Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EXTRAORDINARIO DE ABC DE ANO HUEVO. P A G 40 LA Y 3 DA LITERARIA E N 1932 A l tender nuestra vista, tal día como hoy, en el pasado año sobre el panorama literario que ofrecían al espectador los doce meses del año de gracia de 1931, terminábamos nuestras observaciones con estas palabras: E s muy significativo el hecho de que esta clase de fenómenos- -la crisis que sobrevino en la vida nacional durante ese año- -no alteren el pulso de las más altas y hondas manifestaciones del espíritu. L o es también el detalle de que en la vorágine reformadora no tengan resonancias los pasos de la vida literaria n i éstos alteren su compás n i sus orientaciones E l raro y significativo fenómeno persevera. L a vida literaria de la- nación, en las zonas serenas de la creación estética, no ha sentido influencia alguna de las trepidaciones alborotadas que han agitado el ritmo de la vida española en las demás esferas de su actividad. L a producción puramente literaria no ha manifestado alteraciones n i desviaciones en el rumbo de sus trayectorias, ni aun en la cuantía de su actividad, que denuncifen influencia alguna de la agitación y crisis que atraviesa la vida del país. L a novela, la crítica y aun la lírica siguen viviendo su vida, encuadradas en los mismos moldes, desde mucho antes de estos días procelosos, adaptados. Sólo se advierte, como ya se advirtió, desde el comienzo de la perturbación transformadora, una menor resonancia de sus pasos por efecto de la alborotada liorna circundante. E s un efecto físico y externo que en nada atañe a la íntima naturaleza de la producción, porque en nada altera n i las normas, ni la técnica, ni las orientaciones estéticas e ideológicas que ésta viene ofreciendo desde mucho antes que el fenómeno político y social se produjera. E l hecho de que éste, en algunos casos, haya ofrecido materias, tema, mejor dicho, para algunas obras, no contradice la afirmación que sostenemos. Los autores que han utilizado esos temas- -Baraja, León, James, por ejemplo, que recordemos- -lo han hecho en la forma y con la técnica y tendencia estéticas e ideológicas en ellos peculiares y de antiguo conocidas. Nos limitamos a observar el hecho de que la conflagración revolucionaria, en el campo de la literatura, no ha alumbrado ningún nuevo manantial estético n i ha descubierto senda o camino que antes de su advenimiento no estuviera conocido y andado. Sólo en una zona del desenvolvimiento mental del país se ha advertido novedad, acentuada en estos días de las frondas transformadoras. Desde hace bastante tiempo, y no diremos que obedeciendo a la gestación de esta crisis, pero coincidiendo evidentemente con su elaboración, se observa- ¡o hemos anotado alguna vez en estas páginas- -una pronunciada inclinación a los ensayos y monografías históricas, con tendencia a dar un marcado sentido político a su interpretación, sobre todo en los estudios y bosquejos biográficos que con tanta profusión se vienen cultivando en estos últimos años. Pero esto, como decimos, no es contemporáneo de la eclosión transformadora a que asistimos. Se prosigue y ha proseguido en el presente año; pero no ha comenzado en él su acentuación prolífica. Esto, como otras labores de investigación de más alta envergadura, entre las que tanto descuellan las de Asín y Palacios sobre la teología y filosofía de los árabes españoles, y otros trabajos de historia de la filosofía y, letras españolas, de gran alcance, venían ya produciéndose desde años atrás, aunque en éste hayan continuado con halagadora perseverancia y esplendor. Nos referimos a un fenómeno producido o por lo menos acusado con rnás acentuada energía en la mentalidad española durante este último año, coincidiendo con el andar de la albórbola perturbadora a que asistimos. ¿Es efecto de ésta? N o quisiéramos ser víctimas del alucinante sofisma de post hoc ergo propter hoc. Pero no es dudable que en la exuberancia actual de la floración del fenómeno a que nos referimos no tiene poca parte la viva elocuencia de los sucesos que presenciamos. E l l o es que el predominio avasallador e indiscutido, disfrutado durante tanto tiempo, sobre la juventud- -y más allá de la juventud- -española por los maestros de la desnacionalización se relaja ostensible y gravemente. El genio de España, de Giménez Caballero, y el floreciente núcleo de juventud que crece por días en torno a la revista Acción Española, son sucesos de muy calificada significación en la vida espiritual de España. L a Revista de Occidente pierde un monopolio. L a juventud tiende la vista por Europa, obra con iniciativa y visión propia en la Historia, -y. advierte dónde se encuentran, escondidos por los sofismas circulantes, los gérmenes auténticos del declive español, y rompe las amarras de la sugestión fetichista que ha venido predominando durante tanto tiempo. Julián Cortés Cavanillas, en su resonante libro La caída de Alfonso XIII, habla con diáfana claridad. N o le va en zaga Eugenio Montes en crónicas y discursos. Y en este orden es abundante la literatura de retorno a las fuentes de la hispanidad, afloradas con vigorosa energía por Ramiro de JVlaeztu. Destácanse, entre otras muchas, en que todavía no se ha desterrado por completo la vacilante indecisión, labores como las de Francisco Valdés en sus crónicas y en sus Retamas, y las de Jesús Requejo en sus resueltos libros El cardeval Segura, bizarra vindicación del discutido purpurado, y La revolución española (Los jesuítas) en que a banderas desplegadas rompe lanzas por la Orden española, que simboliza la Contrarreforma. E l sentido y significación del predominio español en Europa cuando nuestra nación lo disfrutó. Este es el fenómeno único que acusa novedad en el desenvolvimiento vital de E s paña durante estos doce meses del año que termina. L a aparición o, por lo menos, acentuación y engrosamiento de esta tendencia a buscar y encontrar en la Filosofía y en la Historia el sentido auténtico de la vida nacional y orientarla por sus caminos propios a la reconquista de su misión peculiar. E n 1- as demás esferas l a producción mental de España ha proseguido, como hemos dicho, sin decaimiento, pero sin a l teraciones n i desviaciones, el ritmo de su vida anterior, sin que los acontecimientos exteriores lo alteren y sin que en esos acontecimientos se advierta tampoco su i n fluencia. J. LÓPEZ P R U D E N C I O comercial en el plano de necesidades inferiores. Analizando el proceso de los principales signos económicos y financieros de nuestro país, se siente crudamente la existencia de la crisis. Vamos, pues, a reflejar estos signos, y ellos mismos hablarán substituyendo al comentario. L a mayor parte de los metales acusan baja de precios: tal sucede con el cobre Standard, con el electrolítico, el Best Selected y el plomo. P o r el contrario, sube el estaño. Los precios al por mayor en E s paña, según el Instituto Geográfico, C a tastral y de Estadística, fueron de 174 en 1931, contra 172 y 171 de los dos años anteriores, y en octubre último el índice general es cíe 168. L a Caja Postal de Ahorros, a cuya institución puede tomarse como norma para apreciar el desenvolvimiento ahorrativo de España, ya que cuenta con más de m i l oficinas y con 950.000 titulares, tenía en fin de diciembre de 1931 un saldo de capitales de 278 millones de pesetas, y ahora 303. E l ahorro, lo mismo que los precios de las mercancías y de las substancias alimenticias, ha sufrido alteraciones dentro del período, pero acaba el año con manifestaciones favorables. Nuestro comercio exterior se ha empobrecido. L a política de contingentes que ha llegado a dominar en el mundo, y l a crisis que sufren todos los países, han producido contracciones que claramente expresan las estadísticas. N o se conocen más que las correspondientes a los tres primeros trimestres de 1932, pero son bastantes para juzgar el desarrollo de nuestro comercio en el año: las importaciones suman 799 millones de pesetas oro, y las exportaciones 594, de donde se deduce un saldo en contra de 205 millones de pesetas, que era de 165 en igual período de 193,1, entendiéndose que en una y otra son valores declarados. Tanto el volumen de nuestras ventas como de nuestras compras al extranjero han disminuído en proporción bastante para calificar adversamente este movimiento. Estas son las cifras de la balanza comercial, que habrán de incorporarse a la de pagos con el extranjero cuando el Banco de España realice, con referencia a 1932, el trabajo que acaba de confeccionar con relación a 1931, durante cuyo período el importe neto de las entradas de capital o déficit en el balance de pagos internacionales es de 97 millones de pesetas oro. E n el primer semestre las suspensiones de pagos fueron 89 contra 78 de igual semestre anterior, representando un activo de 99 millones y un pasivo de 89, contra 75 y 55 y las quiebras fueron 41 contra 49, y el imnorte de los créditos, 2,56 frente a 63 millones de pesetas. Tales son los prinraoalesi signos ique, como muestras de manifestación económica, pueden recogerse, y que se presentan dispares, hablando unos de favorabilidad y otros no, en confrontación con sus períodos precedentes. Pasemos ahora revista a los signos financieros. Las cotizaciones de valores acusan movimientos en ambos sentidos. N o podemos consignar las del cierre del año, porque este artículo se escribe poco antes; pero escasas pueden ser las variaciones. Teniendo en cuenta esta circunstancia, diremos que la Deuda reguladora pierde dos ente ros, y, por el contrario, el Exterior 4 por 100 mejora tres y medio, destacándose con 30 en el avance los Bonos oro de Tesorería. Los Amortizables han subido en general. E n el grupo bancario, el Banco N a cional crece unos 50 puntos, en tanto que el Hipotecario y el Hispanoamericano pierden 10 y 31. E l grupo de electricidad, que tebia salvado bien l a crisis del año anterior, EL A Ñ O ECONÓMICO Y FINANCIERO Francamente adverso ha sido el año económico y financiero. Esta adversidad regístrase también, y a veces en mayor tasa, en casi todas las naciones donde el paro obrero ha aumentado a consecuencia de la disminución del consumo y, por tanto, de la producción. Puede decirse que el que ha acabado fué un año más de liquidación en el período de la crisis que sufren los países desde que hace cuatro se manifestó en los Estados Unidos el primer síntoma de la alteración que viene azotando al mundo. Este período de liquidación es el más largo entre todos y el más doloroso, porque exige cancelar los débitos y situar l a expansión fabril y.
 // Cambio Nodo4-Sevilla