las proporciones. Magnos y minúsculos. P a r a el embellecimiento y la holgura internas y para la rápida comunicación exterior. De algunos se viene nafrando desde hace años y se seguirá todavía durante muchos. De otros ya no se habla, y no son pocos los que lian fracasado por completo. Tampoco faltan los que estimábamos fenecidos y hacen inesperadamente su reaparición, bien como estaban o, lo que es más corriente, cambiados y refundidos, como para justificar una nueva paternidad. A la postre, todo suele acabar en que, transcurridos los años, no se hace nada, a pesar c! e que lo proyectado poseía las notas de beneficioso, factib e, urgente e inaplazable y de que la única finalidad era el en- E n el balance, como antes digo, es preciso añadir a las realidades, o sea a las reformas efectivas, que no han sido muchas, TEATRO COLISEVM, RECIENTEMENTE INAUGURADO los proyectos; única manera de abultar a go más la cuenta. L a s primeras, se deben en grandecímiento de l a capital. L o del engransu mayor parte a los particulares. ¡Nadie decimiento o medro, bien está; pero lo que pretenderá incluir entre las reformas J a es el de M a d r i d ¡sí. s í! desdichada idea de pintar las columnas del A h í están, entre otros, el proyecto de uralumbrado con el feo y ordinario color que banización del extrarradio, el de prolongaahora las recubre! ción de la Castellana, el del ferrocarril vascocastellano ¡se llegó hasta el movimiento Así, los dos amplios y lujosos teatros rede tierras para emplazar la estación de cientemente inaugurados, el del Progreso y partida, junto al HipódromoH y los del feel Colisevm. D e igual modo las piscinas rrocarril y de la autopista M a d r i d- V a l e n que tanto favor alcanzaron del público ducia. Acaso dirán algunos que si las c i r rante el último verano; si hubiera que decunstancias: que sí aquéllos eran otros tiemnominar de algún modo el año que acaba pos; que ahora se verá, y otros tópicos por de transcurrir, por lo que a M a d r i d atañe, el estilo. Música y música, ya sabe el vese le podría llamar, con justa razón, ei cindario a qué atenerse, y el que más y el año de las piscinas. Llegó a tal extremo el, que meiiof sabe también que unos y otro? fervor acuático, que hasta el Municipio se son siempre los mismos, aunque cambien consideró obligado a construir una mengua las denominaciones y los apellidos, y a veda y fangosa piscinita en los jardines
 // Cambio Nodo4-Sevilla