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A B C. MARTES 3 DE ENERO DE 1933. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 32. EL NUEVO IMPUESTO ¡SOBRE LA RENTA 1 Conclusión a) Alquiler o valor en renta de la ha- i bitaeión, incluido el de las quintas, villas, J cármenes, torres, casas de campo, parques, jardines y, en general, cualesquiera otros lugares de esparcimiento o recreo. b) Automóviles, coches, lembarcaciones p caballerías de l u j o y c) Número de servidores. Tercera. N o se incluirá nunca en el cómputo el importe del alquiler, o, en su casó, el valor en renta de los locales destinados a la industria, comercio o profesión. N o podrán tomarse en cuenta como signo para estimar l a rienta de un contribuyente la vivienda que éste disfrute gratuitamente por razón de su cargo, empleo, oficio o ministerio de carácter público. Cuarta. E l uso de carruajes y caballerías de lujo no será de aplicación como signo externo de la renta cuando corresponda de derecho al contribuyente por razón del cargo, oficio o ministerio de carácter público que aquél ejerza. Quinta. E n el cómputo del número de servidores se excluirá siempre a los mayores de sesenta años y se incluirá a los instructores, y maestros de ambos sexos que habiten con el contribuyente. Sexta. Siempre que varias personas sujetas a l a obligación de contribuir vivan en comunidad, la estimación por signos externos incluirá a los correspondientes a todas ellas, y la renta computada se considerará como la suma de las rentas individuales a los efectos de l a aplicación de la norma primera de este artículo. Séptima. Los Jurados provinciales de estimación propondrán l a clase y número de los signos externos que deban tenerse en cuenta en cada localidad y los coeficientes aplicables en los diversos Municipios a que se extienda su esfera de acción, conforme establece el artículo 31 de esta ley. Octava. U n a vez establecidos por los J u rados de estimación los coeficientes aplicables en cada caso, l a Administración fijará la renta imponible que haya de servir de base de gravamen, ateniéndose a lo esta- Mecido en la norma primera de este artículo. A r t 29. L o s contribuyentes podrán reclamar contra la cuota fijada por l a A d hiinistración. cuando aquélla no corresponda. exactamente a la base declarada. Todas las reclamaciones sobre aplicación y efectividad de la contribución general sobre la renta tendrán carácter general económicoadministrativo a los efectos del procedimiento, salvo siempre lo dispuesto especialmente en esta ley en cuanto a la competencia de los Jurados. A r t 30. L a Administración de la Contribución general sobre la Renta estará a ¿argo de l a Dirección general de Rentas públicas y de sus dependencias provinciales. A r t 31. Se constituirá en el ministerio de Hacienda un Jurado central de la Contribución general sobre la Renta, integrado por el director general de Rentas públicas, como presidente; los directores generales del Timbre y de Propiedades y Contribución territorial, un banquero designado por el Consejo Superior Bancario, un representante de las Cámaras dé Comercio, Indus- tria y Navegación, designado por el Consejo Superior de Cámaras; uno por cada una de las entidades siguientes: Cámaras A g r í colas, Cámaras de la Propiedad Urbana y Asociación General de Ganaderos; un representante de los Colegios profesionales designados por la reunión de Juntas directivas de tos- distintos Colegios, y cinco funcionarios públicos, nombrados por el ministro de Hacienda. E a cada Belegacióg de Hacienda funcio- nará un Jurado provincial de estimación de la contribución general sobre la Renta, i n tegrado por el administrador de Rentas públicas, como presidente; el interventor de Hacienda, como vicepresidente; un banquero y un representante de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación, designados ambos por las propias Cámaras; los dos individuos mayores de edad que aparezcan como mayores contribuyentes por contribuciones directas en la provincia y tres funcionarios públicos designados por el delegado de Hacienda. E l Jurado provincial propondrá los coeficientes que estime pertinentes aplicar a los diversos signos, externos en los M u n i c i pios de la provincia respectiva y habida cuenta de las características locales. Las propuestas deberán expresar cuáles signos, sean acumulables y cuáles no, para la estimación de la renta del contribuyente. Las dichas propuestas serán expuestas al público en los respectivos Ayuntamientos, en la forma acostumbrada, por un plazo que no bajará de quince días, durante el cual se admitirán las reclamaciones contra tales propuestas promovidas por interesado legítimo. E l Jurado provincial, en vista de tales reclamaciones, hará el señalamiento definitivo, que elevará al Jurado central para su ratificación o rectificación. Recibido que sea por el Jurado central aquel señalamiento, procederá a la ratificación o rectificación del caso. Los acuerdos del Jurado central son definitivos, y contra ellos no se dará recurso alguno. Los coeficientes así señalados serán comunicados a las Administraciones provinciales para su aplicación. Todo contribuyente gravado por signos externos que se considere agraviado podrá, aun en el caso de que la estimación de su renta presunta se ajustase estrictamente a los coeficientes aplicables con arreglo a esta ley, reclamar ante el Jurado central, con exposición concreta de las circunstancias personales especialísimas, por razón de las cuales los signos externos dan lugar a presumir una renta mayor que la normal. E l Jurado central, teniendo en cuenta el conjunto de los gastos personajes del contribuyente, podrá, en conciencia, rectificar, en más o en menos, la renta de aquél, sin sujetarse estrictamente a los coeficientes aplicados. Estos fallos son definitivos. TITULO III De las infracciones y su penalidad A r t 32. Cometen defraudación de la Contribución general sobre la renta los que, con acciones u omisiones voluntarias, produjesen disminución o pérdida de las cuotas debidas con arpegio a los preceptos de esta ley, y, en particular: Primero. Los obligados a presentar declaración de utilidades que dejasen voluntariamente de hacerlo. Segundo. Los que consignaren en las declaraciones cantidades o. datos inexactos. Tercero. Los que dejaren de consignar en las declaraciones alguna o algunas de las cantidades que, según esta ley, deben computarse en la renta imponible. Cuarto. Los que dividan en dos o más declaraciones el importe de una renta. Quinto. Los que fingiesen tener contra el contribuyente créditos cuyos intereses hubieren- de deducirse en la estimación de la renta imponible. Sexto. Los que realicen fingidamente, en nombre propio, el cobro de utilidades o créditos ajenos; y Séptimo. Los funcionarios públicos que alterasen hechos relativos a la obligación de contribuir o liquidasen a sabiendas a menor tipo, del que corresponda, con arreglo a las prescripciones de esta ley. A r t 33. N o se considerará nunca como defraudación la diferencia que eventualmen- t s exista entre la renta estimada directa mente con arreglo a los artículos 5 a 17 de esta ley, ambcs inclusive, y l a que resuliS de la aplicación de los signos externos, siempre que éstos hubieran sido declarados exactamente y en plazo legal por el contribuyente. A r t 34. L a defraudación de la contribución general sobre la renta será castigada con la multa de la mitad al duplo de la cuo- i tacorrespondiente, sin perjuicio de la exacción de las cuotas defraudadas. E n los casos de los números quinto y sexto del articulo 32, la penalidad se impondrá siempre en. su grado máximo. A r t 35. Las multas y los intereses d demora que se impongan por la defraudación de cuotas de los menores o incapacitados, recaerán exclusivamente sobre sus representantes o administradores legales. E n consecuencia, las personas encargadas legalmente de la guarda y protección del menor o incapacitado, y este mismo al llegar a la mayor edad o al cesar la incapacidad, po- drán satisfacer al Tesoro las cuotas defraudadas sin multa n i recargo, siempre sin perjuicio del derecho que eventualmente les asista, para reclamar del administrador o representante autor de la defraudación el i m porte de las cuotas con que indebidamente hubiéranse enriquecido. Las responsabilidades de los administradores o representantes por la defraudación o la demora no se extingue con el pago de las cuotas realizado en las condiciones de este artículo. A r t 36. L a resistencia a los agentes p funcionarios de l a Hacienda en la presentación de documentos y las infracciones de: los preceptos de esta ley que no constituyen defraudación, y de las disposiciones dictadas en ejecución de la misma, se castigarán con multa de 100 a 1.000 pesetas, sin perjuicio de las responsabilidades en que se hubiese podido incurrir por defraudación del tributo. A r t 37. L a defraudación de la contribución general sobre la renta, las multas impuestas por razón de la misma y por las demás infracciones, las cuotas defraudadas y las debidas y no pagadas, prescriben a los cinco años, a contar desde el día en que termine el ejercicio en que se devengue la! contribución. Se exceptúan las cuotas debidas por los sucesores a título universal, cuyo plazo de prescripción se contará desde la terminación del ejercicio económico en que se transmitiera la obligación. Cuando, a la muerte de una persona, se encontrasen en el caudal relicto fuentes de ingresos, cuyos rendimientos no hubiesen sido declarados por el causante a los efectos de esta contribución, la Administración queda facultada, salvo prueba en contrario, para estimar que tales fuentes y sus productos se hallaban en poder del contribuyente en el ejercicio económico en que tuvo lugar; el fallecimiento y en los cuatro inmediatos anteriores. E l período de prescripción de tales cuotas se contará eu la forma prescrita en el párrafo anterior. L a prescripción se interrumpe por el ejercicio de la acción administrativa o por cual quier contienda o reclamación. A r t 38. L a Administración tendrá para la revisión de las cuotas no prescritas con arreglo a esta ley las mismas facultades que las disposiciones vigentes le otorgan en cuanto a las del Estado. 1 DISPOSICIÓN F I N A L A r t 39. Mientras subsistan el impuesto de cédulas personales y los actuales tipos de percepción para el Estado de las contribuciones territorial, de rústica y urbana, i n dustrial y utilidades, no podrá establecerse recargo alguno a la contribución general sobre la renta por cuenta de las divjersa Corporaciones de derecho público.
 // Cambio Nodo4-Sevilla