Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
B C. C I E R N E S 6 DE E N E R O 1933, EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G i LA C A B A L GATA D E LOS EYES AGOS Antes del desfile Mediada la tarde de ayer, ya se advertía en las calles que la cabalgata del Ateneo había de recorrer, la animación característica de una fecha que l a ya consagrada fiesta de caridad había investido de la sotemnidad m á s popular y grata. E l ¡pavimento había sido enarenado para disminuir el peligro que pudieran correr los beneméritos actores del desfile, no todos duchos en el manejo de una rienda, por muchos de ellos sólo empuñada en ese día destacado, a que al Ateneo se ofrecen unánimes y generosas las volunta des de todos sus socios. Millares de personas recorrían las vías comprendidas en el programa, y con el aire optimista y risueño que de los niñas- -soberanos absolutos de la fiesta- -irradiaba, g a seaban o elegían sitio en donde asistir al paso de l a Cabalgata de l a Ilusión. Muchas de las casas del tránsito lucían colgaduras y luminaria. N i que decir tiene que el Ateneo, insigne fundador del y a tradicional acontecimiento, tenía adornados sus balcones- habiendo colocado de acera a acera de la calle Tetuán una abundante colección de banderas cuyas vistosas tonalidades constituían un bello elemento decorativo. descriptible, conmovedor para todos los cir cunstantes, entre los cuales se hallaban los 1 hermanes Alvarez Quintero. Cada uno de aquéllos recibía con tanta emoción el juguete que se ¡e ofrecía y el halago que lo acompañaba, que aquel eiiteraecedor espectáculo era por sí solo merecida coronación de los caritativos desveles del Ateneo. nos, tan simpáticos y atrayentes, rodaba una Luego de confortarse con un delicado recarroza donde la Masa Corar Sevillana enfrigerio, Melchor, Gaspar y Baltasar, con tonaba alegres e inspirados villancicos. Luesus huestes, volvieron a seguir a la Estrella. go, la Estrella, y más tarde- ¡contar y no parar! -lindes bornqukos y ademadas caEn el Hospicio rretas conduciendo incalculable cargamento jugueteril; moros como para acabar con otro L a recepción presidiada allí el Sr. C a s a s Don Rodrigo; música a raudales de armocomo en el Asilo lo había hecho el señor nía, gracias a las bandas de la Cruz Roja, Bandera- -y, lo mismo que en el estableciCaballería, regimiento número 9 de línea e miento primeramente visitado, encontrábase Ingenieros, y en fin, entre tanta nota de coentre las autoridades el gobernador civil. lor, ruido y alegría, formando las cúspides E l reparto de juguetes estovo investido de artísticas del desfile, iban los tres Reyes M a las mismas carfiícterístieas emocionales, siengos Melchor (D Eduardo Benjumea) sodo grande la algazara entre los hospicianibre un agraciado y sobrio camello; Gaspar tos, los cuales recibieron y despidieron a los y Baltasar (D José Cornejo M i r y D EduarReyes can las más ruidosas demostraciones do Accsta Palop) en sendos vistosísimos code alegría y gratitud. ches a la andaluza, asombro y admiración de Palestina... y de Sevilla, de donde la gaEl regreso solina había borrado nota tan típica y visL a cabalgata retornó, por las calles ReJátosa. tor y Feria, hacia el centro de l a ciudad, y A la puerta del Ayuntamiento encontráde allí a la plaza de l a Maestranza, donde banse todas las autoridades, que, una vez entró, aproximadamente, a las once de l a terminado, el desfile, se trasladaron a los noche, siempre aclamada por un público i n centros benéficos donde los Reyes habrían calculable, cuyos calurosos elogios al Atede verter sus dones. neo y su fiesta no cesaren ni un momento. En el Asilo Sin que n i el menor incidente desagradable turbase l a enorme animación que rodeaba a los Magos, éstos llegaron al Asilo M u nicipal, donde los recibieron el alcalde y demás autoridades. Entre los pequeñuelos allí- acogidos, la entrada de los soberanos p r o d u j o ú n júbilo i n- En Ja Casa Cuna Una delegación muy brillante de les R e yes de Oriente acudió a la Casa Cuna, donde les recibió el visitador, D Manuel Laífón, y repartió juguetes entre los pequeñitos. Nuestra más entusiasta enhorabuena a l Ateneo- -singularmente al Sr. Salvador G a- En la plaza de toros E l viejo circo del Baratillo era, como de costumbre, cuartel general de los Magos y su cortejo. E n su vasto anillo caracoleaban los corceles, gallardamente montados por los moros de un día, ninguno de los cuales- -no queriendo serlo para siempre- -consintió en romperse el bautismo arrostrando excesivas proezas hípicas. D Eloy Zaragoza- -el reputado artista con cuyo esfuerzo incansable y acendrado desinterés cuenta y contará siempre e l Ateneo- -dirigía los últimos toques del exorno, a cuya brillantez tanto habían coadyuvado su cultura y buen gusto. Con él compartían los plácemes todos los hombres de. l a ateneísta sección de Bellas Artes. N i que decir tiene que, preferentemente, es preciso citar el nombre ilustre del presidente de la Sección, Juan Miguel Sánchez, y l a infatigable eficacia con que a todo acudía el doctor Salvador Gallardo, presidente de la casa. Fuera de l a plaza, en l a extensa explanada de l a calle Adriano, el creciente hervidero de l a multitud indicaba l a pública expectación y prometía una vez m á s a la cabalgata de los Reyes de Oriente, como acompañamiento supremo, los latidos del corazón del pueblo sevillano. En marcha A las seis de la tarde, l a cabeza de la cabalgata apareció por l a cancela que desde l a referida calle da acceso a l a plaza de toras. U n estremecimiento de ennecian recorrió a la muchedumbre, y una gran aclamación se dejó oír. L a ligerískna llovizna que cayera por aquellos instantes a nadie desanimó. H a b í a en todos los ánimos l a convicción de que el invierno de Sevilla no rompería el tácito pacto con el Ateneo, al que tiene prometido para siempre, a cada a ñ o que pase, un 5 de enero en que sólo se mojarán los ojos al paso de unos monarcas cuya Estrella jamás ha de eclipsarse. E n pos de ía sección d: l a Guardia municipal que abría marcha, iba un vistoso tropel de gigantes y cabezudos, monstruosa no. vedad que produjo en la gente la más agradable sorpresa. Detrás de aquellos fenóme- I. A MAGNIFICA ARTES CARROZA D E L R E Y NEGRO, CONFECCIONADA F U E E L DETALLE MAS CELEBRADO JUAN MKUEL. POR LA SECCIÓN DE BELLAS DE D E L ATENEO, DE LA CABALGATA. (DÍBUJfl
 // Cambio Nodo4-Sevilla